La madera es el
material más comúnmente empleado en la construcción de guitarras, ya sean
eléctricas, acústicas o clásicas. Determinan en gran medida el sonido del
instrumento y es por ello que es importante tener una noción de los tipos de
madera que nos encontraremos con más frecuencia, y saber en qué sentido van a
afectar al sonido de tu instrumento. Si estás pensando en comprar una guitarra
y tienes dudas sobre qué maderas debes elegir, ¡estás en el sitio indicado!
Introducción
El sonido de una
guitarra depende de muchos factores. De hecho, se
podría decir que se trata de un trabajo en equipo, ya que el sonido se basa en
las vibraciones generadas y transmitida entre los elementos de la guitarra, a
través de nuestra acción sobre las cuerdas.
Materiales
empleados, calidad y técnicas de construcción, dimensiones,
electrónica, pastillas, hardware, unión mástil-cuerpo, tipo de puente… Son
algunos de los elementos que conforman y caracterizan una guitarra, y cada uno
de ellos juega su papel en la definición de su sonido.
Si quieres conocer
más sobre la influencia de las pastillas en el sonido de las guitarras
eléctricas, puedes echarle una ojeada a este artículo.
Por supuesto, hay
otros elementos ajenos al instrumento que son clave en la definición del sonido
de una guitarra, como el sistema de amplificación, cableado,
cadenas de efectos y procesadores de señal, y evidentemente el mismo
instrumentista.
En este artículo,
sin embargo, vamos a centrarnos en las maderas comúnmente utilizadas en las
distintas partes de una guitarra eléctrica y su influencia en el sonido final.
La guitarra y la
madera
Guitarra y madera son dos conceptos que van íntimamente relacionados desde sus
orígenes. La guitarra y sus antepasados o parientes, como la cítara, el
laúd o la mandolina, han sido instrumentos de cuerda históricamente
construidos con madera.
Aunque a lo largo
de los años se ha experimentado con otros materiales menos ortodoxos para
construir guitarras, como el plástico, el metal o incluso los
materiales compuestos (fibra de carbono), por ahora la madera sigue
contando con la hegemonía en la construcción del instrumento.
Al ser la madera
un material orgánico, cambia de forma y densidad con el tiempo.
Estos cambios alteran sus características vibracionales, haciendo que cada
pieza sea única. Aunque son cambios generalmente imprevisibles, cada tipo de
madera suele presentar comportamientos propios similares, lo cual ha ido
definiendo, con el tiempo, materiales estándar para cada parte de la guitarra.
Podríamos agrupar
las maderas más típicas de la siguiente forma, según su densidad:
Dureza muy alta: encina, tejo, ébano, serbal.
Dureza alta: álamo, acacia, cerezo, almendro, roble, arce, fresno, palorrosa.
Dureza media: nogal, peral, caoba, cedro, castaño, haya.
Dureza baja
(blandas): abeto, alerce, pino, sauce, aliso.
Dureza muy baja
(muy blandas): tilo, chopo.
Por lo que a
maderas se refiere, podemos dividir una guitarra en tres partes: cuerpo,
mástil y diapasón.
En el caso de las
guitarras de caja (clásicas, acústicas y eléctricas de cuerpo hueco), también
es importante dividir el cuerpo (o caja) en tres elementos: fondo, aro
y tapa armónica.
Por el contrario,
las guitarras eléctricas de cuerpo macizo presentan, como su propio nombre
indica, un cuerpo sólido sin caja de resonancia (aunque también puede estar
hecho de varios materiales).
Cada una de estas
partes influye en el sonido del instrumento a su manera, y con el tiempo y la
evolución en la construcción de las guitarras, se les han ido asignando tipos
de maderas específicos para su función.
Maderas comunes
para el cuerpo de una guitarra
De las partes
mencionadas, el cuerpo es quizás la que más influencia tiene sobre el sonido de
la guitarra, puesto que es, a través del puente, el principal receptor de las
vibraciones generadas en las cuerdas.
En guitarras
de caja, aro y fondo suelen presentar materiales distintos a la tapa
armónica, con la finalidad de conseguir un sonido equilibrado. Por la misma
razón, podemos encontrar guitarras eléctricas de cuerpo macizo, cuyo cuerpo
está hecho de dos o más materiales.
Por ejemplo, es
frecuente construir guitarras eléctricas con un cuerpo macizo de caoba (sonido
cálido y grave), añadiendo una tapa frontal de arce (sonido
brillante y rico en agudos) para conseguir un sonido versátil y equilibrado en
la guitarra.
A continuación
listamos algunas de las maderas más comunes para la construcción de cuerpos de
guitarra, ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Es una variedad del Palisandro
o Palosanto (no confundir con ellas). Se trata de una madera con una
hermosa variedad de colores marrones y morados. Aportará calidez,
cuerpo, resonancia y volumen al sonido de la guitarra. Se considera que el
palorrosa de mayor calidad proviene de Brasil, pero su exportación y uso
industrial está estrictamente restringido por motivos de explotación extrema
por parte de distintos sectores industriales. Como sustituto, hoy en día se
emplea el palorrosa de la India. Curiosamente, es una madera muy dura y pesada
(lo que podría llevar a pensar que su sonido es más bien brillante), pero su
naturaleza de alta porosidad contribuye a su calidez.
Encontramos
palorrosa con frecuencia en todos los tipos de cuerpo, tanto en cuerpos sólidos
como en fondos y aros, y también en tapas armónicas.
Caoba (Mahogany): Utilizada principalmente en el mundo acústico (para aros y
fondos), aunque muy frecuente también en cuerpos sólidos (usualmente
complementada con maderas más densas y brillantes como el arce). Es una
alternativa común al palorrosa, pues sus rangos tonales son similares, pese a
que la caoba suele presentar menos cuerpo. Es de las maderas más utilizadas, en
parte, por su precio (relativamente económico), durabilidad, atractivo,
facilidad de trabajo y resonancia. Tiene un sonido propio muy cálido y
agradable que la convierte en una elección muy común para los guitarristas.
Cedro (Cedar): Es, junto con el pino abeto, una de las elecciones más comunes
para tapas armónicas de guitarra clásica (sobre todo a partir de los años 70’).
Es más blando y menos elástico que el abeto, y su bajo contenido en humedad lo
hace mucho más estable. Ofrece un sonido más cálido y con gran sustain.
Koa (Koa): Es una madera proveniente de Hawai. Esto la hace muy escasa y, por lo
tanto, su precio es elevado. Es una madera de precioso aspecto, rica en colores
dorados, claros y oscuros. Contribuye a un sonido muy equilibrado en calidez y
brillo (sin destacar en ninguno de los dos extremos), lo que la hace una muy
buena elección para guitarras de caja (fondo, aro y tapa), sin necesidad de
complementarla con otras maderas.
Pino Abeto
(Spruce): Sus variedades más populares son las de
origen alemán y las de origen americano. La primera variedad ha sido la
principal en las guitarras clásicas construidas hasta finales de los años 60’.
Su sonido es más claro que el del cedro, pero también presenta menor
sustain. En cualquier caso, sus características sonoras y de
envejecimiento hacen del pino abeto una de las elecciones más populares para
tapas armónicas de guitarras clásicas y flamencas.
Tilo (Basswood): Es una madera muy blanda, fácil de trabajar, y económica. Ofrece
un sonido equilibrado, suave, con cuerpo y sin demasiada riqueza en agudos. Sin
extremos, pero con buena riqueza tonal en frecuencias medias. Es una elección
frecuente en cuerpos sólidos de guitarras modernas (Ia marca Ibanez apuesta con
frecuencia por ese material).
Aliso (Alder): Es una madera de características similares al tilo, aunque suele
presentar mayor retención de agudos (los suaviza menos que el tilo) y en
general presenta un rango tonal mayor, pero con menor presencia en medios. Sus
frecuentes remolinos y anillos en sus patrones hacen que su sonido sea único,
complejo e imprevisible.
Fresno (Ash): El Fresno es una madera muy variada en especies y características.
Su variedad más dura (Hard Ash o White Ash) presenta un sonido brillante (puede
llegar a ser estridente si la calidad no es buena), con buen sustain, mientras
que su variedad más blanda (Soft Ash o Swamp Ash) proporciona sonidos más
cálidos. El fresno blando fue una elección muy frecuente en las Fender de los
50’ y algunos de los mejores modelos de la marca montan cuerpos de ese
material.
Nogal (Walnut): El Nogal es una madera pesada y suele presentar un sonido
ligeramente más cálido que el arce, manteniendo un buen sustain.
Arce (Maple): Es una de las maderas con sonido más brillante, rico en agudos y
sustain. Es moderadamente densa y pesada. Se suele utilizar como complemento en
cuerpos macizos (el ya comentado ejemplo de cuerpo macizo de caoba con tapa
frontal de arce), y también para tapas armónicas de guitarras de caja, por la
brillantez y definición del sonido generado. No es muy frecuente encontrar
cuerpos hechos íntegramente con arce, excepto para propósitos muy concretos.
Maderas comunes
para el mástil de una guitarra
A continuación
listamos cinco de las maderas más comunes para la construcción de mástiles,
ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Un mástil de palorrosa proporciona un
buen sustain, a la vez que suaviza los agudos, potenciando medios y graves.
Caoba (Mahogany): La caoba en el mástil de una guitarra aportará estabilidad al
sonido y comprimirá ligeramente el ataque de agudos, contribuyendo con calidez
y cuerpo. Es una elección frecuente en los modelos de guitarra Gibson.
Koa (Koa): Sonido equilibrado y cálido. Suele combinarse con un diapasón de ébano.
Wengué (Wenge): Caracterizada por su aspecto oscuro (en ocasiones prácticamente
negro), aporta una fuerte presencia de bajos y medios, lo que lo hace una buena
elección para mástiles de bajo. En guitarras, como el caso de la Koa, suele
“equilibrarse” con un diapasón de ébano.
Arce (Maple): Elección por excelencia de los modelos Fender. Un mástil de arce
será un mástil duro y equilibrado, que contribuirá a un sonido brillante y
estable.
Maderas comunes
para el diapasón de una guitarra
A continuación
listamos tres de las maderas más comunes para la construcción de diapasones,
ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Se trata del material más común
para diapasones, caracterizado por su color marrón oscuro. Ofrece un sonido
rico y cálido, amortiguando agudos.
Arce (Maple): Se caracteriza por la claridad de su color. Es una elección muy
popular, por su equilibrio, sustain y brillantez, favoreciendo los armónicos y
el ataque en agudos.
Ébano (Ebony): Se identifica con facilidad por su color marrón muy oscuro
(cercano al negro). Es un material muy duro, lo que lo hace de difícil trato en
fabricación (en ocasiones es quebradizo), motivo por el cual algunos
fabricantes (como PRS) prácticamente no lo utilizan. Su sonido es brillante y
rico en agudos, motivo por el cual se suele utilizar para equilibrar mástiles
de maderas cálidas.
¿Qué maderas me
convienen a la hora de elegir mi guitarra?
Como se ha ido
comentando a lo largo del artículo, existen multitud de materiales y posibles
combinaciones de maderas en las distintas partes de la guitarra. Esto hace la
pregunta imposible de responder en términos generales.
Lo que te
recomendamos desde Sounds Market es que, con las indicaciones que te hemos
dado, te puedas hacer una idea general de las características de cada madera y
hagas una primera selección. Una vez tengas esto claro, lo ideal es probar
distintas guitarras para ver con cuál te sientes más “conectado”.
Al final, como
solemos decir en Sounds Market, la elección adecuada de una guitarra no es una
ciencia cierta, sino que se debe basar en las sensaciones que tengamos con el
instrumento en nuestras manos.
https://soundsmarket.com/blog/maderas-usadas-en-la-construccion-de-guitarras