martes, 14 de mayo de 2019

Cuerdas de tripa - Parte 1


Manufactura actual de la cuerda de tripa
Cómo elegirla y reconocer su calidad
Por Daniela Gaidano

Mucho se ha estudiado y escrito sobre los procedimientos de manufactura históricos de las cuerdas de tripa, pero en realidad poco se ha dicho sobre las tecnologías que en ellas hoy se emplean. Con demasiada frecuencia, cuando nos acercamos al historicismo lo hacemos como hombres del siglo XXI, condicionados por nuestras costumbres y en la necesidad de certezas y precisiones. Pero utilizar nuestro parámetro nos lleva a errores importantes en la evaluación y en la elección de las cuerdas, buscando, en buena fe, características irrelevantes desde el punto de vista de su calidad y olvidando otras mucho más importantes. La tecnología de las cuerdas se ha movido a través de los siglos hacia la modernidad, hacia nuevos cánones estéticos y comerciales. Cuando los músicos, hace unos cincuenta años, empezaron a buscar sus orígenes, aún no se habían arrinconado del todo las estrategias modernas, sino que, de hecho, se ha buscado un compromiso con el sentido práctico, tanto por parte de de los intérpretes como por parte de los constructores de cuerdas.

Hoy la tripa ya no se sumerge en el aceite de tártaro ni se vende en fajos de treinta cuerdas de dos metros de largo, en el interior de una vejiga de cerdo llena de aceite de oliva. ¿Esto influye en el sonido? Quizás. Hoy disponemos de materiales super-lisos y calibrados hasta el milésimo de milímetro, y así estamos inducidos a buscar la misma calidad tanto en la tripa desnuda como en las cuerdas recubiertas de metal. ¿Esto influye en el sonido? Seguramente. Entonces es necesario saber distinguir entre comodidad y exceso tecnológico: si a nadie le ocurriría querer imponer a una orquesta barroca de hoy una gira en carroza  en nombre del historicismo, ¿por qué querer eliminar los procedimientos químicos  o las máquinas que solo influyen en reducir los tiempos de elaboración de las cuerdas? De la misma manera, ¿tiene sentido frotar con un arco histórico una cuerda inventada en 1950? Puede ser una consciente elección de compromiso, pero también una inconsciente demostración de poca profundización. De todas formas, lo que cuenta sobre todo es la búsqueda apasionada y constante de un resultado, ideal estético (el sonido) o mecánico (la cuerda) de los que solo tenemos descripciones escritas o iconográficas.

La primera diferencia entre el constructor de cuerdas moderno y el antiguo se encuentra ya en el inicio del proceso: antes, su taller se encontraba alejado del pueblo, a menudo cerca de un matadero y de un canal o riachuelo, ya que el cordelero comenzaba a trabajar sobre los intestinos desde el momento de la matanza. Se ocupaba de vaciarlos, lavarlos en el río y de separar la parte útil de las otras membranas y de las partes grasas, en primer lugar ablandándolos por medio de  baños alcalinos en los que se aumentaba  progresivamente la concentración, y más tarde a través de un frotamiento mecánico con caña palustre. Los baños alcalinos estaban constituidos por potasa vegetal (también llamada aceite de tártaro, es decir, cenizas de restos del prensado de uva diluidos en agua), actualmente sustituida por sales alcalinas puras, como el carbonato de sodio. Su función es  facilitar la separación de las otras membranas y de las impurezas, pero la potasa vegetal tenía también otro efecto secundario, un efecto suavizante: de hecho estaba también aconsejada para suavizar la piel (J.Dowland la aconseja para las yemas de los laudistas). No se ha investigado suficientemente si el hecho de que hoy sea tan problemático conseguir de la tripa las torsiones que en el pasado eran usuales, se deba a la sustitución de la potasa por el carbonato de sodio: por otro lado, esta fase de la elaboración no incumbe casi al cordelero, sino a una específica figura profesional. En el último baño se podía añadir un poco de alumbre de roca, que con su propiedad astringente, endurecía ligeramente la tripa para aumentar su resistencia a la tensión .

Una vez lavada y desengrasada, la tripa se cortaba en dos tiras o bien se dejaba entero previo corte único lateral. Después de haber seleccionado, unido y retorcido  los intestinos, y de haber tendido en el telar las futuras cuerdas obtenidas, el telar completo se sometía, en un lugar apropiado, a una acción de blanqueado  a través de una exposición a vapores de anhídrido sulfuroso durante un período que podía llegar a ocho días, durante el cual las cuerdas eran sulfuradas, después ventiladas, nuevamente retorcidas, de nuevo sulfuradas y así sucesivamente. El cordelero seguía, por tanto, la elaboración hasta la confección de la cuerda en tripa desnuda, mientras su eventual revestimiento de hilo metálico correspondía al luthier o al propio músico, así como la elección de las tensiones y  calibres más apropiados.


Cuerdas de tripa - Parte 3


Según una bella hipótesis del violinista y tenor Enrico Onofri la potencia era una verdadera necesidad para los italianos que, como solistas, se confrontaban con la voz potente de los castrati, mientras que en Francia la castración estaba prohibida, y los sopranistas no podían lucir un volumen de sonido semejante. Hay que señalar también, hacia mitades del s.XIX, el caso de los violoncellistas Lindley, Dotzauer y Romberg, cuyo sonido se nos describe como de “tremenda potencia” (“The Strad, 4 abril 1900, carta de A. Broadley). Además, según g. Hart (1875): ):“Strings of immense size were used alike on violins, violoncellos, tenors and double basses. Robert Lindley, the king of English violoncellists, used a string for his first very nearly equal in size to the second of the present time” (Cuerdas de medida inmensa se usaban en violines, violoncellos, violas y contrabajos. Robert Lindley, el rey de los violoncellistas ingleses, usó una cuerda primera muy similar en la medida a una segunda actual).

Un breve repaso de los diámetros históricos que se conocen será útil para aclarar las ideas: (las medidas están expresadas en centésimas de milímetro y se refieren a datos comprendidos entre la mitad del XVIII y el final del XIX)
Violín :I cuerda: de 66  a 73 (3 o 4 filamentos de tripa); II cuerda de 85 a 95; III cuerda de 110 a 124.
Violoncello: I cuerda de 125 a 150; II cuerda de 170 a 200 (los datos máximos son los recogidos en el método de Romberg, 1840).
Guitarra: primera mitad del XIX: I , II y III cuerda como el violín; después: I cuerda 64/67, II cuerda 82/87, III cuerda 104/109.
Viola da gamba bajo inglesa (Talbot 1694-1700): la I cuerda es la II del violín.

Existe un sencillo test para verificar si nuestras cuerdas montadas son las que mejor se adaptan en cuanto a tensión, sonoridad y facilidad de emisión: se trata de elevar o bajar de entonación  la cuerda en cuestión hasta cuando estos parámetros nos satisfagan. Si la entonación encontrada es más aguda que nuestro “ diapasón” habitual, necesitaremos una cuerda más gruesa; si es más grave, una cuerda más fina. Todo esto  en igualdad de  material usado (también de su torsión) entre la cuerda inicial y la resultante.
Siendo iguales los filamentos de tripa, la torsión influye sobre el calibre de la cuerda que se obtendrá, siendo una cuerda más retorcida más gruesa ( y más suave): en una época en la que no existían calibres comerciales sino que  las cuerdas se distinguían sólo por el número de filamentos de que estaban compuestas, encontramos la torsión como factor fundamental para determinar la calidad del producto adquirido.
¿Cómo, entonces, la alta torsión se ha perdido, como olvidada por la actual producción industrial? En realidad, la hemos perdido simplemente por extinción, durante el proceso de industrialización: para su realización la torsión alta requiere una sensibilidad manual y una constante atención tanto en el trabajo sobre el telar como en la rectificación posterior. Es,  por tanto, una característica que puede alcanzarse sólo artesanalmente.
. “Il segreto de’ più abili fabbricatori di queste corde consiste nell’acquistata attitudine, dietro l’operazione giornaliera, per dare ai budelli lisciva più o meno forte, un torcimento e ritorcimento conveniente, per arrestare la solforazione quando conviene, e finalmente nel far tutte le operazioni a proposito. Tutto ciò risulta dall’esperienza, e non può esprimersi con le parole. In questa fabbricazione non seguesi alcun principio fisso, locché sarebbe a desiderarsi”. (Labarraque, 1823).
Giorgio Pirazzi, desde su traslado de Roma a Offenbach en 1780, mantuvo siempre viva la  investigación sobre la tripa, en el intento de resolver los antiguos problemas ocasionados por este material: la sensibilidad  a las variaciones de humedad y la “falsità” de las cuerdas. El nieto, Gustav, fue convencido por el colaborador y amigo de la infancia, Theodor Stroebel, a instalar y mantener un laboratorio químico de investigación y quizás a él le debemos un primer impulso en la práctica del tratamiento de la tripa a través del empleo de sustancias químicas más puras y efectivas que aquellas de derivación natural tradicionalmente empleadas (debemos una gran contribucion en este sentido también  a la empresa Savarez, pero en el s.XX). Siguiendo la tradición cordelera alemana, no se preocuparon, al parecer, de mantener la elasticidad y la suavidad de las cuerdas, probablemente porque las cuerdas más rígidas facilitan en gran manera la introducción de sistemas mecánicos de producción en serie.
Ya a finales del S.XIX, mientras en Italia había empezado la decadencia de la producción artesanal y la emigración, la producción Pirazzi asumía un carácter industrial.

Cuerdas de tripa - Parte 2


El cordelero actual, en cambio, recibe la tripa generalmente ya desengrasada, cortada en bandas y conservada en sal. A diferencia de su antepasado controla su elaboración hasta el eventual revestimiento de la cuerda con hilo metálico, ocupándose también de formar el set Standard para cada instrumento, incluso proponiendo diferentes tensiones. Ya en 1900, A. Broadley  en The Strad lamentaba: “At the present time the matter of string thickness seems to rest entirely with the makers, the player has practically to take what is given to him” (Actualmente el problema del aclibre de las cuerdas parece completamente  ancomendado a los constructores; el músico puede sólo tomar lo que le viene dado).
El cordelero actual  comienza por desalar y rehidratar la tripa, después lo somete a algunos baños alcalinos, incluida la acción blanqueante de agua oxigenada o peróxido de sodio, en sustitución de la exposición a vapores sulfurosos. A continuación, los intestinos se unen en haces paralelos (de la cantidad de hilos utilizados depende el calibre resultante) y anudados por loa extremos para después ser retorcidos y colocados en el telar para su secado.
“No se ha investigado quizás de manera definitiva  por qué los antiguos cordeleros hacían durar la operación de blanqueado – la cual en realidad se completaría en cuestión varias de horas de exposición a los vapores de anhídrido sulfuroso- incluso varios días, hasta ocho.”  (Mimmo Peruffo, Recercare, IX 1997). Muchos alertan del riesgo de este procedimiento, que arriesga, si no se realiza con suficiente control, dejar el intestino inservible. “La acción del vapor de azufre es indispensable para obtener buenas cuerdas musicales, pero hay que saber reconocer el momento de detenerla misntras las cuerdas mantengan su resistencia: simplemente una cuerda  poco sulfurada tiene menos resistencia” (La barraque, 1823). Galeazzi desaconseja las cuerdas demasiado blancas, Bonn (1885) nos dice que este procedimiento puede ser muy dañino para la tripa, de forma que lo limita a un ciclo de cinco horas. Las grandes empresas, que a lo largo del s.XX han descubierto e introducido procedimientos químicos para aligerar y simplificar las operaciones, lo han hecho sin un particular interés por mantener la elasticidad de la cuerda, como más adelante se explicará. “Sólo recientemente se ha empezado a creer que este laborioso e incómodo procedimiento ocasione  en la tripa algo más que un banal –y quizás inútil- blanqueado del material […] : la probable formación de puentes con átomos de azufre entre las largas cadenas de colágeno –el pricipal constituyente de la tripa- de forma que incremente las propiedades elásticas en detrimento de las plásticas” (M. Peruffo, 1997). Lo que resulta cierto es que un procedimiento de este tipo actualmente incrementaría mucho el precio de las cuerdas, y si en el s. XVIII mantener un laúd costaba más que mantener un caballo (Matteson, 1732), el músico actual no estaría dispuesto a gastar en cuerdas más de lo que gasta en mantener su vehículo.

La “protocuerda” se coloca en el telar y se retuerce, varias veces, antes de dejarse secar. La torsión es, probablemente, el factor más relevante para determinar la sucesiva tipología y cualidad de la cuerda. Una cuerda se considera generalmente de baja torsión si presenta un ángulo de torsión igual o inferior a 30 ; de media torsión con un ángulo en torno a 45 ; de alta torsión con un ángulo igual o superior a 60  (ángulos medidos en la cuerda a reposo).
El “cantino” del laúd representa para la cuerda una situación extrema, ya que trabaja al límite de la tensión de rotura: para poder tener bajos sonoros se adoptaba la máxima largura vibrante posible en relación con el diapasón (afinación) del instrumento  y  la resistencia de las cuerdas.
En el caso del “cantino” la cuerda utilizada debe poder tener la máxima resistencia tensante posible, aunque sea en detrimento de la elesticidad: pueden emplearse, por tanto sólo cuerdas de baja torsión (más robustas que las de torsión alta), con añadidos de tratamientos químicos para robustecerlas más (para J. Dowland -1610- los “cantini” deben notarse “pinchosos” con el pulgar y cortados con las dientes deben romperse limpiamente, sin deshilacharse). Con frecuencia, en la realización de laúdes copia de instrumentos de época no se tiene en cuenta el límite que supone la tensión de rotura de la tripa en la selección de la largura vibrante. Nos hemos limitado a copiar la del original, el cual  a lo mejor se utilizaba con una afinación mucho más baja que la nuestra. Efectivamente, antes era variable el diapason adoptado (no sólo a lo largo de los años, sino también en relación con la zona) mientras la cuerda era siempre la misma (extraída de un único intestino de cordero), por tanto el correspondiente parámetro variable era la largura vibrante. Ocurre, por tanto, que en algunos instrumentos resulta simplemente imposible, según  los diapasones comúnmente  adoptados en la actualidad, usar tripa para el cantino, y se ven obligados a adoptar el nylon o el carbonio que permiten una resistencia más elevada que la tripa.
Los “cantini” de violín y violoncello pueden, en cambio, pueden buscar un mayor equilibrio entre torsión y resistencia tensante: para ello son muy apropiadas las cuerdas de tensión media. Todas las demás cuerdas, para tener la misma capacidad sonora, deben ser de torsión alta.

Cuanto más retorcida está la cuerda más suave y elástica es, proporcionando una respuesta más rápida, más armónicos, un sonido más redondo y empastado, menos nasal y “cristalino”. Es importante recordar que, para obtener una igualdad de sensación táctil (equal feeling), al probar una cuerda más torsionada hay que aumentar el diámetro respecto a una de torsión media: efectivamente, siendo más blanda y vibrátil, no pierde nada  en cuanto a facilidad de emisión, incluso en los pianissimi, aparte de que una cuerda más gruesa, tiene la ventaja de ser más potente.
Pero, ¿es historicista la potencia? Leyendo los testimonios de la época, en 1702 el embajador francés Raguenet se asombró de la potencia de sonido de los italianos, y a su vuelta a Francia, llegó a pensar que los instrumentistas franceses tocaran con sordina.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Características de la guitarra flamenca



La guitarra flamenca es una de las variantes más extendidas en todo el mundo de la guitarra española. Aunque en apariencia es casi idéntica a la guitarra española, la guitarra de flamenco presenta una serie de peculiaridades que la distinguen. La guitarra de flamenco es algo menos sonora y ofrece menos volumen que la guitarra española tradicional, pero produce un sonido más percusivo y brillante.

La guitarra flamenca es una de las variantes más extendidas en todo el mundo de la guitarra española. No en vano, el flamenco es muy popular en los cinco continentes, y de hecho, está considerado actualmente por la UNESCO como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.
Aunque en apariencia es casi idéntica a la española, la guitarra de flamenco presenta una serie de peculiaridades tanto en su aspecto exterior como en su sonido que te permitirán identificarla de forma más o menos rápida. Una de ellas es su caja, generalmente un poco más estrecha que la de la guitarra tradicional, hecho que hace mucho más cómoda y ágil su ejecución, y que la ha convertido en la variante preferida por muchos guitarristas.

Otra de las diferencias, si te fijas, es que sus cuerdas están un poco más cerca del diapasón, lo que permite al guitarrista ejercer menos presión sobre éste, y concentrar así la mayor parte de su energía en la mano encargada del rasgueo, normalmente la derecha (en caso de que el guitarrista sea diestro).
Otro aspecto que debes tener muy en cuenta son las maderas empleadas para su construcción. En la elaboración de la guitarra flamenca predominan maderas como el ciprés, el palosanto o el sicomoro para los aros y el fondo, mientras que la tapa suele ser de abeto alemán. La elección de una madera u otra dependerá de los gustos y necesidades del propio guitarrista, pues además de presentar un aspecto y color distintos, cada una de ellas posee un sinfín de matices diferentes. Por último, su roseta cuenta con una capa protectora que puede estar colocada tanto encima como debajo de la misma, y que protege a la madera de los rasgueos y golpes tan frecuentes en la música flamenca.

A nivel de sonido, la guitarra flamenca también posee una serie de características especiales. La guitarra de flamenco es algo menos sonora y ofrece menos volumen que la guitarra española tradicional, pero produce un sonido más percusivo y brillante, propiedades que le permiten adaptarse mucho mejor a las exigencias del flamenco.

Es obvio que el sonido y el tacto de una guitarra flamenca son distintos a los ofrecidos por una guitarra clásica española. Ni mejores ni peores, simplemente distintos, con sus ventajas y sus inconvenientes. No obstante, algunos expertos también afirman que no existen tantas diferencias entre un modelo u otro como sí en el estilo de los guitarristas. Y es que no hay duda de que muchos llevan el flamenco en la propia sangre.



sábado, 27 de abril de 2019

Montgomery, John Leslie 'Wes' (1925-1968) - Parte 5


Después de la grabación del disco, Wes se trasladó a Indianápolis para consultar a sus médicos la razón de sus dolencias cardiacas. Algunas fuentes biográficas señalan que el guitarrista había tomando nitroglicerina para su corazón y su cuerpo la había rechazado, pero lo cierto es, en cualquier caso, que Wes Montgomery falleció el 15 de junio de 1968 de un repentino ataque al corazón. Se acabó la vida del músico y nació su leyenda.

Entre sus discos póstumos abundaron los que recogían sus actuaciones en directo. Entre ellos destacan Impressions y Solitude, álbumes grabados el 27 de marzo de 1965 en Francia, durante su gira europea, y publicados por el sello Affinity. Solitude, una auténtica obra maestra, incluía temas como “For Django”, “Here’s Thet Rainy Day” o el clásico “Round Midnight”, con la colaboración especial del saxofonista Johnny Griffin.

Wes Montgomery, la innovación tras Charlie Christian

Wes Montgomery se presentó como heredero de Charlie Christian, guitarrista de la orquesta de Benny Goodman y uno de los músicos más innovadores del jazz en esta disciplina, aunque su evolución llegó hasta el punto de crear una nueva forma de tocar la guitarra; con un estilo basado en la progresiva ejecución de octavas que tenían su expresión tanto en la presentación de melodías como en la improvisación de los temas. De hecho, a su muerte, el famoso crítico de San Francisco, Ralph Gleason, aseveró que Wes había sido lo mejor que le había sucedido a la guitarra tras Charlie Christian, con el beneplácito, claro está, de Django Reinhart y Tal Farlow, representantes de otros estilos.

No obstante, en un contexto similar al de Wes y también a principios de los años cincuenta, se produjo una importante cosecha de músicos que revolucionaron la concepción de la guitarra en el jazz. Fueron nombres como Barney Kessel, Jimmy Raney, Kenny Burrel o Jim Hall. Hay que apuntar, de todos modos, que Wes Montgomery fue siempre considerado el más relevante de todos ellos y uno de los grandes guitarristas de jazz de todos los tiempos, aunque su temprana muerte le privara de conseguir cotas más altas en su carrera musical. Su técnica ha sido referida como sincopada, llena de swing y ornamentos vistosos y estilística, envuelta, cómo no, dentro de una sofisticada armonía, cargada de intelectualidad, pero también de sencillez interpretativa.

Un problema en el desarrollo de su virtuosística técnica fue la producción a la que le sometió Creed Taylor, quien adivinó tras los modos innovadores del guitarrista un filón del que extraer buen partido comercial; circunstancia que disgustó al propio Wes. En este sentido y durante su etapa con CTI (tal vez la más floja de su carrera), Taylor inundó sus discos de arreglos de cuerda y temas lentos y comerciales. Su temprana muerte dejó al jazz huérfano de uno de sus mayores talentos, aunque según muchos críticos, como Gary Giddins, severamente desperdiciado. Efectivamente, el propio Wes se lamentaba, en entrevistas que concedió a distintos medios, de los resultados que obtenía con su música, a menudo poco satisfactorios.

La muerte de Wes, fue sólo una desaparición relativa del guitarrista para la industria del jazz, pues pronto aparecería en escena George Benson, un joven músico llamado a seguir el modelo de Montgomery a la perfección. Su dirección comercial sobrepasó la de Wes, a quien agradeció su magisterio en una composición incluida en uno de sus primeros discos, Blue Benson, titulada ”I Remember Wes”. Aparte de la evidente influencia de Wes en Benson, deben mencionarse otros guitarristas situados también en la estela de Montgomery, como Pat Martino o, mucho después, Stanley Jordan, que se hizo inmensamente popular con la técnica del tapping, mezclada sabiamente con las octavas al estilo de Wes.


Wes Montgomery fue indudablemente el mejor exponente de la guitarra en el jazz de los años sesenta.

Discografía

Fingerpickin’, Pacific Jazz, 1958.
New Concepts in Jazz Guitar, Riverside, 1959.
The Incredible in Jazz Guitar of Wes Montgomery, Riverside, 1960.
Movin’ Along, Riverside, 1960.
Montgomeryland, Pacific Jazz, 1960.
So Much Guitar!, Riverside, 1961.
Full House, Riverside, 1962.
Boss Guitar, Riverside, 1963.
Fusion! Wes Montgomery with Strings, Riverside, 1964.
Guitar on the Go, Riverside, 1965.
Movin’ Wes, Verve, 1965.
Bumpin’, Verve, 1965.
Going’ Out To my Head, Verve, 1966.
Tequila, Verve, 1966.
Easy Groove, Pacific Jazz, 1966.
California Dreaming, Verve, 1967.
An Day in the Life, A&M, 1967.
In the Wee Small Hours, Riverside, 1967.
Kismet, Pacific Jazz, 1967.
Down Here on the Ground, A&M, 1968.
Road Song, A&M, 1968.
Portrait of Wes Montgomery, Pacific Jazz, 1968.
This Is Wes Montgomery, Riverside, 1968.
Round Midnight, Riverside, 1968.
Willow Weep for Me, Verve, 1969.
Panorame, Riverside, 1969.
Pretty Blue, Milestone, 197?
Greatets Hits, A&M, 1970.
Eulogy, Verve, 1970.
Wes Montgomery (Golden Archive Series), MGM, 1970.
Just Walkin’, Verve, 1971.
While We’re Young, Milestone, 1972.
Wes Montgomery and Friends, Milestone, 1973.
The History of Wes Montgomery, Verve, 1972.
Return Engagement, Verve, 1974.
Beginnings, Blue Note, 1976.
Groove Brother, Milestone, 1979.
Yesterdays, Milestone, 198?
The Alternative, Milestone, 198?
Encores, Milestone, 1983.

Ricardo Pérez Virtanen


http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=montgomery-john-leslie-wes

viernes, 26 de abril de 2019

Montgomery, John Leslie 'Wes' (1925-1968) - Parte 2




También para Riverside y con la producción de Keepnews, el guitarrista grabó comofreeland algunos buenos discos, caso de Work Song (con el cornetista Nat Adderley) y West Coast Blues (con el saxofonista Harold Land). Además, y de nuevo de la mano de Cannonball Adderly, grabó con el grupo The Poll Winners, del contrabajista Ray Brown, una vez que Shelly Manne y Barney Kessell se habían marchado. Indudablemente, Wes era un recambio de lujo para la guitarra de Kessel. El disco se tituló Cannonball Adderley and the Pollwinners (1960) y contó con la colaboración de Victor Feldman, al piano y Louis Hayes, a la batería. Al margen de estos significativos trabajos, Wes publicó otro disco en solitario, Movin' Along (1960), del que sobresalían temas como “Tune Up” y la balada “Body and Soul”, sencillamente magistral. Por otro lado, volvió a reunirse con sus hermanos a finales de 1960 para grabar The Montgomery Brothers, en el sello Fantasy y, en los dos años siguientes, publicaron los discos de estudio Grooveyard (1961), Love Walked In (1961), donde colaboró el pianista ciego George Shearing, y el álbum directo The Montgomery Brothers in Canada, grabado en Toronto, que incluía los conocidos standars “Angel Eyes” y “On Green Dolphin Street”.

En 1961 editó otro trabajo en solitario, So Much Guitar, junto a Hank Jones (piano), Ron Carter (contrabajo) y Les Humphries (batería), en el que destacaron las piezas “Cottontail” y “Something Like Bags”. A finales de ese mismo año, se unió al mejor vibrafonista de la historia, Milt Jakson, y de tan próspera reunión surgió el elepéBags Meets Wes (1962), donde también participó el trío formado por Wynton Kelly, Sam Jones y Philly Joe Jones, que ejercieron de perfectos parteners de dúo principal. 

En definitiva, fue un disco esencial para ambos músicos que incluía temas de la variedad de “Stablements”, “Stairs to the Stars” o “Delilah”. Instalado ya en la cumbre del jazz norteamericano, el guitarrista logró reunir en 1962 un quinteto de auténtico lujo -Johnny Griffin, Wynton Kelly, Paul Chambers, Jimmy Cobb y el propio Montgomery- para grabar en vivo y en California, Full House, otro álbum imprescindible en su discografía.

Hacia 1963, Wes ya había disuelto el grupo con sus hermanos y regresó a Nueva York, esta vez para grabar Boss Guitar, otro disco magnífico en el que participaron Mel Rhyne y Jimmy Cobb, baterista que acababa de abandonar el grupo de Miles Davis. Al poco tiempo, Cobb fue sustituido por George Brown y la nueva formación publicó los álbumes Guitar on the Go y Portrait of Wes. El trío se estabilizó y adquirió una gran proyección en los EE.UU. y Europa hasta que, en 1965, Wes abandonó el grupo y se unió de nuevo a Wynton Kelly, Cobb y Chambers; miembros todos ellos del quinteto de Miles y colaboradores de lujo para los discos del guitarrista.

Los años de Verve: camino de la comercialidad

El primer trabajo de la nueva etapa, especialmente fructífera, de Wes Montgomery con el sello Verve (1964-1966) fue el elepé Movin'. Grabado en noviembre de 1964, Movin' contó con la colaboración de una gran orquesta, más el trío ‘básico’ formado por Bobby Scott (piano), Bob Crannshaw (contrabajo) y Grady Tate (batería). De los temas presentados, fueron especialmente llamativos “Caravan” -en una versión maestra-, “Movin’ Wes Part I” o la delicada obra “Senza Fine”, prueba evidente de la sensibilidad del guitarrista. El disco otorgó a Wes un merecido reconocimiento; la crítica lo ensalzaba y el público lo votaba en revistas especializadas como uno de los músicos más sobresalientes del panorama jazzístico.


Montgomery, John Leslie 'Wes' (1925-1968) - Parte 1


Músico norteamericano, guitarrista y compositor, nacido en Indianápolis el 6 de marzo de 1925 y fallecido en la misma ciudad, el 15 de junio de 1968. Ganador de un premio Grammy en 1967, fue uno de los más grandes guitarristas de jazz de todos los tiempos y su técnica de octavas sucesivas fue clave para el desarrollo de la guitarra moderna.



Primeros pasos. The Montgomery Brothers

Wes Montgomery es un caso clásico de músico tardío. Comenzó a estudiar guitarra a los diecinueve años siguiendo la estela de Charlie Christian, el guitarrista de moda en aquel tiempo, aunque su particular empeño le llevó muy pronto a desmarcarse de todos los modelos vigentes y a crear un estilo distinto a los conocidos hasta entonces. Resultó peculiar su original manera de tocar en la que utilizaba el pulgar en vez de la púa y aplicaba sucesivas escalas de octavas tanto para crear melodías como para improvisar.

Montgomery fue un músico autodidacta que, aunque apenas sabía leer música, poseía un oído excepcional y una perseverancia admirable que le permitieron, muy pronto, lograr reconocimiento en los ambientes jazzísticos. En 1948, surgió la oportunidad de entrar en la orquesta de Lionel Hampton, donde coincidió con músicos de la talla de Fats Navarro, Milt Buckner o Charlie Mingus y acompañó, entre otros, al cantante Sonny Parker. Al tiempo que tocaba con Hampton, ingresó en el grupo de Milt Buckner, donde permaneció hasta 1950 y donde fue bautizado con el apelativo de “reverendo” por su nula predisposición a la bebida y a las drogas.

Tras estas primeras experiencias musicales, regresó a su ciudad natal junto a su familia y allí encontró empleos complementarios en la radio local y en un bar nocturno. Fue a partir de 1957 cuando junto a sus hermanos, el vibrafonista Buddy y el contrabajista Monk, Wes formó el grupo Mastersounds, al que se unieron Richie Crabtree (piano) y Benny Barth (batería). La formación grabó dos elepés para el sello Pacific Jazz -The Montgomery Brothers y Montgomeryland- entre 1958 y 1959. Circunstancialmente, el grupo se amplió con la llegada del jovencísimo trompetista Freddie Hubbard, los saxofonistas Wayman Atkinson y Alonzo Jonson o el baterista Paul Parker para dar lugar a The Montgomery Brothers Plus Five Others, banda que firmó la grabación de Fingerpickin', un disco magnífico cargado de chispa y maestría en el que se escuchaban canciones como “All the Things You Are” o el electrizante tema de Parker, “Billie’s Bounce”. El álbum, en el que Montgomery ejecutó de forma completa el ciclo de octavas sucesivas tan característico en todas su obras, representó un certero tour de force del guitarrista.

Los años de Riverside

La llegada de Canonball Adderley a Indianápolis en 1959 representó otro revulsivo importante para proyectar la carrera internacional de Montgomery. Después de que Wes grabara A Good Git-Together, acompañando al cantante Jon Hendricks, el popular saxofonista se mostró encantado con el sonido y el estilo del guitarrista. La mediación de Adderley resultó providencial para que el productor Orín Keepnews, del sello Riverside, escuchara el quehacer de Montgomery, quedara igualmente prendado de su modo de tocar y le contratara. Lo cierto es que Orín le facilitó varios trabajos, como The Wes Montgomery Trio (junto al organista Mel Rhyne y el baterista Paul Parker) o una reunión estelar de músicos bajo el tutelaje del guitarrista, que dio como resultado The Incredible Jazz Guitar of Wes Montgomery; uno de los discos más logrados de Montgomery en el que se podía escuchar aTommy Flanagan y a los hermanos Percy y Al Heath. Estos trabajos lograron que Wes Montgomery apareciese como el guitarrista más votado del año 1960 en la revista Down Beat. A partir de este momento, el reconocimiento del guitarrista como una de las grandes promesas del jazz se proyectó también en otras publicaciones musicales como Billboard, y llegó incluso a los semanarios de información general, completamente alejados del circuito jazzístico, como Time oNewsweek. Por entonces, Wes editaba para Riverside The Incredible Jazz Guitar of Wes Montgomery, álbum que incluía temas tan sugerentes como “Mister Walker”.


Montgomery, John Leslie 'Wes' (1925-1968) - Parte 4


También en 1966, Wes realizó una exitosa gira por Europa, acompañado por Harold Mabern, Arthur Harper y Johnny Lovelace, esto es, los músicos que le habían acompañado en su gira del año anterior y que, en París, grabaron en vivo el inolvidable Solitude. De su actuación en el famosísimo "Ronnie Scott Club" de Londres, se extrajo un formidable disco (Live at Ronnie Scott’s, publicado años después bajo la supervisión de Creed Taylor) que cosechó un gran éxito de crítica. En aquel tiempo, además, Wes colaboró con el saxofonista y arreglista norteamericano Oliver Nelson, que en esta ocasión se encargó de arreglar y dirigir la grabación de The Dynamic Duo, un intenso dúo del guitarrista con el organista Jimmy Smith. El disco, ornamentado con una gran orquesta que envolvía su guitarra de terciopelo, incluía temas como “James and Wes” o “Down by the Riverside”. Aún con Jimmy Smith firmaría ese mismo año un trabajo -en quinteto- titulado Further Adventures of Jimmy and Wes, que puso fin a su etapa con el sello Verve.

CTI y Creed Taylor. Su prematura muerte

La tercera etapa en la discografía de Wes Montgomery se inició en 1967 cuando el guitarrista fichó por el sello A&M/CTI y se encomendó, desde entonces, a la producción de Creed Taylor; un personaje peculiar que había conseguido impregnar esta firma discográfica de un carácter novísimo en el jazz de los años setenta, huidizo de su lado más ortodoxo y próximo a nuevas tendencias, como el soul jazz, el funky o la balada comercial, para producir trabajos que además siempre se acompañaban de un exceso de orquesta de cuerdas y viento. Wes sólo pudo grabar tres elepés con Taylor, ya que la muerte le sorprendió de forma repentina a los 46 años de edad y en el momento álgido de su carrera. El primero de estos discos, A Day in the Life, contó con las colaboraciones de Herbie Hancock (piano), Ron Carter (bajo habitual del sello CTI) o Ray Barretto (percusión), entre otros, además del acompañamiento de una orquesta. El disco incluyó grandes temas como “California Nights” o “Willow For Me”, aunque también abundaron otros de un carácter mucho más comercial, caso de “When a Man Loves a Woman” o el clásico de The Beatles “Eleanor Rigby”.

Entre finales de 1967 y principios de 1968, el guitarrista editó Down Here on the Ground, un disco muy similar al trabajo anterior y grabado con los mismos músicos, más alguna brillante incorporación como la de Mike Mainieri (vibráfono) o Hubert Laws (flauta). En el disco destacaron canciones muy populares como “Georgia in my Mind”, el tema de Schiffrin “Down Here on the Ground” o las versiones algo comerciales de las piezas de Bacharach, “The Fox” y la conocidísima “I Say a Little Prayer”.

El último trabajo de estudio de Wes Montgomery fue Road Song, grabado en mayo de 1968 y, como los discos anteriores, con arreglos para orquesta de Don Sebesky (quien también se ocuparía en el futuro de arreglar algunos discos de George Benson). A la preparación del álbum, que repitió la nómina de músicos de A Day in the Life y Down Here on the Ground, Wes incorporó algunas brillantes adquisiciones, como Hank Jones (piano) o Richard Davis (contrabajo) y, entre las muchas composiciones destacadas, despuntaron clásicos como “Fly Me to the Moon”, curiosidades del tipo de “Greensleeves” o nuevas reinterpretaciones de temas de The Beatles (“Yerterday”).


Montgomery, John Leslie 'Wes' (1925-1968) - Parte 3


En mayo de 1965, con Roger Kellaway al piano en sustitución de Scott, Wes grabóBumpin', un disco similar al anterior en el que imperaban los temas a medio tempo y con un exceso de orquesta. Las versiones de “A Quiet Thing”, “Con Alma”, “A Shadow of Your Smile” o “Here’s That Rainy Day” mostraban claramente el camino que seguía el innovador guitarrista con respecto a las modas más influyentes de aquellos años, donde el jazz fluctuaba entre la “libertad controlada” del quinteto de Miles y el free jazz que tomaba cuerpo en algunos músicos como Ornette Coleman.

Tras un breve paréntesis, que incluyó una gira por los EE.UU., Wes se reunió con el trío del pianista Wynton Kelly (Kelly, Chambers y Cobb), y de esta experiencia surgieron dos magníficos álbumes grabados en el "Half Note" de Nueva York durante el verano de 1965: Smokin' at the Half-Note y Willop Weep for Me. 

Poco tiempo después, en el mes de diciembre, Wes entró en el estudio para grabar uno de los elepés más importantes de su carrera musical: Goin' Out of my Heat, que en 1966 fue galardonado con un premio Grammy. Para el álbum, Wes contó con la colaboración del pianista de Miles Davis, el jovencísimo Herbie Hancock, además delfreelance francés George Duvivier, el batería Graddy Tate y una importante orquesta de vientos. El resultado fue un disco magnífico, grabado sólo cuatro años antes de la repentina muerte del guitarrista, con el que Wes alcanzó el cénit de su carrera y el total reconocimiento en el ámbito del jazz y de la música norteamericana. Entre los temas sobresalientes que incluía el elepé, destacaron “O Morro”, los blues “Naptown Blues” y “Twisted Blues”, la balada “It Was a Very Good Year” o el que daba el título al trabajo, “Goin’ Out of My Heat”.



Los dos siguientes álbumes con Verve -Tequila y California Dreaming- también se encuentran entre lo más destacado de la discografía de Montgomery. Tequila contó con la participación de George Devens, Ron Carter, Ray Barretto y Graddy Tate y se convirtió, a la postre, en uno de los trabajos más importantes del guitarrista en toda su carrera. Fue un disco íntimo y majestuoso con piezas como “Little Chid (Daddy Dear)”; “What the World Needs Now Is Love” y “Wives and Lovers” -ambas deBacharach de quien Wes era un ferviente seguidor-; “The Big Hurt” o el tema deJobim “How Insensitive”, impregnadas de toda la técnica y sensibilidad del guitarrista. El tema que daba título al álbum, “Tequila”, una canción en el ámbito del rock’n roll, también fue excelentemente versioneada por Wes. Por otro lado,California Dreaming, un álbum algo inferior que el anterior pero en una línea similar, contó con el equipo musical básico de Tequila, aunque se introdujeron algunos cambios, como la sustitución de Carter por el contrabajista Richard Davis o la incorporación de los guitarristas Casamenti y Pizzarelli. La estrella del disco fue indudablemente el tema “California Dreaming”, popularizado en los sesenta por el grupo californiano The Mamas and the Papas.


jueves, 25 de abril de 2019

GUIA PARA HACER TARUGOS O ESPIGAS DE MADERA

Los Cuentos de Fontanarrosa: Capítulo 07





Los cuentos de Fontanarrosa fue un ciclo de unitarios que se emitió semanalmente por Canal 7 durante el año 2007. Se trató de 33 episodios basados en los cuentos de Roberto Negro Fontanarrosa, llevados por primera vez a la pantalla con la adaptación del guionista Rodrigo Grande, con producción de Coco Sily, Daniel Aráoz y Javier Nir.

Algunos de los actores invitados fueron: Enrique Pinti, Mirta Busnelli, María Fiorentino, Lola Berthet, Hilda Bernard, Marcos Mundstock, Atilio Veronelli, Ulises Dumont, Tina Serrano, Norma Pons, Luis Machín, Mex Urtizberea, Héctor Bidonde, Lidia Catalano, Jorge Guinzburg y Rubén Rada, entre otros.


miércoles, 24 de abril de 2019

Los Cuentos de Fontanarrosa: Capítulo 08





Los cuentos de Fontanarrosa fue un ciclo de unitarios que se emitió semanalmente por Canal 7 durante el año 2007. Se trató de 33 episodios basados en los cuentos de Roberto Negro Fontanarrosa, llevados por primera vez a la pantalla con la adaptación del guionista Rodrigo Grande, con producción de Coco Sily, Daniel Aráoz y Javier Nir.

Algunos de los actores invitados fueron: Enrique Pinti, Mirta Busnelli, María Fiorentino, Lola Berthet, Hilda Bernard, Marcos Mundstock, Atilio Veronelli, Ulises Dumont, Tina Serrano, Norma Pons, Luis Machín, Mex Urtizberea, Héctor Bidonde, Lidia Catalano, Jorge Guinzburg y Rubén Rada, entre otros.

martes, 12 de marzo de 2019

La Madera - Parte 4

ABIÓTICAS.

Fuego.

La madera es un material combustible, sin embargo tiene un buen comportamiento frente al fuego debido a:

La humedad intensa hace descender la temperatura y aumentar tanto las características mecánicas, como el tiempo de resistencia.
Baja conductividad térmica.
Lenta carbonatación.

Agentes atmosféricos.

Los agentes atmosféricos son capaces de modificar las características de la madera principalmente:

La radiación solar que degrada la lignina oscureciendo la superficie expuesta y favoreciendo a largo plazo la aparición de mohos.
La lluvia y el viento eliminan la lignina degradada, agrietándose la superficie que queda expuesta a la humedad.
La higroscopicidad de la madera propicia la acumulación de agua en su estructura fibrosa, hinchando y creando tensiones internas cuando existen vínculos exteriores que cortan sus movimientos. Al disminuir la humedad, el proceso se invierte, el material merma apareciendo mermas.

Agentes químicos.

En general la madera es muy resistente a los ataques de los productos químicos únicamente algunos ácidos fuertes producen alteraciones en sus fibras. A largo plazo los detergentes y las lejías también degradan su textura superficial.




Agentes mecánicos.

Depende principalmente de su durabilidad frente a los agentes mecánicos de la dureza de la madera. Por ejemplo, en maderas de dureza media utilizados en pavimentos y peldaños, los impactos (tacones) y taladros deforman la superficie y rompen la protección de los tratamientos.

Impregnación de la madera.

El único tratamiento que esta reconocido y normalizado es la impregnación de madera de pino radiata con preservantes CCA, mediante vació y presión. Este tratamiento asegura que la protección es en la masa y no solamente en la superficie.
La norma que regula los tratamientos conformes al uso es la NCh 819 of. 96, de la cual se distinguen 4 grupos:

1° Grupo:
Maderas en contacto o sobre el suelo, tales como: pies derechos, soleras, tapacanes, pisos, forros.
Dosificación: 4 kg de óxidos activos por m3 de madera.

2° Grupo:
Maderas enterradas, con bajo costo de reposición, tales como: cercos,  postes para parronales y cultivos.
Dosificación: 6 kg de óxidos activos por m3 de madera.

3° Grupo:
Maderas enterradas con alto costa de reposición o sumergidas en agua dulce, así como: poste eléctricos, pilotes de casas, muelles.
Dosificación: 9 kg de óxidos activos por m3 de madera.

4° Grupo:
Madera en contacto con aguas saladas o en torres de enfriamiento.
Dosificación: 12 kg de óxidos activos por m3 de madera.



Madera con tratamientos especiales.

Se basan en la impregnación de la madera para eliminar anisotropías y mejorar características mecánicas.

Madera metalizada.
Por inmersión de piezas totalmente secas en un baño de plomo o estaño fundido. (están mas expuestas, resistiendo la intemperie, fuego, radiaciones dimensiónales, etc.).
Madera bakelizada.
Por inmersión en bakelita añadiendo propiedades eléctricas (conductividad). Uso especifico en industrias.

Madera con urea.
Evita acciones de hongos y xilófagos, y evita fendas de desecación. Por riego en las capas exteriores. Ablanda la madera, pero cuando seca se le puede dar la misma forma anterior. Si se aumenta a grados elevados la impregnación de urea, la madera adquiere propiedades plásticas. (urea útil para deformar la madera).

Madera apropiadas:

Arce
Roble
Nogal

LA MADERA SE CONSERVA MEJOR EN AGUA.


TÉCNICAS DE ACABADO


El acabado de la superficie de la madera consiste en proteger la madera de los agentes exteriores que perjudican su estructura y provocan que se pudran prematuramente.
Éste tratamiento se realiza mediante la aplicación de pinturas, barnices u otros materiales similares. Además de darle protección realza el aspecto estético del trabajo en general.

Teñir la madera.

Los tintes sirven para intensificar los colores naturales, rebajar el impacto de las vetas o igualar el tono de distintas piezas de la misma madera. Gracias a los tintes, la madera común puede imitar los tonos de materiales más valiosos y es posible dar un aspecto antiguo o rústico a los muebles nuevos.

Barnices.

El barniz es uno de los acabados tradicionales para la madera. A diferencia de las ceras y aceites, los barnices crean una auténtica capa protectora impermeable, protegiendo a la madera de los agentes externos y de pequeñas erosiones.

Barniz de goma laca.

 Es llamado también pulimento francés porque, aunque el uso de la laca se remonta al antiguo Egipto, fue en la Francia del siglo XVlll donde se popularizó esta técnica. También se conoce cómo barniz de muñequilla. Éste se obtiene disolviendo la secreción de un escarabajo en alcohol etílico. Se puede comprar en escamas, que se disuelven en alcohol etílico, o listo para usar. Aunque se puede usar con la brocha, este barniz se aplica tradicionalmente con una almohadilla de algodón que permite extender finísimas capas de la laca sobre la madera.
  
Barnices sintéticos.

 El barniz sintético se aplica de forma parecida a las de las pinturas sobre madera, aunque hay que tener en cuenta que es un recubrimiento transparente, por lo que la superficie a pintar debe estar perfectamente preparada.


INSTITUTO PROFESIONAL
DUOC / UC.
ESCUELA DE INGENIERIA EN CONSTRUCCION.
SEDE ALAMEDA.

INFORME SOBRE MADERA
Curso: Materiales de Terminación.


La Madera - Parte 3

DESTRUCCIÓN DE LA MADERA


A parte de los agresivos normales a cualquier material, al ser la madera un material vivo, sufre acciones de tipo biológico.

En construcción afectan principalmente los hongos, xilófagos, fuego, y los efectos de la intemperie. Los bióticos, o seres vivos que se alimentan de las sustancias contenidas en la madera o de las propias fibras, y los abióticos(no vivos) que producen alteraciones en ellas.


BIOTICAS.


Hongos.

Son organismos vegetales sin clorofila que se reproducen por esporas que transportadas por el viento infectan la madera. ACELERAN EL PROCESO DE PUDRICIÓN DE LA MADERA. Se alimentan de sustancias almacenadas en la madera, especialmente del almidón, pero no de fibras estructurales.

Para desarrollarse necesitan:

Alimento (celulosa, lignina). Si se alimentan de lignina pierde resistencia
Aire (necesario para su ciclo vital).
Humedad (al menos 20%).
Temperatura adecuada (2 – 40 ºC)

Mohos y hongos cromógenos.

Seres bióticos solamente afectan a la tonalidad de la madera, no a su resistencia. Necesitan un alto contenido en humedad, fructificando en pequeños cuerpos en forma de botella que perfora incluso la capa de pintura.

Merulius lacrimans (hongo domestico).

Se desarrolla en masas blancuzcas algonodosas con exudaciones que caen en gotas. También pueden tener color grisáceo. Necesitan una alta humedad. Para prevenir, se necesita una ventilación adecuada. (proceso muy rápido)

Ceratostomella.

Pudrición verde, azul. Ataca a las células de reserva, pero no afecta a tejidos leñosos ni a su resistencia. Sin problemas en construcción, pero los hongos no van solos.

Madera pasmada (atacada por hongos).

Madera que ha sufrido pudrición por una especie heterogénea de hongos con velocidad variable. Con bastante colorido, con líneas o vetas de color oscuro que son los limites entre las clases de hongos.
INÚTILES EN CONSTRUCCIÓN

Pudriciones.

Corresponden al estado residual de las fibra de la madera, después de haber sido consumidos por determinados hongos.

Polyporus sulphureus (pudrición parda).

Pudrición parda, prismática y seca. Ataca a la celulosa dejando residuos de lignina. Cuando la madera ha perdido en 10 – 20% de su peso, pierde el 90 – 95% de su resistencia mecánica (se vuelve como el corcho), alcanzando una fragilidad tal que rompe fácilmente en formas paralepipedas, incluso se transforma en polvo al ser presionada con los dedos.
Polyporus borealis (pudrición blanca).

Pudrición blanca, corrosiva, cavernosa. Ataca a la lignina (se descapa la madera). Necesita contenidos de humedad muy elevados (30 – 60 %) por lo que aparecen en maderas próximas al suelo, empotradas, en sótanos, bajo cubierta no ventilados. La madera pierde totalmente su resistencia.

Coniophora cerebella.

Color pardo. Ataca en ambientes húmedos a la madera insuficientemente desecada. También de estructura algodonosa, tiene forma de laminas bien diferenciadas de color rojizo que degeneran en colores negruzcos.
Requieren elevados contenidos de humedad, aunque resisten, en estado latente en periodos de sequía. Se desarrollan preferentemente en elementos situados en el exterior y en la madera insuficientemente desecada.

Insectos  xilófagos.

Son insectos cuyas larvas se desarrollan en el interior de la  madera, alimentándose de ella a lo largo de galerías longitudinales. Se manifiestan por ligeros hinchamientos superficiales y sobre todo por los taladros  de los insectos adultos al acceder al exterior. Por la forma y dimensiones de estos orificios se conoce el tipo de insecto.

Polillas (lyctus lincornia).

Perfectamente aclimatados en nuestro país, a pesar de provenir de climas tropicales. Atacan principalmente los parquets, muebles y revestimientos, en especial los de roble. Sus conductos siguen, preferentemente el sentido de las fibras y están llenos de polvo fino, salen al exterior a través de un orificio de salida de 1,5 mm.

Carcoma pequeña (Anobium punzatum).

Atacan preferentemente la albura de todas las maderas de construcción, muebles, obras de arte,... Siempre que exista humedad y temperatura moderada. Los conductos de forma irregular, están llenos de polvo y excrementos. Emergen a través de múltiples orificios de 1 a 2 mm diámetro.
Carcoma grande (hylotrupus bajulas).

Atacan preferentemente la madera de construcción a través de galerías muy superficiales, lo que facilita se detección por un sonido gordo al golpear, o su aparición al rebajar las esquinas o los cantos de escuadrillas, Los orificios de salida son óvalos con dimensiones de 5 a 10 mm.

Termitas (retilitermes lucifugus).

Desde el termitero y a través de galerías que atraviesan incluso materiales duros, llegan los obreros hasta la madera de la que se alimentan a través de perforaciones paralelas a las fibras, permaneciendo el exterior intacto.
Son de color blancuzco y huyen de la luz.
Son los más peligrosos.

Métodos preventivos:

Eliminar las vías de agua.
Ventilación adecuada.
Temperatura ambiente.

Hay remedio contra estos insectos, con compuestos químicos absorbidos por la madera previniendo de algunos insectos. No se utilizan en construcción, sí en elementos caros. Lo mejor es eliminar la madera, y poner otros elementos.



PACO DE LUCIA - Almoraima (Bulerias) (1976 UK Live TV )

lunes, 11 de marzo de 2019

La Madera - Parte 2


CARACTERISTICAS TECNICAS

Calidad de la madera.

Lamentablemente en Chile no existen estándares claros de calidad para las maderas, excepto la norma NCh 1207, que especificas grados de calidad para madera estructural de pino, distinguiendo tres grados: GS, G1 y G2. En el caso de maderas nativas hay una clasificación bastante antigua en categorías primera a cuarta y quinta.
Los principales defectos presentes en la madera son nudos y agujeros, grietas, manchas, deformaciones o alabeos, bolsillos de corteza y resina, pudrición, ataque de insectos, decoloración. Estos son propios de cada especie y se trata de controlarlos, puesto que conforme al uso, si es estructural o decorativo, unos serán mas importantes que otros. 

Dimensiones: escuadrias y largos.

Las maderas se comercializan en Chile en pulgadas, entendiendo la pulgada como una medida de volumen. Las escuadrias o medidas de ancho y espesor también se expresan en pulgadas, no obstante, se ajusta a milímetros. El largo mas común ha sido de 3.2 mt en el caso de pino y de 3.6 mt en maderas nativas.

Durabilidad.

La capacidad que tiene la madera de resistir el ataque de hongos de pudrición e insectos es variable y se denomina durabilidad natural. Sin embargo, es posible aumentar artificialmente la durabilidad de las maderas mediante tratamientos de preservación.

Defectos y alteraciones.

 Los nudos se producen cuando el árbol cambia de diámetro absorbe las bases de las ramas.

Nudo vivo.
 Mientras la rama vive, sus tejidos tienen continuidad con los del tronco.

Nudo muerto.
 Cuando la rama muere, queda un muñón que se rodea de un tejido oscuro de fibras sin continuidad. Se comporta como un agujero. La resistencia de un nudo muerto, es bastante inferior a la propia resistencia de la madera.

Afectan a:

Aspecto.
Resistencia (peligrosos en esfuerzos a tracción).

En pilares de madera sometidos a compresión tienen poca importancia si son largos. Similares al efecto producido por un taladro.



Roberto Fontanarrosa en Los siete locos

domingo, 10 de marzo de 2019

La Madera - Parte 1


PROPIEDADES FÍSICAS

Las propiedades principales de la madera son resistencia, dureza, rigidez y densidad, además posee otras ventajas como su docilidad de labra, su escasa densidad, su belleza, su calidad, su resistencia mecánica y propiedades térmicas y acústicas. La densidad suele indicar propiedades mecánicas puesto que cuanto más densa es la madera, más fuerte y dura es. La resistencia engloba varias propiedades diferentes; una madera muy resistente en un aspecto no tiene por qué serlo en otros. Además la resistencia depende de lo seca que esté la madera y de la dirección en la que esté cortada con respecto a la veta. La madera siempre es mucho más fuerte cuando se corta en la dirección de la veta; por eso las tablas y otros objetos como postes y mangos se cortan así. La madera tiene una alta resistencia a la compresión, en algunos casos superior, con relación a su peso a la del acero. 

Tiene baja resistencia a la tracción y moderada resistencia a la cizalladura, presenta también inconvenientes como su combustibilidad, su inestabilidad volumétrica y su putrefacción.
La alta resistencia a la compresión es necesaria para cimientos y soportes en construcción. La resistencia a la flexión es fundamental en la utilización de madera en estructuras, como viguetas, travesaños y vigas de todo tipo. Muchos tipos de madera que se emplean por su alta resistencia a la flexión presentan alta resistencia a la compresión y viceversa; pero la madera de roble, por ejemplo, es muy resistente a la flexión pero más bien débil a la compresión, mientras que la de secuoya es resistente a la compresión y débil a la flexión.

FORMAS COMERCIALES


Como es un material muy utilizado, la madera, puede encontrarse en gran variedad de formas comerciales:

Tableros macizos:
Pueden estar formados por una o varias piezas rectangulares encoladas por sus cantos.

Chapas y láminas:
Formadas por planchas rectangulares de poco espesor.

Listones y tableros:
Que son prismas rectos, de sección cuadrado o rectangular, y gran longitud.

Molduras o perfiles:
Obtenidos a partir de listones a los que se les da una determinada sección.

Redondos:
Que son cilindros de maderas generalmente muy largos.

Tableros contrachapados:
Son piezas planas y finas que pueden trabajarse bien con herramientas manuales, como la segueta. Están formados por láminas superpuestas perpendiculares entre sí.



Eduardo Galeano "Tejidos": Historia, Reflexión, Ironía, Denuncia, Poesía.