lunes, 13 de junio de 2011

Disfruta de tu café

Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor...


Pronto la reunión se enfoco acerca del interminable estrés que les producía el trabajo y la vida en general.

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más selecta: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras y otras realmente exquisitas-...

Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hicieron, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:

Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas, se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo, ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al “Stress”.

Continuó: Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café, en verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos.

Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores, después se pusieron a mirar las tazas de los demás.

Ahora piensen en esto: La vida es el café, los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida, y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.

domingo, 12 de junio de 2011

Divididos - Par Mil (Luz Del Alma)

Despedida

Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
¡Oh tardes merecidas por la pena!
Noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo....
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

JLB

miércoles, 8 de junio de 2011

El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.

JLB

El instante

¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
de espadas que los tártaros soñaron,
dónde los fuertes muros que allanaron,
dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?

El presente está solo. La memoria
erige el tiempo. Sucesión y engaño
es la rutina del reloj. El año
no es menos vano que la vana historia.

Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados

espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.

JLB

lunes, 6 de junio de 2011

El buitre y la paloma

Rodeando un castillo había dos pájaros: un horrible buitre y una hermosa paloma...


Siempre que el buitre se acercaba los guardias trataban de expulsarlo mientras que a la paloma le daban comida. Aún así el buitre continuaba regresando. Sin saberlo éste comía las ratas que abundaban en el edificio.


El sabio del rey solo observaba.


Un día los enemigos lograron llegar hasta la habitación del rey. Afuera estaba la paloma que los miró sin moverse o hacer cualquier gesto excepto comer.


Pero cuando los soldados enemigos se acercaron al pequeño hijo del rey que ahí se encontraba, el buitre los atacó fuertemente. Asustados empezaron a gritar y pronto los guardias aparecieron capturándolos.


Más tarde el rey se reunión con su sabio y conversaron sobre lo que había sucedido.


- Creo de ahí podemos aprender algo muy importante majestad

- Y ¿Qué lección podemos extraer de tan insólita situación sabio?

- No siempre lo que parece bonito a los ojos es realmente leal. Aunque la paloma haya sido alimentada todo este tiempo no hizo nada para defender a los que la alimentaron.

El buitre sin embargo sí fue capaz de realizara pesar de su aspecto desagradable. En realidad creo que él es más bello que la paloma pues sus actos así lo fueron.

- Usted tiene toda la razón. Desde luego mis guardias ya tienen órdenes expresas de alimentar el buitre como gratitud por lo que hizo.


Así el buitre terminó su vida muy bien alimentado y sin sufrir más persecuciones mientras la paloma por algo dejó de aparecer en el castillo.



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El saco de carbón

Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto.
Su padre, lo llamó. Jaimito, lo siguió, diciendo en forma irritada:

- Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo.
Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!

Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:

- Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso!
Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela.

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde
tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso:

- ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.

El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como el tendedero estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa.

Cuando, el padre regresó y le preguntó:

- Hijo ¿Qué tal te sientes?

- Cansado pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

El padre tomó al niño de la mano y le dijo:
- Ven conmigo quiero mostrarte algo.

Lo colocó frente a un espejo que le permite ver todo su cuerpo.... ¡Qué susto!
Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo:

- Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre queda en nosotros mismos.

Ten mucho cuidado con tus pensamientos porque ellos se transforman en palabras.
Ten mucho cuidado con tus palabras porque ellas se transforman en acciones.
Ten mucho cuidado con tus acciones porque ellas se transforman en hábitos.
Ten mucho cuidado con tus hábitos porque ellos moldean tu carácter.
Y ten mucho cuidado con tu carácter porque de él dependerá tu destino.

jueves, 2 de junio de 2011

El perro del Hortelano

Un labriego tenía un enorme perro como guardián de sus extensos cultivos. El animal era tan bravo que jamás ladrón alguno se atrevió a escalar la cerca de los sembrados.
El amo, cuidadoso de su can, lo alimentaba lo mejor que podía, y el perro, para mostrar su agradecimiento, redoblaba el cuidado de los campos.

Cierto día, el buey del establo quiso probar un bocado de la alfalfa que su amo le guardaba, pero el perro, poniéndose furioso y enseñándole los dientes, trató de ahuyentarlo.

El buey, reprochando su equivocada conducta, le dijo: - Eres un tonto, perro envidioso. Ni comes ni dejas comer.

Y añadió: - Si el amo destina a cada cual lo que le aprovecha y la alfalfa es mi alimento, no veo que tengas razón para inmiscuirte en negocio ajeno.


Agua que no has de beber, amigo, déjala correr.

lunes, 30 de mayo de 2011

La Libertad

…Y un orador dijo:


- Háblanos de la Libertad.


Y él respondió:


- A las puertas de la ciudad y a la lumbre de vuestro hogar yo os he visto postraros y adorar vuestra propia libertad. Así como los esclavos se humillan ante un tirano y lo alaban aun cuando los mata. ¡Ay! En el jardín del templo y a la sombra de la ciudadela he visto a los más libres de vosotros usar su libertad como un yugo y un dogal.


Y mi corazón sangró en mi pecho porque sólo podéis ser libres cuando aún el deseo de perseguir la libertad sea un arnés para vosotros y cuando dejéis de hablar de la libertad como una meta y una realización.


Seréis, en verdad, libres, no cuando vuestros días estén libres de cuidado ni vuestras noches de necesidad y pena. Sino, más bien, cuando esas cosas rodeen vuestra vida y, sin embargo, os elevéis sobre ellas desnudos y sin ataduras.


Y, ¿cómo os elevaréis más allá de vuestros días y vuestras noches a menos que rompáis las cadenas que, en el amanecer de vuestro entendimiento, atasteis alrededor de vuestro mediodía?


En verdad, eso que llamáis libertad es la más fuerte de esas cadenas, a pesar de que sus eslabones brillen al sol y deslumbren vuestros ojos.


¿Y qué sino fragmentos de vuestro propio yo desecharéis para poder ser libres?

Si es una ley injusta la que deseáis abolir, esa ley fue escrita con vuestra propia mano sobre vuestra propia frente.

No podéis borrarla quemando vuestros Códigos ni lavando la frente de vuestros jueces, aunque vaciéis el mar sobre ella.


Y, si es un déspota el que queréis destronar, ved primero que su trono, erigido dentro de vosotros, sea destruido. Porque, ¿cómo puede un tirano mandar a los libres y a los dignos sino a través de una tiranía en su propia libertad y una vergüenza en su propio orgullo?


Y si es una pena lo que queréis desechar, esa pena fue escogida por vosotros más que impuesta a vosotros.


Y si es un miedo el que queréis disipar, la sede de ese miedo está en vuestro corazón y no en la mano del ser temido. En verdad, todas las cosas se mueven en vosotros, como luces y sombras apareadas.


Y, cuando la sombra se desvanece y no existe más, la luz que queda se convierte en sombra en otra luz.


Y, así, vuestra libertad, cuando pierde sus grillos, se convierte ella misma en el grillo de una libertad mayor”.


(*) fragmento de: “El Profeta”, de Khalil Gibrán -

Valley of Eternity

jueves, 26 de mayo de 2011

Mas de Almafuerte...

Torva idea que surge de pronto
del cerebro en las frágiles mallas,
y lo colma, y lo absorbe, y lo atrofia,
cual huésped perverso que incendia la casa:
centinela perenne ¿qué quieres?
La razón de tu ser, ¿de quién sacas?
¿Si tú misma cegaste la fuente
que torvas ideas, o límpidas, mana?

....

comezón de vivir, de ser siempre,
¡de escalar de una vez la montaña!
¿Quién os puso en la sangre? ¿Qué objeto
tendrán los deseos, tendrá la esperanza?
Cuando vivan la vida sin muerte,
perfectas y eternas y libres las razas,
¿volverán otra vez a la sombra
como antes malditas, como antes esclavas?


...fragmento

¡ MOLTO PIU AVANTI !



Los que viertan sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.
¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...
y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos !

domingo, 22 de mayo de 2011

La sabiduría del silencio interno

Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir, antes de abrir la boca. Se breve y preciso, ya que cada vez que dejes salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi (energía). De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo. Escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se representan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluída.

No te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto más te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.

Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el TAO.

No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "si", porque saben que ese "si" no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.

Si realmente hay algo que no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ago no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.

Evita el hecho de juzgar y criticar, el TAO es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien, lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder las propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.

Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto en ti mismo. Deja que cada quién resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para reeducar el ego, que tiene la costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Toma un día a la semana para abstenerte de hablar, o por lo menos unas horas en el día, según lo permita tu organización personal. Es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo ilimitado del TAO, en lugar de tratar de explicar con palabras lo que es el TAO.

Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.

Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del TAO.

Anónimo

sábado, 21 de mayo de 2011

La vida


La vida canta en nuestros silencios y sueña en nuestro sopor. Aún cuando estamos vencidos y tristes, la Vida está entronizada en lo alto. Y cuando lloramos, la Vida sonríe a la luz del día, y es libre aún cuando arrastramos nuestras cadenas. Muchas veces la nombramos con nombres amargos, pero sólo cuando nos sentimos amargos y oscuros.


Y la juzgamos inútil y vacía, pero sólo cuando el alma vaga por lugares desolados y el corazón esta ebrio de excesiva preocupación por sí mismo.
La Vida es profunda y alta y distante; y aunque vuestra vasta visión apenas alcance a sus pies, ella está cerca; y aunque sólo el aliento de vuestro aliento llegue a su corazón, la sombra de vuestra sombra cruza su rostro y el eco del más débil de vuestros gritos se convierte en su pecho en otoño y primavera.


Y la vida está velada y oculta, así como está oculto y velado vuestro ser más íntimo. Pero cuando la Vida habla, todos los vientos se vuelven palabras; y cuando vuelve a hablar, las sonrisas en nuestros labios y las lágrimas en nuestros ojos se hacen palabras también. Cuando ella canta, los sordos oyen y quedan cautivados; y cuando viene andando, los ciegos la ven y se quedan pasmados, y la siguen maravillados y atónitos.

Khalil gibran.

domingo, 15 de mayo de 2011

Caen los sueños

Nunca llegó a entender en qué momento semejante ejercicio dejó de tener la importancia que debería tenerlo; la seriedad de la que había escuchado hablar. —La vida es lo más importante, pero sin libertad—. En qué país, con qué dictador se transforma en un juego de papel. Vidas de papel tiradas en el agua.

Unas gotas de sangre salpican. La jícara de sangre para regresar a la realidad, el líquido más parecido al agua desde hace algunos días. ¿Cuántos días llevo aquí? Cuatro o tres, no deben ser más. No podría aguantar más de una semana. Más sangre y gritos de su torturado de cuarto lo obligan a intentar abrir los ojos pero es imposible.

—Nada más mírate cabrón, con esa cara hasta parece que llevas dos días de madriza continua, peor que boxeador. Ya ni la chingas ¡qué va a decir tu madre? ¿Quieres ver a tu madrecita de nuevo? Claro, todos queremos a nuestras madres, de una o de otra forma, pero en estas condiciones ¿Qué va a pensar de ti?

Mírate con los ojos cerrados, los labios abiertos, ya casi no te reconozco, todo desmadrado. En fin, has visto la película del jorobado, esa de Disney —el cuerpo no responde— pues él está más carita que tu. — Y suelta un golpe—. Para ser sinceros está bien cabrón que regreses a casa, no porque no queramos que regreses, sino porque ya no tienes. Sabes, fue destruida en la balacera que hubo con el cártel…quien sabe qué pinche cártel enfrentamos, y como la cosa estuvo bien difícil y, estos pinches narcos tenían bombas… pues se destruyó como cuatro casa. No sabías. Aquí está en los periódicos. No que muy enterado de la situación del país. Puras pendejadas tú y esta bola de revoltosos.

Hay algo bueno entre tanto desmadre en todo el país, y es que le estamos ganando al narco. Y hay gente que piensa que los militares en las calles son sólo para violar, maltratar, detener a los estudiantes, matar, quemar casas, torturar indígenas, investigar a grupos guerrilleros y quien sabe que tantas pendejadas más. Puras mamadas. Lee, lee, en los periódicos, en la tele, en la radio y hasta el presidente nos respaldan, nos protegen.

Pon atención que esto es importante —vuela otra mano y un pie— porque cuando quedes en libertad y un puñetazo, libertad y una patada, libertad patada, libertad puño, puño y libertad, libertad, libertad.


Imposible gritar o sentir dolor —pero sin libertad, ¿cuántos días?—no se puede pensar, recordar la última tarde allá afuera, en libertad repetía el oficial aplicando una buena dosis de golpes y palabras.


Ir a la escuela por la mañana, encontrarse con los compañeros, hablar de las cosas, de todas las cosas en general, pero como un instinto innato nos encabronamos en los hechos políticos. Gritábamos tan fuerte que en ocasiones las personas de afuera de la casa se quedaban paradas y se iban con rapidez. Ver a mamá de nuevo ¿por qué aparece mamá des pues de la gente corriendo? Botas negras bien lustradas, pantalón verde corriendo por la calle gritando ¡qué va a decir tu madre! Cenar con la familia, subir al cuarto y poner un disco. Los están buscando, mejor cuídense. El ejército viene para acá a combatir el narco local, se escribe en el diario del municipio. Cuídense… los buscan… ejército, y la canción del león Santillán encuadran la noche. Te quedas dormido.

Tal vez todo fuese un sueño. Los golpes ya no duelen. En el subconsciente todo es más suave. Abres los ojos y ves a una persona vestida de verde, los cierras y estás en un cuarto oscuro, tirado en una cama. Abres los ojos y te encuentras en el cuarto, los cierras y el de verde golpeando. —No duelen los golpes, ya no duelen—. Cierras los ojos para despertar en un lugar extraño con verde hablando de periódicos y del narco. A la izquierda se encuentra Iván inmóvil en una laguna de sangre, Lucía con el sostén roto sin pantalones, el cuerpo pálido con grandes lunares morados, en frete otras dos personas que no has visto nunca. Una nube de mosquitos se acerca a ti y comienza a picarte. —No duele—, piensas, pero cada vez son más fuertes, se convierten en pájaros hasta llegar a ser puños golpeándote en el cuerpo. Pero ya no duelen. —Pon atención que esto es importante—. Cierras los ojos y despiertas en un lugar oscuro, el mismo de hace rato. No puedes ver nada, pero sientes un alivio. —Este es mi cuarto, son las horas de la noche, las tres o cuatro, los perros no ladran y está oscuro. Empiezas a distinguir dimensiones. Es mi cuarto—. Tu cuarto, no ha pasado nada. Los vuelves a cerrar para ver otro lugar extraño. Sólo puedes ver algunas cajas de madera, una pared de metal, huele a perro muerto y una montaña de maniquíes con ropa pintados de verde, morado y manchas rojas te impiden ver más allá. Intentas moverte pero hay más muñecos encima de ti y no puedes. Un ruido de motor llega a tus oídos. Cierras los ojos, prefieres despertar, el olor es insoportable. La oscuridad te llena de calma, ahora estás seguro de que esta oscuridad le pertenece a tu cuarto. Nada ha cambiado. Descansas y vuelves a dormir.

El ruido del motor es más fuerte y el olor te sigue hasta tu rincón, tu cuarto, y decides terminar el sueño que ahora es una pesadilla que te sigue hasta tu recámara, a la oscuridad y tranquilidad de tu recámara.

Los maniquíes de un principio son en estos momentos cuerpos fétidos con ojos sin sentido, viendo a todos lados, viéndote y buscando una salida que te exigen encontrar. El piso se abre y todos caen de aquel lugar que es un avión. De abajo se acerca el agua. —El llanto de la gente va hacia el mar—, piensas. Las máscaras están con otro rostro, más contentos, más felices, liberados de torturas, diría yo. Otros no han cambiado mucho, siguen tristes. —Estoy volando entre máscaras de tristeza, logros a medias, sueños rotos; si, no hay felicidad entre nosotros, hay una especie de liberación del maltrato al que nos han sometido. No hay felicidad. Hay sueños inconclusos, utopías cayendo de aquel avión por encima de nosotros, de nuestro trabajo. Un avión cagando utopías—.

El mar está acercándose, los cuerpos me tocan, se agarran a mí. Cierro los ojos para despertar, no quiero morir. Los abro pero el mar está más cercano ¡despierta! Cierro los ojos pero otra vez el agua, el aire se hace presente. No puedo respirar, apenas me doy cuanta. Todo era tan tranquilo, ahora es demasiado rápido pero no llego al mar. Cierro los ojos y el mar, abro los ojos y el mar, en las dos partes agua. Sueño o no, no puedo cerrar los ojos, no puedo abrirlos ni moverme, ni volar, en los sueños se puede volar cuando quieres, pero calma, calma, sólo tienes que… Pero el mar.



Aldo Joel Balcázar Toledano
México

Encuentro con mis palabras

Cuando emprendimos el viaje, el paisaje se veía de retroceso, todas las cosas venían de pronto de reversa, el cielo pintaban nubestas que parecían figuras que nos daban la despedida. La mañana aún era gris, tenía pegada a un a las horas pedacitos de Rocío que al contacto con los tímidos rayos del sol morían atravesados por la luz, el viaje parecían no tener retorno emprendíamos la búsqueda de un nuevo mundo.

El paisaje de olas espumosas que olían a tierra salada, de pronto se empezaba a perder en la distancia, el mundo comenzaba a tener entonces otro nombre, ya el patio enorme, con matas que bailaban todas las tardes con la brisa, y le coqueteaban a la orilla del río sus arrogancias ya sólo quedaban en mis recuerdos. Se hizo de pronto de cemento y asfalto la polvorienta callecita que se pintaba a cada rato de colores delirantes para que decidiéramos seguir pasando por ella como de enamoramiento.

- Señora: dijo de pronto una voz grave que parecía salir de un enorme caracol enrollado - no creo que el niño pueda alguna vez caminar.

La campesinita de ojos color café se le comenzó a derramar a borbotones granos marrón oscuro que parecían de una cosecha triste.

En el hospital del seguro social de Puerto Cabello, la tarde parecía de horas que no se terminaba, se pegaba a la piel de los que caminaban por los interminables pasillos. De repente, el silencio se pierde entre un sonido metálico de una de las puertas sin alma que se abre como impulsada por el viento, surge un vestido blanco largo como una vela, venía dentro una figura aún más larga, que parecía llamar las sombras, con una voz de silbido blanco que acariciara los nombres que pronunciaba.

- Señora Carmen, pase por aquí doñita ya la atiende el pediatra, vamos a tomar los datos del niño.

La luz de la luna brilló esa noche, redonda, de un azul de vidrio, que como por arte de magia volvía blanco todo lo que tocaba, como a las ocho de la noche se cerró la puerta del salón lleno de camas pero seguían los pasos ardiendo en el pasillo, de un extremo a otro. De vez en cuando se detenían y no sonaba más, morían tras una puerta, así era para todas las noches.

Una de las últimas noches que tuviste es en ese hospital después de cerrada la puerta como a las dos horas, el pasillo se hizo largo para unos pasos que no acababan de llegar, sonaban serenos, a pausa breve, limpios y secos; no servían como los de las anteriores noches, era capaz de hacer música. No era ahora de ronda del médico pero entró uno de mediana estatura; no vestía de blanco como todos, un sombrerito negro que la luz absorbía lo hacía más limpio, de faz sencilla, inspiraba confianza, un traje liso negro, que hizo juego con la luz nocturna de la luna, era delegado de bella estatura móvil de pureza; tenía a su alrededor su propia luz que se fragmentaba en pequeños cristales que volaban hacia la ventana, hacia tu cuerpo, hacia los caballitos de mar que adornaban tu cunita. Atravesó la distancia de la puerta a la cuna sin preocupación, ni siquiera se percató de que Má estaba acurrucadita en un rincón de la habitación en el suelo, se detuvo muy cerca de ti aún con las manos cruzadas en espalda, inclinó su torso para verte mejor; fue espléndido ver tu cuerpecito desde la luz que manaba el señor; acercó una mano pálida de dedos delegados casi transparentes, la pasó desde tu cadera hasta la punta del pie, se detuvo el tiempo, no respiraba ni el aire sólo pudo cantar la luz.


Ya cuando pasaban más de las doce del medida, el sol estaba bien alto, casi al punto de derretir todo lo que tocaba, hacía ya bastante tiempo que el paisaje conocido había dejado de existir seguir siendo de retrocesos la visualización de todo pero el paisaje ahora era totalmente nuevo. La antigua camioneta seguía rodando con su quejido de motor, que parecía despertar a su paso hasta la brisa.

De pronto se detuvo en una calle larga triste donde habían unos árboles muertos desde, que se erigían como grandes lanzas queriendo agujerear el cielo, el lugar era pálido, las casas se despegaban como naciendo de entre el barro que se apostaba a las márgenes de la calle sin vida. Habíamos llegados a lo que iba hacer nuestro nuevo lugar para vivir. Comenzaba ahora otra historia.






Oswaldo Lugo Sequera
Guacara, Venezuela
http://www.servicioskoinonia.org

miércoles, 11 de mayo de 2011

ALDOUS HUXLEY

El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.



El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.

viernes, 6 de mayo de 2011

Robert Johnson y el pacto con el diablo



El pacto del aspirante a guitarrista que vende su alma al diablo a cambio de un talento sobrenatural para el blues no sólo figura en la leyenda de Robert Johnson, forma parte también de la propaganda turística del estado de Mississippi. Este asunto mefistofélico del que no se sabe realmente gran cosa se ha convertido en uno de los episodios más famosos en la saga del Delta. Ted Gioia, autor de uno de los dos mejores libros sobre el blues que existen, sostiene que pudo haber sido el mismo Johnson el que inventó y difundió el relato de su negociación con Lucifer, aunque la leyenda no se hiciese realmente popular hasta los años sesenta en que la gente se preguntaba si aquel al que algunos llamaban «el abuelo del rock and roll» era el que había hecho tratos con el Averno en un cruce de caminos.

Si en la historia de Robert Johnson sale a colación el diablo, la presencia de Dios ayudaría a explicarla. El Todopoderoso dedicó seis días a la creación, y al séptimo descansó. Johnson grabó en cinco el disco que cambió la historia de la música y los otros dos los pasó entre la cárcel y los brazos de quienes le acogían. Para comprenderlo hay que tener en cuenta que la América de la Gran Depresión no era el Edén de la Biblia.

Estados Unidos se prepara para celebrar el centenario del nacimiento del negro que más influyó en las generaciones venideras de músicos. Verdaderamente en lo único en que los historiadores están de acuerdo es en la fecha en que Johnson vino al mundo: 8 de mayo de 1911. El resto es un caos. Por no hablar de su muerte, en 1938 a los veintisiete años, recordada como un maldito y oscuro thriller.

Se ha dicho que a Robert Johnson lo asesinó un marido celoso para vengar la traición de su esposa. También que fue envenenado por una de sus amantes abandonadas. Muchas de las grandes canciones que escribió Johnson -Come on my kitchen, Kindhearted woman blues o Love in vain- están inspiradas en mujeres; él solía frecuentar a las más feas para evitar los riesgos de tener que enfrentarse a sus posibles novios agraviados. Cuentan que murió al instante, después de haber doblado las rodillas y de ladrar como un perro. Sin embargo, hay quienes sostienen que entregó su alma tras una larga agonía mientras ardía lentamente en whisky. «Nunca se supo la verdad», recordó Johnny Shines, que compartió con él los polvorientos caminos, de un lugar a otro, como si fuesen personajes de Twain.

En el Delta por aquellos años había muchos Robert Johnson y algunos de ellos tocaban el blues, pero ninguno con esa capacidad de arrullar e insinuar; tampoco que haya vendido más discos, gustado o influido de la misma manera que él. Dylan, Eric Clapton, Keith Richards, Neil Young, Jeff Beck y decenas de estrellas del rock se consideran deudores de su música, de aquella forma incomparable de rasguear la guitarra, emitir aullidos o susurros. Ni Son House, que tanto le gustaba al joven Robert Leroy, ni Charley Patton, tuvieron tantos adeptos ni éxito póstumo.

Cien años después de su nacimiento se sabe que en su pacto con el diablo estaba incluida la inmortalidad.

LUIS M. ALONSO

martes, 3 de mayo de 2011

Una buena reflexión

EL BUITRE

Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que este completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros . Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo..


EL MURCIÉLAGO

El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo.

Si se lo coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a si mismo hacia el aire.

Entonces, inmediatamente despega para volar




LA ABEJA.

La abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí.
Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo.

Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a si misma.



LAS PERSONAS:

En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera.

Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones,

sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba.

Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema.

Solo mira hacia arriba!!.


LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS,

LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR,
LA DEPRESIÓN MIRA HACIA ABAJO,
PERO LA FE .....

LA FE MIRA HACIA ARRIBA!!

http://www.actosdeamor.com

jueves, 28 de abril de 2011

SOLO POR AMOR

Camino por mi camino. Mi camino es una ruta con un solo carril, el mío.
A mi izquierda un muro eterno, separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, del otro lado del muro.
De vez en cuando en este muro hay un agujero, una ventana, una hendidura… y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día mientras camino, creo ver, del otro lado del muro, una figura que pasa a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer, es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío… y me sonríe.
Un momento después ella sigue andando su camino y yo apuro la marcha porque espero ansiosamente la próxima oportunidad de cruzarme con esa mujer.
En la próxima ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Parece tan encantada conmigo como yo con ella.
Le digo por señas lo mucho que ella me agrada.
Me contesta por señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que más adelante en el camino, habrá seguramente una puerta y quizás pueda yo cruzar a encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro por encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante la puerta aparece.
Allí está del otro lado, mi ahora deseada y amada compañera, esperando, esperándome.
Le hago un gesto, ella me devuelve un beso en el aire.
Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito.
Emprendo contra la puerta para reunirme con ella, de su lado del muro.
La puerta es muy estrecha, paso una mano, paso el hombro, hundo un poco la panza, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza pero mi oreja derecha se queda trabada.
Empujo.
No hay caso, no pasa.
Y no puedo usar mi mano para torcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio para pasar con mi oreja, así que, tomo una decisión…
(Porque mi amada está allí, y me espera…).
(Porque es la mujer que siempre soñé y me llama…)
… Saco una navaja de mi bolsillo y de un sólo tajo rápido, me animo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y tengo éxito, mi cabeza consigue pasar…
Pero después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda trabado.
La puerta, no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio, mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otro brazo no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo envión y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgando como sin vida, pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que no puedo atravesar la puerta…
Ya casi… casi, estoy del otro lado.
Justo cuando estoy a punto de terminar de pasar por la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado enganchado del otro lado.
Por mucho que fuerzo y me esfuerzo, no puedo pasarlo.
No hay caso, la puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta, no pasan mis dos pies…
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás… Así que, agarro el hacha, y apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a los saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y una pierna menos, me encuentro con mi amada.
Le digo:
- Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los costos por ti… Todo vale en la guerra y el amor. No importan los sacrificios… valían la pena si eran para encontrarse contigo… para poder seguir juntos… juntos para siempre…
Ella me mira, se le escapa una mueca y me dice:
- Así no, así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.

Estraido del libro de Jorge Bucay “Cuentos para pensar”

Reflexiones sobre el amor

Hoy me puse a pensar.

Se habla mucho del amor y se escriben muchas cosas sobre el amor. Por ejemplo:

Cualquiera que sea la pregunta, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el problema, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea la enfermedad, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el dolor, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el miedo, la respuesta es el amor.

El amor siempre es la respuesta porque el amor es todo lo que existe.

Este texto es hermoso y te deja pensando en cosas lindas. Peroooooo. ¿Hasta que punto lo usamos realmente? ¿hasta que punto lo uso yo?

Madre Teresa de Calcuta decía varias cosas del amor:

El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.

Nosotros queremos un amor fácil, tranquilo y que no tengamos que hacer nada (bueno eso nos vende la televisión sobre el amor). Y el amor va más allá del amor romántico. Pero como nos cuesta verlo. El egoísmo es mas fuerte. Pedimos sin querer dar, o damos esperando recibir ó esperamos recibir y luego damos. ¿Eso es amor?

Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.

Nadie quiere dar hasta que duela, darlo todo, dar de más, dar y dar. Como nos cuesta eso, pero si esperamos que nos den. Pero si todos queremos que nos den y nadie quiere darlo todo, todo el amor. ¿Como podremos recibir si nadie da?

El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
Y el amor que damos a nuestra pareja, hijos, amigos, compañeros de trabajo y la gente con que nos cruzamos cuantas veces no la ponemos en acción. Muchas veces el amor no lo dejamos salir de nosotros por miedo, y muy pocas las volvemos acciones concretas para la gente que amamos porque nos da flojera, o estamos cómodos o esperamos que nos den. el amor hay que transformarlo en servicio a los demás: en nuestra casa, en nuestro hogar, nuestra pareja y nuestros compañeros de trabajo. ¿Lo hacemos? es difícil porque muchas veces no salimos de nosotros mismos.
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Pequeñas acciones q transforman el corazón. ¿las hacemos? o nos da flojera o somos cómodos.
Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar.
Compartir es la clave, al tener nuestro corazón lleno de amor, amamos con alegría y la compartimos.

Todo esto es tan lindo, tan bello pero son solo palabras hermosas sino las convertimos en acción. y esto es tan real, único y valido para todos los sectores de nuestra vida: pareja, hijos, amigos, trabajo y país.

Si en nuestro corazón no hemos cultivado el amor no es posible cultivarlo en nuestra familia, en nuestra pareja, en nuestro trabajo y en nuestro país.

Escribirlo es muy fácil, leerlo también. lo realmente difícil es ponerlo en práctica. es demasiado dificil pero es demasiado hermoso.


Yo no podría decir que cumplo lo que escribí arriba, por eso para mi es un cuestionamiento, y un compromiso de ponerlo en práctica. Y claro serán muchas las veces que no actue con amor porque el egoísmo es mas fuerte, pero por lo menos ya estoy consciente y al no actuar con amor me daré cuenta, recapacitaré y volveré a empezar. No importa cuantas veces comience, no importa, porque lo seguiré intentando cada día.

Y cuando aprendamos a amar, y tener el corazón lleno de amor, tendremos el país que todos queremos, y no tendremos que luchar por pensar diferente, porque todo habrá cambiado por el amor. pero mientras eso pasa tendremos que pararnos todas las mañanas, reflexionar las veces que no actuamos con amor, proponernos hacerlo y actuar. Convertir el amor en acción.

Marie Rose Indjayan

miércoles, 27 de abril de 2011

CERRANDO ETAPAS

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.

Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

¿Ya no eres un niño?

Puede pasarse algún tiempo de su presente "repasando" los “porqués”, rebobinando el casette para tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste sería infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado.

Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.


No ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar pertenencias cambiar de casa, tirar documentos, vender o regalar tus libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente! El pasado ya pasó.

Por eso .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.

Hay tantas palabras para expresar esa salud esencial

Y cualquiera que sea la que escoja,

le ayudará definitivamente a seguir

para adelante con confianza.

¡Esa es la vida!


Paulo Coelho.



martes, 26 de abril de 2011

Y en mi locura....

Me preguntaís por qué enloquecí. Fue así. Un día, mucho antes de que nacieran algunos dioses, desperté de un profundo letargo y descubrí que me habían robado todas mis máscaras. -Sí, las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscaras por las calles atestadas de gente, gritando: "¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!".

Hombres y mujeres se reían de mí. Y al verme, algunas personas, llenas de horror, corrieron a refugiarse en sus casas.
Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó: "¡Miren! ¡Es un loco!". Alcé la cabeza para mirarlo y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro y mi alma se encendió de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y, como si fuera presa de un trance, grité: "¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!"

Fue así que enloquecí.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden nos esclavizan.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

Khalil Gibran "El loco"

Vestiduras


 
Cierto día Belleza y Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron:
-Bañémonos en el mar.
Entonces se desvistieron y nadaron en las aguas. Instantes más tarde Fealdad regresó a la costa y se
vistió con las ropas de Belleza, y luego partió.
Belleza también salió del mar, pero no halló sus vestiduras, y era demasiado tímida para quedarse
desnuda, así que se vistió con las ropas de Fealdad. Y Belleza también siguió su camino.
Y hasta hoy día hombres y mujeres confunden una con la otra.
Sin embargo, algunos hay quienes contemplan el rostro de Belleza y saben que no lleva sus vestiduras.
Y algunos otros que conocen el rostro de Fealdad, y sus ropas, no lo ocultan a sus ojos.


Khalil Gibran

Cuando

domingo, 17 de abril de 2011

Barón Biza: habla Fernando Domínguez





1)Una pregunta tonta pero necesaria. ¿Por qué te interesaste en Barón Biza?

La primera noticia que tuve sobre Barón Biza fue a partir de la lectura de El desierto y su semilla. Al saber que lo que contaba la novela se basaba en hechos reales me interesé por él. Aunque lo primero que me llamó la atención fue más Myriam Stefford que Barón Biza, de modo que comencé a investigar sobre esta actriz europea que había filmado tantas películas en Alemania. Incluso tenía los nombres de las películas: La duquesa de Chicago, Poker de ases, etc. Sin embargo, cuando intenté hallarlas no sólo no las hallé, cosa que suponía, sino que además me encontré con que no había ningún registro de ellas en ningún lado. Es cierto que al citar así las películas (sinel título original, ni la productora, ni el director, ni el año), se hace muy difícil encontrarlas, pero tampoco hallé el nombre de Myriam Stefford (ni el de Rosa Martha Rossi Hoffman) en ninguna base de datos ni en ninguna historia del cine. Además, en un reportaje a Jorge Barón que leí, él comentaba que tal vez Myriam ni siquiera fuese europea. Con lo cual, los pocos datos que tenía al principio de la investigación fueron puestos en duda por la misma. Sí sabemos bastante sobre su actividad como aviadora, ya que está registrada en los diarios de la época, al igual que todos los detalles de su funeral quefue fastuoso... De todas formas, para ese momento ya sí me había interesado por Barón Biza.

2)¿Cuál pensás que es el motivo del interés que despierta Barón Biza?


Evidentemente los hechos que conocemos de su vida son extravagantes y si bien hay largos períodos que desconocemos casi por completo (su infancia y juventud, su vida en el exilio, etc.) bastan unas pocas anécdotas para llamar la atención de cualquiera. Después algunos se interesarán por su literatura y otros no, pero es innegable que el personaje es muy rico.

3) La mayoría se ataja diciendo que Barón Biza es interesante como un cultor del margen. Como un escritor menor, pero cuya obra tiene cierto atractivo precisamente por ser altisonante. ¿Vos le reconocés un valor literario real, más allá de esas circunstancias?

No veo la razón por la cual no considerar ese atractivo altisonante como un valor literario. Barón Biza hace de la altisonancia su estilo y es un valor literario tan real como cualquier otro.

4) ¿Dónde pensás que está el mejor Barón Biza? ¿Hay alguno de sus trabajos que consideres superior al resto?

Punto final tal vez sea su novela con mayores aciertos, por ejemplo, en cuanto a la construcción de los personajes. Es verdad que tiene momentos flojos, escenas, frases, párrafos que están por debajo de El derecho de matar, que es un relato más redondo. Pero los momentos de Michel Martín en Punto final logran ser inolvidables. Debe de ser uno de los personajes más abyectos de la historia de la literatura; esto puede disgustar al lector, de hecho no creo que sea otra la intención de Barón Biza, pero lo cierto es que tiene un mérito de construcción literaria, lo mismo que la ambigüedad en la que se inscribe Ego, que en una página puede ser un seductor, en la otra un violador y luego un padre de familia, sin por eso dejar de ser el mismo personaje, ni dejar de ser verosímil como tal.

5) ¿Cuál es tu opinión sobre obras "menores" de Barón Biza, como Porqué me hice revolucionario o Risas, lágrimas y sedas?


Sí, Risas, lágrimas y sedas es una obra menor. Sin embargo, al ser el texto más antiguo de Barón Biza del que tengamos noticias, nos sirve para pensar sus influencias. Considero que a partir de Risas, lágrimas y sedas podemos dejar de lado la idea de las influencias de Sade o Poe, que ya es un lugar común, y podemos preguntarnos si habrá leído(seguramente los leyó), en las largas vacaciones de su juventud por Europa, a los naturalistas, a los simbolistas, o a los decadentistas(quienes sí reconocían a Sade y a Poe). Supongo que este libro puede servir para indagar en su bagaje literario… Con respecto a Por qué mehice revolucionario, no la considero de ningún modo una obra menor dentro de su obra. Creo que es el libro más "correctamente" escrito por Barón Biza y además tiene un valor histórico indiscutible de ciertos hechos poco estudiados de la historia argentina.

6) Barón Biza tuvo varios ilustradores. ¿Cuál de ellos, según tu criterio, es el que mejor reflejó su pensamiento?


Las ilustraciones más interesantes son las de Teodoro Piotti para El derecho de matar.

7) ¿Cómo te llevás con los costados indefendibles de Barón Biza? Me refiero a su antisemitismo, a su acto final y a sus incoherencias.


El antisemitismo de Barón Biza me repugna como el antisemitismo de cualquiera. Con su acto final, en tanto lector, no establezco ninguna relación ni me llevo de ningún modo: sabemos que fue, como decís, indefendible,¿pero qué más agregar?. Sus incoherencias y sus contradicciones sí me interesan en tanto aparecen en su obra escrita, especialmente esa defensa de la mujer que hace desde la misoginia. Me interesa eso porque es el motor de sus personajes.

8) Lovecraft era racista, e incluso en su tiempo fue considerado un escritor menor. Hoy se le reconocen méritos. ¿Con Barón Biza puede pasar lo mismo, se pueden olvidar sus prejuicios y salvar al escritor, o pensás que la infamia va a pesar más?


No tengo elementos para concluir sobre el futuro de su obra. Sin embargo podemos tener en cuenta que hay un interés creciente: su nombre suena con más frecuencia en las librerías de viejo, dos editoriales se interesaron por poner a la venta dos trabajos biográficos, ustedes están digitalizando las obras completas... Hoy por hoy Barón Biza es mucho menos conocido que hace 70 años, pero un poco más que 5 años atrás.

9) El último libro de Raúl es Todo estaba sucio. Para Jorge Barón, la novela es como un desierto al que no se le ven fronteras, el grado cero de la esterilidad y del vacío. ¿Pensás que después de esa novela, podía haber algo más? ¿Qué se escribe después de un libro así? ¿Hay un "después" para un creador que se asoma a ese vacío?


Me parece que el hecho de escribir y editar un libro hace que el grado de esterilidad no llegue a cero. Por otra parte muchos escritores se han asomado al vacío y sin embargo han continuado su obra, muchas veces insistiendo en ese mismo vacío. Pero la verdad es que sabiendo que poco después se suicidó uno no puede más que darle la razón a su hijo Jorge.

Fernando Domínguez tuvo la amabilidad de respondernos nueve preguntas sobre el objeto de nuestro afecto.
Esta es la charla que tuvo Federico Alejandro Minolfi (vía internet) con el autor de Barón Biza, el regisseur.
http://baronbiza.blogspot.com

lunes, 11 de abril de 2011

Bach - Harpsichord Concerto No.1 in D Minor BWV 1052 - 1/3

El juego de Dios


Danzando en todos los mundos a la vez. Y ante todo en el mundo de la materia. Mira el gran halo redondo orlado con los símbolos del fuego, dentro del cual dios está danzando. Es el soporte para la naturaleza, para el mundo de la materia y la energía. Dentro de él, Shiva Nataraja danza la danza del ir y venir sin fin...Este es su “Lila”, su juego cósmico, jugando por amor al juego, como un niño. Pero este niño es el orden de las cosas. Sus juguetes son galaxias, su patio de juego es el espacio infinito, y entre dedo y dedo, cada intervalo es de millones de años luz.. Jugando entre las estrellas y dentro de los átomos. Pero también es un juego dentro de cada ser viviente, cada criatura sutil, cada niño, hombre y mujer.


(Aldous Huxley, "Isla")

Hoy me puse a pensar

Hoy me puse a pensar la importancia que no le damos a la vida, cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos. Todos estamos llenos de momentos felices y nos sentimos morir cuando algo se termina.

La felicidad llega en cualquier momento, todo en el mundo se termina, hasta lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso.

Acá nosotros pensamos que estar solos es el fin de la vida y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban…

El amor tiene un millón de vueltas, a veces nos sorprende y nos da felicidad y a veces se transforma en lo peor que hay.

Pensando todo esto , crecí un poquito mas, aprendí a sonreír y a ver la realidad tal cual como es, pero por sobre todo pude darme cuenta que no sirve el ORGULLO cuando existe la AMISTAD, que no sirve LLORAR cuando un amor se va, que no vale la pena aprender a CALLAR y que no existen FRONTERAS cuando nos sentimos vivos.


Autor desconocido

martes, 5 de abril de 2011

LA LEYENDA DEL CUCHARÓN


Hacía mucho tiempo que no llovía en la comarca. El clima era tan caliente y seco que las flores se marchitaban, la hierba estaba calcinada y parda, y aun los árboles grandes y fuertes estaban muriendo. El agua se secaba en los arroyos y ríos, los manantiales estaban secos, las fuentes dejaron de burbujear. Las vacas, los perros, los caballos, los pájaros y todas las personas estaban sedientos. Todos se sentían incómodos y enfermos.

Había una niña cuya madre enfermó gravemente.

-Oh -dijo la niña-, si tan sólo encontrara agua para mi madre, sin duda ella se repondría. Debo encontrar agua.

Tomó su taza de hojalata y partió en busca de agua. Al cabo del tiempo encontró una pequeña fuente en una ladera. Estaba casi seca. El agua goteaba muy despacio desde abajo de la roca. La niña sostuvo la taza y recogió unas gotas. Aguardó un largo, largo tiempo, hasta que la taza se llenó de agua. Luego bajó la cuesta de la montaña sosteniendo la taza con mucho cuidado, pues no quería derramar una sola gota.

En el camino se cruzó con un pobre perro que apenas podía caminar. Respiraba entrecortadamente y la lengua reseca le colgaba de la boca.

-Pobre perrito -dijo la niña-, estás tan sediento. No puedo seguir de largo sin darte unas gotas de agua. Si te doy sólo un poco, aún habrá suficiente para mi madre.

Así que la niña vertió un poco de agua en la mano y le ofreció al perro. Él lamió rápidamente y se sintió mucho mejor, de modo que se puso a menear la cola y ladrar, como si le diera las gracias. Y la niña no lo notó, pero su cucharón de hojalata se había convertido en un cucharón de plata y estaba tan lleno de agua como antes.

Se acordó de su madre y echó a andar a toda prisa. Cuando llegó a casa casi anochecía. La niña abrió la puerta y subió rápidamente a la habitación de su madre. Cuando entró en la habitación, la vieja criada que ayudaba a la niña y su madre, y que había trabajado todo el día para cuidar de esa mujer enferma, se acercó a la puerta. Estaba tan fatigada y sedienta que apenas podía hablar.

.Dale un sorbo de agua -dijo la madre-. Ha trabajado con ahínco todo el día y la necesita mucho más que yo.

Así que la niña le acercó la taza a los labios y la vieja criada bebió un sorbo de agua. De inmediato se sintió mucho mejor y se acercó a la madre y la alzó. La niña no notó que la taza se había convertido en una taza de oro y estaba tan llena de agua como antes.

Luego acercó la taza a los labios de la madre, que bebió y bebió. ¡Oh, se sentía mucho mejor! Cuando hubo terminado, aún quedaba un poco de agua en la taza. La niña se la iba a llevar a los labios cuando oyó un golpe en la puerta. La criada la abrió y se encontró con un desconocido. Estaba pálido y sucio de polvo.

-Tengo sed -dijo-. ¿Puedo beber un poco de agua?

La niña dijo:

-Claro que sí, sin duda la necesitas mucho más que yo. Bébela toda.

El desconocido sonrió y tomó el cucharón, que de inmediato se convirtió en un cucharón de diamante. Lo dio vuelta y toda el agua se cayó al suelo. Y donde caía el agua burbujeó una fuente. El agua fresca fluía sin cesar, agua de sobra para la gente y los animales de toda la comarca.

Mientras miraban el agua se olvidaron del forastero, pero cuando miraron se había ido. Creyeron verle desaparecer en el cielo... y allá en el cielo, alto y claro, brillaba el cucharón de diamante. Todavía brilla en lo alto, y recuerda a la gente la niñita que era amable y abnegada. Se llama el Gran Cucharón.


* En inglés, Big Dipper (Gran Cucharón) es otro modo de denominar la constelación de la Osa Mayor.

Versión de J. Berg Esenwein y Marietta Stockard

EL VALOR DE LAS COSAS


"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después...- y haciendo una pausa agregó Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E...encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien-asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo- lo siento, n
o es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Que importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Esta es una historia que nos enseña que el verdadero valor de las cosas solo puede ser apreciado por un experto.


Mercedes Reyes, Shotokan Perú

lunes, 4 de abril de 2011

Nunca te burles de un rinoceronte

Hubo una vez en la sabana africana, un rinoceronte con mal humor que se enfadaba muy fácilmente. Cierto día, una gran tortuga cruzó por su territorio sin saberlo, y el rinoceronte corrió hacia ella para echarla. La tortuga, temerosa, se ocultó en su caparazón, así que cuando el rinocerante le pidió que se fuera no se movió. Esto irritó mucho al gran animal, que pensó que la tortuga se estaba burlando, y empezó a dar golpes contra el caparazón de la tortuga para hacerla salir. Y como no lo conseguía, empezó a hacerlo cada vez más fuerte, y con su cuerno comenzó a lanzar la tortuga por los aires de un lado a otro, de forma que parecía un rinoceronte jungando al fútbol, pero en vez de balón, usaba una tortuga.

La escena era tan divertida, que enseguida un montón de monos acudieron a verlo, y no paraban de reírse del rinoceronte y su lucha con la tortuga, pero el rinoceronte estaba tan furioso que no se daba ni cuenta. Y así siguio hasta que, cansado de dar golpes a la tortuga sin conseguir nada, paró un momento para tomar aire.

Entonces, al parar su ruido de golpes, pudo oír las risas y el cachondeo de todos los monos, que le hacían todo tipo de burlas. Ni al rinoceronte ni a la tortuga, que se asomó para verlo, les hizo ninguna gracia ver una panda de monos riéndose de ellos, así que se miraron un momento, se pusieron de acuerdo con un gesto, y la tortuga volvió a ocultarse en el caparazón. Esta vez el rinoceronte, muy tranquilo, se alejó unos pasos, miró a la tortuga, miró a los monos, y cogiendo carrerilla, disparó un formidable tortugazo, con tan tremenda puntería, que ¡parecía que estaba jugando a los bolos con los monos burlones!.

El "strike" de monos convirtió aquel lugar en una enfermería de monos llenos de chichones y moratones, mientras que el rinoceronte y la tortuga se alejaban sonriendo como si hubieran sido amigos durante toda la vida... y mientras le ponían sus tiritas, el jefe de los monos pensaba que tenían que buscar mejores formas de divertirse que burlarse de los demás.


Pedro Pablo Sacristán