domingo, 6 de mayo de 2012

... por fin...

Inútil. Condenado a ser absuelto. Vuélvase a casa y lea Spinoza. La Maga no sabe quién es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida enseguida. Nunca sospechará que me condena a leer a Spinoza. Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por sólo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada.
Por todo eso que sé desde mi amargo saber, con mi podrido rasero de universitario y hombre esclarecido, por todo eso, juez.
Dejate caer, golondrina, con esas filosas tijeras que recortan el cielo de Saint-Germain-des-Prés, arrancá estos ojos que miran sin ver, estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalso azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo, pronto la pena, pronto el orden mentido de estar solo y recobrar la suficiencia, la egociencia, la conciencia.
Y con tanta ciencia una inútil ansia de tener lástima de algo, de que llueva aquí dentro, de que por fin empiece a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, sí, por fin a cosas vivas.

Cortázar

5 comentarios:

  1. Noto cambios Jorgito, estás en una época de cambios??.

    ResponderEliminar
  2. Es una constante en él. La quietud mata, parece.

    ResponderEliminar
  3. Los cambios, en andar, el progreso son siempre sinónimo de evolución y eso lo sabe muy bien.

    ResponderEliminar
  4. "... por fin empezó a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, SI, POR FIN A COSAS VIVAS...!!!
    y por fin volviste a Cortazar...Querido Amigo!!! ( Y sabes que es uno de mis autores de cabecera...jjjjaja...GRACIAS, cHIKI!!)

    ResponderEliminar
  5. Cortazar es un genio por donde lo mires, es infinito, siempre se renueva en cada lectura.

    ResponderEliminar