viernes, 12 de junio de 2009

De desamores, escobas y deshoras.

“La lenta máquina del desamor, los engranajes del reflujo, los cuerpos que abandonan las almohadas, las sábanas, los besos, y de pie ante el espejo interrogándose cada uno a sí mismo, ya no mirándose entre ellos, ya no desnudos para el otro, ya no te amo, mi amor.”

Cortázar.


El que quiere más es el vulnerable y el otro maneja el poder. Las relaciones nunca son simètricas. Pero las cosas no llegan sino por mediación de la mente. Deformamos los objetos como un espejo cóncavo y nos faltan todos los medios para comprobar su exactitud.
Nunca pude barrer una escalera para arriba (como Cortázar) entre otras cosas porque nunca agarré una escoba.


http://hoyestoyraro.wordpress.com

1 comentario:

  1. Hola, ¡cómo va? Encontré un escrito mío en tu blog y me sorprendió.
    No conocía tu espacio. ¿Nos presentamos?
    e-g-7@hotmail.com

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