viernes, 5 de octubre de 2018

Las joyas


Ella estaba desnuda, y, sabiendo mis gustos,
Sólo había conservado las sonoras alhajas
Cuyas preseas le otorgan el aire vencedor
Que las esclavas moras tienen en días fastos.
Cuando en el aire lanza su sonido burlón
Ese mundo radiante de pedrería y metal
Me sumerge en el éxtasis; yo amo con frenesí
Las Cosas en que se une el sonido a la luz.
Ella estaba tendida y se dejaba amar,
Sonriendo de dicha desde el alto diván
A mi pasión profunda y lenta como el mar
Que ascendía hasta ella como hacia su cantil.
Fijos en mí sus ojos, como en tigre amansado,
Con aire soñador ensayaba posturas
Y el candor añadido a la lubricidad
Nueva gracia agregaba a sus metamorfosis;
Y sus brazos y piernas, sus muslos y sus flancos
Pulidos como el óleo, como el cisne ondulantes,
Pasaban por mis ojos lúcidos y serenos;
Y su vientre y sus senos, racimos de mi viña,
Avanzaban tan cálidos como Ángeles del mal
Para turbar la paz en que mi alma estaba
Y para separarla del peñón de cristal
Donde se había instalado solitaria y tranquila.
Y creí ver unidos en un nuevo diseño
-Tanto hacía su talle resaltar a la pelvis-
Las caderas de Antíope al busto de un efebo,
¡Soberbio era el afeite sobre su oscura tez!
-Y habiéndose la lámpara resignado a morir
Como tan sólo el fuego iluminaba el cuarto,
Cada vez que exhalaba un destello flamígero
Inundaba de sangre su piel color del ámbar.



lunes, 1 de octubre de 2018

Un fenómeno inexplicable - Leopoldo Lugones

El alma del vino


Cantó una noche el alma del vino en las botellas:
«¡Hombre, elevo hacia ti, caro desesperado,
Desde mi vítrea cárcel y mis lacres bermejos,
Un cántico fraterno y colmado de luz!»
Sé cómo es necesario, en la ardiente colina,
Penar y sudar bajo un sol abrasador,
Para engendrar mi vida y para darme el alma;
Mas no seré contigo ingrato o criminal.
Disfruto de un placer inmenso cuando caigo
En la boca del hombre al que agota el trabajo,
y su cálido pecho es dulce sepultura
Que me complace más que mis frescas bodegas.
¿Escuchas resonar los cantos del domingo
y gorjear la esperanza de mi jadeante seno?
De codos en la mesa y con desnudos brazos
Cantarás mis loores y feliz te hallarás;
Encenderé los ojos de tu mujer dichosa;
Devolveré a tu hijo su fuerza y sus colores,
Siendo para ese frágil atleta de la vida,
El aceite que pule del luchador los músculos.
Y he de caer en ti, vegetal ambrosía,
Raro grano que arroja el sembrador eterno,
Porque de nuestro amor nazca la poesía
Que hacia Dios se alzará como una rara flor!»



sábado, 22 de septiembre de 2018

Tolstoy


La vida de Tolstoy no tiene muchos secretos ya que él mismo dejó testimonio de su biografía en tres títulos: “Infancia”, “Adolescencia” y “Juventud”. Nace el 9 de septiembre de 1828 en una finca agrícola propiedad de su familia al sur de Moscú. A los 9 años se queda huérfano y se marcha a vivir a casa de unos parientes.

Tras abandonar los estudios decide enrolarse en el ejército ruso. De ahí surge la inspiración para su novela “Los cosacos”. Participa en varias batallas –como la de Sebastopol- y, aunque admira el espíritu militar, no soporta la idea de la guerra. De hecho, en sus novelas se reflejará esa repulsa hacia las batallas y cualquier tipo de enfrentamiento violento como los duelos por amor.

Sus ideas sobre la necesidad de un cambio pacífico en la sociedad rusa y en la educación de las clases más desfavorecidas le llevan a fundar una escuela para los campesinos en sus propiedades. Durante un tiempo se encarga personalmente de la educación de sus jornaleros. Después, viaja por Europa para conocer experiencias similares. De esta forma, Tolstoy busca la manera de solucionar los problemas de la educación pública en Rusia donde la mayoría de los campesinos son analfabetos. Tolstoy entendió desde el principio que no podía darse el progreso de Rusia sin la alfabetización de las clases populares y, de hecho, sus novelas son fiel reflejo de su voluntad en el cambio que condujese a una mejora de la sociedad rusa (Lenin se encontraba entre sus más fieles lectores).

En 1862 se casa con Sonia Andréievna Bers, hija de una buena familia de Moscú. Con ella tendrá varios hijos y vivirá en su hacienda de Yasnaia Polaina, donde escribirá sus principales novelas: “Guerra y Paz” y “Ana Karenina”.

“Guerra y Paz” es una extensa narración con más de 500 personajes ambientada en la Rusia inmediatamente anterior a la invasión napoleónica. A través de la historia de varias familias de la aristocracia, Tolstoy refleja toda una época de la sociedad rusa con sus éxitos, miserias y contradicciones.

“Ana Karenina” narra la pasión adúltera entre Karenina y el capitán Vronsky. Paralelamente, conocemos la historia de Kitty y Levin, dos jóvenes cuyas vidas contrastarán completamente con la de los primeros. Mientras que a Karenina y Vronsky les espera el drama del amor vivido fuera de las normas sociales, Kitty y Levin conseguirán la felicidad a través de la vida en el campo, el trabajo y la familia.

De hecho, vemos muchos rasgos del propio Tolstoy en el personaje de Levin. Su estima por la vida sencilla, al aire libre, su rechazo a la intelectualidad y sofisticación de la ciudad, sus ganas de mejorar la vida de los campesinos y de incorporar la racionalidad a la explotación agrícola, etc.

En uno de los pasajes de la obra, Levin sufre la incomprensión de sus mujiks cuando decide unirse a ellos en la tarea de sembrar un campo. En la vida real, Tolstoy también debió sufrir esta incomprensión en las numerosas ocasiones en las que intentó aplicar sus ideas de progreso y libertad a los campesinos de su finca.

Como en toda su obra, los personajes de Tolstoy están perfectamente dibujados tanto física como psicológicamente. Su brillante dominio de la prosa le permite retratar con verdadera minuciosidad los paisajes de su Rusia amada así como a sus gentes: desde los campesinos hasta los más destacados aristócratas.

Tras estas novelas, vendrán las de carácter más moralizante y religioso: “Confesión”, “La muerte de Iván Illich” o “Resurrección”.

A los 82 años decide escaparse de casa por las profundas desavenencias con su esposa. Con el tiempo, la relación del matrimonio se había convertido en insoportable y, junto a su médico personal, se marcha sin saber muy bien a dónde quería ir. Días después de su huída, Tolstoy muere en Ostapovo.




domingo, 16 de septiembre de 2018

"Me encantaría poder vivir sin la música... con ella sufro mucho" - Parte 3

P. ¿Por qué?

R. No lo sé, es un sentido crítico muy fuerte que yo creo que viene de mi padre, que siempre me decía: "Eso no vale nada, no sabes, tienes que aprender más, tocar más"... Puede que sea por eso.

P. ¿Se ha planteado alguna vez dejar de tocar?

R. Muchas veces.

P. ¿Y por qué vuelve?

R. Porque de repente, aunque estés cabreado con la guitarra, te subes a un escenario y no sabes qué sucede. Lo llaman inspiración o duende. De pronto empiezas a tocar, sientes que todo fluye, algo empieza a flotar en el aire y no hay estímulo más fuerte que ese. No hay droga o sensación que se le parezca y cuando sientes eso no hay manera de dejarlo.

P. ¿En algún momento de su carrera tuvo miedo al fracaso?

R. No. Eso es fundamental, no hay que plantearse si vas a llegar o no, si te vas a hacer rico o si te vas a hacer famoso. Hay que tocar la guitarra para disfrutar, porque el músico puede llegar a ser el hombre más feliz del mundo con que la olla hierva y tengas un camastro donde acostarte. La música per se te va a hacer feliz, serás un triunfador, aunque estés tieso. Enciérrate en tu casa, trabaja y trabaja. Ten disciplina, disfruta de lo que haces. Esa es la única manera de llegar arriba, de ganar dinero, de hacerte famoso.

P. Está trabajando en un disco nuevo, ¿cuál es el reto para alguien con una discografía tan legendaria como la suya?

R. Para mí lo más importante cuando uno aborda un proyecto nuevo es crear la sorpresa. Y eso es lo que busco, el lugar por donde no ha pasado nadie, que el que escuche se sorprenda, y es muy difícil, porque todos vamos por lugares comunes. Sólo si me sorprendo a mí mismo sorprendo a los demás. No es fácil.

P. ¿Qué le queda por hacer?

R. Pues... ¡todo! Lo único que he hecho en mi vida ha sido tocar la guitarra. ¡Una vida pobrísima, imagínate!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2010

https://elpais.com/diario/2010/05/08/cultura/1273269602_850215.html

sábado, 15 de septiembre de 2018

"Me encantaría poder vivir sin la música... con ella sufro mucho" - Parte 2


P. Y eso que usted dijo que quería evitar venir a Estados Unidos, adonde vino por primera vez siendo un adolescente...

R. Es que ahora te tratan muy mal, la policía se ha vuelto muy agresiva. Cuando yo llegué a finales de los sesenta era diferente. Aunque quizás el diferente era yo. Venía lleno de ilusiones y ganas de vivir y de conocer, pero intuyo que el país era mejor de lo que es hoy día, era más inquieto, más idealista...

P. ¿Y qué es lo que cambiado en usted con la edad?

R. Las cosas dan más pereza.

P. ¿En qué sentido?

R. Uno no se hace sólo viejo porque te faltan las energías, sino porque te faltan los estímulos de los 20 años, las ganas de reconocimiento, las ganas de que te quieran, que es en el fondo lo que buscamos todos los artistas. Cuando eso ya lo has conseguido, ya no lo buscas, y eso era un motor que te hacía pelear. Aún tengo esa energía cuando me subo al escenario, pero para todas las otras cosas, no.

P. Más allá de los premios, ¿qué es para usted el éxito?

R. Tocar bien. Y dentro de mi tradición crear un camino por que sea aceptado y pueda influir y del que puedan copiar los demás profesionales de mi música. El resto es agradable, lo de ganar dinero y que te llamen "maestro", pero el éxito con mayúsculas es que te reconozca la gente de tu profesión.

P. ¿Se podría plantear la vida sin música?

R. Me encantaría porque con la música sufro mucho, por la responsabilidad. Me encantaría ser un espectador, entonces me pasaría el día oyendo música, pero como soy el protagonista y estoy siempre encima del escenario, el sentido del perfeccionismo que tengo me da más sufrimiento que satisfacciones. Me encantaría poder vivir sin la música, sería feliz.

P. ¿Y no lo es?

R. Sigo teniendo las mismas obsesiones de siempre. Que si no me gusta lo que hago, que si vale o no vale, que si la gente está tonta o soy yo el que los engaño... Sé que es una obsesión que no es real, pero existe en mi cabeza.

P. ¿Y no se apacigua con la edad?

R. ¡Qué va! Y mira que cuando yo tenía 20 años siempre pensaba: "¡Qué ganas de tener 50 para poder disfrutar con lo que hago. porque esto es un castigo, así no se puede vivir!". Pues nada, ahora es peor.


"Me encantaría poder vivir sin la música... con ella sufro mucho" - Parte 1


Revolucionario y virtuoso del flamenco a partes iguales y enormes, Paco de Lucía, que se ha pasado prácticamente toda su vida con la guitarra en una mano y la maleta en la otra, ya no viaja tan a menudo como antaño. "A mí ya sólo me mueve del sofá algo que sea importante para el flamenco". A sus 63 años, convertirse hoy en Boston en Doctor Honoris Causa a manos del Berklee College of Music, considerada la mejor universidad del planeta para los músicos, le ha parecido lo suficientemente importante como para superar su fobia reciente a atravesar las fronteras estadounidenses -"es que con esto del terrorismo ahora te tratan como un delincuente en los aeropuertos"-. El honor lo compartirá con la africana Angelique Kidjo, con Kenneth Gamble y Leon Huff (arquitectos del llamado sonido Filadelfia) y con el jazzista Kenny Barron. Horas antes de la ceremonia, Paco de Lucía aceptó conversar con EL PAÍS, algo realmente inusual en un personaje que tiene parecida alergia a las entrevistas que a las medidas de seguridad de los aeropuertos.

"Que te quieran es en el fondo lo que buscamos todos los artistas"
"Trato de buscar la sorpresa, el lugar por donde no ha pasado nadie"

Pregunta. Este reconocimiento se une a una larga colección de premios y homenajes a su carrera. ¿Todos los premios saben igual o la percepción cambia con la edad?

Respuesta. El sabor no cambia con la edad, cambia por el premio en sí. Los hay que son una chuflería, cuando el que te los da lo que quiere es lucirse él, y otros como el de hoy que son premios importantes. Y eso que yo nunca digo que un premio es importante porque para mí siempre es un coñazo... Te toca hacer un viaje y aquí además me toca ponerme el birrete, con lo ridículo que yo me siento con el birrete... Además, no me gusta que me halaguen, siempre me ha dado vergüenza, pero si hay algo por lo que yo me muevo del sofá de mi casa es por el flamenco. Por eso estoy aquí. Porque el flamenco siempre ha sido maltratado, es una música que en nuestro país ha sido una música de tercera y cuarta categoría y ahora esta universidad, considerada la mejor del mundo para la música, reconoce su valor.



sábado, 8 de septiembre de 2018

Hablando con Dios - Parte 3

S: ¿Y tu crees que se puede dar un paso atrás?
P: “Atrás no, pero no seguir adelante. Porque como ya no se puede ir para atrás, pues ya seguimos. Esa es la actitud que normalmente tomamos. Como ya estoy gordo pues no dejo de comer, ya da igual. Puedes ser más gordo y podemos estar más envenenados todavía”.

S: Así que estamos otra vez en lo mismo, hay que empezar con los niños
 P: “Sí. Es que tienen demasiado. Dos mil juguetes. La mayoría de plástico y más plástico. Se les quita un poco la ilusión. Yo me acuerdo que de niño yo me compraba los Reyes. Estaba todo el año ahorrando para comprarme una pelotita de goma y una carterita para ir al colegio y era la persona más feliz del mundo, seguro que mucho más feliz que mis niños con dos mil cochecitos y cien mil muñecas”.

S: Y cómo te proteges tú contra eso?
 P: “Es difícil. Eso también atañe a los gobiernos, a la gente que se supone que es inteligente y que cuida que funcione la sociedad. Ellos son los que tienen que plantearse esas cosas, pero a ellos en el fondo les interesa porque el consumo da puestos de trabajo. Y si la gente se rebela porque no trabaja… pero yo empezaría por lo de más de dos niños, ¡nada!

S: Una pregunta que te tengo que hacer, ya sé la respuesta, es más bien para escucharte decirlo: ¿Sigues echando de menos a Camarón?
 P: “Hombre. Siempre. De por vida. Camarón me dejó a mí viudo. Siempre lo voy a echar de menos. Creando con él, buscando caminos ahí se me fue parte de mi corazón, de mi vida”.

 S: ¿Tienes un plan, algo que no has hecho todavía algo que te quede por hacer?
 P: “Si, claro. Yo estoy en la lucha lógica de una persona que va a cumplir sesenta años y empieza a dolerle el ciático, me duele el brazo, tengo las cervicales mal por un lado. Sin embargo por otro tengo todas las ganas del mundo de seguir creando y buscando”.

S: Así que los años no sirven solamente para hacerse feos…
 P: “Exacto. Con los años te das cuenta de que no puedes luchar contra la naturaleza. Quieres y cada vez cuesta más encontrar estímulos para seguir. Porque cuando eres joven el estímulo es que te reconozcan, que te quieran, ganar dinero, ser famoso, y esas cosas ya las tengo. Encontrar estímulos es cada vez más difícil. Y con un cuerpo que ya no te acompaña y unas energías que te fallan… aunque la cabeza está mucho mejor que con veinte años. No tengo ninguna duda. Y para crear se tiene mejor cabeza a esta edad que con veinte. Lo que falta es aquella energía y esas ganas de lucha, de pelear”.

S: Esa es la crueldad de la vida
P: “Así es”




Hablando con Dios - Parte 2

S: ¿No crees que tal vez ese es el problema de los jóvenes de hoy, que nadie les indica un camino?
 P: “Sí, porque los padres cada vez somos más tolerantes, tratamos de no imponer, por no ser el típico padre antiguo, ogro, que está imponiendo su voluntad. Es una actitud de los padres modernos, y yo me incluyo porque también soy así.
Ya hablo de la modernidad y todo. Pero yo estoy muy contento de que mi padre haya tomado aquella decisión por mí. Yo no la hubiera tomado”.

S: Claro, contigo no se ha equivocado…
 P: “También hay muchos fallos, equivocaciones, claro. Yo por eso no puedo ser objetivo a la hora de analizar esto. Hay otros casos, me imagino que los habrá donde resultan unos fracasados porque no era lo que ellos querían hacer. Bueno, eso también es una excusa. Esos no querían hacer nada y siempre pusieron la excusa de que su padre le impuso aquello. Yo pienso que en la vida cualquier cosa, jardinero o lo que sea, cualquier profesión que tengas, si tienes la actitud de hacer bien lo que haces vas a ser una persona… un triunfador, que yo lo llamo, alguien que va a estar contento con su vida”.

S: En la música eres un revolucionario, ¿también lo serías en la vida?
 P: “Yo creo que sí, si hubiera hecho otra cosa sería igual. Mi actitud hubiera sido la misma. Porque de pronto me pongo a hacer una casa, yo no sé de arquitectura, pero enseguida me pongo a investigar y yo me hice una casa en México, con la ayuda de los profesionales, claro, pero yo diseñé, yo hice aquella casa y de pronto me gusta el campo, tengo olivares y sé como cultivar los olivos. O sea, tengo inquietud. Quiero saber”.

S: Tú pareces una persona muy equilibrada. ¿Es así o es una imagen que tenemos?
P: “Eso es una imagen. Yo soy el desequilibrio total. Soy de un minuto al otro, puedo ser la persona más feliz del mundo para ser el más desgraciado. Tengo ese tipo de personalidad. Tengo que tener mucho cuidado conmigo para tratar de estar más o menos equilibrado”.

S: ¿Qué te provoca miedo? ¿Hay algo que te afecte mucho del mundo de hoy?
P: “Pues me afecta la cantidad de seres humanos que somos. En eso estoy ahora. No es que sea una constante en mi vida. Lo que me preocupa es algo de lo que no habla nadie, a lo mejor no está bien que lo diga, pero ningún político habla de eso, al contrario. 

Es el tema de la natalidad. Cómo se está potenciando la natalidad, incluso los políticos dan dinero a la gente para que tenga más hijos cuando lo que somos es una plaga que ha contaminado la Tierra y va a destruir el planeta. ¿Por qué no hay más control en eso? ¿Por qué hay que tener quince hijos? Nadie habla de eso. Tal vez no es políticamente correcto. Lo de la contaminación, lo del calentamiento… es porque la demanda que hay de consumo es brutal y eso es porque somos muchos. Vamos a tratar de ser no como los chinos: unos dictadores, pero uno, dos niños y ya está. Con dos niños ya se siente uno padre y realizado.

Nosotros, los humanos, somos un cáncer, y un cáncer con pretensiones. Cada célula de este cáncer que somos nosotros se cree con derecho a tener dos coches, calefacción, aire acondicionado y cantidad de basura con plástico… que nos estamos cargando un planeta que es una maravilla. Eso es lo que me preocupa”.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Anthony Brancati: Neo-Funk (ft. Larnell Lewis & Robi Botos)

Hablando con Dios - Parte 1


Hablando con Dios

“LOS HUMANOS SOMOS UN CÁNCER”

La entrevista:

S: Conoces la revista?
 P: “La debería conocer, sí. Lo que pasa es que no me acuerdo de los nombres. Son tantos ya… Ya no funciona. Está lleno”.

S: Bueno, lo más importante es que te acuerdas de la música
P: Tampoco, ¿eh?

S: Tu crees que en la vida se tiene elección? O ¿crees que mucho o todo es casualidad, destino etc?
P: “Pues yo pienso que más casualidad. Naces en un lugar, no es que crea en el destino, pero muy pocas veces uno decide realmente que quiere hacer una cosa. Sobre todo cuando eres niño, jovencito. Ahí te lo imponen casi las circunstancias, el medio donde vives, la educación que te dan tus padres, donde has nacido, todo eso te conforma ya una manera de ser por un lado y un poco tu trabajo y tu profesión también. A no ser que seas un estudiante, que de pronto decides con 18 años que te quieres ir a Brasil, que seas un aventurero o que seas un Gauguin, que se fue a Tahití, ¿Tahití? Sí, ya casado y con hijos porque quería pintar..

Y normalmente la profesión te la eligen tus padres.
Sí que hay decisiones importantes dentro de eso que son fundamentales para ser ganador o perdedor, o ser un triunfador o un fracasado; y yo creo que son las pequeñas decisiones que uno toma las que marcan la diferencia”.

S: Cuando tú eras niño tu padre decidió que dejaras la escuela y te pusieras a tocar. Eso fue una decisión de él.
 P: “Sí. Fue una decisión de él. Y yo se lo agradezco. Porque yo creo que a los niños de alguna manera hay que marcarles un camino. Porque todo lo que haga uno, en todo lo que se meta uno, a todas las profesiones le acabas encontrando el gusto. O sea, en todo lo que te metas hay creatividad. ya no solo hablo del arte, hablo de cualquier profesión, carpintero, lo que sea. Si haces bien las cosas vas a encontrar que es atractivo pero esa es la actitud. La actitud es tratar de hacer bien lo que haces. Y si tienes esa actitud vas a conseguir cosas en la vida”.

S: Entonces, a los niños a veces hay que obligarles, ¿no?
P: “Sí. Es lo que quiero decir. Tienes un padre que te impone una profesión o una vía para hacer cosas, para ser alguien. Hay mucha gente que dice que eso es de dictador, que no se debe imponer, pero si tu esperas a que la persona decida por sí mismo qué quiere hacer ya se ha pasado el tiempo. Se fue el tren”.

“Tienes un padre que te impone una profesión o una vía para hacer cosas, para ser alguien. Hay mucha gente que dice que eso es de dictador, que no se debe imponer, pero si tu esperas a que la persona decida por sí mismo qué quiere hacer ya se ha pasado el tiempo. Se fue el tren”


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Paco De Lucia -- Almoraima (Full Album)

Francisco Sánchez Gómez - Parte 4


Paco de Lucía recibió la influencia de dos escuelas, la del Niño Ricardo (1904-1972), considerado como una de las figuras más destacadas de la guitarra flamenca y el precursor más directo de Paco de Lucía, y la de Sabicas (1912-1990), a quien se considera como el máximo influyente en el desarrollo y perfeccionamiento de la guitarra flamenca como instrumento de concierto (antes, la guitarra era un instrumento de acompañamiento al cantaor).

La contribución de Sabicas en el flamenco es doble por un lado, amplía la técnica de la guitarra flamenca (inventó, por ejemplo, la alzapúa en una cuerda y el rasgueo de tres dedos), y por otro destaca como un compositor de categoría, ya que sus obras se caracterizan no por unir falsetas ―frases líricas que toca el guitarrista cuando el cantaor deja de cantar―, sino por crear una estructura melódica, rítmica y armónica perfectamente coherente de principio a fin, como en cualquier obra clásica, cosa que en el flamenco nunca se había hecho, a excepción de algunas figuras coetáneas ―por ejemplo, Esteban de Sanlúcar (1910-1989), en creaciones como Mantilla de feria o Panaderos flamencos―. 

Pocas cosas cabe objetar al toque de Sabicas, que gozaba de una extraordinaria técnica con una amplia sonoridad ―muchas veces tocaba en los escenarios sin micrófono― debida a su fuerte pulsación y a la enorme calidad de sus composiciones.
La mayor contribución de Paco de Lucía al flamenco es la de haber conseguido popularizarlo e internacionalizarlo, aunque ello haya supuesto muchas veces una merma de la pureza en el toque. 

Está considerado como un espléndido intérprete por su virtuosismo y su personalísimo estilo, que se puede definir como vigoroso y rítmico. Este estilo se manifiesta en la calidad de numerosas obras del artista. Entre ellas, Entre dos aguas (rumba), La Barrosa (alegrías), Barrio la Viña, Homenaje al Niño Ricardo (soleá), Almoraima (bulerías), Guajiras de Lucía y Río Ancho (rumba).

Es importante además el esfuerzo que ha realizado este artista por dar a conocer el flamenco al público de fuera de España y el haberse atrevido a “darle otro aire” mezclándolo con otros estilos, que, aunque de estructuras melódicas y rítmicas diferentes, pueden congeniar bien con él. Paco de Lucía ha abierto el camino para este tipo de experimentaciones y fusiones del flamenco con diversas músicas.

Otro aporte de Paco de Lucía al arte flamenco contemporáneo ha sido la inclusión del cajón. Este instrumento de la música afroperuana es conocido por Paco de Lucía en Perú a fines de los años setenta, de manos de Carlos Caitro Soto de la Colina, cajonero y compositor peruano. Paco de Lucía intuye y entiende, al conocer este instrumento peruano, que puede ser una solución a la permanente necesidad de percusión que requiere el flamenco, y lo añade, en complicidad con Rubem Dantas, a los elementos percusivos utilizados en su sexteto de entonces, convirtiéndose el cajón desde ese momento y con el paso del tiempo en un instrumento imprescindible del arte flamenco contemporáneo y, luego, de otras corrientes musicales internacionales.


Paco de Lucía falleció a consecuencia de un infarto cardíaco el martes 25 de febrero de 2014 en la ciudad mexicana de Playa del Carmen en el estado de Quintana Roo, donde fue trasladado desde Tulum, lugar en que residía prácticamente todo el año. Según diversas fuentes, jugaba en la playa con sus hijos cuando empezó a sentirse mal. El artista falleció en el área de urgencias del Hospital Hospiten, al que llegó con un fuerte dolor de tórax. Había dejado de fumar 2 semanas antes de su deceso. Tras su muerte un año después el martes 25 de marzo de 2015 el Metro de Madrid inauguró una estación con el nombre Paco de Lucía. 



lunes, 3 de septiembre de 2018

Francisco Sánchez Gómez - Parte 3


Pronto los dos hermanos Pepe y Paco comenzaron a trabajar en tablaos de la capital de España, de tal modo que en 1963 fueron contratados por José Greco, director de una compañía de ballet clásico español, para realizar una gira de nueve meses por Sudamérica. A la vuelta participaron en la grabación de varios discos acompañando en el toque a Fosforito y El Lebrijano, y grabaron un disco como «Los Chiquitos de Algeciras», donde versionaba temas populares iberoamericanos. En 1967 Paco de Lucía, tras haber viajado por varios países europeos con el Festival Flamenco Gitano, grabó su primer disco en solitario, La fabulosa guitarra de Paco de Lucía, entablando sus primeros contactos con el mundo de la música de jazz gracias a Pedro Iturralde, con quien grabó también dos discos llamados Flamenco Jazz, y conociendo a Camarón de la Isla. La amistad con el cantaor isleño se tradujo en la participación del guitarrista, también de su hermano Pepe, en sus siete primeros discos como acompañamiento y en la aparición de ambos en el film Sevillanas de Carlos Saura de 1992.

Su disco Fuente y caudal de 1973, en el que se encontraba la rumba Entre dos aguas, alcanzó en pocos meses el número uno en ventas en España y propició el acercamiento del guitarrista al gran público y el reconocimiento mundial. Fruto de ello fue su actuación de 1975 en el Teatro Real de Madrid, y, sobre todo, los nuevos trabajos en el mundo del jazz con actuaciones junto a Carlos Santana y a Al Di Meola, en 1977, y en las giras europeas y japonesas de este último, John McLaughlin y Chick Corea, a partir de 1980. Estas actuaciones con artistas internacionales se complementaban con las que realizaba con su sexteto, más flamenco, formado por sus hermanos Pepe y Ramón, Jorge Pardo, Carles Benavent, Rubem Dantas y Manolo Soler.


Abierto a nuevas músicas, Paco de Lucía fue abandonando el flamenco más académico con sus posteriores discos, Solo quiero caminar (1981), en menor medida Siroco (1987) y principalmente con Zyryab (1990), disco en el que mejor se aprecia la fusión flamenco-jazz con el uso de teclados o pianos junto a los tradicionales instrumentos y la participación de artistas como Chick Corea o Manolo Sanlúcar. En los años siguientes grabó varios discos en directo, entre ellos uno de música clásica, el Concierto de Aranjuez (1991), y dos discos de flamenco-jazz, hasta que en 1998 publicó Luzía, homenaje a su madre que había fallecido un año antes y a Camarón de la Isla, y Cositas buenas (2004), que muestran ya la madurez del artista.


domingo, 2 de septiembre de 2018

Francisco Sánchez Gómez - Parte 2


Recibió, entre otros muchos galardones, dos premios Grammy latinos por sus álbumes Cositas buenas (2004) y En vivo Conciertos España (2010),10 el Premio Nacional de Guitarra de Arte Flamenco, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1992), Hijo predilecto de la provincia de Cádiz (1997), Hijo predilecto de Algeciras (1998), la Medalla de Plata de Andalucía, la Distinción Honorífica de los Premios de la Música (2002), el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (2004),11 Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz (2009) y por el Berklee College of Music (2010).

Francisco Sánchez Gómez nació en el número 8 de la calle San Francisco de Algeciras en el popular barrio de La Fuentenueva. Fue el menor de cinco hermanos, hijo de Lucía Gomes Gonçalves «La Portuguesa» y Antonio Sánchez Pecino, tocaor aficionado de guitarra que había aprendido de la mano de Manuel Fernández «Titi de Marchena» (primo hermano de Melchor de Marchena) y que trabajaba en tablaos y fiestas de la localidad con el nombre de «Antonio de Algeciras», al tiempo que se dedicaba a la venta de fruta en la plaza de abastos de la localidad y a la venta ambulante de telas.

Gracias a sus amistades en el mundo del flamenco de la localidad, Antonio Sánchez pudo poner a sus hijos en contacto con algunos de los mejores artistas de su tiempo, como Antonio «El Chaqueta», «Chato» Méndez, Rafael «El Tuerto», «El Brillantina de Cádiz» y Antonio Jarrita. De este modo pudo enseñar a todos sus hijos una profesión a la que preveía futuro, y pronto fueron tres de ellos los que destacaron en las artes flamencas, Ramón, Pepe y Francisco. Sus otros dos hijos, Carmen y Antonio, también estudiaron cante y guitarra, aunque no acabaron dedicándose a ello. Así, al cumplir Francisco cinco años su familia se trasladó a la calle Barcelona del barrio de «La Bajadilla», y a partir de los seis años comenzó a recibir clases de guitarra de la mano de su padre y de su hermano Ramón. Por deseo de su padre se dedicó a aprender los fundamentos de la guitarra flamenca, manteniéndose alejado de virtuosismos y centrándose en los estándares del toque y en el acompañamiento del cante, tanto de su hermano Pepe como de su hermana María.

A partir de los once años comenzó a dedicar más tiempo al aprendizaje de la guitarra tras haber tenido que abandonar los estudios. En su preparación musical fue decisivo el contacto que su familia tenía con el más afamado guitarrista de su tiempo, Niño Ricardo, que solía visitarlos a menudo y, a partir de 1960, el descubrimiento de Agustín Castellón «Sabicas», después de que sus discos comenzaran a llegar al país.16 Conocido ya en el ámbito local, actuó por primera vez en el cine Terraza de Algeciras a finales de 1959 junto a su hermano Pepe, con quien formó poco después un conjunto flamenco llamado «Paco y Pepe de Algeciras» y poco después «Los Chiquitos de Algeciras».


Tras grabar tres elepés con Hispavox en 1961, ambos hermanos se presentaron en 1962 al Concurso Internacional de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera, donde Pepe ganó cantando por malagueñas, y a Paco, que era demasiado joven para participar, se le concedió el premio Javier Molina, creado ex profeso para él.18 Los premios ganados, 35 000 pesetas por parte de Pepe y 4 000 de Paco, junto al dinero que enviaba el hermano mayor Ramón mientras trabajaba en el conjunto de Juanito Valderrama, permitieron que la familia mudara su residencia a la calle Ilustración de Madrid.

Francisco Sánchez Gómez - Parte 1



Francisco Sánchez Gómez (Algeciras, provincia de Cádiz, España, 21 de diciembre de 1947-Playa del Carmen, Quintana Roo, México, 25 de febrero de 2014), de nombre artístico Paco de Lucía, fue un compositor y guitarrista español de flamenco. 


Hermano menor de la dinastía de «Los Lucía», junto a Ramón de Algeciras y Pepe de Lucía, recibió como estos educación musical de la mano de su padre, Antonio Sánchez Pecino, también guitarrista. En un ambiente familiar muy cercano al mundo flamenco, Paco de Lucía pronto tomó contacto con algunas de las principales figuras del mundo flamenco, entre las que algunas de sus principales influencias fueron el Niño Ricardo y Sabicas. Tras darse a conocer al mundo flamenco español en el Concurso Internacional de Arte Flamenco de Jerez de la Frontera de 1962, grabó sus primeros discos junto a su hermano Pepe formando parte del conjunto Los Chiquitos de Algeciras. En los años siguientes colaboró al toque con los cantaores Fosforito y El Lebrijano y desde 1969 con Camarón de la Isla.

A partir de la publicación de Fuente y caudal en 1973, su música llegó al público mayoritario. Con el paso de los años su música fue progresivamente abriéndose a nuevos estilos al tiempo que comenzaba a interpretarse en ámbitos más alejados de los tradicionales tablaos españoles y latinoamericanos. Actuó con éxito en Europa, Norteamérica y Japón, ocupando estas giras la mayor parte de su tiempo.

Considerado una de las principales figuras del flamenco actual, se le atribuye la responsabilidad de la reforma que llevó este arte a la escena musical internacional gracias a la inclusión de nuevos ritmos desde el jazz, la bossa nova y la música clásica. De este modo destacan sus colaboraciones con artistas internacionales como Carlos Santana, Al Di Meola o John McLaughlin, pero también con otras figuras del flamenco como Camarón de la Isla o Tomatito, con quienes modernizó el concepto de flamenco clásico. 
A lo largo de su carrera grabó un total de 38 discos, incluyendo cinco antologías y cinco discos en directo, además de numerosas colaboraciones al toque de cantaores e intérpretes de numerosos estilos musicales.


martes, 14 de agosto de 2018

LA LITERATURA GAUCHESCA


Dentro de lo que los argentinos llamamos nuestra literatura nacional, existe un hecho de lo más singular -según Jorge Luis Borges- que es la aparición de la literatura gauchesca. Debemos decir, en primer lugar, que la misma no fue impulsada por gauchos, sino por personas educadas, señores de Buenos Aires y de Montevideo. Pero a pesar de este origen culto, fue genuinamente popular, paradójico mérito. Ahora, a quienes buscaran las causas, se les dirá que fue la vida pastoril propia de la pampa y de las cuchillas en el siglo XIX y XX.

Sin embargo, pronto se ve que esta explicación resulta insuficiente, pues la vida pastoril existió en muchas partes, desde Montana y Oregon hasta Chile, pero esos lugares o países no se dieron a redactar, por ejemplo, “El Gaucho Martín Fierro”.

En otro sentido, Ricardo Rojas quiere derivar la poesía gauchesca de la de los payadores de la campaña. Esto se justificaría porque el metro octasílabo y las formas estróficas (sextina, décima, copla) de la poesía gauchesca coincide con la de los payadores. Sin embargo, los payadores de la campaña no versificaron jamás en un lenguaje deliberadamente plebeyo y con imágenes derivadas de los trabajos rurales. En cambio, dos hechos fueron necesarios para la formación de la poesía gauchesca. Uno, el estilo vital de los gauchos y otro, la existencia de hombres de la ciudad que se compenetraron con ellos y cuyo lenguaje habitual no era demasiado distinto.


La poesía gauchesca según, Jorge Luis Borges, desde Bartolomé Hidalgo hasta José Hernández, presupone una convención espontánea. En efecto, presupone un cantor gaucho que a diferencia de los payadores genuinos maneja deliberadamente el lenguaje oral de los gauchos y aprovecha los rasgos diferenciales de este lenguaje opuesto al urbano. Descubrir esa convención es el mérito capital de Bartolomé Hidalgo.

A todo esto se puede agregar una circunstancia histórica: las guerras que unieron o desgarraron nuestras regiones, como la guerra de la independencia, la guerra con el Brasil y las guerras civiles que hicieron que el hombre de la ciudad conviviera con hombres de la campaña, identificándose con ellos y llegando a concebir y ejecutar la admirable poesía gauchesca.

Por lo tanto, la poesía gauchesca es un fenómeno literario propio del Río de la Plata, de Argentina y de Uruguay, y al mismo tiempo es el más típico y original de ambos países. Pero el entusiasmo por la originalidad y el sabor argentino de este género, sumado a que el Martín Fierro es una de las mejores obras argentinas de todos los tiempos, ha llevado a algunos críticos, literatos e historiadores a otorgar al arte gauchesco el carácter de representativo de nuestro país. Para otros no representa totalmente al país, sino sólo una parte geográfica y humana y a un momento histórico determinado.

Pero lo que es indudable es que la literatura gauchesca es uno de los géneros más estudiados hasta el presente en nuestro país y uno de los más logrados y originales.



lunes, 6 de agosto de 2018

Introducción a la literatura gauchesca - Parte 5


A parte del indudable valor literario, la importancia de esta obra reside en haber convertido a un personaje marginal de la sociedad argentina del momento, en poco menos, como se ha sugerido, que el representante principal de un pretendido «canon argentino». No son pocas las voces (Lugones y Ricardo Rojas, por ejemplo) que han apelado al carácter heroico del poema para explicar este fenómeno desde una posición nacionalista. Otras opiniones, como la del crítico Calixto Oyuela, defienden que «el asunto del Martín Fierro no es propiamente nacional ni menos de raza ni se relaciona en modo alguno con nuestros orígenes como pueblo ni como nación políticamente constituida. 

Trátase en él de las dolorosas vicisitudes de la vida de un gaucho en el último tercio del siglo anterior, en la década de la decadencia y próxima desaparición de ese tipo local y transitorio nuestro ante una organización social que lo aniquila». Como afirma, por otro lado, Emilio Carilla, «los pueblos necesitan mitos, y el pueblo argentino no es una excepción»; desde este punto de vista el éxito de Martín Fierro venía a cubrir ese vacío mítico del que adolecían las letras argentinas desde los tiempos de la independencia.

La libertad y la justicia como nudos temáticos, el estilo deliberadamente descuidado, el tono de queja y el lenguaje popular (sentencias, refranes, rasgos de oralidad, etc.), hacen de la obra de Hernández un verdadero fenómeno sociocultural, que iba a elevar a su personaje a la categoría de mito.

Siete años más tarde, en 1879, Hernández publica La vuelta de Martín Fierro. En el texto que hace las veces de prólogo, es el propio Hernández quien insiste en los valores que considera principales a cerca de su obra: la universalidad del personaje y el carácter popular del poema: «El gaucho no aprende a cantar. Su único maestro es la espléndida naturaleza que en variados y majestuosos panoramas se extiende delante de sus ojos. Canta porque hay en él cierto impulso moral, algo de métrico, de rítmico que domina en su organización, y que lo lleva hasta el extraordinario extremo de que todos sus refranes, sus dichos agudos, sus proverbios comunes son expresados en dos versos octosílabos perfectamente medidos, acentuados con inflexible regularidad, llenos de armonía, de sentimiento y de profunda intención. Eso mismo hace muy difícil, si no de todo punto imposible, distinguir y separar cuáles son los pensamientos originales del autor y cuáles los que son recogidos de las fuentes populares».

La evolución del género

Convertido el gaucho en valedor principal del sentimiento nacional argentino, la literatura posterior va a abundar en idealizaciones y mitificaciones que explotan el arquetipo forjado por Hernández. La obra de Eduardo Gutiérrez, Juan Moreira (1882), principia una larga corriente de folletines gauchescos en los que el protagonista no es ya el gaucho salido de los campos, sino el gaucho enaltecido por los libros. Hay, no obstante, algunos autores que prolongan la visión del gaucho sin desvirtuarla, cuya nómina debería encabezar Ricardo Güiraldes (1887-1927). Güiraldes, que había pasado su infancia entre París y el campo argentino, representa, con la publicación en 1926 de su obra cumbre Don Segundo Sombra, el renacer del género gauchesco. Cabe también citar la obra narrativa de temática gaucha del novelista Roberto J. Payró.

Pedro Luis Barcia
(Academia Argentina de Letras)


domingo, 5 de agosto de 2018

Introducción a la literatura gauchesca - Parte 4

Los clásicos gauchescos

La verdadera consolidación del género tiene lugar bajo la tiranía del gobierno de Juan Manuel de Rosas. Proliferaron en aquellos años los folletos y hojas sueltas que ponían en boca de gauchos las denuncias contra el gobernador de Buenos Aires. En este ámbito socio-político se inserta la obra del primer gran poeta gauchesco Hilario Ascasubi (1807-1875). En Montevideo comienza a editar a partir de 1829 el diario gauchi-político El arriero argentino, y en 1833 publica su primera composición gauchesca: Un diálogo cívico entre el gaucho Jacinto Amores y Simón Peñalva. Sus obras más conocidas las publica en París a partir de 1862: Santos Vega o Los Mellizos de la Flor, Paulino Lucero y Aniceto el Gallo.

Estanislao del Campo (1834-1880), que como Ascasubi había luchado en las guerras internas del país del lado del general Mitre, comienza su actividad literaria en el periódico de marcado tono político Los debates. En sus páginas aparecen sus primeros escritos gauchescos, publicados bajo el pseudónimo de Anastasio el Pollo(en clara referencia al libro de Ascasubi). En 1866 escribe su obra más importante, y una de las principales del género gauchesco: Fausto. Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo en la representación de esta obra.

Tal vez uno de los autores más recordados de este periodo sea el porteño Rafael Obligado (1851-1920). Fue fundador de la Academia de Ciencias y Letras. Su obra más reconocida es Santos Vega, que desde 1881 amplía el poeta en sucesivas ediciones.

No hay que olvidar tampoco al uruguayo Antonio D. Lussich (1848-1928). Amigo íntimo de José Hernández, su obra principal, Los tres gauchos orientales (1872), pudo influir en el poeta argentino, que ese mismo año publicaba en Buenos Aires su Gaucho Martín Fierro. En 1873 Lussich publica también El matrero Luciano Santos.

El mito de Martín Fierro

Nacido en las afueras de Buenos Aires, José Hernández (1834-1866) iba a convertirse en el máximo exponente de la literatura gauchesca y padre de la literatura argentina. Su mocedad, a medio camino entre la ciudad y el campo, se vio bruscamente interrumpida en 1852 (el mismo año de la caída de Rosas), por la muerte de su padre (era huérfano de madre desde 1843) y su ingreso en milicias un año más tarde. Como el resto de los gauchescos principia sus escritos en diversos periódicos como La reforma pacífica (1856), El argentino (1863) y El Río de la Plata (1869), ambos fundados por él mismo. 

En esta época se suceden los exilios debidos a motivaciones políticas. De vuelta en Buenos Aires en 1872 publica la obra que iba a consagrar el género gauchesco: El gaucho Martín Fierro.
A pesar de un comienzo editorial un tanto dubitativo, la obra obtuvo un éxito inmediato en la campaña, sucediéndose once reimpresiones en tan sólo seis años. 


Introducción a la literatura gauchesca - Parte 3


Formalmente, predominó el octosílabo, herencia del romance tradicional español. No obstante la estrofa más usada fue el llamado «romance criollo», dispuesto en cuartetas.

Algunos precedentes

No resulta fácil establecer la existencia de indicios de literatura de «temperatura gauchesca» anteriores a los habituales nombres de Ascasubi, Hernández y del Campo. El crítico Jorge B. Rivera ha dedicado un extenso estudio al análisis de La primitiva poesía gauchesca. 
En sus páginas destaca la presencia de algunas composiciones que prefiguran rudimentariamente los rasgos básicos del género: el poema del santafesino Juan Baltasar Maziel (1727-1788), titulado Canta un guaso en estilo campestre los triunfos del Excmo. Señor D. Pedro Cevallos(1777); la anónima Relación de lo que ha sucedido en la Expedición de Buenos Ayres, que escribe un sargento de la comitiva, en este año de 1778; el sainete El amor de la estanciera, compuesto al rededor de 1787; una Crítica jocosa escrita por José Prego de Oliver en 1798; losRomances a la Defensa y la Reconquista del presbítero de Buenos Aires Pantaleón Rivarola; y la Salutación gauchi-umbona, atribuida a Pedro Feliciano Pérez Sáenz de Cavia (1777-1849) y publicada en 1821, que en opinión de Rivera prefigura toda la corriente narrativa de corte gauchesco.

En un momento posterior, cabría anotar, entre 1813 y 1822, los Cielitos y los Diálogos patrióticos de Bartolomé Hidalgo (1788-1822). Su Relación que hace el gaucho Ramón Contreras a Jacinto Chano de todo lo que vio en las fiestas mayas en Buenos Aires (1822), incluida dos años después en La lira argentina, primera recopilación de poesía argentina, es considerada como el inicio de «la vida literaria del gaucho». También Un paso en el Pindo de Manuel de Araucho (1803-1842); la obra periodística «gauchesca» (El Gaucho, 1830-1831) de Luis Pérez; y las Poesías de Juan Gualberto Godoy (1793-1864), el primero, a juicio de Domingo Sarmiento (hijo), «que ensayó en la República el metro de los payadores, haciendo versos notables, ya por la dulzura y el sentimiento de que están impregnados, ya por la sátira punzante que fustiga vicios y desmanes sociales, en la forma genuina del cantor gaucho».


sábado, 4 de agosto de 2018

Introducción a la literatura gauchesca - Parte 2


El gaucho es el habitante de los campos argentinos; es sumamente experto en el manejo del caballo y en todos los ejercicios del pastoreo. Por lo regular es pobre, pero libre e independiente a causa de su misma pobreza y de sus pocas necesidades; es hospitalario en su rancho, lleno de inteligencia y de astucia, ágil de cuerpo, corto de palabras, enérgico y prudente en sus acciones, muy cauto para comunicarse con los extraños, de un tinte poético y supersticioso en sus creencias y lenguaje, y extraordinariamente diestro para viajar solo por los inmensos desiertos del país, procurándose alimentos, caballos, y demás con sólo su lazo y las bolas.

La literatura gauchesca

La mayoría de la crítica conviene en afirmar que el gauchesco es, ante todo, un género poético. Censurada a menudo bajo un arraigado repertorio de prejuicios folkloristas, la poesía gauchesca ha pasado de ser excluida de los círculos culturales, a ser principio nuclear de una más que perseguida identidad nacional argentina.

Algunas voces, como la de Lugones, apuntan a una épica de los orígenes, considerando a los romances de caballería como uno de los precedentes de la poesía gauchesca. También se han relacionado distintos personajes gauchescos con los tipos de la novela picaresca española. Por último, por su relación con el elemento musical, se ha relacionado a la literatura gauchesca con la poesía popular de los payadores. Lugones aclara que las voces payador y payada (que significan, respectivamente, «trovador» y «tensión») proceden de la lengua provenzal. 

Las payadas consistían en certámenes improvisados por los trovadores errantes donde los payadores trataban, alternándose, de lucirse en duelos provocados por una trampa de juego, una pulla, o un poético lance de contrapunto. Lugones considera como antecedentes más directos y significativos a ciertos torneos en verso que tenían lugar entre los trovadores provenzales y que se denominaban tensiones.

Borges, en cambio, considera errónea la derivación de la payada, y no ve en ella sino un precedente lejano ya que «el rústico, en trance de versificar, procura no emplear voces rústicas. Tampoco busca temas cotidianos ni cultiva el color local. Ensaya temas nobles y abstractos; un certero ejemplo de esta poesía nos ofrece Hernández en la payada de Martín Fierro con el Moreno, que trata del cielo, de la tierra, del mar, de la noche, del amor, de la ley, del tiempo, de la medida, del peso y de la cantidad. De esos abstractos y ambiciosos ejercicios no hubiera procedido jamás el género gauchesco, tan rico en realidades».

El crítico Horacio Jorge Becco destaca como característica principal del género gauchesco, la de ser una poesía «dialectal», emparentada con la lengua hablada, cuyo protagonista suele ser un gaucho pampeano u orillero, y cuyos temas, rústicos o urbanos, pueden desarrollar acciones de naturaleza epopéyica o marginal. Sin embargo, como advierte Becco, esta poesía carece de antecedentes populares y se explica«más bien como una creación, no del pueblo, sino para el pueblo, surgida, no en la campaña, sino en la ciudad».


Introducción a la literatura gauchesca - Parte 1




El gaucho

A comienzos del siglo XVII, la pampa rioplatense seguía manteniendo el paisaje adusto y desolador que padecieron los desafortunados conquistadores españoles en busca de la lejana Sierra de Plata y la misteriosa ciudad de los Césares. Cerca de la costa o la cuenca de los ríos, florecieron algunas ciudades, otras desaparecieron y sólo permanecen en la memoria del cronista o en el relato de algún viajero. 

El vasto territorio pampeano quedaba al abasto de las manadas de ganado salvaje y de caballos cimarrones, de las vizcachas y de otros animales de naturaleza asilvestrada. Pronto comenzaron a florecer las expediciones en busca del cuero de los grandes rebaños de reses. La organización de peones especializados en aquellos menesteres puede suponerse como el origen del gaucho.

La proliferación de estancias en la Banda Oriental del Río de la Plata durante el siglo XVII, aglutinó a estos vaqueros, aunque algunos siguieron realizando su oficio de manera individual. Otros, como refiere Bonifacio del Carril, alternaban «la vida sedentaria de la estancia con las acechanzas de la vida nómada y aventurera». El gaucho carecía aún de nombre, pero empezaba a gestarse su figura. En esta época el apelativo de camilucho, convive con los de guaso y gauderio. Fueron al parecer los portugueses los que comenzaron a utilizar a fines del XVIII, el nombre de gaúcho, con sentido peyorativo (malhechor). Por lo demás, la diversidad de derivaciones etimológicas es tan extensa que remitimos a la bibliografía a quien tenga curiosidad.

La aparición del gaucho en Argentina, sin embargo, siguió diferentes caminos. No se daban en la campaña argentina las condiciones anteriormente expuestas, por lo que el tipo del gaucho se demoró hasta el siglo XIX y fue apareciendo paulatinamente con distintas atribuciones a las del gaucho del Uruguay. En opinión de Bonifacio del Carril, lo peculiar del gaucho argentino fue, por un lado, su naturaleza errante, y, por otro lado, su condición de alzado o fugado de la justicia. Fueron estas las condiciones que originaron, en cierta forma, «la leyenda del gaucho» y de toda la literatura que le tuvo por protagonista.

Quizá, las primeras referencias literarias respecto a la figura del gaucho las podamos encontrar en los relatos de algunos viajeros, desde el controvertido Concolorcorvo hasta el naturalista inglés Carlos Darwin. No obstante, el primer ensayo de importancia a cerca de su idiosincrasia es definitivamente el Facundo (Civilización y barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga y aspectos físicos, costumbres y hábitos de la República Argentina, 1845) de Domingo Faustino Sarmiento, donde se le señala como principal culpable del atraso cultural que atenaza el desarrollo del país. Por otra parte, el primer retrato del gaucho que acabará siendo el protagonista de una larga progenie literaria lo ofrece Hilario Ascasubi en la primera edición de su obra Santos Vega o Los Mellizos de la Flor (1850):


lunes, 2 de julio de 2018

Pulido Francés en una guitarra - Parte 2

Ragnarok



El fin del mundo o Ragnarok quiere decir “el destino de los dioses”. La llegada de Ragnarok estaría precedida por el in­vierno llamado Fimbulvetr, con inmensas nevadas, hielos y vientos gélidos en todas las direcciones. Después de tres inviernos seguidos, sin ningún verano de por medio, el sol no sería capaz de acabar con las heladas, el mundo estaría sumido en grandes batallas con los her­manos matándose entre sí.

Los lobos que perseguían los carros del Sol y de la Luna por fin los alcanzarían y los devorarían, las estrellas se precipitarían del cielo y la tierra sufriría grandes temblores que provocarían el derrumbe de las montañas sobre Midgard. A continución, el relato del fin del mun­do describe otra serie de desgracias. 
El lobo Fenris se soltará de sus cadenas y abrirá su boca expulsando fuego hasta tocar el cielo y la tie­rra. Las aguas inundarán la tierra. La serpiente de Midgard se re­volverá con furor y saltará a la tierra, escupiendo veneno. Se rasgará el cielo y vendrán cabalgando los hijos de Muspellheim, precedidos por Sutur y su brillante espada, cuando cabalguen sobre Bifrost se rom­perá. A la llanura de Vigrid también llegarán Loki, seguido por todas las criaturas del infierno, Hrym y todos los gigantes de hielo. Heimdall se levantará y, después de soplar tres veces su cuerno, desperta­rá a todos los dioses que se reunirá en asambleas. Odín cabalgará hasta el puente de Mimir y le pedirá el consejo. 

Entonces temblará Yggdrasil, el fresno del mundo, y no habrá nadie que no tenga miedo.
Los asios y los guerreros del Valhall vestirán sus armas y cabalga­rán hasta el llano. Primero irá Odín con su yelmo, su coraza de oro y su lanza Gungnir, y lo atacará el lobo Fenris, Thor no le podrá ayu­dar pues tendrá que enfrentarse a la serpiente Midgard. Frey lucha­rá contra Sutur, pero morirá por no tener la espada que le dio Skirnir. Entonces soltarán al perro Garm, el más temido de los monstruos, que está atado en Gripahell y luchará contra Tyr, ambos morirán.

Thor dará el golpe de muerte a la serpiente Midgard y entonces retrocederá nueve pasos y morirá ahogado por el veneno de ésta. El lobo se tragará a Odín, y así morirá el padre de todos. Pero Vidar pisará la mandíbula de Fenris con su zapato y se la romperá al tirar de la mandíbula superior. Loki luchará con Heimdall y los dos mo­rirán, entonces Sutur arrojará fuego sobre los nueve mundos.

Pero no todo morirá. Sobrevivirán Vidar y Vali, a quienes el fue­go de Sutur no consigue dañar, estos dos dioses habitarán en Idavellir, en el mismo lugar donde antes estuvo Asgard, hasta allí también irán Magni y Modi, los hijos de Thor, portando a Mjollnir, el mar­tillo de su padre. Y del infierno vendrán Balder y Horder, y habla­rán de las viejas runas, y encontrarán en la hierba los escaques de oro que algún día pertenecieron a los asios.

En un bosque llamado Hoddmimir, escondidos del fuego, esta­rán dos hombres, Lif y Leifthrasir, que se alimentarán algún tiempo de rocío siendo los padres de una descendencia que habitará todos los mundos.