jueves, 29 de abril de 2010

Una confusión cotidiana


Un incidente cotidiano, del que resulta una confusión cotidiana. A tiene que cerrar un negocio con B en H. Se traslada a H para una entrevista preliminar, pone diez minutos en ir y diez en volver, y se jacta en su casa de esa velocidad. Al otro día vuelve a H, esta vez para cerrar el negocio.


Como probablemente eso le exigirá muchas horas, A sale muy temprano. Aunque las circunstancias (al menos en opinión de A) son precisamente las de la víspera, tarda diez horas esta vez en llegar a H. Llega al atardecer, rendido. Le comunican que B, inquieto por su demora, ha partido hace poco para el pueblo de A y que deben haberse cruzado en el camino.

Le aconsejan que espere. A, sin embargo, impaciente por el negocio, se va inmediatamente y vuelve a su casa. Esta vez, sin poner mayor atención, hace el viaje en un momento.

En su casa le dicen que B llegó muy temprano, inmediatamente después de la salida de A, y que hasta se cruzó con A en el umbral y quiso recordarle el negocio, pero que A le respondió que no tenía tiempo y que debía salir en seguida. A pesar de esa incomprensible conducta, B entró en la casa a esperar su vuelta.

Y ya había preguntado muchas veces si no había regresado aún, pero seguía esperándolo siempre en el cuarto de A. Feliz de hablar con B y de explicarle todo lo sucedido,

A corre escaleras arriba. Casi al llegar tropieza, se tuerce un tendón y a punto de perder el sentido, incapaz de gritar, gimiendo en la oscuridad, oye a B -tal vez muy lejos ya, tal vez a su lado- que baja la escalera furioso y que se pierde para siempre.



Franz Kafka.

martes, 27 de abril de 2010

Cortázar 1984


El silencio de las sirenas


Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:
Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.
Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.
En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.
Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.
Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.
Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.
La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.
Franz Kafka.

Chick Corea Trio with Frank Gambale - LENORE

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El Príncipe Feliz (de Oscar Wilde) - parte 2


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El Príncipe Feliz (de Oscar Wilde) - parte 1

NO tomen en cuenta la voz de la golondrina, por Dios... el resto bien.


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lunes, 26 de abril de 2010

Obsesión fatal

Se podía decir que era un hombre muy afortunado: tenia una mujer bella que lo amaba, 3 pequeños hijos hermosos y un muy buen pasar económico. Era dueño de uno de los mayores campos de la zona, entre otras propiedades.


También tenia una obsesión: dar muerte a las moscas que ingresaban a su casa con su pequeño matamoscas. Lo obsesionaba desde pequeño, cuando su abuela materna le encomendaba esa tarea para que las moscas no se posaran en la herida del abuelo causada por una feroz gangrena; y el se sentía un héroe al menos por unos minutos.
Cada vez que ingresaba uno de estos insectos voladores a su casa tomaba su matamoscas y allí iba con sus 38 años a cuestas dispuesto a exterminarlos.
Un día de tórrido calor una de las verdes y grandes ingresa por la puerta principal en vuelo provocador y se dirige hacia el baño. Se posa tranquilamente en el techo con el objetivo de defecar y poner sus huevos; el dueño de casa la persigue matamoscas en mano, se sube al inodoro para darle alcance y cuando estaba a punto de asestar el golpe mortal, resbala y su cabeza golpea pesadamente sobre el borde del bidet falleciendo en el acto.
Perdió absolutamente todo, hasta la vida; todo por ir detrás de la mosca.


Soberbia

Si la PEREZA fuera el tema, titularía"PER..." y dejaría la hoja en blanco. Extraordinario, genial.

Si tocara HENVIDIA, dibujaría a un chabón sentadito mirando caer las hojas del calendario. Va con H porque la envidia es muda; nadie le dice al otro: "Como te envidio, che" y si se lo dice es mentira, no lo envidia nada, al contrario. Se envidia en silencio, casi de costado, calladito. La envidia es una muda pérdida de tiempo. Copiá, Narosky, copiá, ¿qué te voy a cobrar?

AVARICIA; ésta va cortita y al toque. Una sepultura con una alcancía por cruz. Así de simple, así de fantástico. Vamos con la Lujuria. Acá los colores vienen marchando. Cuántos colores tiene el sexo. Todos y ninguno. Primero el rojo; último cualquiera. Esto da para todo. La imaginación al poder, dijo un franchute. El arco iris al sexo, dijo un argenchute. Al principio y al general, unidos por el talento.

La IRA es salirse de uno mismo. Es como si el cuerpo se quedara sin la persona que se escapa y es capaz de cualquier disparate. Es la sombra. Eso. La ira es la sombra que enloquece. Seguí copiando, Narosky; al por mayor te hago precio. Ya está, ya gané, con éste texto ya gané el concurso por varios cuerpos y sin pegar.

La GULA queda para otro certamen, no quiero humillar más de la cuenta.

La ZOVERBIA no sé qué es; ni como se escribe. Agradezco a los organizadores y a los miembros del prestigioso jurado. Disculpen que no pase a retirar el premio; justo ese día y a esa hora toco en Temperley. Estos concursos le hacen mucho bien a la literatura hispanoaméricana....; cómo que no gané. ¿Octavo salí? Octavo por unanimidad. Pero qué pasa, es joda esto, me están cargando. ¿Dónde queda la liga del autor? No, en serio, díganme qué pasó; No entiendo nada. Estamos todos locos, viejo. Es increíble; esto está fuera de toda lógica; es una falta de respeto, una falta de...; Ma sí, dejá, no me digan nada, mejor que no abran la boca, estos giles. Ya sé, ya sé.

Es el jurado que no da la talla; me queda chico. Me tocó un jurado abanto, inepto, iletrado, irrelevante, ineducado, inexplicable, siguen las íes. De Borges deben saber que se llama Graciela, nada más. Seguro que están buscando qué quiere decir abanto. Por favor...


Carlos Vallejo

http://www.revistaelabasto.com.ar/

domingo, 25 de abril de 2010

LA SOBERBIA DEL ARBOL


Leyenda tibetana


Dicen que hace muchísimo tiempo a los árboles no se les caían las hojas Y sucedió que un anciano iba vagando por el mundo desde joven, su propósito era conocerlo todo. Al final estaba muy pero que muy cansado de subir y bajar montañas atravesar ríos, praderas y andar y andar

De manera que decidió subir a la más alta montaña del mundo, desde donde, quizás, podría ver y conocerlo todo antes de morir.

Lo malo es que la montaña era tan alta que para llegar a la cumbre había que atravesar las nubes y subir más alto que ellas. Tan alta que casi podía tocar la luna con la mano extendida.

Pero al llegar a lo más alto, comprobó que solo podía distinguir un mar de nubes por debajo suyo y no el mundo que deseaba conocer.

Resignado decidió descansar un poco antes de continuar con su viaje.

Siguió andando hasta que encontró un árbol gigantesco. Al sentarse a su gran sombra no pudo menos que exclamar:
—¡Los dioses deben protegerte, pues ni la ventisca ni el huracán han podido abatir tu grandioso tronco ni arrancar una sola de tus hojas!
—Ni mucho menos, —contestó el árbol sacudiendo sus ramas con altivez y produciendo un gran escándalo con el sonido de sus hojas—, el maligno viento no es amigo de nadie, ni perdona a nadie, lo que ocurre es que yo soy más fuerte y hermoso. El viento se detiene asustado ante mí, no sea que me enfade con él y lo castigue, sabe bien que nada puede contra mí.
El anciano se levantó y se marchó, indignado de que algo tan bello pudiese ser tan necio como lo era ese árbol.

Al rato el cielo se oscureció y la tierra parecía temblar
Apareció el viento en persona: —¿Qué tal arbolito? —rugió el viento—, así que no soy lo bastante potente para ti, y te tengo miedo? ¡Ja, ja, ja!
Al sonido de su risa todos los arboles del bosque se inclinaron atemorizados.
—Has de saber que si hasta ahora te he dejado en paz ha sido porque das sombra y cobijo al caminante, ¿No lo sabías?
—No, no lo sabía.
—Pues mañana a la luz del sol tendrás tu castigo, para que todos vean lo que les ocurre a los soberbios, ingratos y necios.
—Perdón, ten piedad, no lo haré más.
—¡Ja, ja, ja, de eso estoy seguro, ja, ja ja!

Mientras transcurría la noche el árbol meditaba sobre la terrible venganza del viento. Hasta que se le ocurrió un remedio que quizás le permitiese sobrevivir a la cólera del viento.
Se despojó de todas sus hojas y flores. De manera que a la salida del sol, en vez de un árbol magnífico, rey de los bosques, el viento encontró un miserable tronco, mutilado y desnudo.

Al verlo, el viento se echó a reir, cuando pudo parar le dijo así al árbol:
—En verdad que ahora ofreces un espectáculo triste y grotesco. Yo no hubiese sido tan cruel, que mayor venganza para el orgullo que la que tu mismo te has infringido, de ahora en adelante, todos los años tu y tus descendientes, que no quisisteis inclinaros ante mi, recuperarás esta facha, para que nunca olvidéis que no se debe ser necio y orgulloso.

Por eso los descendientes de aquel antiguo árbol pierden las hojas en otoño. Para que nunca olviden que nada es más fuerte que el viento.

http://ingebel.blogcindario.com


La escena del lobo



La traducción no es buena, pero no importa mucho, simplemente hay que mirar las imágenes …. El mensaje es claro y contundente.

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sábado, 24 de abril de 2010

Ser y existir


“Tengo un cuerpo al que estoy estrechamente unido; sin embargo, puesto que por una parte tengo una idea clara y distinta de mí mismo, según la cual soy sólo algo que piensa y no extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la cual éste es una cosa extensa, que no piensa, resulta cierto que yo, es decir, mi pensamiento, por el cual soy lo que soy, es entera y verdaderamente distinto de mi cuerpo pudiendo ser y existir sin el cuerpo.” (DESCARTES)


lunes, 19 de abril de 2010

Bon Jovi - Whole Lot Of Leaving

Me surgen diferentes y muy variadas imágenes y recuerdos de Bon Jovi. Al pasar tanto tiempo escuchando su música, uno puede llegar a decir que creció y evolucionó al compás de sus melodías. Ya no están los temas con los que se hizo conocido, y creo que tampoco queda mucho de ese estilo, aunque por nostalgia lo sigo escuchando en algunas de sus canciones (temas de la necesidad de ver lo que uno quiere).
Escucho mucha música que no tiene nada que ver con MI BANDA, recuerdo que en alguna época decían, que no podía escuchar ambas cosas a la vez, cosas del river-boca, que tenemos incorporadas, pero poco importaba una opinión ajena a la mía.
Tengo necesidades, a veces de música desconocida para mi y otras veces de músicos no tan populares o vendedores de discos (algo parecido me pasa con los escritores), pero siempre me vuelve a agarrar ese fanatismo por Bon Jovi, solo Bon Jovi, tres meses seguidos escuchando en el auto, el mismo disco de Bon Jovi…. Es una cuestión de Fe.

Jorge


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Espacio y Plan Tierra


Cuando Lucifer se alejó del Paraíso, muchos ángeles estaban espantados, se infundió el pánico, ya que sería la primera vez que los guerreros tendrían que actuar.

Phillp Vensart, era un ángel que creía que no podía existir la maldad en el Universo, era rudo y muchos pensaban que se uniría a Lucifer debido a su brutalidad y su falta de delicadeza, pero él solo quería detener a Lucifer.

En el Infierno existía un demonio de nombre Girfin Boyle, Girfin era fiel a su señor Lucifer, creía todo lo contrario de Phillp, deseaba que toda la maldad perdurara, además de demonio era uno de los primeros hombres de ciencia de universo.

Phillp cambiaría todos los planes de Dios pues crearía una nueva orden de paz entre todos los reinos y evitando así que Dios tuviera más problemas.

Llegó el día de tomar acciones para Lucifer, él mismo se disponía a dirigir a sus demonios, Aun a pesar de que Lucifer falló en esa primera batalla, dos espíritus no terminaban de pelear.

Sería una pelea a muerte entre Girfin y Phillp, ambos estaban fuera de los límites tanto del Paraíso como del Infierno, pero poco les faltaba para salir de los límites para los inmortales, ellos mismos desconocen como lo hicieron, en épocas actuales los inmortales dominan este conocimiento.

Exhaustos y magullados Phillp y Girfin al fin se detuvieron, no sin antes percatarse de que no hallaban el camino ni al Paraíso ni al Infierno, tampoco lograron hallar a los otros reinos, solo veían estrellas por doquier, ya conocían las estrellas había una en el cielo del Paraíso y en el cielo del Infierno y de demás reinos.

Pero había trillones de trillones de estrellas, quedaron aun más atónitos al ver que alrededor de estas estrellas giraban formaciones semiesféricas algunas más grandes que otras, algunas eran simplemente gas, otras eran únicamente de lava, otras eran de rocas de silicio, carbono, etc.

Las estrellas formaban grandes agrupaciones, y estas agrupaciones formaban otras aun más grandes, además se hallaban estrellas tan pesadas que habían roto el espacio-tiempo de aquel lugar, formando “agujeros”.

Notaron que algunos de estos agujeros conectaban a...

- Girfin – le indico Phillp – hallé la salida de este lugar.
- ¿Estas seguro?
- Completamente.
- ¿Sabes en donde nos hallamos?
- ¿Crees que tengo tiempo par pensar en eso demonio?
- Pues la verdad yo sí sé.
- Imposible.
- Recuerda que según nuestra educación, Paraíso, Infierno y otros reinos se hallan en una dimensión y que hay un sinfín de dimensiones paralelas.
- Sí, pero este lugar se ve diferente.
- Lógico; pues las dimensione están separadas y no podríamos ir a otra sin atravesar la nada.
- ¿Entonces?
- Pues estamos ante un fenómeno increíble, esta dimensión donde no hay vida y solo estrellas tierra y huecos de alguna forma se ha pegado a la nuestras.
- Que simple.
- Es extraordinario, es un gran descubrimiento.
- Sí, sí, sí claro, pero es mejor irnos, tenemos una pelea pendiente.
- Vamos entonces.

Phillp logró triunfar al final de una ardua batalla contra Girfin, lo llevó a Paraíso y fue mantenido allí en una habitación para que no escape y no revele este secreto a Lucifer.

Dios le encargo a Phillp que diera nombre a algunas cosas de lo que llamaron “espacio”, Phillp dio nombre a los planetas, galaxias, Sistemas Solares, etc.

Dios fue personalmente a una galaxia de nombre Vía Láctea, y fijó sus ojos en un sistema que recién se estaba formando, lo acondicionó para que prosperara un planeta de nombre Tierra donde hubiese vida, sin embargo, con todo su poder no pudo crear nada más que un microscópica célula, la célula que dio vida a este planeta.

Se creó el plan “Tierra” que consistía en crear una forma de vida en un planeta adecuado para su desarrollo en una forma de vida inteligente, sin embargo Dios no fue el único en percatarse en la presencia de la otra realidad, otros reinos entraron en competencia y comenzó la carrera de la evolución.

Los reinos intentaban acomodar el ambiente planetario para el desarrollo de los seres vivientes que cada uno quería crear. Se establecieron reglas, pero siempre había tramposos que ayudaron en la evolución completa a sus seres, llevándolos a ser mucho más evolucionados que otros, seres.

Cuando la vida inteligente se propicio a aparecer en los planetas, oh sorpresa, en la gran mayoría de reinos, estas vidas desobedecieron a sus creadores, principalmente por la intervención de los “Némesis”.

Muchos reinos tenían sus contrapartes rebeldes, que se oponían al gobernante, unas tenían buenos motivos pero en general eran malvados.

Lucifer, el Diablo, Satán, Satanás, etc. Como sea que lo llamen era el Némesi de Dios, logro descubrirlo cuando después de mucho tiempo Girfin aun no volvía.

- Girfin no ha vuelto – murmuraba Lucifer – no está en el pozo, ¿en donde estará?
- Señor – interrumpió un soldado los pensamientos de Lucifer – al parecer, Girfin esta recluido en Paraíso.
- ¿Qué extraño? Esa no es la forma de tratar de Dios, a menos que esté ocultando algo.
- ¿Qué hacemos mí señor?
- Atacaremos, rescataremos a Girfin y él nos dirá por que Dios lo mantuvo cautivo.
- ¿Y si fallamos?
- Lo volveremos a intentar, tengo el extraño presentimiento de que las cosas cambiaran.

Las fuerzas de Lucifer se reunían en el exterior del Infierno, nuevamente Lucifer llevó a sus tropas a Paraíso, el segundo a ataque de Lucifer, una victoria parcial para el Infierno, pero sin ninguna baja del Paraíso.

Girfin fue llevado al castillo de Lucifer, en reclusión había hecho grandes descubrimientos y Lucifer se halló un paso adelante de Dios.

- Girfin – le habló Lucifer – se sabe que entras a un terreno desconocido para los demonios.
- Así es señor mío, he entrado al lugar que llamo “espacio”.
- Dime Girfin, ¿qué es Espacio?
- El espacio esta alrededor nuestro solo que no lo podemos percibir ya que se halla en otra dimensión, en esta dimensión las leyes son más complejas.
- ¿Qué mas tienes para comunicarme Girfin?
- Me enteré que Dios y otros reinos están llevando a cabo un plan llamado Tierra, consiste en formar un planeta donde se pueda desarrollar una forma de vida de “Carne y Hueso” si no mal escuché donde se formarán mas espíritus.
- ¿Qué tanto ha avanzado ese plan?
- Recién a iniciado y los primeros seres pensantes ya se han desarrollado, Dios escogió a dos de ellos llamados Adam y Eva, para que se reproduzcan y llenen la Tierra.
- Eso es suficiente para mí, ya se como sembrar el caos.

Lo primero que hizo Lucifer es engañar a Eva y esta a su vez arrastro consigo a Adam por el camino del pecado, bueno esa historia ya la han escuchado.

Luego de darse cuenta de algunos placeres de la vida mortal, introdujo espías en el Paraíso, los cuales distribuyeron la noticia de que grandes placeres se hallaban en la mortalidad, muchos se tragaron el cuento y el mundo que Dios había hecho se vino abajo, en un intento desesperado por salvar a la humanidad, Dios optó por una salida penosa, un diluvio sumergió el mudo y solo unos pocos con sus familias y animales lograron sobrevivir entre estos elegidos se halló a Noé, quien es mencionado en la Biblia.

Dios llamó a todos los sabios del Paraíso para discutir la solución de este gran problema.

- ¿Que haremos? Señores – hablaba Dios – ¿cómo vencer a alguien que tiene un poder igual al nuestro?
- Destruyéndolo – dijo uno.
- Eso es obvio pero ¿cómo lo destruimos?

Muchas ideas mencionaron los sabios, ninguna servía, o estaba muy lejos de su alcance o era muy elemental.

Una niña que se había colado en la disputa, pensó y pensó, y llegó a una conclusión...

- Dios tengo algo que decir – interrumpió la niña en la charla, todos los sabios le pedían silencio pero Dios dijo...
- Continúa.
- No hay forma de ganar a Lucifer, por lo menos no ahora – todos se escandalizaron y se vieron muy enojados – pero si podemos llegar a un acuerdo.
- Es cierto – dijo Dios en tono pensativo – Sí, es la única forma, por ahora.

Esta no seria la última vez que esta niña juegue un papel en la historia de los espíritus, su nombre es Mónica Dark.

Divagando en su mente Dios se preparaba para tiempos difíciles, las guerras del Shadowar daban inicio y nada las detendrían, era hora de que el Paraíso tome poder.

Se decidió que tendrían que enviar un agente a hablar con Lucifer, mandaron a muchos hombres pero ninguno volvió, así que fue Dios en persona.

El Infierno se lleno de luz y los demonios se escondían aterrados. A lo lejos el castillo de Lucifer se imponía, Dios entró en el castillo sin queja de nadie.

Lucifer lo esperaba sentado en su trono, listo para enfrentarlo, pero desconocía su verdadero plan.

- Lucifer, – le llamó Dios al abrir la puerta de entrada a sala principal – no he venido a pelear, vengo a hacerte una propuesta.
- ¿Una propuesta? – Se pregunto intrigado – Espero que no sea una perdida de tiempo, ¿de qué se trata?
- Se trata sobre la Tierra y los humanos.
- ¿Qué? ¿No querrás que te deje en paz? Si es así pierdes el tiempo.
- No exactamente, vengo a ponerte un equilibrio.
- ¿Equilibrio? Supongo que te refieres a que cada uno de nosotros tenga las mismas oportunidades para tomar el alma humana.
- Tú podrías obtener demonios y yo podría obtener ángeles, sin embargo lo haremos siguiendo algunas reglas y una historia. Además de la existencia de un Purgatorio donde se hallen los no tan buenos ni tan malos.
- ¿Una historia sin fin?
- No, una historia que termine para el inicio de otra.
- ¿Hasta cuando?
- Hasta que la balanza de poderes se incline definitivamente hacia uno de nosotros.
- Una justicia ciega, necesito coordinar la historia contigo y tú junta ¿verdad?
- Sí, pero de desearlo podrías darnos tu parte luego.
- Pero quien ganará al final de cada historia.
- Eso lo decidirá el hombre, pero nosotros trataremos de llevarlos por uno de los dos caminos.
- Esta bien, acepto; sin embargo desarrolla una buena estrategia a partir de ahora yo haré lo mismo.

Y se fue Dios llevando con Él su luz y esplendor, una luz así no se volvió a ver en el Infierno.

El equilibrio fue impuesto y a lo largo de la historia este ha seguido permanente.

Pero, uno nunca sabe cuando será el fin, cuando será juzgado el hombre, ¿será mañana? ¿Hoy? ¿O aun falta demasiado? Nadie los sabrá hasta que ya sea tarde.

Fin

Duke Ellington - Old Man Blues

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sábado, 17 de abril de 2010

Aristóteles


La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.

La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.

Nightwish - Sleeping Sun

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www.youtube.com/watch?v=dBWmYB6XRuE

viernes, 16 de abril de 2010

Confucio


“El buen proceder consiste en ser sinceros en todo y adecuar nuestra alma con la voluntad universal, esto es, hacer a los otros aquello que deseamos que nos hagan.”
“El hombre de bien exige todo de sí mismo; el hombre mediocre espera todo de los otros."

“La mayor gloria no es permanecer de pie, sino levantarse cada vez que se cae."

“Deja que el carácter sea formado por la poesía, fijado por las leyes del buen comportamiento, y perfeccionado por la música.”

"Transportad un puñado de tierra todos los días, y hareis una montaña.""No corregir nuestras faltas es lo mismo que cometer nuevos errores."

“Hay personas que lloran al saber que las rosas tienen espinas. Otras se ríen de alegría al saber que las espinas tienen rosas”.
CONFUCIO ( 551- 479 A.C. ) Nombre real: KUNG FUTSÉ, el primer y mayor Maestro de la Antiguedad Filósofo y teórico político cuyas ideas y pensamientos ejercieron una profunda influencia sobre la civilización de toda Asia Oriental.



lunes, 12 de abril de 2010

El Híbrido


Tengo un animal curioso mitad gatito, mitad cordero. Es una herencia de mi padre. En mi poder se ha desarrollado del todo; antes era más cordero que gato. Ahora es mitad y mitad.
Del gato tiene la cabeza y las uñas, del cordero el tamaño y la forma; de ambos los ojos, que son huraños y chispeantes, la piel suave y ajustada al cuerpo, los movimientos a la par saltarines y furtivos. Echado al sol, en el hueco de la ventana se hace un ovillo y ronronea; en el campo corre como loco y nadie lo alcanza.
Dispara de los gatos y quiere atacar a los corderos. En las noches de luna su paseo favorito es la canaleta del tejado.
No sabe maullar y abomina a los ratones. Horas y horas pasa al acecho ante el gallinero, pero jamás ha cometido un asesinato. Lo alimento a leche; es lo que le sienta mejor.
A grandes tragos sorbe la leche entre sus dientes de animal de presa.
Naturalmente, es un gran espectáculo para los niños. La hora de visita es los domingos por la mañana. Me siento con el animal en las rodillas y me rodean todos los niños de la vecindad. Se plantean entonces las más extraordinarias preguntas, que no puede contestar ningún ser humano. Por qué hay un solo animal así, por qué soy yo el poseedor y no otro, si antes ha habido un animal semejante y qué sucederá después de su muerte, si no se siente solo, por qué no tiene hijos, como se llama, etcétera.
No me tomo el trabajo de contestar: me limito a exhibir mi propiedad, sin mayores explicaciones. A veces las criaturas traen gatos; una vez llegaron a traer dos corderos.
Contra sus esperanzas, no se produjeron escenas de reconocimiento. Los animales se miraron con mansedumbre desde sus ojos animales, y se aceptaron mutuamente como un hecho divino.
En mis rodillas el animal ignora el temor y el impulso de perseguir.
Acurrucado contra mí es como se siente mejor. Se apega a la familia que lo ha criado. Esa fidelidad no es extraordinaria: es el recto instinto de un animal, que aunque tiene en la tierra innumerables lazos políticos, no tiene un solo consanguíneo, y para quien es sagrado el apoyo que ha encontrado en nosotros. A veces tengo que reírme cuando resuella a mi alrededor, se me enreda entre las piernas y no quiere apartarse de mí. Como si no le bastara ser gato y cordero quiere también ser perro.
Una vez -eso le acontece a cualquiera- yo no veía modo de salir de dificultades económicas, ya estaba por acabar con todo.
Con esa idea me hamacaba en el sillón de mi cuarto, con el animal en las rodillas; se me ocurrió bajar los ojos y vi lágrimas que goteaban en sus grandes bigotes. ¿Eran suyas o mías? ¿Tiene este gato de alma de cordero el orgullo de un hombre?
No he heredado mucho de mi padre, pero vale la pena cuidar este legado. Tiene la inquietud de los dos, la del gato y la del cordero, aunque son muy distintas. Por eso le queda chico el pellejo.
A veces salta al sillón, apoya las patas delanteras contra mi hombro y me acerca el hocico al oído. Es como si me hablara, y de hecho vuelve la cabeza y me mira deferente para observar el efecto de su comunicación. Para complacerlo hago como si lo hubiera entendido y muevo la cabeza.
Salta entonces al suelo y brinca alrededor. Tal vez la cuchilla del carnicero fuera la redención para este animal, pero él es una herencia y debo negársela.
Por eso deberá esperar hasta que se le acabe el aliento, aunque a veces me mira con razonables ojos humanos, que me instigan al acto razonable.
Franz Kakfa Checoslovaquia: 1883-1924

martes, 6 de abril de 2010

El monje y el guerrero


Un guerrero fue a ver al maestro zen Hakuin Ekaku y le preguntó: ¿Existe el infierno?, ¿Existe el cielo?, ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos?, ¿Por dónde puedo entrar?”

Era un guerrero sencillo, los guerreros suelen ser sencillos, sólo conocen dos cosas: La vida y la muerte.

Él no había venido a aprender ninguna doctrina, sólo quería saber dónde estaban las puertas para poder evitar el infierno y entrar al cielo.

El maestro Hakuin le respondió de manera que un guerrero pudiese entender. “¿Quién eres?”, le preguntó Hakuin. “Soy un Samurai”, le respondió el guerrero, “Hasta el Emperador me respeta”, agregó. Hakuin se río y contestó: “¿Un Samurai tú?, pareces un mendigo”.

El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para qué había venido. Desenfundó su espada y cuando ya estaba apunto de decapitar al maestro, éste le dijo: “Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta.” Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió.

Enfundo su espada y Hakuin dijo: “Aquí se abren las puertas del cielo”.

La mente es el cielo, la mente es el infierno, y la mente tiene la capacidad de convertirse en cualquiera de ellos. Pero la gente sigue pensando que existen en alguna parte, fuera de ellos mismos. El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren… en un segundo se puede ir del cielo al infierno, del infierno al cielo”.


lunes, 5 de abril de 2010

ARREGLAR EL MUNDO:

Un científico vivía preocupado con los problemas del mundo y estaba resuelto a encontrar medios para disminuirlos. Pasaba días encerrado en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo, de siete años, invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar.
El científico, nervioso por la interrupción, intentó hacer que el hijo fuera a jugar a otro sitio. Viendo que sería imposible sacarlo de allí, el padre procuró algo para darle al hijo, con el objetivo de distraer su atención... De repente tomó un planisferio de una revista, y, con una tijera, recortó el mapa en varios pedazos.
Junto con un rollo de cinta adhesiva, lo entregó al hijo diciendo:-
"¿A TI TE GUSTAN LOS ROMPECABEZAS? ENTONCES VOY A DARTE EL MUNDO PARA ARREGLAR. AQUI ESTA EL MUNDO TODO ROTO. ¡MIRA SI PUEDES ARREGLARLO BIEN! HAZLO TODO SOLO"
Calculó que al niño le llevaría días para recomponer el mapa. Algunas horas después, oyó la voz del hijo que le llamaba calmamente:-
"PADRE, PADRE, YA HE HECHO TODO. ¡CONSEGUI TERMINAR TODO!"Al principio el padre no dio crédito a las palabras del hijo. Sería imposible a su edad haber conseguido recomponer un mapa que jamás había visto.
Entonces, el científico levantó los ojos de sus anotaciones, seguro que vería un trabajo digno de un niño.
Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus sitios. ¿Cómo sería posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?-
"TU NO SABIAS COMO ERA EL MUNDO, HIJO MIO. ¿COMO LO CONSEGUISTE?"-
"...Padre, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando tú quitaste el papel de la revista para recortar, yo vi que del otro lado había la figura de un hombre... Cuando tú me diste el mundo para arreglarlo, yo lo intenté pero no lo conseguí.
Fue entonces que me acordé del hombre, di vuelta a los recortes y empecé a arreglar el hombre, que yo sabía cómo era.
CUANDO CONSEGUI ARREGLAR EL HOMBRE, DI VUELTA LA HOJA Y ENCONTRE QUE HABIA ARREGLADO EL MUNDO..."
(Colaboración de Claudio A.)

domingo, 4 de abril de 2010

Martín Fierro - otro fragmento


Yo soy toro en mi rodeo
y toraso en rodeo ageno,
siempre me tuve por güeno
y si me quieren probar
salgan otros á cantar
y veremos quién es menos.

No me hago al lao de la güeya
aunque vengan degollando,
con los blandos yo soy blando,
y soy duro con los duros,
y ninguno, en un apuro
me ha visto andar tutubiando.

En el peligro ¡Qué Cristos!
el corazón se me enancha
pues toda la tierra es cancha,
y de esto naides se asombre,
el que se tiene por hombre
donde quiera hace pata ancha.

Soy gaucho, y entiendanló
como mi lengua lo esplica,
para mí la tierra es chica
y pudiera ser mayor,
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el Sol.


con ilustraciones de
Juan C. Castagnino


sábado, 3 de abril de 2010

La moralidad convencional


“Puede que no exista el infierno, pero los que juzgan pueden crearlo. Pienso que la gente está sobredomesticada. Uno tiene que averiguar lo que le pasa, y cómo va a reaccionar. Voy a usar un término extraño aquí: el bien. No sé de dónde viene, pero siento que hay un básico rasgo de bondad en cada uno de nosotros. No creo en Dios, pero creo en esta ‘bondad’, como un tubo dentro de nuestros cuerpos. Puede ser alimentada. Siempre es mágica, por ejemplo cuando en una autopista sobrecargada de tráfico un extraño hace lugar para que alguien pueda cambiar de mano... es esperanzador”. Charles Bukowski