Durante una batalla, un general japonés decidió atacar aún cuando su ejército era muy inferior en número. Estaba confiado que ganaría, pero sus hombres estaban llenos de duda. Camino a la batalla, se detuvieron en una capilla. Después de rezar con sus hombres, el general sacó una moneda y dijo:
-”Ahora tiraré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Se es cruz, perderemos. El destino se revelará“.
Tiró la moneda en el aire y todos miraron atentos como aterrizaba. Era cara. Los soldados estaban tan contentos y confiados que atacaron vigorosamente al enemigo y consiguieron la victoria.
Después de la batalla, un teniente le dijo el general:
-”Nadie puede cambiar el destino“.
-”Es verdad” contestó el general mientras mostraba la moneda al teniente. Tenía cara en ambos lados.
es verdad....nadie puede cambiar el destino...por mucho que nosotros hagamos para cambiarlo....
ResponderBorrarMUCHAS VECES SI, PERO TENEMOS QUE TENER GANAS DE HACERLO, Y TAPATE LA PIERNA!!
ResponderBorrarKE NO SE TAPE!!!!!...Y EL DESTINO NO SE CAMBIA...SABELO
ResponderBorrarSABELO, EL DESTINO LO ESCRIBIS DIA A DIA, MIRA ENTONCES SI LO PODES CAMBIAR!!!!!!.
ResponderBorrarsolo los cobardes no se animan a cambiar el destino, esperan que el otro decida
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