domingo, 15 de mayo de 2011

Encuentro con mis palabras

Cuando emprendimos el viaje, el paisaje se veía de retroceso, todas las cosas venían de pronto de reversa, el cielo pintaban nubestas que parecían figuras que nos daban la despedida. La mañana aún era gris, tenía pegada a un a las horas pedacitos de Rocío que al contacto con los tímidos rayos del sol morían atravesados por la luz, el viaje parecían no tener retorno emprendíamos la búsqueda de un nuevo mundo.

El paisaje de olas espumosas que olían a tierra salada, de pronto se empezaba a perder en la distancia, el mundo comenzaba a tener entonces otro nombre, ya el patio enorme, con matas que bailaban todas las tardes con la brisa, y le coqueteaban a la orilla del río sus arrogancias ya sólo quedaban en mis recuerdos. Se hizo de pronto de cemento y asfalto la polvorienta callecita que se pintaba a cada rato de colores delirantes para que decidiéramos seguir pasando por ella como de enamoramiento.

- Señora: dijo de pronto una voz grave que parecía salir de un enorme caracol enrollado - no creo que el niño pueda alguna vez caminar.

La campesinita de ojos color café se le comenzó a derramar a borbotones granos marrón oscuro que parecían de una cosecha triste.

En el hospital del seguro social de Puerto Cabello, la tarde parecía de horas que no se terminaba, se pegaba a la piel de los que caminaban por los interminables pasillos. De repente, el silencio se pierde entre un sonido metálico de una de las puertas sin alma que se abre como impulsada por el viento, surge un vestido blanco largo como una vela, venía dentro una figura aún más larga, que parecía llamar las sombras, con una voz de silbido blanco que acariciara los nombres que pronunciaba.

- Señora Carmen, pase por aquí doñita ya la atiende el pediatra, vamos a tomar los datos del niño.

La luz de la luna brilló esa noche, redonda, de un azul de vidrio, que como por arte de magia volvía blanco todo lo que tocaba, como a las ocho de la noche se cerró la puerta del salón lleno de camas pero seguían los pasos ardiendo en el pasillo, de un extremo a otro. De vez en cuando se detenían y no sonaba más, morían tras una puerta, así era para todas las noches.

Una de las últimas noches que tuviste es en ese hospital después de cerrada la puerta como a las dos horas, el pasillo se hizo largo para unos pasos que no acababan de llegar, sonaban serenos, a pausa breve, limpios y secos; no servían como los de las anteriores noches, era capaz de hacer música. No era ahora de ronda del médico pero entró uno de mediana estatura; no vestía de blanco como todos, un sombrerito negro que la luz absorbía lo hacía más limpio, de faz sencilla, inspiraba confianza, un traje liso negro, que hizo juego con la luz nocturna de la luna, era delegado de bella estatura móvil de pureza; tenía a su alrededor su propia luz que se fragmentaba en pequeños cristales que volaban hacia la ventana, hacia tu cuerpo, hacia los caballitos de mar que adornaban tu cunita. Atravesó la distancia de la puerta a la cuna sin preocupación, ni siquiera se percató de que Má estaba acurrucadita en un rincón de la habitación en el suelo, se detuvo muy cerca de ti aún con las manos cruzadas en espalda, inclinó su torso para verte mejor; fue espléndido ver tu cuerpecito desde la luz que manaba el señor; acercó una mano pálida de dedos delegados casi transparentes, la pasó desde tu cadera hasta la punta del pie, se detuvo el tiempo, no respiraba ni el aire sólo pudo cantar la luz.


Ya cuando pasaban más de las doce del medida, el sol estaba bien alto, casi al punto de derretir todo lo que tocaba, hacía ya bastante tiempo que el paisaje conocido había dejado de existir seguir siendo de retrocesos la visualización de todo pero el paisaje ahora era totalmente nuevo. La antigua camioneta seguía rodando con su quejido de motor, que parecía despertar a su paso hasta la brisa.

De pronto se detuvo en una calle larga triste donde habían unos árboles muertos desde, que se erigían como grandes lanzas queriendo agujerear el cielo, el lugar era pálido, las casas se despegaban como naciendo de entre el barro que se apostaba a las márgenes de la calle sin vida. Habíamos llegados a lo que iba hacer nuestro nuevo lugar para vivir. Comenzaba ahora otra historia.






Oswaldo Lugo Sequera
Guacara, Venezuela
http://www.servicioskoinonia.org

miércoles, 11 de mayo de 2011

ALDOUS HUXLEY

El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.



El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.

viernes, 6 de mayo de 2011

Robert Johnson y el pacto con el diablo



El pacto del aspirante a guitarrista que vende su alma al diablo a cambio de un talento sobrenatural para el blues no sólo figura en la leyenda de Robert Johnson, forma parte también de la propaganda turística del estado de Mississippi. Este asunto mefistofélico del que no se sabe realmente gran cosa se ha convertido en uno de los episodios más famosos en la saga del Delta. Ted Gioia, autor de uno de los dos mejores libros sobre el blues que existen, sostiene que pudo haber sido el mismo Johnson el que inventó y difundió el relato de su negociación con Lucifer, aunque la leyenda no se hiciese realmente popular hasta los años sesenta en que la gente se preguntaba si aquel al que algunos llamaban «el abuelo del rock and roll» era el que había hecho tratos con el Averno en un cruce de caminos.

Si en la historia de Robert Johnson sale a colación el diablo, la presencia de Dios ayudaría a explicarla. El Todopoderoso dedicó seis días a la creación, y al séptimo descansó. Johnson grabó en cinco el disco que cambió la historia de la música y los otros dos los pasó entre la cárcel y los brazos de quienes le acogían. Para comprenderlo hay que tener en cuenta que la América de la Gran Depresión no era el Edén de la Biblia.

Estados Unidos se prepara para celebrar el centenario del nacimiento del negro que más influyó en las generaciones venideras de músicos. Verdaderamente en lo único en que los historiadores están de acuerdo es en la fecha en que Johnson vino al mundo: 8 de mayo de 1911. El resto es un caos. Por no hablar de su muerte, en 1938 a los veintisiete años, recordada como un maldito y oscuro thriller.

Se ha dicho que a Robert Johnson lo asesinó un marido celoso para vengar la traición de su esposa. También que fue envenenado por una de sus amantes abandonadas. Muchas de las grandes canciones que escribió Johnson -Come on my kitchen, Kindhearted woman blues o Love in vain- están inspiradas en mujeres; él solía frecuentar a las más feas para evitar los riesgos de tener que enfrentarse a sus posibles novios agraviados. Cuentan que murió al instante, después de haber doblado las rodillas y de ladrar como un perro. Sin embargo, hay quienes sostienen que entregó su alma tras una larga agonía mientras ardía lentamente en whisky. «Nunca se supo la verdad», recordó Johnny Shines, que compartió con él los polvorientos caminos, de un lugar a otro, como si fuesen personajes de Twain.

En el Delta por aquellos años había muchos Robert Johnson y algunos de ellos tocaban el blues, pero ninguno con esa capacidad de arrullar e insinuar; tampoco que haya vendido más discos, gustado o influido de la misma manera que él. Dylan, Eric Clapton, Keith Richards, Neil Young, Jeff Beck y decenas de estrellas del rock se consideran deudores de su música, de aquella forma incomparable de rasguear la guitarra, emitir aullidos o susurros. Ni Son House, que tanto le gustaba al joven Robert Leroy, ni Charley Patton, tuvieron tantos adeptos ni éxito póstumo.

Cien años después de su nacimiento se sabe que en su pacto con el diablo estaba incluida la inmortalidad.

LUIS M. ALONSO

martes, 3 de mayo de 2011

Una buena reflexión

EL BUITRE

Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que este completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros . Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo..


EL MURCIÉLAGO

El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo.

Si se lo coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a si mismo hacia el aire.

Entonces, inmediatamente despega para volar




LA ABEJA.

La abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí.
Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo.

Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a si misma.



LAS PERSONAS:

En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera.

Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones,

sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba.

Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema.

Solo mira hacia arriba!!.


LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS,

LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR,
LA DEPRESIÓN MIRA HACIA ABAJO,
PERO LA FE .....

LA FE MIRA HACIA ARRIBA!!

http://www.actosdeamor.com

jueves, 28 de abril de 2011

SOLO POR AMOR

Camino por mi camino. Mi camino es una ruta con un solo carril, el mío.
A mi izquierda un muro eterno, separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, del otro lado del muro.
De vez en cuando en este muro hay un agujero, una ventana, una hendidura… y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día mientras camino, creo ver, del otro lado del muro, una figura que pasa a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer, es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío… y me sonríe.
Un momento después ella sigue andando su camino y yo apuro la marcha porque espero ansiosamente la próxima oportunidad de cruzarme con esa mujer.
En la próxima ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la ventana.
Parece tan encantada conmigo como yo con ella.
Le digo por señas lo mucho que ella me agrada.
Me contesta por señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa…
Me digo que más adelante en el camino, habrá seguramente una puerta y quizás pueda yo cruzar a encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro por encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante la puerta aparece.
Allí está del otro lado, mi ahora deseada y amada compañera, esperando, esperándome.
Le hago un gesto, ella me devuelve un beso en el aire.
Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito.
Emprendo contra la puerta para reunirme con ella, de su lado del muro.
La puerta es muy estrecha, paso una mano, paso el hombro, hundo un poco la panza, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza pero mi oreja derecha se queda trabada.
Empujo.
No hay caso, no pasa.
Y no puedo usar mi mano para torcerla, porque no podría poner ni un dedo allí…
No hay espacio para pasar con mi oreja, así que, tomo una decisión…
(Porque mi amada está allí, y me espera…).
(Porque es la mujer que siempre soñé y me llama…)
… Saco una navaja de mi bolsillo y de un sólo tajo rápido, me animo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Y tengo éxito, mi cabeza consigue pasar…
Pero después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda trabado.
La puerta, no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio, mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otro brazo no pasan…
Ya nada me importa, así que…
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo envión y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgando como sin vida, pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que no puedo atravesar la puerta…
Ya casi… casi, estoy del otro lado.
Justo cuando estoy a punto de terminar de pasar por la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado enganchado del otro lado.
Por mucho que fuerzo y me esfuerzo, no puedo pasarlo.
No hay caso, la puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta, no pasan mis dos pies…
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás… Así que, agarro el hacha, y apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.
Ensangrentado, a los saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y una pierna menos, me encuentro con mi amada.
Le digo:
- Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los costos por ti… Todo vale en la guerra y el amor. No importan los sacrificios… valían la pena si eran para encontrarse contigo… para poder seguir juntos… juntos para siempre…
Ella me mira, se le escapa una mueca y me dice:
- Así no, así no quiero… A mí me gustabas cuando estabas entero.

Estraido del libro de Jorge Bucay “Cuentos para pensar”

Reflexiones sobre el amor

Hoy me puse a pensar.

Se habla mucho del amor y se escriben muchas cosas sobre el amor. Por ejemplo:

Cualquiera que sea la pregunta, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el problema, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea la enfermedad, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el dolor, la respuesta es el amor.

Cualquiera que sea el miedo, la respuesta es el amor.

El amor siempre es la respuesta porque el amor es todo lo que existe.

Este texto es hermoso y te deja pensando en cosas lindas. Peroooooo. ¿Hasta que punto lo usamos realmente? ¿hasta que punto lo uso yo?

Madre Teresa de Calcuta decía varias cosas del amor:

El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.

Nosotros queremos un amor fácil, tranquilo y que no tengamos que hacer nada (bueno eso nos vende la televisión sobre el amor). Y el amor va más allá del amor romántico. Pero como nos cuesta verlo. El egoísmo es mas fuerte. Pedimos sin querer dar, o damos esperando recibir ó esperamos recibir y luego damos. ¿Eso es amor?

Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.

Nadie quiere dar hasta que duela, darlo todo, dar de más, dar y dar. Como nos cuesta eso, pero si esperamos que nos den. Pero si todos queremos que nos den y nadie quiere darlo todo, todo el amor. ¿Como podremos recibir si nadie da?

El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
Y el amor que damos a nuestra pareja, hijos, amigos, compañeros de trabajo y la gente con que nos cruzamos cuantas veces no la ponemos en acción. Muchas veces el amor no lo dejamos salir de nosotros por miedo, y muy pocas las volvemos acciones concretas para la gente que amamos porque nos da flojera, o estamos cómodos o esperamos que nos den. el amor hay que transformarlo en servicio a los demás: en nuestra casa, en nuestro hogar, nuestra pareja y nuestros compañeros de trabajo. ¿Lo hacemos? es difícil porque muchas veces no salimos de nosotros mismos.
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Pequeñas acciones q transforman el corazón. ¿las hacemos? o nos da flojera o somos cómodos.
Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar.
Compartir es la clave, al tener nuestro corazón lleno de amor, amamos con alegría y la compartimos.

Todo esto es tan lindo, tan bello pero son solo palabras hermosas sino las convertimos en acción. y esto es tan real, único y valido para todos los sectores de nuestra vida: pareja, hijos, amigos, trabajo y país.

Si en nuestro corazón no hemos cultivado el amor no es posible cultivarlo en nuestra familia, en nuestra pareja, en nuestro trabajo y en nuestro país.

Escribirlo es muy fácil, leerlo también. lo realmente difícil es ponerlo en práctica. es demasiado dificil pero es demasiado hermoso.


Yo no podría decir que cumplo lo que escribí arriba, por eso para mi es un cuestionamiento, y un compromiso de ponerlo en práctica. Y claro serán muchas las veces que no actue con amor porque el egoísmo es mas fuerte, pero por lo menos ya estoy consciente y al no actuar con amor me daré cuenta, recapacitaré y volveré a empezar. No importa cuantas veces comience, no importa, porque lo seguiré intentando cada día.

Y cuando aprendamos a amar, y tener el corazón lleno de amor, tendremos el país que todos queremos, y no tendremos que luchar por pensar diferente, porque todo habrá cambiado por el amor. pero mientras eso pasa tendremos que pararnos todas las mañanas, reflexionar las veces que no actuamos con amor, proponernos hacerlo y actuar. Convertir el amor en acción.

Marie Rose Indjayan

miércoles, 27 de abril de 2011

CERRANDO ETAPAS

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.

Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

¿Ya no eres un niño?

Puede pasarse algún tiempo de su presente "repasando" los “porqués”, rebobinando el casette para tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste sería infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado.

Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.


No ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar pertenencias cambiar de casa, tirar documentos, vender o regalar tus libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente! El pasado ya pasó.

Por eso .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.

Hay tantas palabras para expresar esa salud esencial

Y cualquiera que sea la que escoja,

le ayudará definitivamente a seguir

para adelante con confianza.

¡Esa es la vida!


Paulo Coelho.



martes, 26 de abril de 2011

Y en mi locura....

Me preguntaís por qué enloquecí. Fue así. Un día, mucho antes de que nacieran algunos dioses, desperté de un profundo letargo y descubrí que me habían robado todas mis máscaras. -Sí, las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscaras por las calles atestadas de gente, gritando: "¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!".

Hombres y mujeres se reían de mí. Y al verme, algunas personas, llenas de horror, corrieron a refugiarse en sus casas.
Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó: "¡Miren! ¡Es un loco!". Alcé la cabeza para mirarlo y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro y mi alma se encendió de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y, como si fuera presa de un trance, grité: "¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!"

Fue así que enloquecí.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden nos esclavizan.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

Khalil Gibran "El loco"

Vestiduras


 
Cierto día Belleza y Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron:
-Bañémonos en el mar.
Entonces se desvistieron y nadaron en las aguas. Instantes más tarde Fealdad regresó a la costa y se
vistió con las ropas de Belleza, y luego partió.
Belleza también salió del mar, pero no halló sus vestiduras, y era demasiado tímida para quedarse
desnuda, así que se vistió con las ropas de Fealdad. Y Belleza también siguió su camino.
Y hasta hoy día hombres y mujeres confunden una con la otra.
Sin embargo, algunos hay quienes contemplan el rostro de Belleza y saben que no lleva sus vestiduras.
Y algunos otros que conocen el rostro de Fealdad, y sus ropas, no lo ocultan a sus ojos.


Khalil Gibran

Cuando

domingo, 17 de abril de 2011

Barón Biza: habla Fernando Domínguez





1)Una pregunta tonta pero necesaria. ¿Por qué te interesaste en Barón Biza?

La primera noticia que tuve sobre Barón Biza fue a partir de la lectura de El desierto y su semilla. Al saber que lo que contaba la novela se basaba en hechos reales me interesé por él. Aunque lo primero que me llamó la atención fue más Myriam Stefford que Barón Biza, de modo que comencé a investigar sobre esta actriz europea que había filmado tantas películas en Alemania. Incluso tenía los nombres de las películas: La duquesa de Chicago, Poker de ases, etc. Sin embargo, cuando intenté hallarlas no sólo no las hallé, cosa que suponía, sino que además me encontré con que no había ningún registro de ellas en ningún lado. Es cierto que al citar así las películas (sinel título original, ni la productora, ni el director, ni el año), se hace muy difícil encontrarlas, pero tampoco hallé el nombre de Myriam Stefford (ni el de Rosa Martha Rossi Hoffman) en ninguna base de datos ni en ninguna historia del cine. Además, en un reportaje a Jorge Barón que leí, él comentaba que tal vez Myriam ni siquiera fuese europea. Con lo cual, los pocos datos que tenía al principio de la investigación fueron puestos en duda por la misma. Sí sabemos bastante sobre su actividad como aviadora, ya que está registrada en los diarios de la época, al igual que todos los detalles de su funeral quefue fastuoso... De todas formas, para ese momento ya sí me había interesado por Barón Biza.

2)¿Cuál pensás que es el motivo del interés que despierta Barón Biza?


Evidentemente los hechos que conocemos de su vida son extravagantes y si bien hay largos períodos que desconocemos casi por completo (su infancia y juventud, su vida en el exilio, etc.) bastan unas pocas anécdotas para llamar la atención de cualquiera. Después algunos se interesarán por su literatura y otros no, pero es innegable que el personaje es muy rico.

3) La mayoría se ataja diciendo que Barón Biza es interesante como un cultor del margen. Como un escritor menor, pero cuya obra tiene cierto atractivo precisamente por ser altisonante. ¿Vos le reconocés un valor literario real, más allá de esas circunstancias?

No veo la razón por la cual no considerar ese atractivo altisonante como un valor literario. Barón Biza hace de la altisonancia su estilo y es un valor literario tan real como cualquier otro.

4) ¿Dónde pensás que está el mejor Barón Biza? ¿Hay alguno de sus trabajos que consideres superior al resto?

Punto final tal vez sea su novela con mayores aciertos, por ejemplo, en cuanto a la construcción de los personajes. Es verdad que tiene momentos flojos, escenas, frases, párrafos que están por debajo de El derecho de matar, que es un relato más redondo. Pero los momentos de Michel Martín en Punto final logran ser inolvidables. Debe de ser uno de los personajes más abyectos de la historia de la literatura; esto puede disgustar al lector, de hecho no creo que sea otra la intención de Barón Biza, pero lo cierto es que tiene un mérito de construcción literaria, lo mismo que la ambigüedad en la que se inscribe Ego, que en una página puede ser un seductor, en la otra un violador y luego un padre de familia, sin por eso dejar de ser el mismo personaje, ni dejar de ser verosímil como tal.

5) ¿Cuál es tu opinión sobre obras "menores" de Barón Biza, como Porqué me hice revolucionario o Risas, lágrimas y sedas?


Sí, Risas, lágrimas y sedas es una obra menor. Sin embargo, al ser el texto más antiguo de Barón Biza del que tengamos noticias, nos sirve para pensar sus influencias. Considero que a partir de Risas, lágrimas y sedas podemos dejar de lado la idea de las influencias de Sade o Poe, que ya es un lugar común, y podemos preguntarnos si habrá leído(seguramente los leyó), en las largas vacaciones de su juventud por Europa, a los naturalistas, a los simbolistas, o a los decadentistas(quienes sí reconocían a Sade y a Poe). Supongo que este libro puede servir para indagar en su bagaje literario… Con respecto a Por qué mehice revolucionario, no la considero de ningún modo una obra menor dentro de su obra. Creo que es el libro más "correctamente" escrito por Barón Biza y además tiene un valor histórico indiscutible de ciertos hechos poco estudiados de la historia argentina.

6) Barón Biza tuvo varios ilustradores. ¿Cuál de ellos, según tu criterio, es el que mejor reflejó su pensamiento?


Las ilustraciones más interesantes son las de Teodoro Piotti para El derecho de matar.

7) ¿Cómo te llevás con los costados indefendibles de Barón Biza? Me refiero a su antisemitismo, a su acto final y a sus incoherencias.


El antisemitismo de Barón Biza me repugna como el antisemitismo de cualquiera. Con su acto final, en tanto lector, no establezco ninguna relación ni me llevo de ningún modo: sabemos que fue, como decís, indefendible,¿pero qué más agregar?. Sus incoherencias y sus contradicciones sí me interesan en tanto aparecen en su obra escrita, especialmente esa defensa de la mujer que hace desde la misoginia. Me interesa eso porque es el motor de sus personajes.

8) Lovecraft era racista, e incluso en su tiempo fue considerado un escritor menor. Hoy se le reconocen méritos. ¿Con Barón Biza puede pasar lo mismo, se pueden olvidar sus prejuicios y salvar al escritor, o pensás que la infamia va a pesar más?


No tengo elementos para concluir sobre el futuro de su obra. Sin embargo podemos tener en cuenta que hay un interés creciente: su nombre suena con más frecuencia en las librerías de viejo, dos editoriales se interesaron por poner a la venta dos trabajos biográficos, ustedes están digitalizando las obras completas... Hoy por hoy Barón Biza es mucho menos conocido que hace 70 años, pero un poco más que 5 años atrás.

9) El último libro de Raúl es Todo estaba sucio. Para Jorge Barón, la novela es como un desierto al que no se le ven fronteras, el grado cero de la esterilidad y del vacío. ¿Pensás que después de esa novela, podía haber algo más? ¿Qué se escribe después de un libro así? ¿Hay un "después" para un creador que se asoma a ese vacío?


Me parece que el hecho de escribir y editar un libro hace que el grado de esterilidad no llegue a cero. Por otra parte muchos escritores se han asomado al vacío y sin embargo han continuado su obra, muchas veces insistiendo en ese mismo vacío. Pero la verdad es que sabiendo que poco después se suicidó uno no puede más que darle la razón a su hijo Jorge.

Fernando Domínguez tuvo la amabilidad de respondernos nueve preguntas sobre el objeto de nuestro afecto.
Esta es la charla que tuvo Federico Alejandro Minolfi (vía internet) con el autor de Barón Biza, el regisseur.
http://baronbiza.blogspot.com

lunes, 11 de abril de 2011

Bach - Harpsichord Concerto No.1 in D Minor BWV 1052 - 1/3

El juego de Dios


Danzando en todos los mundos a la vez. Y ante todo en el mundo de la materia. Mira el gran halo redondo orlado con los símbolos del fuego, dentro del cual dios está danzando. Es el soporte para la naturaleza, para el mundo de la materia y la energía. Dentro de él, Shiva Nataraja danza la danza del ir y venir sin fin...Este es su “Lila”, su juego cósmico, jugando por amor al juego, como un niño. Pero este niño es el orden de las cosas. Sus juguetes son galaxias, su patio de juego es el espacio infinito, y entre dedo y dedo, cada intervalo es de millones de años luz.. Jugando entre las estrellas y dentro de los átomos. Pero también es un juego dentro de cada ser viviente, cada criatura sutil, cada niño, hombre y mujer.


(Aldous Huxley, "Isla")

Hoy me puse a pensar

Hoy me puse a pensar la importancia que no le damos a la vida, cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos. Todos estamos llenos de momentos felices y nos sentimos morir cuando algo se termina.

La felicidad llega en cualquier momento, todo en el mundo se termina, hasta lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso.

Acá nosotros pensamos que estar solos es el fin de la vida y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban…

El amor tiene un millón de vueltas, a veces nos sorprende y nos da felicidad y a veces se transforma en lo peor que hay.

Pensando todo esto , crecí un poquito mas, aprendí a sonreír y a ver la realidad tal cual como es, pero por sobre todo pude darme cuenta que no sirve el ORGULLO cuando existe la AMISTAD, que no sirve LLORAR cuando un amor se va, que no vale la pena aprender a CALLAR y que no existen FRONTERAS cuando nos sentimos vivos.


Autor desconocido

martes, 5 de abril de 2011

LA LEYENDA DEL CUCHARÓN


Hacía mucho tiempo que no llovía en la comarca. El clima era tan caliente y seco que las flores se marchitaban, la hierba estaba calcinada y parda, y aun los árboles grandes y fuertes estaban muriendo. El agua se secaba en los arroyos y ríos, los manantiales estaban secos, las fuentes dejaron de burbujear. Las vacas, los perros, los caballos, los pájaros y todas las personas estaban sedientos. Todos se sentían incómodos y enfermos.

Había una niña cuya madre enfermó gravemente.

-Oh -dijo la niña-, si tan sólo encontrara agua para mi madre, sin duda ella se repondría. Debo encontrar agua.

Tomó su taza de hojalata y partió en busca de agua. Al cabo del tiempo encontró una pequeña fuente en una ladera. Estaba casi seca. El agua goteaba muy despacio desde abajo de la roca. La niña sostuvo la taza y recogió unas gotas. Aguardó un largo, largo tiempo, hasta que la taza se llenó de agua. Luego bajó la cuesta de la montaña sosteniendo la taza con mucho cuidado, pues no quería derramar una sola gota.

En el camino se cruzó con un pobre perro que apenas podía caminar. Respiraba entrecortadamente y la lengua reseca le colgaba de la boca.

-Pobre perrito -dijo la niña-, estás tan sediento. No puedo seguir de largo sin darte unas gotas de agua. Si te doy sólo un poco, aún habrá suficiente para mi madre.

Así que la niña vertió un poco de agua en la mano y le ofreció al perro. Él lamió rápidamente y se sintió mucho mejor, de modo que se puso a menear la cola y ladrar, como si le diera las gracias. Y la niña no lo notó, pero su cucharón de hojalata se había convertido en un cucharón de plata y estaba tan lleno de agua como antes.

Se acordó de su madre y echó a andar a toda prisa. Cuando llegó a casa casi anochecía. La niña abrió la puerta y subió rápidamente a la habitación de su madre. Cuando entró en la habitación, la vieja criada que ayudaba a la niña y su madre, y que había trabajado todo el día para cuidar de esa mujer enferma, se acercó a la puerta. Estaba tan fatigada y sedienta que apenas podía hablar.

.Dale un sorbo de agua -dijo la madre-. Ha trabajado con ahínco todo el día y la necesita mucho más que yo.

Así que la niña le acercó la taza a los labios y la vieja criada bebió un sorbo de agua. De inmediato se sintió mucho mejor y se acercó a la madre y la alzó. La niña no notó que la taza se había convertido en una taza de oro y estaba tan llena de agua como antes.

Luego acercó la taza a los labios de la madre, que bebió y bebió. ¡Oh, se sentía mucho mejor! Cuando hubo terminado, aún quedaba un poco de agua en la taza. La niña se la iba a llevar a los labios cuando oyó un golpe en la puerta. La criada la abrió y se encontró con un desconocido. Estaba pálido y sucio de polvo.

-Tengo sed -dijo-. ¿Puedo beber un poco de agua?

La niña dijo:

-Claro que sí, sin duda la necesitas mucho más que yo. Bébela toda.

El desconocido sonrió y tomó el cucharón, que de inmediato se convirtió en un cucharón de diamante. Lo dio vuelta y toda el agua se cayó al suelo. Y donde caía el agua burbujeó una fuente. El agua fresca fluía sin cesar, agua de sobra para la gente y los animales de toda la comarca.

Mientras miraban el agua se olvidaron del forastero, pero cuando miraron se había ido. Creyeron verle desaparecer en el cielo... y allá en el cielo, alto y claro, brillaba el cucharón de diamante. Todavía brilla en lo alto, y recuerda a la gente la niñita que era amable y abnegada. Se llama el Gran Cucharón.


* En inglés, Big Dipper (Gran Cucharón) es otro modo de denominar la constelación de la Osa Mayor.

Versión de J. Berg Esenwein y Marietta Stockard

EL VALOR DE LAS COSAS


"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después...- y haciendo una pausa agregó Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E...encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien-asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo- lo siento, n
o es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Que importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Esta es una historia que nos enseña que el verdadero valor de las cosas solo puede ser apreciado por un experto.


Mercedes Reyes, Shotokan Perú

lunes, 4 de abril de 2011

Nunca te burles de un rinoceronte

Hubo una vez en la sabana africana, un rinoceronte con mal humor que se enfadaba muy fácilmente. Cierto día, una gran tortuga cruzó por su territorio sin saberlo, y el rinoceronte corrió hacia ella para echarla. La tortuga, temerosa, se ocultó en su caparazón, así que cuando el rinocerante le pidió que se fuera no se movió. Esto irritó mucho al gran animal, que pensó que la tortuga se estaba burlando, y empezó a dar golpes contra el caparazón de la tortuga para hacerla salir. Y como no lo conseguía, empezó a hacerlo cada vez más fuerte, y con su cuerno comenzó a lanzar la tortuga por los aires de un lado a otro, de forma que parecía un rinoceronte jungando al fútbol, pero en vez de balón, usaba una tortuga.

La escena era tan divertida, que enseguida un montón de monos acudieron a verlo, y no paraban de reírse del rinoceronte y su lucha con la tortuga, pero el rinoceronte estaba tan furioso que no se daba ni cuenta. Y así siguio hasta que, cansado de dar golpes a la tortuga sin conseguir nada, paró un momento para tomar aire.

Entonces, al parar su ruido de golpes, pudo oír las risas y el cachondeo de todos los monos, que le hacían todo tipo de burlas. Ni al rinoceronte ni a la tortuga, que se asomó para verlo, les hizo ninguna gracia ver una panda de monos riéndose de ellos, así que se miraron un momento, se pusieron de acuerdo con un gesto, y la tortuga volvió a ocultarse en el caparazón. Esta vez el rinoceronte, muy tranquilo, se alejó unos pasos, miró a la tortuga, miró a los monos, y cogiendo carrerilla, disparó un formidable tortugazo, con tan tremenda puntería, que ¡parecía que estaba jugando a los bolos con los monos burlones!.

El "strike" de monos convirtió aquel lugar en una enfermería de monos llenos de chichones y moratones, mientras que el rinoceronte y la tortuga se alejaban sonriendo como si hubieran sido amigos durante toda la vida... y mientras le ponían sus tiritas, el jefe de los monos pensaba que tenían que buscar mejores formas de divertirse que burlarse de los demás.


Pedro Pablo Sacristán

domingo, 27 de marzo de 2011

Paciencia para alcanzar tus objetivos...

¿Ejercitas la paciencia para alcanzar tus objetivos? ¿Cómo la ejercitas?
Todos conocemos la frase "la paciencia es la virtud de los dioses" o "la paciencia es la madre de las ciencias"...en mi opinión, la paciencia va unida a la confianza en uno mismo, y en tener la certeza de que las cosas, en su debido momento, llegan si realmente quieres que lleguen y trabajas para ello. Y además debemos tener en cuenta que hay circunstancias o acontecimientos que no dependen sólo de nosotros, o dependen solo en parte. Sigue cultivando tu fe en lo que quieres, sigue trabajando en ello, y finalmente lo conseguirás. El universo conspirará y te enviará pequeñas pruebas antes, que te ayudarán a acercarte a ese objetivo que quieres. Y de pronto, un buen día cualquiera, lo que querías se convierte en realidad.
¿Que puedes hacer para ejercitar la paciencia?
-Trabajar duro, perseverar en el objetivo que quieres alcanzar.
-Trabajar la capacidad ante la frustación de no alcanzarlo a la primera.
-Tener claro tu objetivo, y un buen enfoque del mismo.
-Mantener una actitud positiva, en cualquiera de las situaciones.
-Cambiar la manera de ir hacia tu objetivo. Buscar otras alternativas para alcanzarlo.
-Trabajar tu serenidad y confianza para pensar, sentir y visualizar ese momento con tu objetivo alcanzado.
-Tener confianza en que, tarde o temprano, lo conseguirás, y si no lo consigues como esperabas, será para que aprendas algo.
Cuando de verdad sientes, en tu interior, que lo que quieres se alcanzará, en el momento adecuado y oportuno, y no antes, tienes una gran batalla ganada a la impaciencia, por que esa sensación es de tranquilidad, serenidad, confianza...y muy probablemente te mirarás a ti mismo y experimentarás una sensación de paz que te hará sonreir; Agradece, entonces, la oportunidad de haber experimentado esa sensación de serenidad disfrutala y espera...

http://bienvenidamorote.blogspot.com

sábado, 26 de marzo de 2011

Estados de ánimo


Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.


Mario Benedetti

martes, 22 de marzo de 2011

Un viaje hacia los estados de ánimo y la "filosofía para la intimidad".



Hoy recordaba, con una amiga, uno de los viajes más extraños, más motivadores, más místicos del gran bufón Martin Heidegger: el viaje hacia los estados de ánimo y el valor de éstos para la filosofía.

Junto con "Ser y tiempo", junto con las "Contribuciones a la filosofía" (aún por traducir a nuestro idioma) su obra "Conceptos fundamentales de la metafísica" es, a mi juicio, una de las obras más importantes de la primera etapa heideggeriana (antes de "la esencia de la verdad" y "carta sobre el humanismo"), si es que tal distinción no es del todo inapropiada. Es esta la obra donde, con mayor detenimiento se tratan los estados de ánimo, en especial el aburrimiento, al que dedica casi doscientas páginas.

La melancolía, es decir, el deseo de sentirse en todo lugar como en casa (siguiendo a Novalis), esto es, la sensación de no sentirse en ningún lugar como en casa, éste es el estado de ánimo desde el que se hace posible el filosofar. La extrañeza, en definitiva, es nuevamente invocada, ahora para servir de motor a la filosofía. No podemos obviar que es muy probable que para Heidegger el poder percibir lo ente, la apertura mutua del ente y el sujeto, era la experiencia más extraña, más impactante, que nos asediaba. Heidegger retomaba la extrañeza tan presente en los griegos y volvía a preguntarse desde esa extrañeza. La existencia de lo ente, el ser de las cosas, son los auténticos misterios de la vida, aunque, siguiendo "la esencia de la verdad", lo misterioso quedará ampliado a todo el infinito espectro de lo ser que nos es ocultado, que no se desoculta ante nosotros. Y ahora que la cito, también el breve texto "la esencia de la verdad" está nuevamente marcado por la importancia de los estados de ánimo.

Como decía la melancolía es el estado de ánimo desde donde surge la filosofía. Pero mayor valor, más importancia en todo el sistema heideggeriano ( sistema que no es tal) tiene la angustia. Ya en "Ser y tiempo" se le dedicaban algunas páginas, en "¿Qué es metafísica?" la angustia era la que nos hacía presente la existencia de la nada, esto es, paradójicamente, la no existencia. En efecto, la angustia es el único estado de ánimo cuya causa no puede cifrarse, es por ello el estado de ánimo nacido de la impresión (inasible) de lo ente en su totalidad. Girando a un lenguaje no-heideggeriano, la angustia, por carecer de una causa concreta, es el estado de ánimo que nos revela que, en efecto, existimos. Nuestra propia existencia se ve en tela de juicio cuando nos encontramos en este estado de ánimo.

Indudablemente, los viajes fenomenológicos hacia los estados de ánimo son uno de los puntos más intragables, quizá por místicos, de la filosofía de Heidegger, sin embargo, merecen ser retomados con algo de seriedad aunque nos distancien de la filosofía sistemática hacia una filosofía, como la poesía, como la música, edificante ( por seguir al difunto Richard Rorty). Un viaje, he dicho, pero ¿hacia donde?, creo que un viaje que necesita de la mirada atenta hacia nuestra conciencia, hacia nuestro estar de tal o cual forma también. Quizá una manera de filosofar que no sirve para ser mentada en el debate público, por extraña, por insostenible, por inargumentable, en definitiva, una "filosofía para la intimidad".

L. David Cáceres


Marcus Miller w/ Miles Davis "Fat Time" Live 1982

domingo, 20 de marzo de 2011

The Chicken (Studio)

Algunos lo llaman momentos de cada uno, y a mi me toco pasar de Amon Amarth a john Scofield, necesidades y estados de ánimo. Siempre vuelvo al jazz y me siento muy cómodo dentro del género, me abre la cabeza y me transformo en una esponja.
Son aguas profundas. complejas pero muy satisfactorias, es donde me siento mas cómodo... inmerso en lo profundo, desarrollando los sentidos.
Jaco Pastorius, John Scofield and Kenwood Dennard

sábado, 19 de marzo de 2011

Acuérdate


Acuérdate de lo bueno cuando el cielo esté gris:
Acuérdate cuando lo viste profundamente azul.
Cuando sientas frío:
Piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.
Cuando sufras una derrota:
Acuérdate de tus triunfos y de tus logros.
Cuando necesites amor:
Revive tus experiencias de afecto y ternura.
Acuérdate de lo que has vivido
y de lo que has dado con alegría
Recuerda los regalos que te han hecho,
los besos que te han dado,
los paisajes que has disfrutado
y las risas que de ti han emanado.

Si esto has tenido
Lo podrás volver a tener
y lo que has logrado,
lo podrás volver a ganar.

Alégrate por lo bueno que tienes
y por lo de los demás;
desecha los recuerdos tristes y dolorosos,
no te lastimes más.

Piensa en lo bueno, en lo amable,
en lo bello y en la verdad.
Recorre tu vida y detente en donde haya
bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.
Visualiza aquel atardecer que te emocionó.
Revive esa caricia espontánea que se te dio
Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido,
piensa y vive el bien.

Allá en tu mente están guardadas todas las imágenes
Y solo tú decides cuáles has de volver a mirar...

viernes, 18 de marzo de 2011

No te rindas


No te rindas, aún estás a tiempo
de abrazar la vida y comenzar de nuevo,
aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.

No te rindas, que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
abrir las esclusas, destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque yo te quiero,
porque existe el vino y el amor es cierto,
porque no hay herida que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
bajar el puente y cruzar el foso,
abandonar las murallas que te protegieron,
volver a la vida y aceptar el reto.

Recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida, remontar los cielos.

No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque ésta es la hora y el mejor momento,
porque tienes alas y puedes hacerlo,
porque no estás sola y porque yo te quiero.


La esperanza


La esperanza no es fingir
que no existen los problemas.

Es la confianza
de saber que estos no son eternos,
que las heridas curarán
y las dificultades se superarán.

Es tener fe
es una fuente de fortaleza y renovación
en nuestro interior,
que nos guiará desde la oscuridad
hacia la luz.




Elizabeth Chase

Hubert Sumlin plays Howlin' Wolf

jueves, 17 de marzo de 2011

Aguila o Pato... tú decides.

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto.
Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto, dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.
Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible, brindándole un ambiente amigable”
Rodrigo quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha.
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomaré la Cola dietética”
Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo Etiqueta Negra, Caretas, El Comercio y Selecciones”
Al comenzar el viaje, Willy le pasó a Rodrigo otro cartón plastificado, “Éstas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si desea escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenía el aire acondicionado encendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cuál sería la mejor ruta a su destino a esta hora del día.
También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería, lo dejaría solo en sus meditaciones.
“Dime Willy, le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho, solamente los dos últimos años. Mis primero cinco años manejando los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuché en la radio acerca del Dr. Dyer un “gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato, sé un águila. Los patos sólo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.
“Esto me llegó aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus choferes, los taxis estaban sucios, los choferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.
“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.
“Sí, seguro que sí”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos, consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.
Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.
Willy el taxista, tomó una diferente alternativa :
El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un servidor publico, político, ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA

Que tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la Felicidad entre por tu puerta.


La esperanza de un sueño

Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol.

Muy cerca del camino se encontraba un chapulín. -Hacía dónde te diriges?, le preguntó.

Sin dejar de caminar, la oruga contestó: -Tuve un sueño, anoche soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el chapulín dijo mientras su amigo se alejaba: -Debes estar loco!, Cómo podrás llegar hasta aquel lugar? -Tú, una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.

De pronto se oyó la voz de un escarabajo: -Hacía dónde te diriges con tanto empeño?

Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante: -Tuve un sueño y deseo realizarlo, subiré a esa montaña y desde ahí contemplaré todo nuestro mundo.

El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: -Ni yo, con patas tan grandes, intentaría una empresa tan ambiciosa.

El se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir. No lo lograrás jamás! -le dijeron-, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.

Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. -Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió.

Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del pueblo. Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.

De pronto quedaron atónitos. Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta.

Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arcoiris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: Una mariposa.

No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría. Se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir. Todos se habían equivocado.

Dios nos ha creado para realizar un sueño, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremós.

El éxito de la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.


Valley of Eternity. Marty Friedman.

domingo, 13 de marzo de 2011

La civilización

La civilización no dura porque a los hombres sólo les interesan los resultados de la misma: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es el fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde.

José Ortega y Gasset

sábado, 12 de marzo de 2011

El Barquero Inculto


Se trataba de un joven erudito, arrogante y engreido. Para cruzar un caudaloso rio de una a otra orilla tomo una barca. Valiente y sumiso, el barquero comenzo a remar con diligencia. De repente, una bandada de aves surco el cielo y el joven pregunto al barquero - Buen hombre, has estudiado la vida de las aves?

=No, señor - repuso el barquero

-Entonces, amigo has perdido la cuarta parte de tu vida. Pasados unos minutos, la barca se deslizo junto a unas exoticas plantas que flotaban en las aguas del rio. El joven pregunto al barquero

-Dime, barquero, has estudiado botanica?

=No señor, no se nada de plantas.

-Pues debo decirte que has perdido la mitad de tu vida - comento el petulante joven.

El barquero seguia remando pacientemente. El sol del mediodia se reflejaba luminosamente sobre las aguas del rio. Entonces el joven pregunto:

-Sin duda, barquero, llevas muchos años deslizandote por las aguas. Sabes por cierto, algo de la naturaleza del agua?

-No señor, nada se al respecto. No se nada de estas aguas ni de otras.

-Oh, amigo! exclamo el joven-. De verdad que has perdido las tres cuartas partes de tu vida.

Subitamente la barca comenzo a hacer agua. No habia forma de achicar tanta agua y la barca comenzo a hundirse.El barquero preguntó al joven

-Señor, sabes nadar?

-No, repuso el joven.

-Pues me temo señor que has perdido toda tu vida.

Fin

Ramiro de la Calle, "101 cuentos clásicos de la India"

LA BATALLA FINAL


Por la noche, después de recoger los restos de la cena, no había nada que nos gustase más a los niños que sentarnos alrededor del fuego mientras Padre nos contaba una historia.

Dirás que suena ridículo, o anticuado, con todos los medios de entretenimiento modernos que existen, pero ¿te olvidas de ello si yo sonrío indulgentemente?

Tengo dieciocho años y, de muchas variadas formas, he dejado algunas niñadas detrás mío. Pero Padre es un orador y su voz despide un mágico aliento que aún me engancha, y, para ser sincero, eso me fascina. Incluso si pensamos que ganamos la Guerra, perdimos bastante en el proceso, y allá afuera hay un mundo cruel e ingrato. Seguiré siendo joven todo lo más que pueda.

- Cuéntanos acerca de la batalla final - era lo que por lo general decían los niños, y ésta es la historia que él, por lo general, contaba. Es una historia terrible, incluso sabiendo que ya todo ha acabado, pero no hay nada como un buen escalofrío recorriendo arriba y abajo tu espina dorsal antes de irte a dormir.

Padre tomó una cerveza, la sorbió pausadamente, y luego sacudió los restos de espuma del bigote con un dedo. Era la señal de que iba a comenzar.

- La guerra es el infierno, no lo olvidéis - dijo, y los dos más pequeños rieron entre dientes porque les podían lavar la boca con jabón si ellos decían la palabra.

- La guerra es el infierno, siempre ha sido así, y el único motivo por el cual os cuento esta historia es porque nunca os lo haré olvidar. Luchamos la batalla final de la última guerra, y gran cantidad de hombres buenos murieron para alcanzar la victoria, y es por eso que siempre os lo recordaré. Si ellos tuvieron alguna razón para morir, era para que vosotros pudierais vivir. Y nunca, jamás, tener que luchar en una guerra otra vez.

- En primer lugar, abandonad la idea de que hay algo noble o maravilloso en una batalla. No lo hay. Es un mito que ha estado agonizando por mucho tiempo y probablemente se trate de datos procedentes de la prehistoria, cuando la guerra era un sencillo combate mano a mano, ejecutado a la entrada de una caverna mientras un hombre defendía su hogar de un extraño. Esos días han pasado hace mucho, y lo que era bueno para el individuo puede significar la muerte para la comunidad civilizada. Supuso la muerte para ellos, ¿no es así?

Los ojos serios y enormes de Padre se lanzaron a través de todo el círculo de rostros expectantes, pero ni uno de ellos se enfrentó a su mirada. Por alguna razón, nosotros nos sentíamos culpables, pese a que muchos ni siquiera habíamos nacido cuando la guerra.

- Ganamos la guerra, pero en verdad no es una victoria si no aprendemos una lección de ello. El otro bando pudo descubrir primero el Arma Definitiva, y si ellos la hubiesen tenido nosotros seríamos los que habríamos muerto y desaparecido, y eso no debéis olvidarlo nunca. Sólo un azar histórico preservó nuestra cultura y destruyó la de ellos. Si este accidente del destino puede poseer algún significado para nosotros, debe ser que aprendimos un poco de humildad. No somos dioses ni somos perfectos... y debemos abandonar el combate como medio de dirimir las diferencias humanas. Yo estuve allí y ayudé a matarlos y sé de lo que hablo.

Después de esto viene el momento que estamos esperando y todos contenemos el aliento, expectantes.

- Aquí está - dice Padre, poniéndose en pie y extendiéndose a lo largo de toda la pared -. Esta es, el arma que hace llover la muerte a distancia, el Arma Definitiva.

Padre blande el arco sobre su cabeza, suscitando una dramática figura a la luz del fuego, su sombra alargándose por la cueva y sobre la pared. Incluso el niño más pequeño deja de rascarse las pulgas bajo las pieles que nos cubren y espera, embobado.

- El hombre con la cachiporra, el cuchillo de piedra o la lanza nada puede contra el arco. Ganamos nuestra guerra y debemos usar este arma sólo para la paz, matar el alce y el mamut. Ese es nuestro futuro.

Sonríe mientras cuelga cuidadosamente el arco de regreso a su soporte.

- El desempeño de una guerra es demasiado terrible ahora. La era de la paz perpetua ha comenzado.

Fin.

Autor: Harry Harrison
http://pacomova.eresmas.net

miércoles, 2 de marzo de 2011

Construyendo una catedral

Un hombre golpeaba fuertemente una roca, con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó: - ¿Cuál es su trabajo? Y contestó con pesadumbre: - ¿No lo ve? Picar piedra.
Un segundo hombre golpeaba fuertemente otra roca, con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó: - ¿Cuál es su trabajo? Y contestó con pesadumbre: - ¿No lo
ve? Tallar un peldaño.

Un tercer hombre golpeaba fuertemente una roca, transpirado, con rostro alegre, distendido. Alguien le preguntó: - ¿Cuál es su trabajo?". ...


Y contestó ilusionado: -Estoy construyendo una catedral.


Prometete a ti mismo:

"Ser fuerte y que nada pueda perturbar tu paz mental. Hablar solo de salud, felicidad y prosperidad con cada persona que encuentres.
Ver lo bueno de todo y hacer del optimismo una realidad. Pensar solo lo mejor, trabajar lo mejor que puedas y esperar lo mejor.
Ser entusiasta no solo con tu éxito sino con el de los demás. Olvidar los errores del pasado y enfocarte en los logros del futuro. Ser amable con todos.
Dedicarte a ser mejor para que no tengas tiempo de criticar a los demás.
Pensar lo mejor de ti mismo y proclamar esta verdad, no con palabras sino con acciones. Tener fe de que el mundo esta de tu lado mientras tu das lo mejor de ti". 

Christian D. Larson