lunes, 1 de abril de 2024

Nocturno

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.

Todo ha quedado allá, las botellas, el barco, no sé si me querían y si esperaban verme.

En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos, una sangría exploratoria, lo batió alegremente en cuatro sets.

Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad, yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.

Mi mujer sube y baja una pequeña escalera como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.

Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche. Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran a la ventana que tengo a mi espalda.

 

Triste poema que expresa el sufrimiento y la añoranza de lo dejado atrás, probablemente derivado de las sensaciones que tuvo el autor al abandonar Argentina.

 

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


miércoles, 13 de marzo de 2024

Pasión

 


Tú tienes, para mí, todo lo bello
que cielo y tierra y corazón abarcan;
la atracción estelar -¡de esas estrellas
que atraen como tus lágrimas!

La sinfonía sacra de los seres,
los vientos y los bosques y las aguas,
en el lenguaje mudo de tus ojos
que, mirándome, hablan;

Los atrevidos rasgos de las cumbres
que la celeste inmensidad asaltan,
en las gentiles curvas de tu seno...
¡Oh, colina sagrada!

Y el desdeñoso arrastre de las olas
sobre los verdes juncos y las algas,
en el raudo vagar de tu memoria
por mi vida de paria.

Yo tengo, para ti, todo lo noble
que cielo y tierra y corazón abarcan;
el calor de los soles, -¡de los soles
que, como yo, te aman!

El gemido profundo de las ondas
que mueren a tus pies sobre la playa,
en el tapiz purpúreo de mi espíritu
abatido a tus plantas.

La claridad celeste de los besos
de tu madre bendita, en la mañana,
en la caricia augusta con que tierna
te circunda mi alma.

¡Tú tienes, para mí todo lo bello;
yo tengo, para ti, todo lo que ama;
tú, para mí, la luz que resplandece,
yo, para ti, sus llamas!

Almafuerte

martes, 5 de marzo de 2024

La chuña y el zorro

Era la hora de la siesta y el zorro andaba por el monte dando vueltas, hablando solo, buscando qué comer. Tenía tanta hambre que le sonaba la panza.

Desde que la chuña había hecho su nido en el patio de la casa del hombre, él no se podía acercar al gallinero.

El ave era muy buena guardiana, se pasaba todo el día vigilando los movimientos de la casa. Cada vez que él aparecía gritaba fuerte y lo sacaba corriendo.

El zorro llevaba días pensando cómo podía hacerse amigo de la chuña.

“Si la invito a comer, nos haremos amigos y voy a poder acercarme al gallinero a saborear unos tiernos pollitos.”

Y así fue. Después de ensayar un tono amable, se acercó y la invitó a almorzar.

La chuña, primero, lo escuchó medio desconfiada, pero, ante la insistencia y la promesa de la rica comida, aceptó.

Cuando llegó el día, fue a su cueva.

El zorro le ofreció una deliciosa miel de abejas que había juntado en el monte; sirvió un montón de miel dorada y sabrosa sobre una piedra muy chata. Angurriento como él solo, lamió la piedra hasta dejarla limpita y se relamió los bigotes satisfecho.

La chuña, con su pico, apenas si pudo tomar unas gotas. Se sintió engañada. “Zorro de porquería, ya me las vas a pagar”, pensó. Y decidió invitarlo a comer, para vengarse.

El zorro aceptó contento, pensando que todo iba bien.

“Qué bien, nos estamos haciendo amigos. Ya estoy más cerca del gallinero.”

Algunos días después, se encontraron bajo el nido de la chuña.

Ahí vio que la cena estaba servida en una vasija de cuello fino.

La chuña metía su pico en el recipiente y tomaba deliciosos tragos de miel.

El zorro intentaba meter el hocico, estiraba la lengua y no había caso, imposible tomar ni una gota.


Al final, se dio por vencido y se fue.

Pasó el tiempo, y dicen que todavía sigue rondando el gallinero y pensando cómo hacerse amigo de la chuña para acercarse a comer unos tiernos pollitos.

 


La chuña y el zorro y otros cuentos © Laura Roldán (textos), Horacio Gatto (ilustraciones); Editorial Longseller, Buenos Aires, 2009.

https://imaginaria.com.ar/2010/01/dos-relatos-tradicionales-del-norte-argentino-contados-por-laura-roldan/



martes, 2 de enero de 2024

Happy New Year

 

Mira, no pido mucho, solamente tu mano, tenerla como un sapito que duerme así contento. Necesito esa puerta que me dabas para entrar a tu mundo, ese trocito de azúcar verde, de redondo alegre. ¿No me prestas tu mano en esta noche de fin de año de lechuzas roncas? No puedes, por razones técnicas.

Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo, el durazno sedoso de la palma y el dorso, ese país de azules árboles. Así la tomo y la sostengo, como si de ello dependiera muchísimo del mundo, la sucesión de las cuatro estaciones, el canto de los gallos, el amor de los hombres.

Julio Cortázar

Este poema nos habla de la añoranza de los seres que queremos y amamos en momentos especiales, como la llegada de un nuevo año, y con quien no podemos estar debida a la distancia que nos separa. Nos habla del recuerdo y de tener presente al otro, fresco en su memoria.

 

https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-julio-cortazar


sábado, 28 de octubre de 2023

Toco tu boca

 

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar 

Este bonito poema de amor nos relata las sensaciones que produce una situación de intimidad y amor y las sensaciones que nos despierta mirarse y besarse con la persona amada. 

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