miércoles, 31 de marzo de 2021
martes, 30 de marzo de 2021
sábado, 27 de marzo de 2021
lunes, 22 de marzo de 2021
Friedrich Dürrenmatt
(Konolfingen, 1921 - Neuchâtel, 1990) Dramaturgo y narrador
suizo en lengua alemana que fue además artista plástico. Hijo de un pastor
protestante, estudió teología y filosofía en Berna y Zurich. Friedrich
Dürrenmatt empezó trabajando como dibujante, grafista y crítico de teatro.
"Escribo conociendo lo absurdo de este mundo, pero sin desesperar",
dijo como comentario a sus comedias satíricas e inconvencionalmente moralistas
en las que, a menudo, se mezcla lo cruel con lo grotesco y que lo convirtieron
en uno de los dramaturgos más significativos de la segunda mitad del siglo XX.
Inició su escritura teatral con Está escrito (1947),
sobre los anabaptistas; El ciego (1948); Rómulo el Grande (1949),
sobre la caída del Imperio Romano y la inutilidad de lo heroico; El
matrimonio del señor Mississippi (1952), comedia satírica y paródica que
trata la imposibilidad de cambiar la naturaleza humana; Un ángel en
Babilonia (1954), en la que un ángel lleva a Babilonia, como regalo del
cielo, a una joven que ha de pertenecer al más pobre de los mendigos, pero
todos rechazan hacerse mendigos por esa joven; Hércules y la cuadra de
Augias (1954).
En La visita de la vieja dama (1956), "una
comedia trágica", los habitantes de una población empobrecida ven la
posibilidad de enriquecerse mediante el asesinato de uno de sus conciudadanos,
de quien la vieja dama, que fue su amor juvenil, trata de vengarse. La futura
víctima adquiere grandeza trágica en la aceptación de su culpa. En 1964,
Bernard Wicki convirtió el drama en una película con el título de La
visita del rencor (interpretada por Ingrid Bergman y Anthony Quinn), y
Gottfried von Einem hizo sobre esta obra una ópera (1971, "Der Besuch del
alten Dame").
Los físicos (1962) presenta a un científico genial que
se oculta, fingiéndose loco, en un manicomio, a fin de proteger al mundo de las
consecuencias de sus descubrimientos. Otros dos físicos, agentes de sistemas
políticos opuestos que debían secuestrarlo, deciden renunciar, fingiéndose
locos, a las consecuencias de la investigación. Pero la directora del manicomio
se ha apropiado de los resultados de las investigaciones y los ha vendido al
mejor postor.
Cabe mencionar otras obras teatrales como Frank V, El
meteoro (1966), Los anabaptistas, El rey Juan, Play Strindberg (1969)
y Tito Andrónico. De la prosa narrativa de Dürrenmatt destacan las
novelas La promesa, Griego busca griega (1955) y la
policíaca El juez y su verdugo (1952). Además de versiones propias de
dramas, entre otros de William Shakespeare y August Strindberg,
escribió también numerosas piezas radiofónicas y textos sobre teoría teatral.
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia
de Friedrich Dürrenmatt. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica
en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/durrenmatt.htm el 22
de marzo de 2021.
jueves, 18 de marzo de 2021
sábado, 13 de marzo de 2021
jueves, 11 de marzo de 2021
domingo, 7 de marzo de 2021
Ariel Pozzo - Hablemos de maderas para guitarras
jueves, 4 de marzo de 2021
lunes, 1 de marzo de 2021
Maderas usadas en la construcción de guitarras
La madera es el material más comúnmente empleado en la construcción de guitarras, ya sean eléctricas, acústicas o clásicas. Determinan en gran medida el sonido del instrumento y es por ello que es importante tener una noción de los tipos de madera que nos encontraremos con más frecuencia, y saber en qué sentido van a afectar al sonido de tu instrumento. Si estás pensando en comprar una guitarra y tienes dudas sobre qué maderas debes elegir, ¡estás en el sitio indicado!
Introducción
El sonido de una
guitarra depende de muchos factores. De hecho, se
podría decir que se trata de un trabajo en equipo, ya que el sonido se basa en
las vibraciones generadas y transmitida entre los elementos de la guitarra, a
través de nuestra acción sobre las cuerdas.
Materiales
empleados, calidad y técnicas de construcción, dimensiones,
electrónica, pastillas, hardware, unión mástil-cuerpo, tipo de puente… Son
algunos de los elementos que conforman y caracterizan una guitarra, y cada uno
de ellos juega su papel en la definición de su sonido.
Si quieres conocer
más sobre la influencia de las pastillas en el sonido de las guitarras
eléctricas, puedes echarle una ojeada a este artículo.
Por supuesto, hay
otros elementos ajenos al instrumento que son clave en la definición del sonido
de una guitarra, como el sistema de amplificación, cableado,
cadenas de efectos y procesadores de señal, y evidentemente el mismo
instrumentista.
En este artículo,
sin embargo, vamos a centrarnos en las maderas comúnmente utilizadas en las
distintas partes de una guitarra eléctrica y su influencia en el sonido final.
La guitarra y la
madera
Guitarra y madera son dos conceptos que van íntimamente relacionados desde sus
orígenes. La guitarra y sus antepasados o parientes, como la cítara, el
laúd o la mandolina, han sido instrumentos de cuerda históricamente
construidos con madera.
Aunque a lo largo
de los años se ha experimentado con otros materiales menos ortodoxos para
construir guitarras, como el plástico, el metal o incluso los
materiales compuestos (fibra de carbono), por ahora la madera sigue
contando con la hegemonía en la construcción del instrumento.
Al ser la madera
un material orgánico, cambia de forma y densidad con el tiempo.
Estos cambios alteran sus características vibracionales, haciendo que cada
pieza sea única. Aunque son cambios generalmente imprevisibles, cada tipo de
madera suele presentar comportamientos propios similares, lo cual ha ido
definiendo, con el tiempo, materiales estándar para cada parte de la guitarra.
Podríamos agrupar
las maderas más típicas de la siguiente forma, según su densidad:
Dureza muy alta: encina, tejo, ébano, serbal.
Dureza alta: álamo, acacia, cerezo, almendro, roble, arce, fresno, palorrosa.
Dureza media: nogal, peral, caoba, cedro, castaño, haya.
Dureza baja
(blandas): abeto, alerce, pino, sauce, aliso.
Dureza muy baja
(muy blandas): tilo, chopo.
Por lo que a
maderas se refiere, podemos dividir una guitarra en tres partes: cuerpo,
mástil y diapasón.
En el caso de las
guitarras de caja (clásicas, acústicas y eléctricas de cuerpo hueco), también
es importante dividir el cuerpo (o caja) en tres elementos: fondo, aro
y tapa armónica.
Por el contrario,
las guitarras eléctricas de cuerpo macizo presentan, como su propio nombre
indica, un cuerpo sólido sin caja de resonancia (aunque también puede estar
hecho de varios materiales).
Cada una de estas partes influye en el sonido del instrumento a su manera, y con el tiempo y la evolución en la construcción de las guitarras, se les han ido asignando tipos de maderas específicos para su función.
Maderas comunes
para el cuerpo de una guitarra
De las partes
mencionadas, el cuerpo es quizás la que más influencia tiene sobre el sonido de
la guitarra, puesto que es, a través del puente, el principal receptor de las
vibraciones generadas en las cuerdas.
En guitarras
de caja, aro y fondo suelen presentar materiales distintos a la tapa
armónica, con la finalidad de conseguir un sonido equilibrado. Por la misma
razón, podemos encontrar guitarras eléctricas de cuerpo macizo, cuyo cuerpo
está hecho de dos o más materiales.
Por ejemplo, es
frecuente construir guitarras eléctricas con un cuerpo macizo de caoba (sonido
cálido y grave), añadiendo una tapa frontal de arce (sonido
brillante y rico en agudos) para conseguir un sonido versátil y equilibrado en
la guitarra.
A continuación
listamos algunas de las maderas más comunes para la construcción de cuerpos de
guitarra, ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Es una variedad del Palisandro
o Palosanto (no confundir con ellas). Se trata de una madera con una
hermosa variedad de colores marrones y morados. Aportará calidez,
cuerpo, resonancia y volumen al sonido de la guitarra. Se considera que el
palorrosa de mayor calidad proviene de Brasil, pero su exportación y uso
industrial está estrictamente restringido por motivos de explotación extrema
por parte de distintos sectores industriales. Como sustituto, hoy en día se
emplea el palorrosa de la India. Curiosamente, es una madera muy dura y pesada
(lo que podría llevar a pensar que su sonido es más bien brillante), pero su
naturaleza de alta porosidad contribuye a su calidez.
Encontramos
palorrosa con frecuencia en todos los tipos de cuerpo, tanto en cuerpos sólidos
como en fondos y aros, y también en tapas armónicas.
Caoba (Mahogany): Utilizada principalmente en el mundo acústico (para aros y fondos), aunque muy frecuente también en cuerpos sólidos (usualmente complementada con maderas más densas y brillantes como el arce). Es una alternativa común al palorrosa, pues sus rangos tonales son similares, pese a que la caoba suele presentar menos cuerpo. Es de las maderas más utilizadas, en parte, por su precio (relativamente económico), durabilidad, atractivo, facilidad de trabajo y resonancia. Tiene un sonido propio muy cálido y agradable que la convierte en una elección muy común para los guitarristas.
Cedro (Cedar): Es, junto con el pino abeto, una de las elecciones más comunes para tapas armónicas de guitarra clásica (sobre todo a partir de los años 70’). Es más blando y menos elástico que el abeto, y su bajo contenido en humedad lo hace mucho más estable. Ofrece un sonido más cálido y con gran sustain.
Koa (Koa): Es una madera proveniente de Hawai. Esto la hace muy escasa y, por lo tanto, su precio es elevado. Es una madera de precioso aspecto, rica en colores dorados, claros y oscuros. Contribuye a un sonido muy equilibrado en calidez y brillo (sin destacar en ninguno de los dos extremos), lo que la hace una muy buena elección para guitarras de caja (fondo, aro y tapa), sin necesidad de complementarla con otras maderas.
Pino Abeto (Spruce): Sus variedades más populares son las de origen alemán y las de origen americano. La primera variedad ha sido la principal en las guitarras clásicas construidas hasta finales de los años 60’. Su sonido es más claro que el del cedro, pero también presenta menor sustain. En cualquier caso, sus características sonoras y de envejecimiento hacen del pino abeto una de las elecciones más populares para tapas armónicas de guitarras clásicas y flamencas.
Tilo (Basswood): Es una madera muy blanda, fácil de trabajar, y económica. Ofrece un sonido equilibrado, suave, con cuerpo y sin demasiada riqueza en agudos. Sin extremos, pero con buena riqueza tonal en frecuencias medias. Es una elección frecuente en cuerpos sólidos de guitarras modernas (Ia marca Ibanez apuesta con frecuencia por ese material).
Aliso (Alder): Es una madera de características similares al tilo, aunque suele presentar mayor retención de agudos (los suaviza menos que el tilo) y en general presenta un rango tonal mayor, pero con menor presencia en medios. Sus frecuentes remolinos y anillos en sus patrones hacen que su sonido sea único, complejo e imprevisible.
Fresno (Ash): El Fresno es una madera muy variada en especies y características. Su variedad más dura (Hard Ash o White Ash) presenta un sonido brillante (puede llegar a ser estridente si la calidad no es buena), con buen sustain, mientras que su variedad más blanda (Soft Ash o Swamp Ash) proporciona sonidos más cálidos. El fresno blando fue una elección muy frecuente en las Fender de los 50’ y algunos de los mejores modelos de la marca montan cuerpos de ese material.
Nogal (Walnut): El Nogal es una madera pesada y suele presentar un sonido ligeramente más cálido que el arce, manteniendo un buen sustain.
Arce (Maple): Es una de las maderas con sonido más brillante, rico en agudos y sustain. Es moderadamente densa y pesada. Se suele utilizar como complemento en cuerpos macizos (el ya comentado ejemplo de cuerpo macizo de caoba con tapa frontal de arce), y también para tapas armónicas de guitarras de caja, por la brillantez y definición del sonido generado. No es muy frecuente encontrar cuerpos hechos íntegramente con arce, excepto para propósitos muy concretos.
Maderas comunes para el mástil de una guitarra
A continuación
listamos cinco de las maderas más comunes para la construcción de mástiles,
ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Un mástil de palorrosa proporciona un
buen sustain, a la vez que suaviza los agudos, potenciando medios y graves.
Caoba (Mahogany): La caoba en el mástil de una guitarra aportará estabilidad al sonido y comprimirá ligeramente el ataque de agudos, contribuyendo con calidez y cuerpo. Es una elección frecuente en los modelos de guitarra Gibson.
Koa (Koa): Sonido equilibrado y cálido. Suele combinarse con un diapasón de ébano.
Wengué (Wenge): Caracterizada por su aspecto oscuro (en ocasiones prácticamente negro), aporta una fuerte presencia de bajos y medios, lo que lo hace una buena elección para mástiles de bajo. En guitarras, como el caso de la Koa, suele “equilibrarse” con un diapasón de ébano.
Arce (Maple): Elección por excelencia de los modelos Fender. Un mástil de arce será un mástil duro y equilibrado, que contribuirá a un sonido brillante y estable.
Maderas comunes para el diapasón de una guitarra
A continuación
listamos tres de las maderas más comunes para la construcción de diapasones,
ordenados de mayor a menor calidez de sonido:
Palorrosa
(Rosewood): Se trata del material más común
para diapasones, caracterizado por su color marrón oscuro. Ofrece un sonido
rico y cálido, amortiguando agudos.
Arce (Maple): Se caracteriza por la claridad de su color. Es una elección muy popular, por su equilibrio, sustain y brillantez, favoreciendo los armónicos y el ataque en agudos.
Ébano (Ebony): Se identifica con facilidad por su color marrón muy oscuro (cercano al negro). Es un material muy duro, lo que lo hace de difícil trato en fabricación (en ocasiones es quebradizo), motivo por el cual algunos fabricantes (como PRS) prácticamente no lo utilizan. Su sonido es brillante y rico en agudos, motivo por el cual se suele utilizar para equilibrar mástiles de maderas cálidas.
¿Qué maderas me convienen a la hora de elegir mi guitarra?
Como se ha ido
comentando a lo largo del artículo, existen multitud de materiales y posibles
combinaciones de maderas en las distintas partes de la guitarra. Esto hace la
pregunta imposible de responder en términos generales.
Lo que te
recomendamos desde Sounds Market es que, con las indicaciones que te hemos
dado, te puedas hacer una idea general de las características de cada madera y
hagas una primera selección. Una vez tengas esto claro, lo ideal es probar
distintas guitarras para ver con cuál te sientes más “conectado”.
Al final, como
solemos decir en Sounds Market, la elección adecuada de una guitarra no es una
ciencia cierta, sino que se debe basar en las sensaciones que tengamos con el
instrumento en nuestras manos.
https://soundsmarket.com/blog/maderas-usadas-en-la-construccion-de-guitarras
domingo, 28 de febrero de 2021
jueves, 25 de febrero de 2021
Diógenes de Sínope, el gran agitador de conciencias
Superfluo = innecesario
Para Diógenes no había término medio. Todo aquello
que no fuera necesario era superfluo, y todo lo superfluo, por consiguiente, un
lastre para alcanzar la plenitud de la vida. Aquello
que no era para él una necesidad vital acababa abandonado o erradicado (en el
caso de que fuera algo no material, como los sentimientos). Su objetivo era
bien claro: deshacerse de todo deseo que degenerara en dependencia. Pero la
gracia está en que esa disciplina feroz consigo mismo no acababa en su propia
persona, sino que desarrolló la voluntad de señalar esas faltas también en los
demás, y eso es lo que lo convirtió en uno de los personajes más fascinantes,
revolucionarios e irónicos de la antigua Grecia.
Diógenes veía en el mundo de su época un verdadero
problema moral, pues la gente, en lugar de
forjarse a sí misma y valorar su opinión propia respecto al bien y el mal,
prefería actuar en función de qué era lo que los demás opinaban y cómo esas
opiniones de terceros podían afectarles. Vivían, por así decirlo, de cara a la
galería. Diógenes se pasaría el resto de su vida demostrándoles por qué eso era
una estupidez.
https://www.filco.es/diogenes-sinope-agitador-conciencias/
La historia de Diógenes de Sinope: el filósofo griego que vivía en la indigencia
Residía en una tinaja, comía junto a los perros y hacía todas sus necesidades en público. Hoy en día, «el síndrome de Diógenes» designa un trastorno del comportamiento que se caracteriza por el total abandono personal y por la acumulación de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos.
Antes de partir a la
conquista de Asia, Alejandro
Magno se detuvo en Corinto y pidió conocer «al filósofo que
vivía con los perros», o al menos eso cuenta una leyenda de larga tradición. El
joven macedonio quedó asombrado con Diógenes de Sinope, pues no se parecía a
ningún sabio que el joven macedonio, educado por Aristóteles, hubiera conocido
o imaginado nunca: dormía en una tinaja y se rodeaba las veinticuatro horas del
día por una jauría de perros. Alejandro entabló conversación con el entonces
anciano y, horrorizado por las condiciones en las que vivía, le preguntó si
podía hacer algo para mejorar su situación. «Sí, apartarte, que me estás
tapando el Sol», contestó el filósofo de malas maneras al que era ya el dueño
de Grecia. No en vano, según la leyenda, el macedonio no solo aceptó el
desplante sin enfadarse, sino que le mostró su máxima admiración: «De no ser
Alejandro, yo habría deseado ser Diógenes».
Perteneciente
a la escuela cínica, que consideraba que la civilización y su forma de vida era
un mal en sí mismo, Diógenes de Sinope llevó hasta el extremo las ideas del
fundador de esta filosofía, Antístenes. Lejos de lo que hoy se entiende por
cinismo (tendencia a no creer en la sinceridad o bondad humana y a expresar
esta actitud mediante la ironía y el sarcasmo), las ideas de Antístenes
buscaban alcanzar la felicidad deshaciéndose de todo lo superfluo. Así, este
discípulo directo de Sócrates se retiró a las afueras de Atenas para vivir bajo
sus propias leyes, sin obedecer a las convenciones sociales. No obstante, fue
su aventajado discípulo, Diógenes, quien hizo célebre su obra a través de la
indigencia más absoluta.
Poco
se sabe sobre la infancia de Diógenes, nacido en la colonia griega de Sínope
(en la actual Turquía) en el 412 a. C, salvo que era hijo de un banquero
llamado Hicesias. Ambos
se dedicaban a fabricar monedas falsas, algunos historiadores han
sostenido que con fines políticos y no por lucro personal, hasta que fueron
desterrados por esta causa a Atenas. Los arqueólogos, de hecho, han podido
corroborar el episodio a través del gran número de monedas falsificadas con la
firma de Hicesias, el oficial que las acuñó, encontradas en el lugar de nacimiento
del filósofo.
Vestido solo con una humilde y roída capa
Decepcionado
por la superficialidad de los atenieses y sus rigores sociales, el joven
filósofo conoció a Antístenes –un discípulo de Sócrates que, según Platón,
estaba presente durante su suicidio–. Diógenes tomó al pie de la letra las
enseñanzas de su maestro, entregándose a una vida de extrema austeridad con la
pretensión de poner en evidencia la vanidad y artificiosidad de la conducta
humana. Así estableció su vivienda en una tinaja, que solo abandonaba para
dormir en los pórticos de los templos, se vistió con una humilde capa y comenzó
a caminar descalzo sin importarle la estación del año. Sin embargo, según
cuenta el mito sobre su vida, para el griego nada
era lo suficientemente humilde y siempre encontraba nuevas formas de reducir su
dependencia por lo material. En una ocasión, vio como un niño bebía
agua con las manos en una fuente: «Este muchacho –dijo– me ha enseñado que
todavía tengo cosas superfluas», y tiró su escudilla (un recipiente
semiesférico usado para trasladar líquidos). También se despojó de su plato al
ver que a otro niño, al rompérsele el suyo, puso las lentejas que comía en la
concavidad de un trozo de pan.
La
actitud de Diógenes, no en vano, podía pasar en ocasiones por la de un
provocador obsceno o la de un elemento subversivo. Además de hacer sus necesidades
a la vista pública, como prueba de que ninguna actividad humana es tan
vergonzosa como para requerir privacidad, se masturbó en el Ágora, la
principal y más transitada plaza de Atenas, sin más explicación que
«¡Ojalá, frotándome el vientre, el hambre se extinguiera de una manera tan
dócil!». Y, entre las numerosas anécdotas sobre su vida, también destaca por
ofensiva la actitud que padeció un adinerado hombre que tuvo la osadía de
invitarle a un banquete en su lujosa mansión con la única prohibición de que no
escupiera en su casa. Diógenes hizo unas cuantas gárgaras para aclararse la
garganta y le escupió directamente a la cara, alegando que no había encontrado
otro lugar más sucio donde desahogarse.
Por
supuesto, la mayoría de estas historias caminan entre el mito y la realidad, y
sirven sobre todo para trazar el retrato de un hombre que, a pesar de vivir de
forma diferente al resto, casi en la indigencia, era admirado por la mayoría de
atenienses. El «Sócrates delirante», como le llamaba Platón, era respetado por
su crítica a las diferencias de clase y
su desdén por las normas de conducta social. Dentro de la
doctrina de los cínicos, los animales eran el ejemplo perfecto de cómo alcanzar
la felicidad a través de esta rebelde autosuficiente. Quizá por ello, Diógenes
se rodeó de una jauría de perros con la que, relata el mito, compartía su
comida y dormía agazapado. Pero lejos de ser alguien carente de humanidad,
Diógenes despreciaba a los hombres de letras por leer los sufrimientos de
«Odiseo» desde la distancia mientras desatendían los suyos propios y abogaba
por preocuparse por las cosas verdaderamente humanas, sin artificios ni tintas
de por medio.
Capturado por piratas y vendido como esclavo
Sin
conocerse realmente las circunstancias que le llevaron a Corinto, donde tendría
el encuentro con Alejandro Magno, la leyenda sostiene que Diógenes fue
capturado por unos piratas y vendido como esclavo cuando se dirigía a Egina
(Islas Sarónicas, Grecia). Fue comprado por un aristócrata local, Xeniades de
Corinto, quien le devolvió la libertad y le convirtió en tutor de sus dos
hijos. Pasó el resto de su vida en esta ciudad, donde de la misma forma son
fértiles las estrambóticas anécdotas sobre el comportamiento del filósofo.
Precisamente, a cuenta de su muerte, también se han escrito diferentes y
fabuladas versiones. Según una de ellas, murió de un cólico provocado por la
ingestión de un pulpo vivo. No en vano, la más excesiva asegura que falleció
por su propia voluntad: reteniendo la respiración hasta quedar sin vida.
«Cuando me muera echadme a los perros. Ya estoy acostumbrado», fueron sus
últimas palabras. Su ocaso aconteció el mismo año, el 323 a. C., que el gran
Alejandro.
En
la actualidad, se
designa al «Síndrome de Diógenes», en referencia al filósofo, como
el trastorno del comportamiento que se caracteriza por el total abandono
personal y social y la acumulación en el hogar de grandes cantidades de basura
y desperdicios domésticos. En 1960 se realizó el primer estudio científico de
dicho patrón de conducta, bautizándolo en 1975 con el nombre del estrambótico
filosofo. No obstante, desde el punto de vista histórico la vinculación de este
trastorno con el comportamiento austero del griego es incorrecta, puesto que la
acumulación de cualquier tipo de cosas es lo contrario a lo predicado por aquel
hombre que vivía en una tinaja.
https://www.abc.es/internacional/20150121/abci-diogenes-sinope-filosofo-historia-201411211847.html
domingo, 21 de febrero de 2021
martes, 2 de febrero de 2021
sábado, 30 de enero de 2021
martes, 5 de enero de 2021
viernes, 1 de enero de 2021
Las maderas para guitarras más utilizadas
Hacer guitarras es todo un arte. Y uno de los elementos más importantes
de ese arte está en la selección de las maderas. Del cedro al nogal, hoy
hablaremos de cada una de las maderas
para guitarra y qué pueden aportar de especial a tu sonido.
Las buenas maderas hacen buenas guitarras
Uno de los aspectos más importantes en la construcción de instrumentos
musicales y que define su sonido en gran medida es el material utilizado. En el
caso de las guitarras, sea guitarra
clásica, española, eléctrica o acústica, la madera es ese elemento que,
dependiendo de sus características, le dará un sonido, timbre, tono y
proyección especiales al instrumento.
Es que, si bien las medidas
de la guitarra española y sus partesson diferentes a las de la
eléctrica o la acústica y eso influye enormemente en el sonido, también lo
hacen las maderas. Por eso nunca sonará igual una tapa de pino que una de
cedro.
De hecho, cada parte de la guitarra utiliza una madera diferente. Por
eso es que en las clásicas ves tapas de cedro o pino, diapasones de ébano o
aros y fondos de palisandro. Esto es porque madera tiene una cualidad sonora
especial que definirá el sonido de tu instrumento
musical.
Por ende, piensa que, si quieres una guitarra de alta calidad para dar
recitales y sonar como un profesional, deberá estar hecha con buenas maderas.
Cada parte lleva una madera especial
Como te comentaba, en cada parte de la guitarra se suelen usar maderas
diferentes. Unas llevan maderas
pesadas y rígidas que hacen rebotar el sonido y otras están hechas
con maderas más ligeras. Esto sucede por una razón bastante simple, y es que
cada parte de la guitarra cumple una función específica.
El diapasón es para realizar las digitaciones y no influye en el sonido,
pero su madera debe resultar cómoda y permitir un fácil desplazamiento de la
mano. La tapa y el fondo, partes del cuerpo
de la guitarra, sí cumplen funciones de resonancia y amplificación de
sonido, por ende, necesitan de maderas capaces de cumplir esa función de la
mejor manera posible.
Dicho esto, independientemente del tipo
de guitarra del que estemos hablando, ten en cuenta que cada parte
llevará una madera diferente:
Maderas para la tapa
De todas las partes de la guitarra, la tapa es la que más influye en el
sonido de este instrumento de
madera. Es la responsable de que las vibraciones producidas por las
cuerdas, es decir, el sonido, sea amplificado. Esto sucede porque la tapa vibra
a la frecuencia de las cuerdas, ese sonido rebota contra el fondo y se
amplifica hacia afuera.
La madera de la tapa define en gran medida el tono del instrumento, su
nivel de brillo y la proyección. Dicho esto, normalmente puedes encontrar al
menos unos 5 tipos de maderas diferentes para la tapa:
1. Madera laminada
La opción más barata es el contrachapado. Este tipo de material es el de
menor calidad a nivel sonoro. Sin embargo, es el de preferencia en las
guitarras de gama baja y con el que solemos comenzar a practicar la mayoría de
guitarristas, hasta que nos damos cuenta de que necesitamos algo mejor y
pasamos a otras maderas.
Se compone de varias capas de maderas de calidad baja/media pegadas
entre sí, que puede ser madera
de tilo.
2. Cedro
Luego tenemos el cedro, la opción favorita de muchos intérpretes de
la guitarra española y
guitarristas clásicos en general, ya que produce un tono potente, pero cálido,
redondo y muy completo.
Una de las razones por las que algunos guitarristas no la prefieren es
porque no tiene una proyección y volumen tan altos como el pino, por ejemplo.
Sin embargo, es una madera que envejece muy bien, ya que, con el tiempo, a
medida que la tocas, sus cualidades sonoras mejoran, dando un sonido todavía
más completo y de mayor volumen.
3. Pino
Otra madera muy empleada es el pino. Esta madera destaca por su sonido brillante, con mucho
volumen y proyección. Hay varios tipos, como el pino Sitka que es una de las
variedades más suaves y que responde bien ante estilos agresivos o suaves de
tocar.
Otras variedades son el pino Engelmann y el europeo, que tienen mucha
fuerza, por lo que debes tocar con un estilo más suave y sin mucha agresividad.
De lo contrario, sonará claridad y resultará estridente.
También existe el pino tipo Adirondack. Este tiene la peculiaridad de
que suena muy bien independientemente de cómo se toque. Por eso sirve muy bien
para intérpretes con un estilo más agresivo, así como para aquellos que toquen
más suave. No pierde claridad tan fácilmente y tiene un rango dinámico de
maravilla.
4. Madera de Koa
La madera de Koa es una madera
oscura que luce muy guapa y que tiene una característica
importante: su sonido mejora con el tiempo. Si bien es costosa y poco común, el
sonido de la madera de Koa comienza siendo un tanto brillante y estridente,
pero a media que tocas más y más la guitarra, la madera madura y toma una
tonalidad más cálida, con mejores armónicos y un sonido más redondo.
Se utiliza mucho en guitarras acústicas, por lo que puede ser una
clara diferencia entre guitarra acústica y
clásica.
Para los aros y fondo
Los aros y fondo son importantes partes
de la guitarra española y acústica, ya que son los responsables de
hacer que las vibraciones producidas por la tapa reboten hacia afuera. Esto
hace que el sonido se proyecte hacia adelante y no se pierda hacia la parte
trasera o los laterales.
Al igual que en el caso de la tapa, también hay varias opciones:
1. Palisandro
Esta es una de las maderas favoritas de muchos luthieres en el proceso
de construcción de guitarras, pero
también de los propios guitarristas.
El palisandro es una madera muy completa, con un rango dinámico bastante
completo y de buena respuesta. Sobre todo, en la zona media, aunque también
produce un buen sonido de graves y agudos.
De hecho, tiene muy buena resonancia y armónicos, por lo que es ideal
para tocar en modo solista y en estilos tradicionales, pero no tan buena para
tocar en grupo, ya que puede coger muchas de las frecuencias de otros
instrumentos y producir ciertas interferencias.
Combinado con tapas de cedro o pino, el palisandro puede ser una de las
mejores opciones para aros y fondo.
2. Caoba
La caoba es una madera oscura que se caracteriza por su fuerza en los
tonos medios, dando mucho cuerpo y potencia a tu sonido. De hecho, es muy
utilizada en guitarras acústicas y electroacústicas en estilos como el blues.
Se puede combinar con tapas de madera
de caoba para terminar de aprovechar ese sonido fuerte, o bien con
tapas de pino, que le dan un poco más de suavidad y tonos agudos a la caoba.
Cabe acotar que hay una madera muy similar, pero con sutiles
diferencias, llamada Sapeli.
3. Arce
La madera de arce se asemeja
mucho a la caoba y es ideal para los aros y fondos porque su respuesta es baja,
es decir, que el sonido no se mantiene por mucho tiempo, sino que desaparece
rápido. Lo bueno de esto es que amplifica el sonido sin interferir demasiado en
el sonido de la tapa.
Produce poco feedback y da buenos resultados con las notas agudas, por
lo que se puede usar cómodamente en bandas, logrando una mejor proyección.
4. Madera de nogal
El nogal es versátil y se emplea en guitarras para muchos estilos
diferentes, ya que produce tonos muy completos y un sonido que mejora con el
tiempo. Los tonos más graves son originalmente fuertes y van mejorando,
mientras que los agudos son brillantes y fuertes, y los medios son bastante
potentes.
Se puede combinar con tapas de cedro o pino.
https://www.musicalortiz.com/maderas-para-guitarras/










