LA ELECCIÓN
Camarada, ahora que estás alegrey por tanto eres sincero, dime: ¿dónde te gustaría moriry hacer que tu amigo enterraselo que tú fuiste una vez? "¿En lo alto de una colinacon una vista apacibledel país donde en calma todo permanece?"... Dios santo ¡Yo no! Yacería en la calleallí donde dos arroyos se encuentran, con un intenso rumor que llegaa los oídos, mientras dentro del cerebro tocanmarchas de vida y muerte, de gloria, júbilo y miedo, de la paz que se muda, del fragor de la contienday de desbandadas de ejércitos en estampida. Libre, allí me conmocionaríalejos de los hundidos ritmosde mi indolente esencia.
Aldous Huxley
No hay comentarios.:
Publicar un comentario