viernes, 31 de julio de 2009

Algunos postulados y comentarios sobre el funcionalismo


Malinowski sotenía que las instituciones existen en tanto desempeñana funciones específicas (cada una la suya) y así, contribuyen a sostener el orden social.

El funcionalismo subrayó la interconexión orgánica de todas las partes de una cultura poniendo en primer plano la idea de totalidad. De esta manera, se postula una universidad funcional que se opone al difusionismo.
En análisis funcional es una explicación de los hechos antropológicos en todos los niveles de desarrollo de acuerdo al papel que juegan dentro del sistema total de la cutural, por el modo en que están interrelacionados en el interior del sistema y por la forma en que ese sistema se vincula al medio físico.
El concepto de función, de acuerdo a Malinowski refiere al papel que juega un aspecto en relación al resto de la cultura y en última instancia, orientado siempre a la satisfación de las necesidades humanas, esto es, la supervivencia.
Será un paso adelante en esta línea el trabajo de Radcliffe-Brown, que hará incapie en el concepto de estructura social. En efecto, para este autor no hay función sin estructura. Por estructura se entiende una serie de relaciones unificadas, en don de la continuidad se conservaría a través de un proceso vital compuesto por las actividades de las unidades constitutivas.

Merton agregará que existen requisitos previos o una serie de condiciones necesarias para la supervivencia de una sociedad o el mantenimiento de una estructura. Así, ciertas formas culturales o sociales son indispensables para que algunas funciones puedan desempeñarse.

Las consecuencias del modelo teórico planteado por el funcionalismo se manifestan en la prioridad otorgada al análisis sincrónico y a-histórico, la noción integrada de la sociedad con cierta tendencia a concebirla como un complejo sistema cerrada y el abandono por el interés respecto a cuál fue el origen de la cultura que caracterizó a escuelas anteriores.

Principales representantes el funcionalismo


Malinowski (1884-1943), Radcliffe-Brown (1881-1955)

Algunos postulados y comentarios sobre el funcionalismo
Malinowski sotenía que las instituciones existen en tanto desempeñana funciones específicas (cada una la suya) y así, contribuyen a sostener el orden social.
El
subrayó la interconexión orgánica de todas las partes de una cultura poniendo en primer plano la idea de totalidad. De esta manera, se postula una universidad funcional que se opone al difusionismo.
En análisis funcional es una explicación de los hechos antropológicos en todos los niveles de desarrollo de acuerdo al papel que juegan dentro del sistema total de la cutural, por el modo en que están interrelacionados en el interior del sistema y por la forma en que ese sistema se vincula al medio físico. El concepto de función, de acuerdo a
Malinowski refiere al papel que juega un aspecto en relación al resto de la cultura y en última instancia, orientado siempre a la satisfación de las necesidades humanas, esto es, la supervivencia.
Será un paso adelante en esta línea el trabajo de Radcliffe-Brown, que hará incapie en el concepto de estructura social. En efecto, para este autor no hay función sin estructura. Por estructura se entiende una serie de relaciones unificadas, en don de la continuidad se conservaría a través de un proceso vital compuesto por las actividades de las unidades constitutivas.
Merton agregará que existen requisitos previos o una serie de condiciones necesarias para la supervivencia de una sociedad o el mantenimiento de una estructura. Así, ciertas formas culturales o sociales son indispensables para que algunas funciones puedan desempeñarse.
Las consecuencias del modelo teórico planteado por el funcionalismo se manifestan en la prioridad otorgada al análisis sincrónico y a-histórico, la noción integrada de la sociedad con cierta tendencia a concebirla como un complejo sistema cerrada y el abandono por el interés respecto a cuál fue el origen de la cultura que caracterizó a escuelas anteriores.

jueves, 30 de julio de 2009

El trastorno obsesivo-compulsivo

¿

¿Qué son las obsesiones y las compulsiones? La palabra obsesión proviene del vocablo latino obsessio-onis, que significa "asedio". Y, realmente las personas con este problema se sienten "asediadas" por sus pensamientos, imágenes o impulsos.

Las obsesiones se podrían definir como ideas, pensamientos, imágenes o impulsos persistentes que se experimentan (al menos inicialmente) como invasores. Ejemplos de obsesiones serían pensamientos repetitivos y persistentes acerca de que determinados objetos (pomos de puertas, teléfonos público, los asientos de un autobús, etc.), o pensar que las personas están contaminados o sucios y van a transmitirme la contaminación; imágenes repentinas acerca de la posibilidad de hacerme daño (por ejemplo, saltando a las vías de un tren en el momento en que éste circula, o arrojándome por una ventana) o de hacérselo a los demás (aunque sería incapaz de hacerlo); dudas persistentes acerca de si habré dicho un taco sin darme cuenta, si habré cerrado la puerta de casa, o el gas, o desconectado la plancha; ideas absurdas y sin sentido (si oigo una noticia sobre el mercado de valores, mi hijo tendrá un accidente), etc. Las personas pueden saber muy bien que sus obsesiones no tienen sentido, y la mayoría han intentado resistirse a ellas de algún modo, en algún momento. Sin embargo, tales intentos suelen resultar infructuosos y la persona siente que difícilmente puede deshacerse de ellas.

Por su parte, las compulsiones serían conductas o pensamientos que se efectúan de manera repetitiva y de acuerdo con determinadas reglas, como respuesta a una obsesión. Por ejemplo, lavarse las manos repetidas veces al día, con considerable cantidad de jabón o incluso desinfectantes, y siguiendo un orden determinado; repetirse mentalmente algunas frases para "conjurar" el peligro o pensar en "cosas buenas"; comprobar varias veces las cerraduras, el gas o la plancha; poner los objetos del escritorio, el cajón o el estante en un determinado orden, etc. La compulsión (también llamada ritual) es precedida por una sensación de "urgencia" compulsiva y, en general, como en las obsesiones, se acompaña de un deseo de resistirse a ella. Sin embargo, también como en el caso de las obsesiones, estos intentos no suelen tener éxito.

Este problema puede llegar a interferir seriamente en distintas áreas de la vida de la persona: en sus relaciones con los demás, en su rendimiento académico o laboral, en sus actividades de ocio, etc. Por ejemplo, imponiendo estrictas reglas de limpieza en casa; acumulando durante mucho tiempo revistas y periódicos viejos, o facturas porque piensa que algún día podría necesitarlos; empleando mucho tiempo en revisar si un documento está bien escrito; volviendo atrás varias veces para comprobar que no ha atropellado a alguien; llevando sus propios cubiertos a los restaurantes, etc.

Hasta mediados de los años 60 se consideró que el trastorno obsesivo-compulsivo era un problema muy resistente al tratamiento. En la actualidad, no obstante, contamos con técnicas y estrategias terapéuticas que han demostrado su eficacia en el tratamiento de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo.

Puede ser que estés leyendo estas líneas porque te identificas con las descripciones que se han ofrecido del problema. Las preguntas del cuestionario sondean la presencia de algunos de sus aspectos característicos, teniendo en cuenta que no sustituyen al proceso de evaluación que se lleva a cabo para establecer un diagnóstico clínico, pero suponen un primer acercamiento y una exploración preliminar del mismo.

Si además, sientes un malestar importante o alguna de las áreas de tu vida (ocio, laboral, académica, familiar, etc.) se ha visto perjudicada por este tema, es posible el problema te esté afectando. Pero, recuerda: esto es sólo una aproximación al proceso de evaluación necesario antes de aplicar cualquier tratamiento. Si crees que presentas este problema, acude a un profesional que te asesorará para que puedas decidir si quieres recibir tratamiento.

miércoles, 29 de julio de 2009

El que se estanca se pudre


“Desalojemos de nuestra inteligencia la idea de la facilidad. No es tarea fácil la que hemos acometido, Pero no es tarea ingrata. Luchar por un alto fin es el goce mayor que se ofrece a la perspectiva del hombre. Luchar es, en cierta manera, sinónimo de vivir: Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada. El que no lucha, se estanca, como el agua. El que se estanca se pudre.” Raul Scalabrini Ortiz

El eneagrama


Se dice que el eneagrama es utilizado para poder conocerse y superarse a nivel personal. Un sistema que describe nueve tipos básicos de personalidad, de allí su nombre enea=nueve. Esas personalidades constituyen grupos de personas que son similares, que se parecen entre sí por algunas características comunes, y por una forma particular que los diferencia de los otros ocho tipos. Se basa en la percepción que las personas de cada tipo de personalidad tienden a tener respecto del mundo, de sí mismos y sobre cómo las personas de ese mismo tipo enfrentan el día a día.

Según la mayoría de los autores el eneagrama surge entre los sufíes, en la tradición del Islam. (No como algunos suponen hace dos mil años, ya que el Islam apenas tiene mil cuatrocientos años). Uno de los que lo difundió por occidente fue George Gurdjieff, el ocultista ruso que enseñó el sistema de los nueve puntos entre sus alumnos, como una forma de superación personal. En la actualidad el eneagrama se utiliza como un camino de conocimiento y crecimiento personal.

El eneagrama está simbolizado por un círculo, dentro del cual hay un hexágono y un triángulo equilátero. Este símbolo deja ver todo el significado del eneagrama: el círculo representa el todo, la unidad lograda; el triángulo equilátero y el hexágono son la representación de los nueve puntos básicos que proyectan la manera dominante de cada tipo de personalidad, así como las fuerzas contradictorias que las personas llevan dentro.

Se dice que el eneagrama es un camino de autoconocimiento, de revisión de la historia personal de cada uno, y de cómo esas experiencias vividas han ido moldeando la forma de ser, de sentir y de percibir el mundo.

La idea del eneagrama es que al uno, poder identificar a qué grupo de personalidades pertenece, tiene la posibilidad de aprender a trabajar en sus debilidades y limitaciones, y así buscar una superación personal en todos los campos.




sábado, 25 de julio de 2009

Amor Eterno

.
Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar:
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.



Fragmento de Rimas, de G. A. Bécquer

Nada está muerto


video

Para momentos especiales... te lo dedico de corazón. La Victoria es nuestra!!!!

Avanti morocha de Los Caballeros de la Quema


viernes, 24 de julio de 2009

Sin Tregua, de Pedro Bonifacio Palacios


I
Al clásico del compás establecido
para cantar las cosas soberanas:
invocando al amor y al buen sentido,
musas que deben ser hermanas:
sin temer ni a la crítica del ruido
ni a la pereza y cobardía humanas:
voy a cantar mis versos al trabajo?
¡al sin tregua, al feroz, al a destajo!
II
Pero pido, por Dios, se me permita
no lanzarme de golpe a la faena;
porque mi viejo numen necesita
saber si su cordaje siempre suena,
como el yacán sus miembros ejercita
para bajar sin dudas a la arena:
las aves de gran vuelo alzan su vuelo
después de breves pasos por el suelo.
III
Preludio que, tal vez, me salga largo,
y como largo, fatigoso enredo;
pues, al coger la pluma me hago cargo
de que me impongo más de lo que puedo,
y de mi propia fama sin embargo.
No fío de mi fama y tengo miedo:
¡para la eternidad fiarme de un pase
quisiera lograr yo, con una frase!
IV
Podrá ser que me valgan: ansia firme
de producir el bien de cualquier modo;
más que afán ateniense de lucirme,
furor de semidiós de hacerlo todo;
más que la pretensión de redimirme,
la de bruñir y honrar mi propio lodo;
¡y el fervor masculino, temerario
de hurgar mi corazón, no el diccionario!?
V
¡Y me valieron ya!?gran llamarada
me llenó de saber sin más estudio:
templó mis fibras, afiló mi espada,
con sólo cuatro gotas de preludio;
y aunque las cuatro en si no valen nada,
las dejo como están, no las repudio.
¡Para dar sus mazazos más certeros,
sólo escupen sus palmas los herreros!
VI
¡Levántate holgazán!?¿ves el conjunto?,
la gloriosa verdad de las estrellas,
pues sabe que sin ti, sombra, trasunto,
dejarían de andar y de ser bellas;
¡porque basta que ceda un solo punto,
para verlas caer a todas ellas!?
¡Levántate holgazán: vibre tu pulpa,
peligra el universo por tu culpa!
VII
Nadie te dice, nadie, que no sueñes
y la luz de otros tiempos no vislumbres;
que sin haber subido te despeñes,
y a vivir despeñado te acostumbres;
que la visión angélica desdeñes,
de la paz que sospechas en las cumbres;
¡más de tus sueños de holgazán no hables!;
proque tienen que ser ¡muy miserables!
VIII
Aquel que se desploma en su miseria,
padece la miseria de si mismo?
en su nervio, en su músculo y su arteria,
desteje, desordena el raquitismo:
¡fiebre de destrucción, furor de histeria,
dinámica de sombra y cataclismo!?
¡Levántate chacal: deja tu acecho,
huye para in aeternum de tu pecho!
IX
¡Huye para in aeternun, en el carro
de los suspiros que al gemir exhalas!?
¡fuga, como una esencia de su tarro:
sueña, como una larva, con tus alas;
brota, como una flor brota del barro;
surge de tu dolor, lleno de galas;
ten una vez, hermano, la inmodestia
de pensarte más hombre que una bestia!
X
Llenate de ambición, ten el empeño;
ten la más loca, la más alta mira;
no temas ser espíritu, ser sueño,
ser ilusión, ser ángel, ser mentira.
La verdad es un molde, es un diseño
que rellena mejor quien más delira?
¿que la ciencia es brutal y que no sueña?
¡eso lo afirma el asno que la enseña!
XI
Naciste en el peldaño de una escala,
no en el seno confuso de una nube;
con el cetro en las manos, o la pala
pero raudo y audaz como un querube;
si no son los peldaños es el ala
que te despierta y que te grita: ¡sube!?
¡sube sin timidez, no te abandones;
si te asusta volar, hay escalones!
XII
Escalones vibrantes que repelen
con poderosa percusión elástica,
que a salvar las alturas nos impelen
en una sin cesar marcha gimnástica;
¡anhelación de ser, marchas que suelen
rematar en la púrpura dinástica!?
¡no te duermas, por Dios; no hagas tu nido
en el vil escalón donde has nacido!
XIII
Yantar bien, dormir bien, es lo de menos;
pero soñar lo menos es afrenta;
no es digno del dolor romper los frenos
tan solo por la vianda suculenta;
delante de un redil de vientres llenos
¡prefiero yo la humanidad hambrienta!?
sueñan los grandes monstruos directrices
en un mundo bestial?¡sin infelices!
XIV
Genios de la igualdad, por cobardía,
o piratas protervos de alto bordo,
que quisieran un mundo sin porfía,
sin el pater familia, como el tordo;
mundo como el edén, pura ambrosía
hombre cual un rufián, feliz y gordo?
¡no desarrollan genio las mujeres,
porque sin gran dolor tienen placeres!
XV
¡Dolor, santo dolor; sol iracundo
que a las almas estólidas caldea;
que tortura a las fibras de lo inmundo
hasta que se hacen leña y se hacen tea!
¡Padre de lo mejor, amo del mundo;
generador supremo de la idea;
draga de remoción; llama expiatoria
que convierte las pústulas en gloria!
XVI
Odio por lo tranquilo y uniforme,
y ansia de otro nivel y de otro aspecto;
fiebre de perfección en lo deforme,
y hambre de superluz en lo perfecto;
soberbias de Luzbel; vacío enorme
en el alma sombría del insecto?
eso requiere Dios, para sus planes:
angustias de Satán?¡somos satanes!


Poema de Almafuerte
http://www.poemasde.net

miércoles, 22 de julio de 2009

Ante la ley


Ante la Ley hay un guardián que protege la puerta de entrada. Un hombre procedente del campo se acerca a él y le pide permiso para acceder a la Ley. Pero el guardián dice que en ese momento no le puede permitir la entrada. El hombre reflexiona y pregunta si podrá entrar más tarde.

- Es posible- responde el guardián-, pero no ahora. Como la puerta de acceso a la Ley permanece abierta, como siempre, y el guardián se sitúa a un lado, el hombre se inclina para mirar a través del umbral y ver así qué hay en el interior. Cuando el guardián advierte su propósito, ríe y dice:

-Si tanto te incita, intenta entrar a pesar de mi prohibición. Ten en cuenta, sin embargo, que soy poderoso, y que además soy el guardián más ínfimo. Ante cada una de las salas permanece un guardián, el uno más poderoso que el otro. La mirada del tercero ya es para mí insoportable.

El hombre procedente del campo no había contado con tantas dificultades. La Ley, piensa, debe ser accesible a todos y en todo momento, pero al considerar ahora con más exactitud al guardián, cubierto con su abrigo de piel, al observar su enorme y prolongada, la barba negra, fina, tártara, decide que es mejor esperar hasta que reciba el permiso para entrar. El guardián le da un taburete y deja que tome asiento en uno de los lados de la puerta. Allí permanece sentado días y años.

Hace muchos intentos para que le dejen entrar y cansa al guardián con sus súplicas. El guardián le somete a menudo a cortos interrogatorios, le pregunta acerca de su hogar y de otras cosas, pero son preguntas indiferentes, como las que hacen grandes señores, y al final siempre repetía que todavía no podía permitirle la entrada. El hombre, que se había provisto muy bien para el viaje, utiliza todo, por caro que sea, para sobornar al guardián. Éste lo acepta todo, pero al mismo tiempo dice:

- Sólo lo acepto para que no creas que has omitido algo.

Durante los muchos años que estuvo allí, el hombre observó al guardián de forma casi ininterrumpida. Olvidó a los otros guardianes y este le terminó pareciendo el único impedimento para tener acceso a la Ley. Los primeros años maldijo la desgraciada casualidad, más tarde, ya envejecido, sólo murmuraba para sí. Se vuelve senil, y como ha sometido durante tanto tiempo al guardián a un largo estudio ya es capaz de reconocer a la pulga del cuello de su abrigo de piel, por lo que solicita a la pulga que le ayude para cambiar la opinión del guardián.

Por último, su vista se torna débil y ya no sabe realmente si oscurece a su alrededor o son sólo los ojos que le engañan. Pero ahora advierte en la oscuridad un brillo que irrumpe indeleble a través de la puerta de la Ley. Ya no vivirá mucho más. Antes de su muerte se concentran en su cabeza todas las experiencias pasadas, que toman forma en una sola pregunta que hasta ahora no había hecho al guardián. Entonces le guiña un ojo, ya que no puede incorporar su cuerpo entumecido. El guardián tiene que inclinarse hacia él profundamente porque la diferencia de tamaños ha variado en perjuicio del hombre.

-¿Qué quieres saber ahora?- pregunta el guardián-, eres insaciable.

-Todos aspiran a la Ley- dice el hombre-. ¿Cómo es posible que durante tantos años sólo yo haya solicitado la entrada?

El guardián comprueba que el hombre ha llegado a su fin y, para que su débil oído pueda percibirlo, le grita:

-Ningún otro podía haber recibido permiso para entrar por esta puerta, pues esta entrada esta reservada sólo para ti. Yo me voy ahora y cierro la puerta.


Franz Kafka
Escrito en 1914 y publicado en 1915

Para meditación de los jinetes

(Zum Nachdenken für Herrenreiter)
Nada, si se piensa con detenimiento, puede inducirnos a querer ser los primeros en una carrera.
La gloria de ser reconocido como el mejor jinete de un país alegra demasiado cuando la orquesta comienza a tocar como para que al día siguiente pueda evitarse el remordimiento.
La envidia del contrincante, de gente más astuta e influyente, nos aflige al atravesar las estrechas barreras hacia aquella planicie que pronto quedará vacía ante nosotros, si no es por la presencia de algunos jinetes aventajados que, diminutos en la distancia, cabalgan hacia la línea del horizonte.
Muchos de nuestros amigos, ansiosos por recoger las ganancias, gritan "hurras" hacia nosotros por encima de los hombros y desde la alejada ventanilla de cobros; los mejores amigos, sin embargo, no han apostado por nuestro caballo, pues temen que si pierden podrían enfadarse con nosotros, pero como nuestro caballo ha sido el primero y ellos no han ganado nada, se dan la vuelta cuando pasamos y prefieren mirar hacia las tribunas.
Los contrincantes, detrás, bien sujetos sobre la silla de montar, intentan comprender la desgracia que les ha caído, así como la injusticia que, de algún modo, se ha cometido con ellos. Adoptan una expresión de frescura, como si fuera a comenzar otra carrera, y una expresión seria después de ese juego de niños.
A muchas damas el ganador les parece ridículo porque se ufana, y, sin embargo, no sabe qué hacer con el continuo apretar de manos, con los saludos, las reverencias, las salutaciones y los saludos a la lejanía, mientras que los vencidos tienen la boca cerrada y dan palmadas en el cuello de los caballos, la mayoría de los cuales relínchan.
Finalmente, el cielo se pone turbio y comienza a llover.
Franz Kafka (1907-1910).

martes, 21 de julio de 2009

Hablen, tienen tres minutos


Hablen, tiene tres minutos
De vuelta del paseo
donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento,
y bebí una botellas de Beaujolais, para bajar al pozo
donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel
y sé que estaré solo en la ciudad
más poblada del mundo.
Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.
Máxime sabiendo
que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina,
como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre
el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora
hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.
Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntases
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos, que nos demosun pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.


Julio Cortázar


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lunes, 20 de julio de 2009

Enrique Febbraro


Su creador fue Enrique Ernesto Febbraro, profesor de psicología, filosofía, historia, músico y odontólogo. Cuando alunizó el Apolo XI el 20 de julio de 1969, Febbraro vio que por una vez en la vida todo el mundo estaba unido, por lo que envió mil cartas a cien países de las cuales recibió 700 respuestas, a partir de este momento fundó el Día del Amigo



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Para conservar la amistad





De su experiencia saca un listado para conservar la amistad:

Un amigo no aconseja, se mete en el problema, se embrolla, y ayuda al otro.

Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo.

Los sacramentos de la amistad son: simpatía, ternura, respeto, reciprocidad, lealtad, comprensión, desinterés, solidaridad, perseverancia y alegría.

Hace falta callar, aunque se tenga razón, porque dos no pelean si uno no quiere.

No hacer o decir nada que lastime u ofenda al otro.

Acompañar siempre: en la soledad, el dolor o la alegría.

Aceptar a las personas como son y querer hasta en el mínimo detalle, sin esperar recompensa.

Olvidar los propios problemas y escuchar con oído y corazón de amigos.


Los únicos consejos válidos para Febbraro son aquellos que ayudan a conservar y mejorar la amistad y en el deber humano de tener amigos, empezando uno mismo por ser amigo”, señala.

http://www.prensarotaria.com.ar

Apuesto al quijote aunque ande rengo

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Hasta estallar


Me escondo en las sombras
que pueden ser buenas amigas.
Asomo a los días trepando el dolor.
Estoy por pagar el precio
de un juego que arruina,
pirata cansado en un barco
que empieza a gotear.
Me voy a buscar el olor
del mundo que perdimos,
me sobran las noches para huir.
Conozco a esas caras canallas
recién afeitadas.
Espío a las ratas cambiando de piel.
Cuando la lluvia empiece a mojar
se van a ahogar demasiados,
tantas almas cobardes
secándose al sol.
Y yo me voy a buscar el olor
del mundo que perdimos...
Apuesto al quijote aunque ande rengo.
Brindo por tipos sin antifaz
Me abrazo a la rabia de los vencidos
que cruzan sin mapas la oscuridad.
Hasta estallar.
Hasta estallar.

sábado, 18 de julio de 2009

EL LOBO Y EL PERRO



En busca de alimento
iba un Lobo muy flaco y muy hambriento.
Encontró con un Perro tan relleno,
tan lucio, sano y bueno,
que le dijo:
-Yo extraño
que estés de tan buen año
como se deja ver por tu semblante,
cuando a mí, más pujante,
más osado y sagaz, mi triste suerte
me tiene hecho retrato de la muerte.
El Perro respondió:
-Sin duda alguna
lograrás, si tú quieres, mi fortuna.
Deja el bosque y el prado;
retírate al poblado;
servirás de portero
a un rico caballero,
sin otro afán ni más ocupaciones
que defender la casa de ladrones.
-Acepto desde luego tu partido,
que para mucho más estoy curtido.

Así me libraré de la fatiga,
a que el hambre me obliga
de andar por montes sendereando peñas,
trepando riscos y rompiendo breñas
sufriendo de los tiempos los rigores,
lluvias, nieves, escarchas y calores.
A paso diligente
marchando juntos amigablemente,
varios puntos tratando en confianza,
pertenecientes a llenar la panza.
En esto el Lobo, por algún recelo,
que comenzó a turbarle su consuelo,
mirando al Perro, dijo:
-He reparado
que tienes el pescuezo algo pelado.
-Dime: ¿Qué es eso?
-Nada.
-Dímelo, por tu vida, camarada.
-No es más que la señal de la cadena;
pero no me da pena,
pues aunque inquieto
a ella estoy sujeto,
me sueltan cuando comen mis señores,
recíbanme a sus pies con mil amores:
ya me tiran el pan, ya la tajada,
y todo aquello que les desagrada;
éste lo mal asado,
aquel un hueso poco descarnado;
y aun un glotón, que todo se lo traga,
a lo menos me halaga,
pasándome la mano por el lomo;
yo meneo la cola, callo y como.
-Todo eso es bueno, yo te lo confieso;
pero por fin y postre tú estás preso:
jamás sales de casa,
ni puedes ver lo que en el pueblo pasa.
-Es así.
-Pues, amigo,
la amada libertad que yo consigo
no he de trocarla de manera alguna
por tu abundante y próspera fortuna.
Marcha, marcha a vivir encarcelado;
no serás envidiado
de quien pasea el campo libremente,
aunque tú comas tan glotonamente
pan, tajadas, y huesos; porque al cabo,
no hay bocado en sazón para un esclavo.

http://www.leemeuncuento.com.ar/samanego.html

viernes, 17 de julio de 2009

La batalla de Ragnarok


La batalla de Ragnarok, llamada a veces "El Ocaso de los Dioses", es el cataclismo final que ha de destruir al mundo y a los dioses.
Después de terribles inviernos, se desatará una guerra universal y el dios Loki y su hijo Ferir el lobo, soltarán sus ataduras.
Loki navegará con el ejército de los muertos hasta la batalla final, en la que Fenrir se tragará al sol y matará a Odín; Thor matará a la Serpiente del Mundo, pero morirá con su veneno; todos los dioses perecerán.

Finalmente, Surt, guardián de los fuegos de Muspell desde el inicio del tiempo, los liberará y destruirán el mundo con sus llamas. Tras la destrucción de este mundo, surgirá uno nuevo. Sólo sobrevivirán los hijs de Odín, Vidar y Vali, los hijos de Thor, Modi y Magni y los dioses Balder y Hod volverán a la vida. Ellos se sentarán en la nueva tierra y hablarán del mundo pasado; en la hierba encontrarán las iezas del ajedrez de oro de los dioses. Dos humanos, Lif y Liftharsir, lograrán salvarse de las ramas del Arbol del Mundo y repoblarán la tierra.


¿Qué es la mitología?


Fue el primer desierto. Dos brazos arrojaron una gran piedra. No hubo grito. Hubo sangre. Hubo por vez primera la muerte. Ya no recuerdo si fui Abel o Cain. JLB, Trece Monedas, El oro de los tigres
La
mitologia es un complejo universo de construcción colectiva que traduce los interrogantes que un pueblo se hace a sí mismo, en un determinado momento de la historia. Y desde este punto de vista, un mito, reflejando sus aspectos ya sea sociológicos, filosóficos o estéticos, puede ser abordado desde diferentes enfoques tales como la antropología, el arte o la religión.

La fascinación que despiertan hoy en día este tipo de relatos, sobrevive intacta: basta ver los productos de la industria cultural inspirados en tradiciones celtas, como las sagas cinematográficas de "El Señor de los anillos", "Las Crónicas de Narnia" o el taquillero "Harry Potter"; los héroes superpoderosos como Superman o Batman, que recuerdan las increíbles hazañas de algunos protagonistas de la mitología grecorromana; o incuso ciertos productos de tradición oriental como la sofisticada galería de personajes fantásticos que suele preodominar en el animé japonés.
El mito y la leyenda subsisten así, a través de sus diferentes máscaras, como una ventana hacia lo simbólico, una suerte de puente necesario que conecta razón e intuición.

Símbolos y leyendas; heroes y dioses, configuran universos en la sinuosa frontera en la que se confunde lo sagrado y lo profano, emanando la misteriosa energía de los imaginaron y aún los siguen soñando.
Por todo el planeta rebotan ecos de los arquetipos mitológicos más allá del espacio y del tiempo. Intentaremos recorrer en estas paginas las diversas miradas que despiertan éstos relatos ancestrales, cuya vigencia sobrevive aún hoy, transformada y enriquecida, desafiando incluso al acelerado intercambio entre culturas antes distantes y remotas.


jueves, 16 de julio de 2009

El León y el mosquito luchador

Un mosquito se acercó a un león y le dijo:

-- No te temo, y además, no eres más fuerte que yo. Si crees lo contrario, demuéstramelo. ¿ Que arañas con tus garras y muerdes con tus dientes ? ¡ Eso también lo hace una mujer defendiéndose de un ladrón ! Yo soy más fuerte que tú, y si quieres, ahora mismo te desafío a combate.

Y haciendo sonar su zumbido, cayó el mosquito sobre el león, picándole repetidamente alrededor de la nariz, donde no tiene pelo.

El león empezó a arañarse con sus propias garras, hasta que renunció al combate. El mosquito victorioso hizo sonar de nuevo su zumbido; y sin darse cuenta, de tanta alegría, fue a enredarse en una tela de araña.

Al tiempo que era devorado por la araña, se lamentaba de que él, que luchaba contra los más poderosos venciéndolos, fuese a perecer a manos de un insignificante animal, la araña.

No importa que tan grandes sean los éxitos en tu vida, cuida siempre que la dicha por haber obtenido uno de ellos, no lo arruine todo.

http://edyd.com/Fabulas/Esopo/E38LeonMosquito.htm

Las Fábulas


Las fábulas son composiciones breves literarias en las que los personajes casi siempre son animales, plantas u otros objetos que presentan características humanas como el habla, el movimiento, etc; por ejemplo, en El asno y la perrita de
Esopo. Estas historias concluyen con una enseñanza o moraleja de carácter instructivo. No debe confundirse con la parábola o relato simbólico o con el discurso o sermón parenético, cuya intención es exhortar a seguir una conducta ética y por ello recurre con frecuencia a este tipo de procedimientos.


Se diferencian de los
apólogos en que éstos son más generales y en ellos pueden intervenir además hombres y personajes tanto animados como inanimados. Pueden estar escritas en prosa o verso. En el Index motifs, catálogo de motivos de relatos folclóricos de Antti Aarne y Stith Thompson (Aarne-Thompson), las fábulas aparecen clasificadas como cuentos de animales.

Las fábulas y los
apólogos se utilizaron desde la Antigüedad grecorromana por los esclavos pedagogos para enseñar conducta ética a los niños que educaban. La moral deducida de estos ejemplos era la del paganismo: es imposible cambiar la condición natural de las cosas, incluida la condición humana y el carácter de las personas. Con el tiempo, el Cristianismo sustituyó esta concepción del mundo por otra que presuponía en el hombre la posibilidad de cambiar su naturaleza, con un juicio moral incluido.

Esopo y Babrio, entre los autores de expresión griega, y Fedro entre los romanos, han sido los autores más célebres de fábulas y han servido de ejemplo a los demás. En la Edad Media circularon por Europa numerosas colecciones de fábulas pertenecientes a otra tradición autónoma, de origen indio (Hitopadesa, Pancatantra), difundidas a través de traducciones árabes o judaicas españolas o sicilianas. Muchas de ellas fueron a pasar a libros de ejemplos para sermones. El más famoso fue sin duda la Disciplina clericalis del judío converso español Pedro Alfonso, entre otros muchos. Durante el Renacimiento recibieron el interés de los humanistas; Leonardo da Vinci, por ejemplo, compuso un libro de fábulas. Con la revitalización de la Antigüedad clásica en el siglo XVIII comenzaron a escribirse fábulas; destacaron en esta labor los franceses Jean de La Fontaine y Jean-Pierre Claris de Florian, el polaco Ignacy Krasicki, los españoles Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego, los ingleses John Gay y el alemán Gotthold Ephraim Lessing.

Posteriormente, en el siglo XIX, la fábula fue uno de los géneros más populares, pero empezaron a ampliarse sus temas y se realizaron colecciones especializadas. En España destacaron especialmente los escritores
Cristóbal de Beña (Fábulas políticas) y Juan Eugenio Hartzenbusch; en Estados Unidos, Ambrose Bierce, con sus Fábulas fantásticas y su Esopo enmendado, libros poblados por la ironía y la burla política, en Rusia Iván Krylov y en Gran Bretaña Beatrix Potter (1858-1943). En España, y ya en el siglo XX, ha escrito un Nuevo fabulario Ramón de Basterra, quien, siguiendo algunos precedentes de Hartzenbusch, hace protagonistas de sus composiciones a elementos deshumanizados, como máquinas, cigüeñales, émbolos, cables y grúas, en vez de leones, zorras, cuervos o lobos; con ello incorpora la Revolución industrial y las Vanguardias a esta milenaria tradición.

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martes, 14 de julio de 2009

El Encubridor


Ese que sale de su país porque tiene miedo,
no sabe de que,
miedo del queso con ratón,
de la cuerda entre los locos,
de la espuma en la sopa.
Entonces quiere cambiarse como una figurita,
el pelo que antes se alambraba
con gomina y espejo lo suelta en jopo,
se abre la camisa, muda de costumbres,
de vino, de idioma.
Se da cuenta, infeliz, que va tirando mejor,
y duerme a pata ancha.
Hasta de estilo cambia,
y tiene amigos que no saben su historia provinciana,
ridícula y casera.
A ratos se pregunta como pudo esperar
todo ese tiempo
para salirse del río sin orillas,
de los cuellos garrote,
de los domingos, lunes, martes, miércoles y jueves.
A fojas uno, si, pero cuidado:
un mismo espejo es todos los espejos,
y el pasaporte dice que naciste y que eres
y cutis color blanco, nariz de dorso recto,
Buenos Aires, septiembre.
Aparte que no olvida,
porque es arte de pocos,
lo que quiso,
esa sopa de estrellas y letras que infatigable comerá
en numerosas mesas de variados hoteles,
la misma sopa, pobre tipo,
hasta que el pescadito intercostal
se plante y diga basta.
Antes, después
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio

aunque no haya huella ni presagio
como la caricia a la mano
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede el amor
pero inevitablemente
el amor sobrevive al amante
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
como la caricia a la mano
aunque no haya huella ni presagio
el amante precede al amor
el perfume dibuja el jazmín
como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el amor sobrevive al amante

pero inevitablemente


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lunes, 13 de julio de 2009

STEVIE RAY VAUGHAN - Cold Shot 1984

video

http://www.youtube.com/watch?v=DqPmG0Khj24


Este video combina lo mejor del slapstick (el humor primitivo de gags simples) junto a una cuidada edición, y en este caso primordial, un buen tema y un excelente músico. Inusuales tomas largas en los clips de hoy, sobrio y entretenido.Simple, efectivo y hasta ni molestan los viejos efectos por los resultados conseguidos. Los posters de Hendrix, su amor por la guitarra... a disfrutar de Stevie Ray y sus inigualables dedos...

http://ceaa.blogspot.com

domingo, 12 de julio de 2009

El triunfador



Iba con su coche de dieciséis válvulas
desplazándose sobre el asfalto,
con sus zapatos italianos
desplazándose sobre el parqué de su oficina…
y desnudo con un carísimo traje a medida
desplazándose por la soledad.


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Relatividad del tiempo


Encarar al espejo es todo un dilema, Marisa lo piensa por lo menos dos veces antes de animarse a cruzar el pasadizo hasta el baño y luego asomar ese rostro tan bien cuidado por las mañanas en la estética y por las noches con sus mascarillas; pero sabe que es una obligación ineludible pues de no ser así no podría empezar el día o por lo menos no tendría la sensación de haberse despertado realmente y entonces levantándose con mucha pereza se dispone a desmadejar la rutina que el Lunes se le hace más pesada.

Ya de por sí cruzar la puerta de su cuarto implica serias dudas, llegar al pasadizo y empezar con el calvario de imaginar lo que pasaría sí… Asoma la cara y un brillo en el espejo le provoca cierto escalofrío, pero Marisa no se da por vencida y a continuación da otro paso, los siguientes ya no son tan incómodos, y ya cerca del grifo no sabe si asumir su reflejo o simplemente seguir lavándose obviando por completo el objeto. Al final se mira (la vanidad puede más que cualquier miedo) y encuentra sorprendida que un surco rubrica un tramo de su párpado izquierdo, con lo que angustiada se lava la cara una y otra vez a fin de que la pesadilla se desvanezca, pero al mirarse nuevamente la grieta que se resiste a irse, fina ironía, parece más bien resplandecer. Pensando en las consecuencias del hecho le pide prestado los lentes de sol a Gabo, que no entiende cuál es el motivo puesto que estamos en pleno invierno, y aludiendo una excusa inverosímil se dispone a cogerlos de su mesa de noche. Marisa no deja de pensar en los motivos de su vergüenza, piensa en la dieta que lleva, en que quizá no lleva un régimen adecuado y la sequedad de la piel, en la preocupación por los quehaceres, en el jabón de baño, en Gabo que le saca canas verdes, y así sin darse cuenta es presa del pánico.

No hace otra cosa que pensar día y noche en el pliegue molesto, teme que el novio lo note, teme que de repente su cara termine pareciendo un plano hidrográfico; en fin, no duerme pensando como va a hacer mañana para cruzar el pasadizo. El reloj de pared, tic tac, la trastorna con su perorata monótona, recordándole como es que pasa el tiempo sin tenerle consideración a uno, y mientras se muerde las uñas se percata que ya clarea el día y que no ha pegado una pestaña. Establecida la mañana no hace otra cosa que meditar estrategias para obviar la engorrosa cita, se debate entre el deber y la premeditada negligencia, pero el sermón del reloj, tic tac, la presiona a levantarse, sin darle mucho tiempo para pensar, y enfrentar un nuevo día.
Llena de desconfianza se despereza un poco y luego se pone de pie, piensa que tiene muy buenas razones para deshacerse del reloj; respira un poco antes de decidirse a caminar por el pasadizo. El miedo la llena de incertidumbre pero el tiempo transcurre y en ese momento escucha la voz del abuelo que le avisa que el desayuno está en la mesa y más bajo critica malhumorado el ocio de la juventud de hoy. Al final termina por infundirse el valor que necesita y pone marcha al baño, se repite a sí misma que seguramente ha sido una confusión, una de esas fluctuaciones de la percepción, esas cosas estúpidas por las que uno se preocupa y llegando, muy suelta de huesos, desafía oronda al espejo que, para desgracia, termina por someterla a su capricho y encuentra ahora no sólo el riachuelo del día anterior sino que todo un delta y pega un grito que el abuelo casi se ha infartado del susto; Gabo sube atropelladamente las escaleras y llegando al baño le pregunta intrigado por el escándalo, a lo que Marisa responde con una excusa inverosímil (quién entiende a las mujeres) bien puestos los lentes.

El día transcurre sin novedad puesto que no tiene más preocupaciones que su monomanía, en la oficina los minutos se le hacen horas sospechando con rabia que la gente murmura a sus espaldas, refugiada tras su escritorio aguaita con cuidado a diestra y siniestra y no puede evitar sentir que la miran como a bicho raro, se acomoda los lentes y se concentra en escribir la carta notarial que le ha encargado el señor Prado. Piensa un poco en los síntomas que la aquejan, a veces se le ocurre meditar en la locura, en que un loco jamás se da cuenta que está loco, después con más calma reflexiona acerca del miedo y sus consecuencias: las uñas tan cuidadas que ahora son ruinas sin revocar.

En monólogo recita muy bajito apologías gerontológicas, se sonríe algo tímida. Mira al reloj, aun faltan tres largas horas para que termine la faena del día. Su mente que no puede estar tranquila elucubra cierta medida para aprovechar el tiempo que resta. Coge el teléfono y llama al novio que ha contestado desde su carro y sin preámbulos le pone fin a su relación. Ultimado este asunto se pone algo triste porque ahora es una vieja y sola, llora un poco (pero esto es normal dentro de los patrones de una saludable anormalidad). Más tarde llega a casa y consigue trasladar la mecedora del cuarto de sus abuelos al suyo, encantada se pone a revisar el álbum de fotos donde aparece Gabo y ella pequeñitos, en el tobogán, en un restaurante, en el Peugeot de papá, ahí con cara de rabo para no comer, por acá abrazada de mamá, y que rápido se pasa el tiempo, en un suspiro. Suspira. La noche la ha sorprendido en plena nostalgia, una sonrisa ajada se esboza sobre su rostro; se peina con dedicación el pelo que solía ser negro y con vida. Sabe que ya no hay nada de que preocuparse, ni de la universidad por las mañanas o de la chamba por las tardes, todas esas frivolidades pasaron a segundo plano, y se acomoda en la cama para descansar. Temprano aún de madrugada la alarma del despertador suena regular y molesta, así hasta que entra Gabo que encuentra el cuerpo de Marisa sin movimiento.
- Es una pena el índice tan alto de decesos hoy por hoy- dice y que se conduele sinceramente-, si te juro que se me crispan los nervios de pensarlo.
- Déjame decirte que este café es una porquería- dice x consternada-, no sé, me parece que vendría bien un poco más de esmero, digo yo.
- Pero si la depresión es todo un síndrome en la generación actual- dice y acercándose al cadáver.
- Y la verdad es que tampoco la salita me parece apropiada para un evento semejante- dice x que vacía el café en una maceta-, hay que ver el poco gusto de estos anfitriones, con eso que de por sí el negro es triste.
- Pobre niña- dice y suspirando.
- Tan chiquilla y tan bonita la condenada- dice x-, no sé, en mi opinión esas colas no le favorecen, ¿no te parece?


http://www.ababolia.com/lecturas/relatos/relatos-filosoficos/brainiac/relatividad-del-tiempo.htm

sábado, 11 de julio de 2009

El Hada y la Sombra


Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.


El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...

La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.

por
Pedro Pablo Sacristan
http://cuentosparadormir.com

Mundano observador


Me pasa que voy caminando errante por las calles y me fijo en las gentes, imaginando y tratando de adivinarles, de advertir sus vidas en el más nimio gesto que profesen, en el más leve suspiro que de sus labios emanen, incluso en el más ligero ademán que se les escape en acto de saludo o tímido adiós. Me escondo de la contaminación acústica de la urbe para dejarme arrastrar por otra de un modo más melódico, la del mp3 en modo shuffle que tapona mis oídos y quizá me invita al cine mudo en tres dimensiones. Suenan Los Delincuentes, la próxima quizá sea La Excepción, es lo que llevo ahora, mezclando ritmos latinos con versos agudos, apuñalando con lengua viperina la calma sociedad y dando aliento con canciones a aquellas almas que buscan asirse a cualquiera que les diga que todo va bien y que puede mejorar. De falsas esperanzas todos se han cansado, pero resurge la fe en lo verdadero, en lo realizable, porque la esperanza en sí invita a una espera y ya iba siendo hora de dejarla a un lado y tirar el muro invisible que ésta siempre impone reteniéndote y evitando que realices aquello que anhelas. Todo llega, es cierto, pero si al mismo tiempo vas avanzando el camino se hace más llevadero, más animoso y enriquecedor.

Como decía, trato de adivinar los secretos más ocultos y las patrañas más sublimes de cada uno de los transeúntes con los que me cruzo y, a veces, quizá con demasiada frecuencia, me quedo embelesado mirando a lo lejos, al otro lado de la calle y agudizo los sentidos que aún me permiten intuir en lo que veo alguna historia. Caminando hacia el centro en busca de un autobús miro a mi derecha, hay cuatro carriles que me separan de una pareja. Ella se adelanta con paso enérgico y al tiempo meloso, él se queda atrás. Una pareja de ancianos adelantan la escena que los muchachos provocan a su diestra. Los veo venir mientras sigo andando y pronto tendré que parar o girar la cabeza para seguir el juego de los jóvenes ya recién acabada su adolescencia. La chica seria mantiene firme su paso y el chico no duda en quedarse unos metros atrás para acercarse como una fiera rápidamente y cogerla del brazo izquierdo. Ella no le mira de primeras, pero él le ofrece un beso en el cuello que no es más que el previo que le avisa de la accesibilidad de la fémina. Ella se vuelve y toma los labios del chico entre la carne de los suyos. Muy leve. Avanzan juntos. Imagino que acaban de despertar, no más de media hora atrás. Ella aún tiene el pelo algo enmarañado. Noche loca, no es muy temprano, el reloj roza las once. La chica, aturdida y ayunada corre llegando tarde a algún sitio.

Quizá a casa de sus padres, tal vez alguna cita con la esthéticienne. De cualquier manera huye con prisa, y es probable incluso que huya del muchacho que la acompaña, casi persiguiéndola por entre la gente que se cruza con ellos. Antes mencioné a una pareja de ancianos que les adelantaban por la acera, ellos también evocan en mi imaginación algunas miles de historias y no siempre con final feliz, pues la vida al avanzar la edad parece que nos dice que nuestro tiempo pasa y otros vienen detrás, los tiempos se hacen distantes, extraños y, en ocasiones, nos sorprendemos mirando con esa misma extrañeza a nuestro alrededor, como buscando retales del pasado, recuerdos olvidados en cualquier esquina o portón. Miramos a veces más allá y nos arremete como un soplido cálido una imagen del parque que tenemos frente a nosotros, el arrumaco que le dimos a aquella chica entre la vigorosa maleza de sus entresijos intentando rozar algo más que sus labios o su cara, adentrándonos con timidez por entre los pliegos de su ropa, advirtiendo esas arruguitas que nos decían un sí y no, que al mismo tiempo forzados, nos confundían.
Miramos la puerta de aquella gran iglesia en la gran vía y pensamos en la tienda que hay detrás y aún persiste, aquella en la que siempre parabas cuando tus pasos te llevaban a esa zona y la música que antes era parte de tu alma te arrastraba al más profundo de sus orígenes, los instrumentos que la ejecutaban. Muchos recuerdos que asocias irremisiblemente a todos esos viandantes que se aman entre ellos, que alzan un brazo para que a lo lejos se les identifique, el mendigo que pide dinero con su mal alfabeto desdibujado en el lateral de una cajita de cartón. A mi me pasa eso, que pienso mucho cuando me muevo de un sitio a otro, observo e imagino. Ahora entro en un gran centro comercial, me dirijo a la sección de libros, los nuevos son muy caros e interesado en el contenido más que en el continente me acerco a los de bolsillo ávido de nuevas aventuras y misterios desvelados.
Un hombre que se acerca a la jubilación prepara sus tardes de soledad cargando con clásicos de misterio e intriga. Mira con desgana los títulos pensando que le vale cualquiera con tal de dar relleno a ese tiempo que se le come, con tal de ver pasar el día de hora en hora en lugar de contar los segundos. Se coloca bien las gafas y al instante las baja un poco para mirar por encima de los cristales el libro que tiene ahora entre las manos. Isaac Asimov, el Hombre Bicentenario, que no él sino uno de sus personajes incluso llevados al cine, es la obra que tantea. Es barato leer aquellos que sobre una mesa allí se encuentran, pero su sueldo, imagino, hace que todo sea menos económico de lo que a simple vista pudiera parecer y mecido entre dudas lo vuelve a dejar en la pila y se dirige a la caja para pagar los cuatro que ya tenía y que estaban en oferta. Supongo que habrá pensado que la feria del libro está a la vuelta de la esquina y allí la cultura se regala a precio de puta como algunos suelen decir, respetando por supuesto lo relativo a esta profesión de tan antiguo ejercicio.
Antes comenté que iba a coger el autobús, finalmente me arrepentí y preferí echar a andar con paso calmo y disfrutar así de una mañana soleada entre las gentes y sus historias inconscientemente regaladas. Antes de decir adiós a aquel mundo de fantasía existente únicamente allí de donde brota el cuello y el resto de mi cuerpo, observo a una muchacha joven, no más de veintipocos años y advierto que ella también me observa a mi. Veo en ella el reflejo de lo que soy, un voyeur secreto, oculto entre la fauna urbana. Me sonríe y entonces le devuelvo con gratitud un guiño. Identificados el uno por el otro sigo mi camino mientras ella sigue el suyo, ciertamente no estoy solo. Hay más como yo, pienso. Luego existo, luego sigo caminando, divagando entre las sábanas de mi propia imaginación. Muchas vueltas después llego a casa, desconecto la música. Regreso al mundo real o, tal vez, a la ficción de otros.



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viernes, 10 de julio de 2009

TRAKSION ... para que nunca termine

Es una forma de pedirle a la Banda que sigan tocando, hace muchos años que los seguimos y queremos seguir haciendolo. Empezamos con los cxompañeros de trabajo, ibamos siempre a todos los lugares donde tocaban, después fué cambiando nuestro grupo de amigos, pero a TRAKSION nunca los dejamos de ver, ojo!, un vez llegamos cuando habian terminado.... je, cosas que pasan...
Es mas cuando estudié sonido, en el año 1996 (hace mucho ya), ellos fueron MI Banda para dar los exámenes de grabación, toma en vivo y pista por pista (tengo la copia guardada de ese día).
Me gusta mucho la música que hacen, como evolucionaron con el tiempo, pero quiero mas temas, mas discos y mas presentaciones en vivo.
Jorge

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miércoles, 8 de julio de 2009

Here I go again - versión original


Es la versión original de 1982, del disco Santos y Pecadores.
Tiene un estilo, bastante diferente a la de 1987 (la primera que yo escuché), estaban bastante claras las diferencias de épocas y de necesidades musicales y comerciales de nuestro amigo David. En la original se nota que vienen de los setenta y llenos de músicalidad. A mí me gustan mucho las dos, pero creo que es por una cuestión sentimental que escucho mas la de 1987.
En esa época mi hermano (José) era muy fanático de la banda, compramos todos los cassettes "originales" de la banda, yo buscaba el y me iba a caminar con el
Teniamos un problema con el nombre de la banda, cada uno lo decía de una forma diferente.... uitesneik, uaresnei, uaitsneik ..... aguante David (lo mio siempre fue la simpleza).
Jorge


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