lunes, 31 de agosto de 2009

La Sombra


Era una noche extremadamente fría, como hacia años no se sentía en éste pueblito apartado en el centro sur de América del Norte, por consiguiente, había prendido la modesta chimenea, dándole a aquel saloncito un ambiente caliente muy acogedor. Me dispuse a ponerme cómoda en el gran butacón que tenia precisamente para relajarme en una noche como aquella, me serví una copa de coñac, tomé el libro que tenía entre manos en esos días, y me recosté.

No pude leer por mucho tiempo, sentí un ruido afuera, proveniente de la terraza principal de la casa, me sobresalté, pues aunque tenía siempre la alarma puesta, no dejaba de sentir miedo por encontrarme sola. Sigilosamente me asomé por una hendija del ventanal que daba hacia esa terraza, quedé casi paralizada al ver una sombra, me quedé quieta, no vi nada más, todo estaba en absoluto silencio, decidí asomarme por el lado contrario, ya más cerca en donde supuse se encontraba aquella sombra y cual fue mi espanto cuando a través de las cortinas vi el movimiento de algo, casi me atrevería a decir que estaba siguiendo mis pasos.

Me detuve, dejé pasar unos segundos sin quitar la vista del ventanal, para poder percatarme de cualquier movimiento adicional, mas todo estaba quieto, yo diría, demasiado quieto.Me mantuve en esta alerta por casi dos horas, hasta que el cansancio me dominó y me dormí en el mismo butacón en donde había dispuesto a “relajarme”.


La claridad del amanecer me despertó, me desperté sobresaltada, fui directamente hacia la ventana, me asomé, aparentemente todo estaba normal, por el momento no quité la alarma, desayuné, me tomé una ducha tibia sintiéndome una mujer nueva, renovada. Me dispuse a salir, a investigar, a buscar rastros de la sombra, de la visita nocturna de la noche anterior. No encontré nada, todo estaba igual, todo en su lugar, solamente vi tirado en el piso mi pañuelito, el que siempre mantenía en mi cartera, me lo había bordado mi madre, seguramente al sacar las llaves se salió y cayó.Prendí mi auto y me fui camino al pueblo, iría al banco y luego a comprar alguna cosa de comida para la semana, además de lo que se me fuera ocurriendo que me haría falta.-buenos días Sra. Eugenia, tenía días de no verla- me saludo con mucho cariño el señor que vende empanaditas en la esquina donde suelo parquear mi carro e irme a pie para hacer mis diligencias.-buenos días don Carlos, ¿como amanece? Me da por favor una empanadita y un café bien calientito, a ver si se me pasa este frío que ando desde hace unos días.Después de intercambiarnos unas cuantas palabras, seguí mi camino hacia el banco, donde cada semana iba para retirar dinero sobre mi cheque de pensión.


Había poca gente, saludé a todos, y me dirigí a la única ventanilla dispuesta al público.- buenos días Marlenita, ¿como está la familia?- ¡Sra. Eugenia! ¡Tenia días de no pasar por acá! ¿Desea retirar una semana de dinero o las dos que tiene pendiente? Me preguntó amablemente.Y aunque no comprendí mucho la pregunta, contesté inmediatamente: – dame una semana, gracias.Tomé el dinero y me fui casi corriendo, sentí que algo estaba pasando. Crucé la calle y ya pensativa y silenciosa, fui al supermercado e hice mis compras.Regresé al auto, acomodé como pude las compras y me fui rápidamente. Estuve manejando cerca de 45 minutos, sin rumbo fijo, como atolondrada, y casi sin darme cuenta, di una vuelta y me encontré regresando al pueblo, tenia que averiguar por que tenia aquel dinero acumulado si todas las semanas religiosamente yo retiraba mi pensión. Algo no concordaba, pues yo me encontraba sola en este lugar, y no concebía en mi mente la posibilidad de que algún familiar me fuera a depositar dinero en mi cuenta.Con algo de intranquilidad, entré nuevamente al banco, esta vez ya se encontraba el director -mucho mejor-pensé.- ¿cómo está Sr. Suárez?, cuando gusto encontrarlo hoy- me decidí hablar- el gusto es mío Sra. Eugenia, ya tenia cerca de un mes de no venir a nuestro banco, ¿estuvo de vacaciones donde algún familiar, salió del pueblo?


Casualmente hace dos días pregunté por usted al muchacho de la gasolinera y me dijo que no la había visto desde hacia algún tiempo. Aunque no lo crea, llegué a preocuparme por usted, así que me alegra muchísimo verla de nuevo.- Gracias por su preocupación, Sr. Suárez. Le voy a pedir un favor, un inmenso favor, dejé mi teléfono en la casa, ¿usted pudiera hacer un pedido de un arreglo de flores y que me la envíen a mi casa? Se lo agradeceré eternamente.
Dichas estas palabras salí como pude, creí que iba a desmayarme, me sentí muy mal, pero mis pasos no me fallaron, caminé, caminé, y en menos de dos minutos, estaba tras el volante de nuevo, esta vez me dirigí directamente a mi casa, manejé sin saber por donde iba, manejé como hipnotizada, creo que no estaba pensando, cuando me di cuenta, ya estaba frente a mi casa, me bajé casi corriendo, subí los cuatro escalones que me llevarían al portal de mi hogar, me sentí confortable, como aliviada, tranquila, miré al piso y vi de nuevo el pañuelito de mi madre, lo recogí, me asomé por la ventana antes de abrir la puerta (lo cual no tuve necesidad de hacer). Allí estaba yo, sentada en aquel butacón, con un libro sobre mis piernas, con la cabeza hacia atrás, como durmiendo, una copa de coñac rota en el piso. Estaba muerta. Y yo, yo era la “Sombra”.


FIN


Por Mery Larrinua


El Hada y la Sombra


Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.
El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra.

No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...

La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.

( por Pedro Pablo Sacristan )
http://cuentosparadormir.com

domingo, 30 de agosto de 2009

Los siete locos

Un hombre extraño


A las diez de la mañana Erdosain llegó a Perú y Avenida de Mayo. Sabía que su problema no tenía otra solución que la cárcel, porque Barsut seguramente no le facilitaría el dinero. De pronto se sorprendió.
En la mesa de un café estaba el farmacéutico Ergueta.Con el sombrero hundido hasta las orejas y las manos tocándose por los pulgares sobre el grueso vientre, cabeceaba con una expresión agria, abotagada, en su cara amarilla.

Lo vidrioso de sus ojos saltones, su gruesa nariz ganchuda, las mejillas fláccidas y el labio inferior casi colgando, le daban la apariencia de un cretino.
Enfundaba su macizo cuerpazo en un traje de color de canela y, a momentos, inclinado el rostro, apoyaba los dientes en el puño de marfil de su bastón.
Por ese desgano y la expresión canalla de su aburrimiento tenía el aspecto de un tratante de blancas. Inesperadamente sus ojos se encontraron con los de Erdosain, que iba a su encuentro, y el semblante del farmacéutico se iluminó con una sonrisa pueril. Aún sonreía cuando le estrechaba la mano a Erdosain, que pensó:
­ ¡Cuántas lo han querido por esa sonrisa!
Involuntariamente, la primera pregunta de Erdosain fue:
­ Y, ¿te casaste con Hipólita?
­ Sí, pero no te imaginás el bochinche que se armó en casa...
­ ¿Qué..., supieron que era de la vida?
­ No... eso lo dijo ella después. ¿Vos sabés que Hipólita antes de hacer la calle trabajó de sirvienta?...
­ ¿Y?
­ Poco después que no casamos, fuimos mamá, yo, Hipólita y mi hermanita a lo de una familia. ¿Te das cuenta qué memoria la de esa gente? Después de diez años reconocieron a Hipólita que fue sirvienta de ellos. ¡Algo que no tiene nombre! Yo y ella nos vinimos por un camino y mamá y Juana por otro. Toda la historia que yo inventé para justificar mi casamiento se vino abajo.
­ ¿Y por qué confesó que fue prostituta?
­ Un momento de rabia. Pero, ¿no tenía razón? ¿No se había regenerado? ¿No me aguantaba a mí, a mí, que les he sacado canas verdes a ellos?
­ ¿Y cómo te va?
­ Muy bien... La farmacia da sesenta pesos diarios. En Pico no hay otro que conozca la Biblia como yo. Lo desafié al cura a una controversia y no quiso agarrar viaje.
Erdosain miró repentinamente esperanzado a su extraño amigo. Luego le preguntó:
­ ¿Jugás siempre?
­ Sí, y Jesús, por mi mucha inocencia, me ha revelado el secreto de la ruleta.
­ ¿Qué es eso?
­ Vos no sabés... el gran secreto... una ley de sincronismo estático... ya fui dos veces a Montevideo y gané mucho dinero, pero esta noche salimos con Hipólita para hacer saltar la banca.
Y de pronto lanzó la embrollada explicación:
­ Mirá, le jugás hipotéticamente una cantidad a las tres primeras bolas, una a cada docena. Si no salen tres docenas distintas se produce ferozmente el desequilibrio. Marcás, entonces, con un punto la docena salida. Para las tres bolas que siguen quedará igual la docena que marcaste. Claro está que el cero no se cuenta y que jugás a las docenas en series de tres bolas. Aumentás entonces una unidad en la docena que no tiene alguna cruz, disminuís, en una, quiero decir, en dos unidades la docena que tiene tres cruces, y esta sola base te permite deducir la unidad menor que las mayores y se juega la diferencia a la docena o las docenas que resulten.
Erdosain no había entendido. Contenía su deseo de reír a medida que su esperanza crecía, pues era indudable que Ergueta estaba loco. Por eso replicó:
­ Jesús sabe revelar esos secretos a los que tienen el alma llena de santidad.
­ Y también a los idiotas ­arguyó Ergueta, clavando en él una mirada burlona, a medida que guiñaba el párpado izquierdo­. Desde que yo me ocupo de esas cosas misteriosas he hecho macanas grandes como casas, por ejemplo, casarme con esa atorranta...
­ ¿Y sos feliz con ella?
­ ... creer en la bondad de la gente, cuando todo el mundo lo que tira es a hundirlo a uno y hacerle fama de loco...
Erdosain, impaciente, frunció el ceño; luego:
­ ¿Cómo no querés que te tengan por loco? Vos fuiste, según tus propias palabras, un gran pecador. Y de pronto te convertís, te casás con una prostituta porque eso está escrito en la Biblia, le hablás a la gente del cuarto sello y del caballo amarillo... claro... la gente tiene que creer que estás loco, porque esas cosas no las conoce ni por las tapas. ¿A mí no me tienen también por loco porque he dicho que habría que instalar una tintorería para perros y metalizar los puños de las camisas?... Pero yo no creo que estés loco. No, no lo creo. Lo que hay en vos es un exceso de vida, de caridad y de amor al prójimo. Ahora, eso de que Jesús te haya revelado el secreto de la ruleta me parece medio absurdo...
­ Cinco mil pesos gané en las dos veces...
­ Pongamos que sea cierto. Pero lo que te salva a vos no es el secreto de la ruleta, si no el hecho de tener una hermosa alma. Sos capaz de hacer el bien, de emocionarte ante un hombre que está a las puertas de la cárcel...
­ Eso sí que es verdad ­interrumpió Ergueta­. Fijate que hay otro farmacéutico en el pueblo que es un tacaño viejo. El hijo le robó cinco mil pesos... y después vino a pedirme un consejo. ¿Sabés lo que le aconsejé yo? Que lo amenazara al padre con hacerlo meter preso por vender cocaína si lo denunciaba.
­ ¿Ves cómo te comprendo yo? Vos querías salvar el alma del viejo haciéndole cometer un pecado al hijo, pecado del que éste se arrepentirá toda la vida. ¿No es así?
­ Sí, en la biblia está escrito: "Y el padre se levantará contra el hijo y el hijo contra el padre"...
­ ¿Ves? Yo te entiendo a vos. No sé para lo que estás predestinado... El destino de los hombres es siempre incierto. Pero creo que tenés por delante un camino magnífico. ¿Sabés? Un camino raro...
­ Seré el Rey del Mundo. ¿Te das cuenta? Ganaré en todas las ruletas el dinero que quiera. Iré a Palestina, a Jerusalén y reedificaré el gran templo de Salomón...
­ Y salvarás de angustia a mucha gente buena. ¡Cuántos hay que por necesidad defraudaron a sus patrones, robaron dinero que les estaba confiado! ¿Sabés? La angustia... Un tipo angustiado no sabe lo que hace... Hoy roba un peso, mañana cinco, pasado veinte y cuando se acuerda debe cientos de pesos. Y el hombre piensa. Es poco... y de pronto se encuentra con que han desaparecido quinientos, no, seiscientos pesos con siete centavos. ¿Te das cuenta? Ésa es la gente que hay que salvar..., a los angustiados, a los fraudulentos.
El farmacéutico meditó un instante. Una expresión grave se disolvió en la superficie de su semblante abotagado; luego, calmosamente, agregó:
­ Tenés razón... el mundo está lleno de turros, de infelices... pero ¿cómo remediarlo? Esto es lo que a mí me preocupa. ¿De qué forma presentarle nuevamente las verdades sagradas a esa gente que no tiene fe?
­ Pero si la gente lo que necesita es plata... no sagradas verdades.
­ No, es que eso pasa por el olvido de las Escrituras. Un hombre que lleva en sí las sagradas verdades no lo roba a su patrón, no defrauda a la compañía en que trabaja, no se coloca en situación de ir a la cárcel del hoy al mañana.
Luego se rascó pensativamente la nariz y continuó:
­ Además, ¿quién no te dice que eso no sea para bien? ¿Quiénes van a hacer la revolución social, si no los estafadores, los desdichados, los asesinos, los fraudulentos, toda la canalla que sufre abajo sin esperanza alguna? ¿O te creés que la revolución la van a hacer los cagatintas y los tenderos?
­ De acuerdo, de acuerdo... pero, en tanto llega la revolución social, ¿qué hace ese desdichado? ¿Qué hago yo?
Y Erdosain, tomándolo del brazo a Ergueta, exclamó:
­ Porque yo estoy a un paso de la cárcel, ¿sabés? He robado seiscientos pesos con siete centavos.
El farmacéutico guiñó lentamente el párpado izquierdo y luego dijo:
­ No te aflijás. Los tiempos de tribulación de que hablan las Escrituras han llegado. ¿No me he casado ya con la Coja, con la Ramera? ¿No se ha levantado el hijo contra el padre y el padre contra el hijo? La revolución está más cerca de lo que la desean los hombres. ¿No sos vos el fraudulento y el lobo que diezma el rebaño...?
­ Pero, decime, ¿vos no podés prestarme esos seiscientos pesos?
El otro movió lentamente la cabeza:
­ ¿Te pensás que porque leo la Biblia soy un otario?
Erdosain lo miró desesperado:
­ Te juro que los debo.
De pronto ocurrió algo inesperado.
El farmacéutico se levantó, extendió el brazo y haciendo chasquear la yema de los dedos, exclamó ante el mozo del café que miraba asombrado la escena:
­ Rajá, turrito, rajá.
Erdosain, rojo de vergüenza, se alejó. Cuando en la esquina volvió la cabeza, vió que Ergueta movía los brazos hablando con el camarero.

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NARCISO

Si salía, encerraba a los gatos. Los buscaba, debajo de los muebles, en la ondulación de los cortinajes, detrás de los libros, y los llevaba en brazos, uno a uno, a su dormitorio, Allí se acomodaban sobre el sofá de felpa raída, hasta su regreso. Eran cuatro, cinco, seis, según los años, según se deshiciera de las crías, pero todos semejantes, grises y rayados y de un negro negrísimo.
Serafín no los dejaba en la salita que completaba, con un baño minúsculo, su exiguo departamento, en aquella vieja casa convertida, tras mil zurcidos y parches, en inquilinato mezquino, por temor de que la gatería trepase a la cómoda encima de la cual el espejo ensanchaba su soberbia. Aquel heredado espejo constituía el solo lujo del ocupante. Era muy grande, con el marco dorado, enrulado, isabelino, Frente a él, cuando regresaba de la oficina, transcurría la mayor parte del tiempo de Serafín. Se sentaba a cierta distancia de la cómoda y contemplaba largamente, siempre en la misma actitud, la imagen que el marco ilustre le ofrecía: la de un muchacho de expresión misteriosa e innegable hermosura, que desde allí, la mano izquierda abierta como una flor en la solapa, lo miraba a él, fijos los ojos del uno en el otro. Entonces los gatos cruzaban el vano del dormitorio y lo rodeaban en silencio. Sabían que para permanecer en la sala debían hacerse olvidar, que no debían perturbar el examen meditabundo del solitario, y, aterciopelados, fantasmales, se echaban en torno del contemplador.

Las distracciones que antes debiera a la lectura y a la música propuesta por un antiguo fonógrafo habían terminado por dejar su sitio al único placer de la observación frente al espejo. Serafín se desquitaba así de las obligaciones tristes que le imponían las circunstancias. Nada, ni el libro más admirable ni la melodía más sutil, podía procurarle la paz, la felicidad que adeudaba a la imagen del espejo. Volvía cansado, desilusionado, herido, a su íntimo refugio, y la pureza de aquel rostro, de aquella mano puesta en la solapa le infundía nueva vitalidad. Pero no aplicaba el vigor que al espejo debía a ningún esfuerzo práctico. Ya casi no limpiaba las habitaciones, y la mugre se atascaba en el piso, en los muebles, en los muros, alrededor de la cama siempre deshecha. Apenas comía. Traía para los gatos, exclusivos partícipes de su clausura, unos trozos de carne cuyos restos contribuían al desorden, y si los vecinos se quejaban del hedor que manaba de su departamento se limitaba a encogerse de hombros, porque Serafín no lo percibía; Serafín no otorgaba importancia a nada que no fuese su espejo. Éste sí resplandecía, triunfal, en medio de la desolación y la acumulada basura. Brillaba su marco, y la imagen del muchacho hermoso parecía iluminada desde el interior.
Los gatos, entretanto, vagaban como sombras. Una noche, mientras Serafín cumplía su vigilante tarea frente a la quieta figura, uno lanzó un maullido loco y saltó sobre la cómoda. Serafín lo apartó violentamente, y los felinos no reanudaron la tentativa, pero cualquiera que no fuese él, cualquiera que no estuviese ensimismado en la contemplación absorbente, hubiese advertido en la nerviosidad gatuna, en el llamear de sus pupilas, un contenido deseo, que mantenía trémulos, electrizados, a los acompañantes de su abandono. Serafín se sintió mal, muy mal, una tarde. Cuando regresó del trabajo, renunció por primera vez, desde que allí vivía, al goce secreto que el espejo le acordaba con invariable fidelidad, y se estiró en la cama. No había llevado comida, ni para los gatos ni para él. Con suaves maullidos, desconcertados por la traición a la costumbre, los gatos cercaron su lecho. El hambre los tornó audaces a medida que pasaban las horas, y valiéndose de dientes y uñas, tironearon de la colcha, pero su dueño inmóvil los dejó hacer. Llego así la mañana avanzó la tarde, sin que variara la posición del yacente, hasta que el reclamo voraz trastornó a los cautivos. Como si para ello se hubiesen concertado, irrumpieron en la salita, maulando desconsoladamente.
Allá arriba la victoria del espejo desdeñaba la miseria del conjunto. Atraía como una lámpara en la penumbra. Con ágiles brincos, los gatos invadieron la cómoda. Su furia se sumó a la alegría de sentirse libres y se pusieron a arañar el espejo. Entonces la gran imagen del muchacho desconocido que Serafín había encolado encima de la luna ­y que podía ser un afiche o la fotografía de un cuadro famoso, o de un muchacho cualquiera, bello, nunca se supo, porque los vecinos que entraron después en la sala sólo vieron unos arrancados papeles­ cedió a la ira de las garras, desgajada, lacerada, mutilada, descubriendo, bajo el simulacro de reflejo urdido por Serafín, chispas de cristal.
Luego los gatos volvieron al dormitorio, donde el hombre horrible, el deforme, el Narciso desesperado, conservaba la mano izquierda abierta como una flor sobre la solapa y empezaron a destrozarle la ropa.

Manuel Mújica Laínez,1969

sábado, 29 de agosto de 2009

El Aleph (fragmento)

" En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo.
Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Frey Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer de pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo. "
Jorge Luis Borges
El Poder de la Palabra
www.epdlp.com

viernes, 28 de agosto de 2009

Vivo mi vida por Tí


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When I look into your eyes



I see forever when I look in your eyes
You're all I ever wanted, I always want you to be mine
Let's make a promise 'till the end of time
We'll always be together, and our love will never die
So here we are face to face and heart to heart
I want you to know we will never be apart
Now I believe that wishes can come true
'Cause I see my whole world
I see only you

When I look into you eyes
I can see how much I love you
And it makes me realize
When I look into your eyes
I see all my dreams come true
When I look into your eyes
I've looked for you all of my life
Now that I've found you, we will never say goodbye
I can't stop this feeling and there's nothing I can do
'Cause I see everything, when I look at you

When I look into your eyes
I can see how much I love you
And it makes me realize
When I look into your eyes
We will always be together, and our love will never die
When I look into your eyes
I see all my dreams come true
When I look into your eyes
When I look into your eyes



VEO POR SIEMPRE CUANDO MIRO EN TUS OJOS
ERES TODO LO QUE SIEMPRE HE QUERIDO
QUIERO QUE SEAS MÍA POR SIEMPRE
VAMOS A HACER UNA PROMESA HASTA EL FINAL DE LOS TIEMPOS
SIEMPRE ESTAREMOS JUNTOS
Y NUESTRO AMOR NUNCA MORIRÁ
ASÍ QUE, AQUÍ ESTAMOS CARA A CARA
Y CORAZÓN A CORAZÓN
QUIERO QUE SEPAS QUE
NUNCA NOS SEPARAREMOS
AHORA CREO QUE LOS DESEOS PUEDEN VOLVERSE REALIDAD
PORQUE VEO TODO MI MUNDO
SOLO TE VEO A TI
CUANDO MIRO EN TUS OJOS
PUEDO VER CUÁNTO TE AMO
Y ME HACE DARME CUENTA
CUANDO MIRO EN TUS OJOS
VEO TODOS MIS SUEÑOS VOLVERSE REALIDAD
CUANDO MIRO TUS OJOS
TE HE BUSCADO TODA MI VIDA
AHORA QUE TE HE ENCONTRADO
NUNCA DIREMOS ADIÓS
NO PUEDO DETENER ESTE SENTIMIENTO
NO HAY NADA QUE YO PUEDA HACER
PORQUE YO VEO TODO CUANDO MIRO EN TUS OJOS

FIREHOUSE - when i look into your eyes

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www.youtube.com/watch?v=wZRQlqH4flk

http://www.firehousemusic.com

miércoles, 26 de agosto de 2009

Frases de “El Lobo Estepario”:


“El día había transcurrido del modo como suelen transcurrir esos días; lo había malbaratado, lo había consumido suavemente con mi manera primitiva y extraña de vivir”.

“Toda especie humana tiene sus caracteres, sus sellos, cada una de sus virtudes y sus vicios, su pecado mortal. A los caracteres del lobo estepario pertenecía el que era un hombre nocturno… La mañana era para él una mala parte del día, que le asustaba y que nunca le trajo nada agradable. Nunca estuvo verdaderamente contento en una mañana cualquiera de su vida, nunca hizo nada bueno en las horas anteriores al mediodía”.

“El camino hacia la inocencia, hacia lo increado, hacia Dios, no va hacia atrás, sino hacia adelante; no hacia el lobo o hacia el niño, sino cada vez más hacia la culpa, cada vez más hondamente dentro de la encarnación humana”.
“Aunque en todas mis dolorosas transformaciones hubiera ganado algo invisible e imponderable, cara habría tenido que pagarlo, y de una a otra vez mi vida se había vuelto más dura, más difícil, más solitaria y peligrosa”.
“Al poseído de Dios le es, sin duda, muy posible afirmar al criminal, y viceversa; pero a ambos, y a todos los seres absolutos, les es imposible afirmar aquél término medio y tibio: lo burgués”.

Confuso y maltrecho volví en mí, la luz blanca del pasillo se reflejaba en el suelo brillante. No me encontraba entre los inmortales, todavía no. Seguía estando aún del lado de acá, con los enigmas, los sufrimientos, los lobos esteparios, las complicaciones atormentadoras”.

“Ha de hacerse cargo del humorismo de la vida, del humor patibulario de esta vida… Usted ha de acostumbrarse a la vida y ha de aprender a reír. Ha de escuchar la música de la radio de este mundo. Claro que usted está dispuesto en este mundo a todo, a todo menos a lo que se le exige”…

¿Una escena de la vida diaria?


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www.youtube.com/watch?v=e6-AmY67Yq4

Cómo manejar la ira


Todos sabemos lo que es la ira y todos la hemos sentido alguna vez, tanto si se trata de un ligero enfado como una rabia en toda regla.

La ira es una emoción totalmente normal y generalmente sana. Pero cuando está fuera de control y se vuelve destructiva, puede conducir a diversos problemas, como problemas en el trabajo, en las relaciones personales, y en la calidad general de la vida de una persona. Y puede dar la sensación de que se está a la merced de una emoción imprevisible y poderosa.

Qué es la ira

La ira es un estado emocional que a varía en intensidad, yendo de la irritación leve a la furia intensa. Como otras emociones, está acompañada de cambios fisiológicos y biológicos. Cuando una persona se enfada, su ritmo cardíaco y presión arterial aumentan, al igual que los niveles de las hormonas adrenalina y noradrenalina. La ira puede ser debida a acontecimientos externos o internos.
Podemos enfadarnos con una persona específica (como un compañero de trabajo o supervisor) o un acontecimiento (un atasco de tráfico, un vuelo cancelado), o bien la ira puede aparecer al preocuparse y rumiar problemas personales. Lo recuerdos de acontecimientos traumáticos o que nos hicieron enfadar pueden también desencadenar este tipo de emociones.

Expresar la ira

La manera instintiva y natural de expresar ira es responder agresivamente. La ira es una respuesta natural y adaptativa ante las amenazas, inspira emociones y comportamientos poderos y a menudo agresivos que nos permiten luchar y defendernos cuando somos atacados. Cierta cantidad de ira, por lo tanto, es necesaria para nuestra supervivencia. Por otra parte, no podemos emprenderla a golpes con cada persona u objeto que nos moleste. Leyes, normas sociales, y sentido común ponen límites al alcance de nuestra ira.

La gente utiliza una gran variedad de procesos conscientes e inconscientes para ocuparse de sus sensaciones de ira. Los tres principales son: expresarla, suprimirla y calmarse. Expresar los sentimientos de enfado de un modo asertivo, no agresivo, es la manera más sana. Para hacer esto, primero has de aprender a dejar claro cuáles son tus necesidades, y cómo satisfacerlas sin dañar a otros. El ser asertivo no significa arremeter contra los demás o exigir; significa ser respetuoso con uno mismo y los demás.

Otro modo de afrontar la ira consiste en suprimirla para luego transformarla o redirigirla. Esto sucede cuando reprimes la rabia, dejas de pensar en ella y te centras en algo positivo que hacer. El objetivo es inhibir o suprimir la ira y convertirla en un comportamiento más constructivo. El peligro con este tipo de respuesta es que si inhibes la expresión exterior de la ira, puede volverse hacia el interior, hacia ti, provocando hipertensión o depresión. La ira no expresada puede crear otros problemas. Por ejemplo, puede dar lugar a expresiones patológicas de la ira tales como comportamiento pasivo-agresivo (vengarse indirectamente, sin decir claramente el motivo, en vez de enfrentarse directamente a la persona), o una actitud cínica y hostil permanente. Las personas que están constantemente rebajando a otras, criticando todo, y haciendo comentarios cínicos no ha aprendido cómo expresar su enfado de un modo constructivo. No es extraño que estas personas no suelan tener mucho éxito en sus relaciones.

Otra estrategia consiste en calmarse. Esto significa no sólo controlar tu comportamiento exterior, sin también controlar tus respuestas internas, tomando medidas para bajar tu ritmo cardíaco, tranquilizarte, y dejar que la ira vaya pasando.

http://www.cepvi.com

Un momento de relax

lo único malo es el idioma, el resto .....

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Escena de la película "Un día de furia" dirigida por Joel Schumacher y protagonizada por Michael Douglas y Robert Duvall

www.youtube.com/watch?v=IzdzaomPNNE

martes, 25 de agosto de 2009

Pura ficción

Teniendo en cuenta que es una película, solo tratemos de sacar la idea del hecho que se produce y no todo el color, tamaño, pantalones que no se rompen y camisas que si (este también está flojo de gemelos). Sinceramente no creo mucho en este tipo de cosas, debe ser porque a mí nunca me pasó, por eso no lo entiendo ni lo considero. Me desconcierta que suceda y todavía no puedo creer que sea posible. No puedo entender que de la nada uno cambie tanto. Son situaciones en la vida que no recorrí, inaceptable para un ser humano que se precie de tal. Eso de estar perdiendo el control, de ponerse loco, encolerizarse…. No señores!!.
Es raro pensar que siendo yo un tipo tan tranquilo y correcto en cada uno de los aspectos de mi vida, pueda llegar a pasar por esto….Ja! lejos, muuuuy lejos. El que me conoce sabe …. No?
Este video es pura fantasía.
Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia?

I L. IT

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EL HOMBRE DE HIELO Y EL PÁJARO DE FUEGO


Y EL HOMBRE LLORÓ SOBRE LAS ÁSPERAS PIEDRAS...

Érase un hombre de hielo. Habitaba un desierto adonde había llegado huyendo de la muerte. Los amaneceres y los crepúsculos se alternaban allí con la claridad lunar de interminables noches. ¿Cuántos años se sucedieron?

El hombre desandaba un paisaje detenido, cautivo de sus días. Y él, que había huido de los grandes pájaros de fuego, quiso poseer uno que reuniera en su plumaje los colores de la vida.

Lo buscó en el desierto circundante, pero solo halló aves rapaces de corvos picos y horripilantes graznidos, que le recordaron los campos de batalla; y el hombre lloró sobre las ásperas piedras...

Cierta vez lo vio crecer sobre el único árbol del paraje, y lo creyó irreal; pero al rozar con sus dedos el sedoso plumaje, supo que ya no estaba solo.

Entonces, el pájaro se posó en su hombro, le cantó al oído; y él supo que la guerra continuaba; pequeños países eran invadidos, pueblos enteros aniquilados, y supo que ese pájaro de luz tenia una misión: pedirle a cada habitante que sume su voz, a un solo desesperado grito universal...¡Baaaasta!

Una tarde calurosa y amarilla, en que el viento formaba con las arenas remolinos blancos, el pájaro se quedó muy quieto sobre el árbol deshojado; había escuchado el clamor de todas las almas angustiadas y se le fue enrojeciendo el plumaje. Abrió las alas, remontó vuelo, y se alejó.

Unos hombres que lo vieron, lo derribaron. El cuerpecito se abatió en la desértica inmensidad.

El hombre lo buscó y al no encontrarlo recorrió el desierto. Lo halló al caer la tarde y lo recogió: un cuerpito chamuscado, en su enorme mano.

Entonces el hombre, cuyo corazón ya no era de hielo, pudo escuchar el mismo grito que oyera el pájaro: ¡Basta..., baasta..., baaaaasta...!

ESTHER FELDMAN BK

El escondite de Dios



En una pequeña aldea, un hombre contemplaba un pozo. Se acercó un niño:

–¿Quién está ahí dentro? - preguntó el pequeño
–Dios.
–¿Dios está escondido dentro de este pozo?
–Sí.
–Quiero verlo -dijo el niño con curiosidad.

El viejo lo levantó y le ayudó a apoyarse sobre el borde del pozo. Reflejado en el agua, el niño pudo ver su propio rostro.

–Pero si soy yo -gritó-.
–Eso mismo -dijo el hombre, volviendo a colocar delicadamente al niño en el suelo-.

–Ahora ya sabes dónde está escondido Dios.

http://angelmaria.com

Extreme- Get the funk out

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Pornograffitti es el segundo disco de Extreme, lanzado en 1990 (hace mucho ya). Fue muy exitoso por la balada "More Than Words", que salía hasta en la sopa. Un excelente disco, variado potente y mucha música en cada canción. El "virtuoso" Nuno Bettencourt (me cuesta ese rótulo, se usa para cualquiera) con un ritmo que asombra, lástima que no duraron mucho y solo se los recuerda por el lentito.


Jorge




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* Li'l Jack Horney * Hole Hearted * More Than Words * Decadence Dance * When I'm President * Get The Funk Out * Money (In God We Trust) * It('s A Monster) * Pornograffitti * When I First Kissed You * Suzi (Wants Her All Day What?) * Song For Love
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lunes, 24 de agosto de 2009

El cuento real del Sapo que se convirtió en príncipe


Dice el cuento que la princesa estaba jugando con su pelota de oro junto a un río, hasta que se le escapó y se le cayó al agua. Un sapo oyó sus sollozos, asomó la cabeza y le preguntó por la causa de su pena. Entonces se ofreció a devolverle la pelota de oro con esta condición: que ella lo tomaría como compañero.

El sapo le explicó que ella tendría que llevarlo a su casa, sentarlo a su mesa, darle de beber de su vaso, comer del mismo plato, acostarlo a su lado en su cama y besarlo cuando él se lo pida. La princesa, sin pensarlo media vez, se lo prometió. El sapo se zambulló en el agua y le devolvió la pelota. Y al pedirle que lo lleve a su casa, la princesa echó a correr, llegó al palacio y se puso a comer con sus padres, el rey y la reina. Al cabo de un rato, un sirviente avisó al rey de que había un sapo en la puerta que pedía comer con la princesa. El rey dejó que pasara, y al contarle el sapo lo sucedido, ordenó a su hija que cumpliera lo prometido.

Así que el sapo comió con ella, aunque a ella le dio mucho asco y apenas comió aquel día. Cayó la noche y, cuando la princesa se iba a la cama, el sapo exigió dormir con ella. Accedió con asco, y cuando estaban acostados el sapo reclamó un beso. La princesa, cerrando los ojos con fuerza, arrugando la nariz y sintiendo que la garganta se le volvía del revés, lo besó. Entonces el sapo se convirtió en un hermoso príncipe. Y en un instante se enamoraron amorosísimamente para siempre. Hasta aquí, la versión moderna del cuento, porque en su forma más antigua terminaba así: Cuando el sapo le pidió un beso, la princesa, ahíta de repugnancia, lo cogió de una pata y lo estrelló contra la pared. Refulgió una llamarada y el sapo se convirtió en un hermoso príncipe.

Y se abrazaron palpitando de amor amorosísimo. ¿Por qué este cuento ha sido cambiado? ¿Qué significa la diferencia entre las dos versiones? ¿Cuál es tu sentimiento respecto al cuento? ¿Con cuál de las dos princesas te sientes más cerca? ¿Cuál te gusta más? ¿Qué te parece la conducta del sapo? ¿Qué hace la princesa con su deseo frente al deseo del otro?

En el final del beso la princesa se pliega a los deseos de su padre el rey, que le decía que tenía que cumplir una promesa equivocada. ¿Acaso cuando alguien se equivoca ha de llevar su equivocación hasta el final en contra de sí mismo? El padre impone su reglamento a la princesa. Asimismo, en el final del beso la princesa se somete al deseo del sapo, esto es, al deseo del hombre. Se violenta a sí misma y comete el acto del beso en contra de su propio deseo. Satisface el deseo del sapo. Da al sapo lo que ella cree que éste desea de ella, y así se convierte en hombre. Se cierra el círculo: él se transforma porque ella se vende al deseo de él, así que él seguirá buscando que ella lo satisfaga, y ella correrá una y otra vez detrás de lo que él desea de ella.

El deseo propio de ella queda insatisfecho. ¿Acaso sabe ella cuál es su deseo más allá de esclavizarse a lo que cree que el otro desea de ella? En el otro final, la princesa es fiel a sí misma, no se deja someter por el deseo del otro. No actúa en función de lo que su padre pretende imponerle. No busca satisfacer al sapo en contra de sí misma. Atraviesa su repugnancia lanzando al sapo contra la pared.

Todo ello permite que se convierta en un hermoso príncipe. La repugnacia se desvanece entonces para dar lugar al deseo y al placer: ahora, hecho hombre, sí desea besarlo. Y en el beso se ponen en juego los deseos de ambos. Y cada beso esconde cuatro besos: el beso que ella da, el cómo recibe ella el beso de él, el beso que él da, y el cómo recibe él el beso de ella. Son las jugadas de la partida del amor y del deseo.

http://www.euskalnet.net/emaruri/psi/
http://artecaffe.blogspot.com

El sapo incansable


Por hablar de tantas ranas hice sapo....

En un lejano pueblo se organizó una carrera de sapos con el objetivo de alcanzar lo alto de una torre. Mucha gente se reunió pare verlo y no paraban de animar. Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
“¡Que pena! ningún sapo lo conseguirá…”
Y los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía subiendo en busca de la cima, y eso que la gente seguía
“¡Que pena! ningún sapo lo conseguirá…”
Y más sapitos dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía, cada vez con más y más fuerza.

Cerca del final de la competición todos desistieron, menos el sapito constante. Que finalmente llegó a la cima con todo su esfuerzo. Un sapito le fue a preguntar su secreto para llegar hasta el final.
Y descubrieron que era sordo.


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Summer Song


El tema mas conocido de este disco de Satriani (El Extremista, 1992), pero para ser sinceros el disco es una joyita. Lástima que lo repitieron tanto en los programas deportivos de cable ...


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www.youtube.com/watch?v=icdnKydffZQ


domingo, 23 de agosto de 2009

Federer nunca se detiene


Parecía que la insólita y temprana eliminación en Montreal, tras ir ganándole 5 a 1 en el set definitivo a Tsonga, hablaba de una lógica relajación de parte del número 1 del mundo ya que recientemente había superado el récord de Pete Sampras y se había convertido en padre primerizo. Pero no, otra vez Federer echó por tierra todos los pronósticos, y se adjudicó el Master 1000 de Cincinnati.

El suizo, sin bien tuvo partidos complicados durante el torneo, por momentos se mostró muy superior a sus rivales en las instancias decisivas. De hecho, a Andy Murray y Novak Djokovic (semifinalista y finalista, respectivamente) los despachó en dos sets. Además, a ambos les ganó con facilidad la primera manga. Todos datos que lo muestran como el claro y merecido triunfador del campeonato que se jugó en cemento en Ohio, EEUU.

Ahora parece un mal recuerdo la final perdida en Wimbledon 2008, el bajón tenístico y anímico, y las lágrimas derramadas tras perder la final de Australia frente a Nadal. Federer nunca se detiene, es una máquina de ganar. A propósito, en una semana comienza el Abierto de Estados Unidos, el cuarto torneo de Grand Slam del año. En ese certamen el expreso viene de salir triunfante en sus últimas cinco ediciones. ¿Querrá seguir rompiendo récords?

http://www.fanaticos.com/
http://www.mepongodepie.com/


Las ranas y el pantano seco

Vivían dos ranas en un bello pantano, pero llegó el verano y se secó, por lo cual lo abandonaron para buscar otro con agua. Hallaron en su camino un profundo pozo repleto de agua, y al verlo, dijo una rana a la otra:
-- Amiga, bajemos las dos a este pozo.
-- Pero, y si también se secara el agua de este pozo, -- repuso la compañera --, ¿ Cómo crees que subiremos entonces ?

Al tratar de emprender una acción, analiza primero las consecuencias de ella.
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sábado, 22 de agosto de 2009

Creer y Pensar

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Entre nosotros y nuestras ideas hay, pues, siempre una distancia infranqueable: la que va de lo real a lo imaginario. En cambio, con nuestras creencias estamos inseparablemente
unidos. Por eso cabe decir que las somos. Frente a nuestras concepciones gozarnos un margen, mayor o menor, de independencia. Por grande que sea su influencia sobre nuestra vida, podemos siempre suspenderlas, desconectarnos de nuestras teorías. Es más, de hecho exige siempre de nosotros algún especial esfuerzo comportarnos conforme a lo que pensamos, es decir, tomarlo completamente en serio. Lo cual revela que no creemos en ello, que presentimos como un riesgo esencial fiarnos de nuestras ideas, hasta el punto de entregarles nuestra conducta tratándolas como si fueran creencias. De otro modo, no apreciaríamos el ser "consecuente con sus ideas" como algo especialmente heroico.


Ortega y Gasset

http://isaiasgarde.myfil.es


martes, 18 de agosto de 2009

La rana gritona y el león

Oyó una vez un león el croar de una rana, y se volvió hacia donde venía el sonido, pensando que era de algún animal muy importante.
Esperó y observó con atención un tiempo, y cuando vio a la rana que salía del pantano, se le acercó y la aplastó diciendo:
-- ¡ Tú, tan pequeña y lanzando esos tremendos gritos !

Quien mucho habla, poco es lo que dice.

Las ranas y el pantano seco


Vivían dos ranas en un bello pantano, pero llegó el verano y se secó, por lo cual lo abandonaron para buscar otro con agua. Hallaron en su camino un profundo pozo repleto de agua, y al verlo, dijo una rana a la otra:
-- Amiga, bajemos las dos a este pozo.
-- Pero, y si también se secara el agua de este pozo, -- repuso la compañera --, ¿ Cómo crees que subiremos entonces ?

Al tratar de emprender una acción, analiza primero las consecuencias de ella.


lunes, 17 de agosto de 2009

T-Bone Walker y Jazz At The Philharmonic



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www.youtube.com/watch?v=pFqK6PBq-hA

Razones de la cólera - 3

1950 año del Libertador, etc.

Y si el llanto te viene a buscar...
De un tango

Y si el llanto te viene a buscar
agarrálo de frente, bebé entero
el copetín de lágrimas legítimas.
Llorá, argentino, llorá por fin un llanto
de verdad, cara al tiempo
que escamoteabas ágilmente,
llorá las desgracias que creías ajenas,
la soledad sin remisión al pie de un río,
la culpa de la paz sin mérito,
la siesta de barrigas rellenas de pan dulce.
Llorá tu infancia envilecida por el cine y la radio,
tu adolescencia en las esquinas del hastío, la patota, el amor sin
recompensa,
llorá el escalafón, el campeonato, el bife vuelta y vuelta,
llorá tu nombramiento o tu diploma
que te encerraron en la prosperidad o la desgracia
que en la llanura más inmensa te estaquearon
a un terrenito que pagasteen cuotas trimestrales.

domingo, 16 de agosto de 2009

Razones de la cólera - 2

Milonga

Extraño la Cruz del Sur
cuando la sed me hace alzar la cabeza
para beber tu negro vino medianoche.
Y extraño las esquinas con almacenes dormilones
donde el perfume de la yerba tiembla en la piel del aire.

Comprender que eso está siempre allá
como un bolsillo donde a cada rato
la mano busca una moneda el cortapluma el peine
la mano infatigable de una oscura memoria
que recuenta sus muertos.

La Cruz del Sur el mate amargo.
Y las voces de amigos
usándose con otros.
Julio Cortázar

Razones de la cólera - 1

Fauna y flora del río

Este río sale del cielo y se acomoda para durar,
estira las sábanas hasta el pescuezo, y duerme
delante de nosotros que vamos y venimos.
El río de la plata es esto que de día
nos empapa de viento y gelatina, y es
la renuncia al levante, porque el mundo
acaba con los farolitos de la costanera.

Más acá no discutas, lee estas cosas
preferentemente en el café, cielito de monedas,
refugiado del fuera, del otro día hábil,
rondado por los sueños, por la baba del río.
Casi no queda nada; sí, el amor vergonzoso
entrando en los buzones para llorar, o andando
solo por las esquinas (pero lo ven igual
guardando sus objetos dulces, sus fotos y leontinas
y pañuelitos
guardándolos en la región de la vergüenza,
la zona de bolsillo donde una pequeña noche murmara
entre pelusas y monedas.

Para algunos todo es igual, mas yo
no quiero a Rácing, no me gusta
la aspirina, resiento
la vuelta de los días, me deshago en esperas,
puteo algunas veces, y me dicen qué le pasa amigo,
viento norte, carajo.

Julio Cortázar
http://www.literatura.org

La mariposa y las abejas


De flor en flor iba la mariposa, luciendo sus mil colores más linda que las mismas flores, más divina que un pétalo de rosa.A cada paso, en sus revoloteos, encontraba a las abejas, atareadas siempre, siempre afanadas. Asimismo, como sabía dejarles el paso, saludándolas afablemente, las abejas le habían criado cariño, y de cuando en cuando se dignaban algunas de ellas conversar un rato con ella.Así se enteró la mariposa de cómo las abejas edificaban su colmena, la proveían de todo lo necesario para el invierno, tenían sus depósitos llenos y hasta podían dedicarse a un negocio lucrativo de intercambio de productos con otros insectos.
Se le ofrecieron mucho, poniendo sus casas a su disposición, prometiéndole mil cosas, rogándole que las ocupara, sin cumplimiento.
La mariposa, llena de imaginación, se figuró que con semejante ayuda, podría también ella poner negocio. No había trabajado, hasta entonces, en recoger la miel, sino para su consumo personal; pero, como las abejas, sabía juntarla, y lo mismo que ellas, podría muy bien hacer fortuna.Sólo le faltaba un poco de cera para empezar y algunos otros materiales para formar la colmena.
Fue a ver a sus amigas las abejas, a pedirles la cera.Una, desde el umbral de su casa, le contestó que, justamente en este momento, acababa de disponer de la poca que tenía guardada, y que de veras sentía mucho no poderla favorecer.La segunda entreabrió la puerta, y le dijo que todavía no tenía cera disponible; y la tercera, por la ventana, le gritó que recién al día siguiente la iba a tener.
Otra, con mucha franqueza, le contestó que, realmente, tenía, pero que la iba a necesitar y no se la podía prestar.Y la mariposa volvió a sus flores, convencida de que de los mismos que se ofrecen, muchos han tenido, muchos tendrán, muchos van a tener, muchísimos tienen y se lo guardan, y que, si los hay, bien pocos deben ser los que tienen y dan.

El mono y la naranja


Un mono, sin dejar de rascarse, alzó una naranja y la quiso comer. Pero, primero la tenía que pelar.
No queriendo dejar su ocupación, tiró de la cáscara con los dientes, pero poco le gustó la amargura de la cáscara y buscó otro medio.
Siempre rascándose con una mano, puso un pie sobre la naranja, y con la otra mano la empezó a pelar. Posición cansadora.

Se sentó entonces y apretó la naranja entre las rodillas, sacando con la mano libre algo de la cáscara; pero la fruta se le resbaló y rodó por el suelo, donde se ensució toda.
Enojado, pero siempre rascándose, la limpió como pudo y la empezó a chupar. Con una sola mano poco jugo podía exprimir y sus esfuerzos no le daban resultado.Algo desconsolado, pestañeaba, mirando con sus ojitos la naranja sucia y deshecha, buscando la solución del problema, cuando de repente se le alegró la cara.

Había por fin encontrado el medio sencillo y seguro de poder pelar ligero y bien una naranja.
Dejó de rascarse por un rato, agarró fuerte la fruta con una mano, la peló con la otra en un minuto, la partió, la comió, la hizo desaparecer, y dando dos piruetas, se empezó a rascar otra vez, pero ya con las dos manos.
Hacer dos cosas a la vez, no sirve, y siempre trabaja mal una mano sin la ayuda de la otra.

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sábado, 15 de agosto de 2009

El tigre y los chimangos.

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Un tigrecito, joven y de poca experiencia, se había fijado que cuando volvía de la caza, los chimangos se juntaban por centenares alrededor suyo, saludándolo con su simpática gritería, mientras devoraba la presa.
-Nosotros los tigres -pensaba-, como príncipes que somos, pocos amigos leales solemos tener. Adulones no nos faltan, por cierto, que siempre tratan de sacar de nosotros alguna tajada, o miedosos y cobardes, que con tal de alejar de sí nuestra ira, serían capaces de las más bajas vilezas.
Pero estos chimanguitos no son ni uno ni otro. Se conoce a la legua que sus gritos son de sincera y pura alegría, de felicitación desinteresada, pues nunca vienen, estando uno de nosotros, a pedir siquiera una lonjita de carne. Tampoco nos pueden tener mucho miedo, pues son tan flacos que no valen un manotón, y bien lo saben ellos, por cierto. ¡Éstos, sí, pues, son verdaderos amigos!

Un día, volvió sin haber podido cazar ninguna presa.
Como siempre, muchos chimangos había alrededor de la guarida paterna; pero calladitos.
-Tristes están los pobres -pensó el tigrecito-, porque ven que vengo sin nada y les da lástima verme pasar hambre. ¡Qué buenos amigos!

Enternecido, contó el hecho a su padre, quejándose sólo de no poder conocerlos a todos uno por uno, para quererlos más.
-¿Quieres saber cuántos son? -le dijo el viejo-. Pues, hazte el muerto, no más, y pronto se van a juntar todos.
Así hizo nuestro tigrecito. Al rato, empezó la gritería, y venían chimangos, y más chimangos; demasiados eran para poderlos contar, ¡y casi lloraba de gusto el tigrecito al verse rodeado de tantos amigos!...
De repente sintió que dos de ellos, creyéndolo muerto de veras, le empezaban a picotear los ojos, y conoció su error.

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viernes, 14 de agosto de 2009

Huellas


Una noche un hombre soñó que se paseaba por la playa con nuestro Señor. En el cielo aparecieron escenas de su vida con dos series de huellas en la arena: una de él y la otra del Señor
Al aparecer la última escena delante de él, tornó su mirada hacia atrás y notó que muchas veces en el camino de su vida solo había una serie de huellas en sus momentos más tristes y deprimidos

Esto le molestaba tanto que preguntó "Señor me dijiste que una vez que decidiera seguirte caminarías conmigo toda la distancia, pero he notado que en los momentos más difíciles de mi vida sólo hay una serie de huellas. No comprendo por qué cuando más te necesitaba tú me dejabas solo" El Señor le contestó: "Hijo mío, te amo y nunca te he abandonado. En tus momentos de prueba y sufrimiento, cuando tu sólo ves una serie de huellas, era entonces que yo te cargaba."

jueves, 13 de agosto de 2009

Cuando el rio suena, suena ancho.....

Este tema es una locura, me lo hizo escuchar Daniel Pellegrini en 1994 (creo). No quiero caer en palabras grandilocuentes, simplemente se pone play y se siente el derroche de talento que estos tres músicos tan diferentes tienen cuando se juntan (por separado también claro!!).
No es la versión del año 1981, la que todos conocemos, pero suena muy bien y se puede ver dignamente.

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PACO DE LUCIA , John McLaughlin , AL DI MEOLA, Mediterranean Sundance Friday Night in San Francisco

www.youtube.com/watch?v=9cadbYIzhqQ

Tu convicción

Hubo una época en que todo era más fácil. Tu mamá decidía que ropa te ponías. Te peinaba. Te cuidaba. Y cuando tenías hambre, sólo llorabas. Ibas a ser abogado. O tal vez ingeniero. Pero un día, sin que te dieras cuenta, creciste. Y aprendiste a decir que no. No te conformaste. Empezaste a tomar tus propias decisiones. Y sentiste que querías cometer tus propios errores. Entonces tomaste el camino más difícil. El que no estaba hecho. Te dedicaste a lo que realmente querías Te animaste a ser distinto. Escuchaste esa voz que te salía de adentro. Y por primera vez sentiste que podías. Era tu lucha. Tu convicción. Y sin dudarlo arriesgaste todo lo que tenías. Porque en el fondo sabías que había algo mucho peor que fracasar. No haberlo intentado.

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miércoles, 12 de agosto de 2009

Nunca te des por vencido

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Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un "chivo expiatorio", para encubrir al culpable.

El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca! El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de El tu destino: Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras 'culpable' e 'inocente'. Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino". Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: 'CULPABLE'. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.

El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon... "pero, ¿qué hizo...?, ¿y ahora...?, ¿cómo vamos a saber el veredicto...?" "Es muy sencillo, respondió el hombre... es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué". Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo...

Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento. Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos a perder y no luchar, olvidando aquellas palabras de: "Lo que es imposible para el ser humano, es posible para Dios".

http://expresometro.webcindario.com

Igualdad



En el viejo camposanto
hay sepulcros fanfarrones
criptas / nichos / panteones
todo en mármol sacrosanto
de harto lujo / pero en cuanto
a desniveles sociales /
en residencias finales
como éstas / no hay secretos
y los pobres esqueletos
parecen todos iguales

Mario Benedetti

Escogé tu día

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la medianoche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener. Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo mas dinero o puedo estar contento de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia. Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme de que estoy vivo. Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido. Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos. Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores delhogar o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy, el escultor que tiene que darle forma. Lo que suceda hoy depende de mi, yo debo escoger qué tipo de día voy a tener. Ten un gran día, a menos que tengas otros planes.

lunes, 10 de agosto de 2009

To be with you - letra

Hold on little girl
Show me what he's done to you
Stand up little girl
A broken heart can't be that bad

When it's through, it's through
Fate will twist the both of you
So come on baby come on over
Let me be the one to show you
I'm the one who wants to be with you
Deep inside I hope you feel it too
Waited on a line of greens and blues
Just to be the next to be with you
Build up your confidence
So you can be on top for once
Wake up who cares about
Little boys that talk too much
I seen it all go down
Your game of love was all rained out
So come on baby, come on over
Let me be the one to hold you
I'm the one who wants to be with you
Deep inside I hope you feel it too
Waited on a line of greens and blues
Just to be the next to be with you
Why be alone when we can be together baby
You can make my life worthwhile
And I can make you start to smile
When it's through, it's through
Fate will twist the both of you
So come on baby come on over
Let me be the one to show you
I'm the one who wants to be with you
Deep inside I hope you feel it too
Waited on a line of greens and blues
Just to be the next to be with you
Just to be the next to be with you.

Estar contigo




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Soy aquel que quiere estar contigo
Profundamente espero que lo sientas también
He esperado en una línea de codicias y tristezas
Solo para ser el próximo en estar contigo
¿Por que estás sola cuando podemos estar juntos nena?
Tu puedes hacer que mi vida valga la pena
Y yo puedo hacer que comiences a sonreír

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