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sábado, 20 de julio de 2024

Los amigos

En el tabaco, en el café, en el vino, al borde de la noche se levantan como esas voces que a lo lejos cantan sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino, dióscuros, sombras pálidas, me espantan las moscas de los hábitos, me aguantan que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído, y los vivos son mano tibia y techo, suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra, de tanta ausencia abrigará mi pecho esta antigua ternura que los nombra.

 

Uno de los poemas de Julio Cortázar dedicados a la amistad, al recuerdo de aquellos amigos que nos importaron y con quien compartimos parte de nuestra vida.

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


jueves, 20 de junio de 2024

Resumen de otoño

En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo. Asombra a veces que el fervor del tiempo vuelva, sin cuerpo vuelva, ya sin motivo vuelva; que la belleza, tan breve en su violento amor nos guarde un eco en el descenso de la noche.

Y así, qué más que estarse con los brazos caídos, el corazón amontonado y ese sabor de polvo que fue rosa o camino. El vuelo excede el ala. Sin humildad, saber que esto que resta fue ganado a la sombra por obra de silencio; que la rama en la mano, que la lágrima oscura son heredad, el hombre con su historia, la lámpara que alumbra.

 Julio Cortázar

En esta ocasión el autor hace una breve descripción de las sensaciones que le produce la llegada del otoño y el paso del tiempo, así como el conocimiento de que todo volverá a renacer en primavera.

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


lunes, 1 de abril de 2024

Nocturno

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.

Todo ha quedado allá, las botellas, el barco, no sé si me querían y si esperaban verme.

En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos, una sangría exploratoria, lo batió alegremente en cuatro sets.

Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad, yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.

Mi mujer sube y baja una pequeña escalera como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.

Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche. Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran a la ventana que tengo a mi espalda.

 

Triste poema que expresa el sufrimiento y la añoranza de lo dejado atrás, probablemente derivado de las sensaciones que tuvo el autor al abandonar Argentina.

 

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


miércoles, 13 de marzo de 2024

Pasión

 


Tú tienes, para mí, todo lo bello
que cielo y tierra y corazón abarcan;
la atracción estelar -¡de esas estrellas
que atraen como tus lágrimas!

La sinfonía sacra de los seres,
los vientos y los bosques y las aguas,
en el lenguaje mudo de tus ojos
que, mirándome, hablan;

Los atrevidos rasgos de las cumbres
que la celeste inmensidad asaltan,
en las gentiles curvas de tu seno...
¡Oh, colina sagrada!

Y el desdeñoso arrastre de las olas
sobre los verdes juncos y las algas,
en el raudo vagar de tu memoria
por mi vida de paria.

Yo tengo, para ti, todo lo noble
que cielo y tierra y corazón abarcan;
el calor de los soles, -¡de los soles
que, como yo, te aman!

El gemido profundo de las ondas
que mueren a tus pies sobre la playa,
en el tapiz purpúreo de mi espíritu
abatido a tus plantas.

La claridad celeste de los besos
de tu madre bendita, en la mañana,
en la caricia augusta con que tierna
te circunda mi alma.

¡Tú tienes, para mí todo lo bello;
yo tengo, para ti, todo lo que ama;
tú, para mí, la luz que resplandece,
yo, para ti, sus llamas!

Almafuerte

sábado, 28 de octubre de 2023

Toco tu boca

 

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar 

Este bonito poema de amor nos relata las sensaciones que produce una situación de intimidad y amor y las sensaciones que nos despierta mirarse y besarse con la persona amada. 

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


jueves, 31 de agosto de 2023

La lenta máquina del desamor

La lenta máquina del desamor, los engranajes del reflujo, los cuerpos que abandonan las almohadas, las sábanas, los besos, y de pie ante el espejo interrogándose cada uno a sí mismo, ya no mirándose entre ellos, ya no desnudos para el otro, ya no te amo, mi amor.

Julio Cortázar 

Una poesía bastante clara que expresa cómo poco a poco se ha ido perdiendo la magia y la ilusión en una relación de pareja, hasta el punto de haber desaparecido el amor.

jueves, 2 de febrero de 2023

After such pleasures


Esta noche, buscando tu boca en otra boca casi creyéndolo, porque así de ciego es este río que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados, qué tristeza es nadar al fin hacia la orilla del sopor sabiendo que el sopor es ese esclavo innoble que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni esperanza. Solo en mi casa abierta sobre el puerto otra vez empezar a quererte, otra vez encontrarte en el café de la mañana sin que tanta cosa irrenunciable hubiera sucedido. Y no tener que acomodarme de este olvido que sube para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos y no dejarme más que una ventana sin estrellas.

Julio Cortázar

Este poema nos habla de la sensación de vacío y desesperanza, de utilizar las pasiones y vicios como evasión, así como de la añoranza de los tiempos mejores tras haberse terminado una relación llena y inicialmente feliz. 


https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


lunes, 22 de marzo de 2021

Friedrich Dürrenmatt

 

(Konolfingen, 1921 - Neuchâtel, 1990) Dramaturgo y narrador suizo en lengua alemana que fue además artista plástico. Hijo de un pastor protestante, estudió teología y filosofía en Berna y Zurich. Friedrich Dürrenmatt empezó trabajando como dibujante, grafista y crítico de teatro. "Escribo conociendo lo absurdo de este mundo, pero sin desesperar", dijo como comentario a sus comedias satíricas e inconvencionalmente moralistas en las que, a menudo, se mezcla lo cruel con lo grotesco y que lo convirtieron en uno de los dramaturgos más significativos de la segunda mitad del siglo XX.



Inició su escritura teatral con Está escrito (1947), sobre los anabaptistas; El ciego (1948); Rómulo el Grande (1949), sobre la caída del Imperio Romano y la inutilidad de lo heroico; El matrimonio del señor Mississippi (1952), comedia satírica y paródica que trata la imposibilidad de cambiar la naturaleza humana; Un ángel en Babilonia (1954), en la que un ángel lleva a Babilonia, como regalo del cielo, a una joven que ha de pertenecer al más pobre de los mendigos, pero todos rechazan hacerse mendigos por esa joven; Hércules y la cuadra de Augias (1954).

En La visita de la vieja dama (1956), "una comedia trágica", los habitantes de una población empobrecida ven la posibilidad de enriquecerse mediante el asesinato de uno de sus conciudadanos, de quien la vieja dama, que fue su amor juvenil, trata de vengarse. La futura víctima adquiere grandeza trágica en la aceptación de su culpa. En 1964, Bernard Wicki convirtió el drama en una película con el título de La visita del rencor (interpretada por Ingrid Bergman y Anthony Quinn), y Gottfried von Einem hizo sobre esta obra una ópera (1971, "Der Besuch del alten Dame").

Los físicos (1962) presenta a un científico genial que se oculta, fingiéndose loco, en un manicomio, a fin de proteger al mundo de las consecuencias de sus descubrimientos. Otros dos físicos, agentes de sistemas políticos opuestos que debían secuestrarlo, deciden renunciar, fingiéndose locos, a las consecuencias de la investigación. Pero la directora del manicomio se ha apropiado de los resultados de las investigaciones y los ha vendido al mejor postor.

Cabe mencionar otras obras teatrales como Frank V, El meteoro (1966), Los anabaptistas, El rey Juan, Play Strindberg (1969) y Tito Andrónico. De la prosa narrativa de Dürrenmatt destacan las novelas La promesa, Griego busca griega (1955) y la policíaca El juez y su verdugo (1952). Además de versiones propias de dramas, entre otros de William Shakespeare y August Strindberg, escribió también numerosas piezas radiofónicas y textos sobre teoría teatral.

 

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Friedrich Dürrenmatt. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/durrenmatt.htm el 22 de marzo de 2021.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Aleksandr Nikolayevich Afanasiev


Aleksandr Nikolayevich Afanasiev nació en  Boguchar, Vorónezh el 29 de junio (juliano)/ 11 de julio de 1826 (gregoriano) y murió en Moscú, 11 de octubre (juliano)/ 23 de octubre de 1871 (gregoriano); fue el mayor de los folcloristas rusos de la época, y el primero en editar volúmenes de cuentos de tradición eslava que se habían perdido a lo largo de los siglos.

Afanasiev tuvo que realizar un duro trabajo de recopilación, ya que los cuentos eslavos, al igual que los celtas irlandeses, no se dejaron por escrito, eran exclusivamente de tradición oral. Hecho agravado por las reformas del zar Pedro I el Grande, que dejó de lado la Rusia tradicional ortodoxo-eslava para introducir en las frías estepas el código de vida europeo. Los boyardos fueron sustituidos por los duques y marqueses y el lenguaje ruso se vio reducido a las clases media-baja de la sociedad rusa, pasando la nobleza a hablar en francés.

Fue educado en Vorónezh y cursó estudios de derecho en la universidad de Moscú, donde descubrió a los escritores Konstantín Kavélin y Timoféi Granovski. Su primer trabajo fue el de profesor de historia antigua, pero fue despedido por una falsa acusación de Serguei Uvárov, otro escritor de la época.

Fue entonces cuando dedicó su vida al periodismo, escribiendo sus artículos sobre los principales escritores rusos del siglo pasado, algunos nombres tan célebres como Nikolai Novikov, Denis Fonvizin y Antioj Kantemir.

Fue en 1850 cuando Afanasiev se dedicó enteramente a su pasión de folclorista de la llamada Vieja Rusia, recorrió provincias enteras obteniendo relatos de todas partes de Moscovia. Sus primeros artículos causaron gran impresión en la escuela mitológica rusa de aquella época. Sus principales fuentes fueron los cuentos de la Academia de Geografía rusa y algunas contribuciones de Vladimir Dal.

Afanasiev murió pobre, desahuciado en Rusia. Sus obras no fueron publicadas allí debido a su amistad con Herzen. Murió de tuberculosis, obligado a vender su librería personal a la edad de 45 años.

La obra de Afanasiev consta de un total de 680 cuentos tradicionales rusos recogidos en ocho volúmenes que realizó de 1855 a 1863, algunos tan conocidos como Basilisa la Hermosa, La leyenda de Marya Morevna o El soldado y la muerte.

Sus principales artículos periodísticos mitológicos fueron "Los brujos y las brujas", "Exorcismo eslavo" (Sortilegio eslavo) y "Leyendas paganas acerca de la isla Buyán".

Realizó importantes estudios como historiador e investigador literario como el Domovói (1850), Concepciones poéticas de los eslavos sobre la naturaleza, su trabajo fundamental en 3 volúmenes que realizó de 1865 a 1869, e Historia de los cosacos (1871).

Fue miembro de la Academia de Geografía rusa desde 1852. Esta organización fue la impulsora de la publicación de sus volúmenes de cuentos.




lunes, 2 de julio de 2018

Ragnarok



El fin del mundo o Ragnarok quiere decir “el destino de los dioses”. La llegada de Ragnarok estaría precedida por el in­vierno llamado Fimbulvetr, con inmensas nevadas, hielos y vientos gélidos en todas las direcciones. Después de tres inviernos seguidos, sin ningún verano de por medio, el sol no sería capaz de acabar con las heladas, el mundo estaría sumido en grandes batallas con los her­manos matándose entre sí.

Los lobos que perseguían los carros del Sol y de la Luna por fin los alcanzarían y los devorarían, las estrellas se precipitarían del cielo y la tierra sufriría grandes temblores que provocarían el derrumbe de las montañas sobre Midgard. A continución, el relato del fin del mun­do describe otra serie de desgracias. 
El lobo Fenris se soltará de sus cadenas y abrirá su boca expulsando fuego hasta tocar el cielo y la tie­rra. Las aguas inundarán la tierra. La serpiente de Midgard se re­volverá con furor y saltará a la tierra, escupiendo veneno. Se rasgará el cielo y vendrán cabalgando los hijos de Muspellheim, precedidos por Sutur y su brillante espada, cuando cabalguen sobre Bifrost se rom­perá. A la llanura de Vigrid también llegarán Loki, seguido por todas las criaturas del infierno, Hrym y todos los gigantes de hielo. Heimdall se levantará y, después de soplar tres veces su cuerno, desperta­rá a todos los dioses que se reunirá en asambleas. Odín cabalgará hasta el puente de Mimir y le pedirá el consejo. 

Entonces temblará Yggdrasil, el fresno del mundo, y no habrá nadie que no tenga miedo.
Los asios y los guerreros del Valhall vestirán sus armas y cabalga­rán hasta el llano. Primero irá Odín con su yelmo, su coraza de oro y su lanza Gungnir, y lo atacará el lobo Fenris, Thor no le podrá ayu­dar pues tendrá que enfrentarse a la serpiente Midgard. Frey lucha­rá contra Sutur, pero morirá por no tener la espada que le dio Skirnir. Entonces soltarán al perro Garm, el más temido de los monstruos, que está atado en Gripahell y luchará contra Tyr, ambos morirán.

Thor dará el golpe de muerte a la serpiente Midgard y entonces retrocederá nueve pasos y morirá ahogado por el veneno de ésta. El lobo se tragará a Odín, y así morirá el padre de todos. Pero Vidar pisará la mandíbula de Fenris con su zapato y se la romperá al tirar de la mandíbula superior. Loki luchará con Heimdall y los dos mo­rirán, entonces Sutur arrojará fuego sobre los nueve mundos.

Pero no todo morirá. Sobrevivirán Vidar y Vali, a quienes el fue­go de Sutur no consigue dañar, estos dos dioses habitarán en Idavellir, en el mismo lugar donde antes estuvo Asgard, hasta allí también irán Magni y Modi, los hijos de Thor, portando a Mjollnir, el mar­tillo de su padre. Y del infierno vendrán Balder y Horder, y habla­rán de las viejas runas, y encontrarán en la hierba los escaques de oro que algún día pertenecieron a los asios.

En un bosque llamado Hoddmimir, escondidos del fuego, esta­rán dos hombres, Lif y Leifthrasir, que se alimentarán algún tiempo de rocío siendo los padres de una descendencia que habitará todos los mundos.



miércoles, 27 de junio de 2018

El Zarevich Iván y el Lobo Gris - Parte 6

El cuerpo destrozado de Iván quedó por algún tiempo al pie del árbol, y ya empezaban a acercarse las fieras y las aves de rapiña para devorarlo, cuando acertó a pasar por allí el Lobo Gris, que se estremeció mucho al reconocer el cuerpo de su amigo.
— ¡Pobre Iván Zarevich! ¡Apenas te dejé, te sobrevino una desgracia! Es menester que te auxilie una vez más.
Ahuyentó a los pájaros y fieras que rodeaban ya el cuerpo de su amigo y se escondió detrás de un zarzal. A poco vio venir volando a un cuervo que, acompañado de sus pequeñuelos, venía a picotear en el cadáver; cuando pasaron delante de él, saltó desde el zarzal y se abalanzó sobre los pequeños; pero el Cuervo padre le gritó:
— ¡Oh, Lobo Gris! ¡No te comas a mis hijos!
— Los despedazaré si no me traes en seguida el agua de la muerte y el agua de la vida.
Elevó el vuelo el cuervo padre y se perdió de vista. Al tercer día volvió trayendo dos frascos; entonces el Lobo Gris hizo pedazos a uno de los cuervecitos y lo roció con el agua de la muerte, y al momento los pedacitos volvieron a unirse; cogió el frasco del agua de la vida, rociólo igualmente con ella y el cuervecito sacudió sus plumas y echó a volar.
Entonces el Lobo Gris repitió con el zarevich la misma operación de rociarlo con las dos aguas, que le hicieron resucitar y levantarse, diciendo:
— ¿Cuánto tiempo he dormido?
El Lobo Gris le contestó:
— Habrías dormido eternamente si yo no te hubiese resucitado, porque tus hermanos, después de matarte, hicieron pedazos tu cuerpo. Hoy tu hermano Demetrio debe casarse con Elena la Bella y el zar cede todo su reino a tu hermano Basilio a cambio del Caballo de las Crines de Oro y del Pájaro de Fuego; pero móntate sobre tu Lobo Gris, que en un abrir y cerrar de ojos te llevará a presencia de tu padre.
Cuando el Lobo apareció con el zarevich en el vasto patio del palacio todo pareció tomar más vida: Elena la Bella sonrió, secando sus lágrimas; oyóse relinchar en la cuadra al Caballo de las Crines de Oro, y el Pájaro de Fuego esparció tal resplandor, que llenó de luz todo el palacio.
Al entrar Iván en éste vio todos los preparativos para el banquete de boda y que estaban ya reunidos los invitados a la ceremonia para acompañar a los novios Demetrio y Elena. Ésta, al ver a su antiguo prometido, se le echó al cuello abrazándolo estrechamente; pasado este primer ímpetu de alegría, contó al zar cómo fue Iván quien la sacó de su reino, así como quien consiguió traer al Caballo de las Crines de Oro y al Pájaro de Fuego; que después, mientras Iván dormía, sus hermanos lo habían matado y que a ella le habían hecho callar con amenazas. El zar Vislav, lleno de cólera, ordenó que expulsasen de su reino a sus dos hijos mayores.
El zarevich Iván se casó con Elena la Bella y vivieron una vida de paz y amor.
¡Al Lobo Gris no se le volvió a ver más, ni nadie se acordó de él nunca!


El Zarevich Iván y el Lobo Gris - Parte 5

Transformóse el Lobo en caballo y dijo al zarevich:
— Llévame ante el zar Dolmat y recibirás el Pájaro de Fuego.
Mucho se alegró el zar al ver a Iván, a quien dispensó una gran acogida, saliendo a recibirlo al gran patio de su palacio. Le dio las gracias por haberle traído el Caballo de las Crines de Oro, le obsequió con un gran banquete, que duró todo el día, y sólo cuando empezaba a anochecer le dejó marchar, entregándole el pájaro con jaula y todo.
Acababa de salir el sol cuando Dolmat, que estaba impaciente por estrenar su caballo nuevo, mandó que lo ensillaran, y montándose en él salió a dar un paseo; pero en cuanto estuvieron en pleno campo empezó el caballo a dar coces y a encabritarse hasta que lo tiró al suelo. Entonces el zar vio, con gran asombro, cómo el Caballo de las Crines de Oro se transformaba en un lobo gris que desaparecía con la rapidez de una flecha.
Llegóse el Lobo hasta donde estaba el zarevich y le dijo:
— Móntate sobre mí mientras que la hermosa Elena se sirve del Caballo de las Crines de Oro.
Entonces lo llevó hasta donde al principio del viaje le mató el caballo, y le habló de este modo:
— Ahora, adiós, Iván Zarevich; te serví fielmente, pero ya debo dejarte.
Y diciendo esto desapareció.
Iván Zarevich y Elena la Bella se dirigieron al reino de su padre; pero cuando estaban cerca de él quisieron descansar al pie de un árbol.
Ató Iván el caballo, puso junto a sí la jaula con el Pájaro de Fuego, se tumbó en el musgo y se durmió; Elena la Bella durmióse también a su lado.
En tanto, los hermanos de Iván volvían a su casa con las manos vacías. Habían escogido en la encrucijada el camino que se veía enfrente; bebieron, se divirtieron grandemente y ni siquiera habían oído hablar del Pájaro de Fuego. Una vez que hubieron malgastado todo el dinero, decidieron volver al reino de su padre, y cuando regresaban vieron al pie de un árbol a su hermano Iván que dormía junto a una joven de belleza indescriptible. A su lado estaba atado el Caballo de las Crines de Oro, y también descubrieron al Pájaro de Fuego encerrado en su jaula.
Los zareviches desenvainaron sus espadas, mataron a su hermano e hicieron pedazos su cuerpo.
Despertóse Elena, y al ver muerto y destrozado a Iván rompió en amargo llanto.
— ¿Quién eres, hermosa joven? — Preguntó el zarevich Demetrio.
Y ella le contestó:
— Soy la infanta Elena la Bella; a mi reino fue a buscarme el zarevich
Iván, a quien acabáis de matar.
— Escucha, Elena — le dijeron los zareviches—: haremos contigo lo mismo que con Iván si te niegas a decir que fuimos nosotros los que te sacamos de tu reino, lo mismo que al caballo y al pájaro.
Temió Elena la muerte y prometió decir todo lo que le ordenasen.
Entonces los zareviches Demetrio y Basilio la llevaron, junto con el caballo y el pájaro, a casa de su padre y se alabaron ante éste de su arrojo y valentía. Los zareviches estaban satisfechísimos, pero la hermosa Elena lloraba incesantemente, el Caballo de las Crines de Oro caminaba con la cabeza tan baja que casi tocaba al suelo con ella, y el Pájaro de Fuego estaba triste y deslucido; tanto, que el resplandor que despedía su plumaje era muy débil.

El Zarevich Iván y el Lobo Gris - Parte 4

Al atardecer, salió Elena la Bella al jardín para dar un paseo, acompañada de sus damas y doncellas, y cuando llegaron junto a los zarzales donde estaba escondido el Lobo Gris, éste les salió al encuentro, cogió a la infanta, saltó la verja y desapareció. Las damas y las doncellas pidieron socorro y mandaron a los guardianes que persiguieran al Lobo Gris. Éste llevó a la infanta junto a Iván Zarevich y le dijo:
— Móntate, Iván; coge en brazos a Elena la Bella y vámonos en busca del zar Afrón.
Iván, al ver a Elena, prendóse de tal modo de sus encantos, que se le desgarraba el corazón al pensar que tenía que dejársela al zar Afrón, y sin poderse contener rompió en amargo llanto.
— ¿Por qué lloras? — preguntóle entonces el Lobo Gris.
— ¿Cómo no he de llorar si me he enamorado con toda mi alma de Elena y ahora es preciso que se la entregue al zar Afrón?
— Pues escúchame — contestóle el Lobo—. Yo me transformaré en infanta y tú me llevarás ante el zar. Cuando recibas el Caballo de las Crines de Oro, márchate inmediatamente con ella, y cuando pienses en mí, volveré a reunirme contigo.
Cuando llegaron al reino del zar Afrón, el Lobo se revolcó en el suelo y quedó transformado en la infanta Elena la Bella; y mientras que el zarevich Iván se presentaba ante el zar con la fingida infanta, la verdadera se quedó en el bosque esperándole.
Alegróse grandemente el zar Afrón al verlos llegar, e inmediatamente le dio el caballo prometido, despidiéndole con mucha cortesía.
Iván Zarevich montó sobre el caballo, llevando consigo a la infanta, y se dirigió hacia el reino del zar Dolmat para que le entregase el Pájaro de Fuego.
Mientras tanto el Lobo Gris seguía viviendo en el palacio del zar Afrón. Pasó un día y luego otro y un tercero, hasta que al cuarto le pidió al zar permiso para dar un paseo por el campo. Consintió el zar y salió la supuesta Elena acompañada de damas y doncellas; pero de pronto desapareció sin que las que la acompañaban pudieran decir al zar otra cosa sino que se había transformado en un lobo gris.
Iván Zarevich seguía su camino con su amada, cuando sintió como una punzada en el corazón, y al mismo tiempo se dijo:
— ¿Dónde estará ahora mi amigo el Lobo Gris?
Y en el mismo instante se le presentó éste delante diciendo:
— Aquí me tienes. Siéntate, Iván, si quieres, en mi lomo.
Pusiéronse los tres en marcha y, por fin, llegaron al reino de Dolmat; cerca ya del palacio, el zarevich dijo al Lobo:
— Amigo mío, óyeme y hazme, si puedes, el último favor; yo quisiera que el zar Dolmat me entregase el Pájaro de Fuego sin tener necesidad de desprenderme del Caballo de las Crines de Oro, pues me gustaría mucho poderlo conservar a mi lado.